Liam es un omega dominante, con una deuda de su vida pasada por saldar.
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Hermosa familia
-¿Nos va a decir por qué estamos todos aquí?. ¿Cuál es el misterio?.- Kim, alfa recesivo y sobrino de Jonas y actual socio de Liam.
Hablaba mientras jugaba con Johan en brazos. Familiares y amigos estaban tan intrigados igual que él.
-¿Necesitamos una excusa para reunir a la familia?- El alfa dominante abrazaba de manera protectora a Liam. Estaba un poco pálido y al parecer no dormía muy bien, las ojeras lo delataron.
-¡Ay no! De nuevo embarazaste a mi pobre hijo. ¿Lo quieres matar o qué?.- El padre alfa de Liam llevaba las manos a la cabeza, estaba realmente indignado.
-¡Par de la calentur...!- Enzo no pudo terminar la frase, Eiker le tapó la boca.
-¡Hay niños presentes! Además, no opines, tú tampoco puedes estar quieto.- Le estiraba la oreja y su pequeña Emily reía por la escena, alfa dominante idéntica a Enzo pero con ojos de un gris claro.
-Bueno, es cierto. Estamos esperando otro niño, ya llevo cuatro meses.- Liam sostenía su vientre junto Jonas, su sonrisa rebosaba de felicidad.
-¡Me da mucho gusto! Siempre quise tener una familia numerosa. A tu hermano le dará envidia.- Reía Claus. -Con la noticia de otro niño en camino, vendrá del extranjero en un santiamén.-
-Mi amigo del alma, te felicito, eres un gran padre.- Enzo abrazaba al omega bajo la mirada atenta de Jonas.
-Ese tonto, la última vez que vino le regaló un caballo a Johan. ¿A quién se le ocurre regalar un caballo enorme a un niño que apenas cumplió dos años?. No se lo digas, quién sabe con qué cosa venga esta vez.- Jonas se quejaba mientras de manera sutil alejaba a Enzo de su esposo.
-No exageres, ama tanto a mi primito. Siempre imaginó que con ese carácter que cargas jamás alguien te aceptaría.- Kim bromeaba mientras giraba con el niño en brazos.
-Ya, ya y cuéntanos cariño, ¿tienes malestares matutinos, antojos?.- Alan se acercaba para apoyar una de sus manos en la barriga de su hijo.
-No, nada. El que sufre es este hombre malhumorado. Esta vez me toca la parte buena.- Estaba muy feliz y aliviado, ni siquiera tenía la montaña rusa de emociones qué cuando estaba en cinta de Johan. -Y antes de que alguien pregunte, aun no pensamos en nombres.-
-Jonas, realmente dónde pones el ojo pones la bala. Pero qué semental.- Enzo sí que estaba de buen humor. -También tenemos noticias, Eiker lleva mi retoño nuevamente, tres meses.- El alfa abría sus brazos para que los demás se acercaran a felicitarlo.
-Cielos... esto parece competencia. ¡Muchas felicidades chicos, espero tenga otra niña adorable como Emily.- Olivia fue la primera en abrazarlos y darle sus mejores deseos, el resto lo hizo luego de ella.
Todo era felicidad, anhelos y esperanza. Tener futuros miembros en la familia era un gran regalo.
-Ya ves cómo todo salió más que bien. Liam y Jonas están juntos luego de tanto camino recorrido.- Una pequeña niña de risos hablaba aparentemente con alguien.
-Lo veo, pero lo que hiciste fue muy arriesgado. Tienes mucha suerte que los de arriba no estén tan atentos a tus pasos. Tu jueguito casi destruye dos almas inocentes y todo por tu diversión.- Una voz le contestó, parecía ser otro niño.
-Esto no es nada, hice cosas peores y el universo sigue funcionando. Además, me aburro.-
-¿Te aburres? Y por eso decides jugar con los mortales, esto se te puede salir de control, piénsalo. ¿O ya se te olvidó lo sucedido con cierta divinidad al que le gustaba meterse con los mortales?.-
-¡Ay por favor! Nadie lo descubrió hasta ahora y tú también estabas atento a ellos.-
-Sí, lo estoy, pero solo para intervenir en caso de emergencia. Si algo sale mal yo también pago las consecuencias, no lo olvides.-
-Ya entendí, no jugaré por un tiempo con ellos. Dejaré que vivan, mueran, reencarnen y se encuentren hasta la eternidad.- La niña sonrió de manera pícara observando el vientre de Liam y Eiker. De repente parece que le llegó una idea muy divertida y sus ojos brillaron de felicidad. Algo se traía entre sus manos...
-Esto será divertido.- Susurró. -Sí que sí.-
Una chica preciosa de un tono de piel bronceado, cabello castaño a negro, ojos marrones, pómulos marcados y labios carnosos. Su altura y curvas perfectas, reflejaban elegancia y calidez.
Sus ropas de color naranja resaltaban los tonos de su piel. Brillaba bajo las luces y flashes de cámaras mientras hacía diferentes poses. Era modelo, una muy famosa.
-Ya terminaste, no tienes nada más en tu agenda hasta mañana. Te llevaré a casa.- Sami su manager juntaba sus cosas para dirigirse a la salida.
-Perfecto, quiero dormir unas doce horas, estoy tan agotada. Creo que tendré fiebre.- Chrissy era una supermodelo coronada en la cima.
-Duérmete, te despertaré cuando lleguemos.- Sami miraba con preocupación a Chrissy.
El cielo se cubría de densas nubes oscuras, el aire se volvía tenso y húmedo. La temperatura bajó bruscamente unos cuantos grados, olor a tierra y el viento asotaba a los árboles junto a la carretera.
Sami trataba de sujetar el volante de manera correcta pero la visibilidad era escasa debido a la lluvia torrencial y granizo. Su protegida dormía, y parecía estar incómoda.
Al cruzar por puente otro coche golpea a la camioneta de las chicas haciéndolas caer al precipicio. Todo era un caos. El silencio se hizo presente y una luz intensa brilló.
-Ya está afuera y es un niño. Felicidades, señores Duerken. Debemos hacer los estudios referentes, pero estoy casi segura que es un omega. Es precioso.- La doctora que los atendía no paraba de alabarlos, era un niño adorable.
-Muchas gracias, lo llamaremos Zayn Duerken.- El alfa observa al niño sosteniendo la mano de su esposo.
-Bienvenido cariño.- Liam besa su cabeza y lo marca con su olor.
El cachorro recién nacido no lloraba, trataba de enfocar la vista a las voces, pero le era imposible.
-¿Qué es esto? ¿Acaso soy un bebé y estos mis padres? ¿Morí?.- Preguntas que rondaba la cabeza de Chrissy, ahora Zayn.
-Sí, un nuevo juego, esperé mucho.- La divinidad estaba presente en la habitación aunque nadie lo notaba, mirando muy de cerca al bebé.
-Estoy muy feliz mi omega, gracias por regalarme tan hermosa familia. Te amo.- Jonas besaba la mano de Liam.
-No me cansaré de agradecer porque no te diste por vencido y me buscaste sin parar. Tu paciencia es infinita. Te amo cariño.-
Ambos ya se encontraban en la mansión con sus dos niños dormidos junto a ellos en la cama.
Una escena familiar y preciosa.
¿Qué juego tendrá en mente la divinidad?.
--------------------------------Fin-------------------------------
Nos vemos en "Luna de Plata"🌝