Todo gira entorno a ;__"Ariana White: y su primer amor.
Amor a primera vista , algo que cambiara su vida de golpe y le demostrará que la madurez no está en los años que tienes, si no en como afrontas los problemas que se te presentan, tendrá la ayuda de su mejor amiga y cuñada, como ella la llama desde el inicio.
Acompañenme en esta nueva historia, espero que les guste
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¿Coqueteando?
Mientras Liam aguardaba fuera de la habitación de Saulo, la conversación dentro era otra cosa.
—Entonces, ¿estás de acuerdo? —preguntaba Saulo sin apartar su mirada de una sonriente Ariana. Su voz ya era más clara, aunque aún poseía un tono hipnótico y grave.
—Está bien —respondió Ariana, con la autoridad de la CEO de regreso—. Una vez salgas de aquí, tú serás mi mano derecha. Ya con mi padre de regreso, Samuel seguro volverá a su lado. Así que estoy de acuerdo, y si te puedo ayudar con tu situación, lo haré.
Saulo asintió, y por primera vez, mostró una sonrisa radiante que rápidamente borró de su rostro. Pero Ariana pudo notarla. Vaya que es muy apuesto, pensó ella. La sonrisa transformó su semblante sereno en algo magnético. Era la clase de belleza que no venía con la arrogancia de Julián o la complejidad de Liam.
Aun así, se despidió de él con una bella sonrisa, sintiéndose satisfecha por haber resuelto el problema de su nuevo asistente. Al pasar por la puerta, se congeló.
Liam estaba ahí, apoyado contra la pared, con los brazos cruzados. Su mirada era fría, casi gélida.
Pudo ver que estaba furioso, pero ella no le daba importancia a esas cosas. Después de todo, Saulo iba junto a sus padres y era responsabilidad de los White cuidar de su gente.
—Liam, no esperaba verte —dijo de repente, haciendo que este solo le mantuviera la mirada.
—Vine a ver a tu padre junto a mi familia —dijo Liam, su voz baja y tensa—. Pero me sorprendió saber que estabas aquí, y no con ellos.
—Bueno sentí hambre y fui a la cafetería. De regreso el doctor me pidió que viniera a ver a Saulo, el pobre joven que fue con mis padres —explicó Ariana con naturalidad, intentando pasar por su lado.
Liam se enderezó y la detuvo suavemente, poniendo una mano en la pared. Ahora estaban cerca, demasiado cerca, en el pasillo silencioso del hospital. El aroma a desinfectante se mezclaba con el olor a su colonia.
—¿"El pobre joven? ¿Y esa sonrisa? —espetó Liam, incapaz de contenerse. El plan de la "distancia propuesta por el mismo" se había roto en mil pedazos—. ¿Y por qué tu conversación sonaba menos a "ayuda humanitaria" y más a "reclutamiento"?
Ariana frunció el ceño, molesta por la confrontación y la falta de respeto a su espacio,¿Acaso oiste mi conversación?.
—Sé que no estamos en una oficina, pero Saulo tiene un currículum impecable y ha pasado por un trauma que le ha dado una perspectiva única. Es joven y leal a mi familia. Le ofrecí el puesto como mi mano derecha, porque creo que se lo debemos. ¿Algún problema, Joven Thompson?
Al usar el honorífico y el apellido, Ariana puso de inmediato el límite de su posición.
—Sí, tengo un problema —dijo Liam, su voz se elevó ligeramente. La frustración y los celos lo desbordaban—. ¡Acabamos de tener una conversación donde te confesé que me gustas, que estoy luchando con tu edad y mi propia inmadurez al defraudarte por aquel error, y el segundo que me doy la vuelta, estás aquí, coqueteando con un amnésico de diecinueve años al que acabas de contratar!
—¿"Coqueteando? —Ariana se rio, una risa seca y ofendida—. Liam, esto es un hospital, no el bar de tu último error. No seas ridículo. Saulo es un empleado de mi familia. Y no tengo por qué darte explicaciones de a quién contrato o dejo de contratar. ¿Acaso me preguntas por Julián? No.
—¡Saulo dijo que te conocía! ¡Y se desmayó en tus brazos! —exclamó Liam, exasperado. El recuerdo de esa escena era como un cuchillo en sus costillas ,verlo cerca de ella en esa situación, aunque no era una romantica, era algo que lo exasperaba.
—Sí, es lo que el dijo; pero yo no lo recuerdo. Y por eso es algo que tambien me gustaría saber. No es un romance como crees, es una ayuda a alguien que estuvo junto a mi familia. Algo que, de nuevo, me interesa resolver. ¡Y tú me pediste distancia, Liam! Me dijiste que esto era muy pronto, que no querías arruinar las cosas, y que el tiempo sería nuestro aliado. ¿Y ahora qué? ¿Me vas a seguir por los pasillos del hospital escuchando mis conversaciones o cada vez que contrate a un hombre que no te gusta?
Liam se quedó sin palabras. Ella tenía razón. Había roto su propio compromiso en menos de doce horas. Su miedo a ser el "adulto depredador" se había convertido en el de ser un "novio celoso y controlador".
—No —susurró, bajando la mirada—. No voy a seguirte. Tienes razón.
Se enderezó, retrocediendo un paso. —Es solo que... me asusta perderte antes de siquiera tenerte. Y ahora, con tu padre (James) de vuelta, con el negocio estabilizado... ¿Vas a volver a la escuela y seguro vas a olvidarte de todo esto?, además sé dé tu noviecito es Fabrizzio, Fabiana fue muy explícita.
—No —dijo Ariana, su voz ahora más suave, sintiendo lástima por la angustia en su rostro. Pero no suavizó su postura—. El Grupo White aún me necesita, mi padre tardara un tiempo en recuperarse del todo. Y en cuanto a ti, Liam... fuiste tú quien hablo de distancia en lo personal, y lo mantengo. Si quieres algo conmigo, tendrás que demostrar que eres más maduro que tu comportamiento de esta mañana y el de ahora, el adulto eres tú. Ahora, por favor, discúlpame, pero quiero pasar tiempo con mis padres.
Liam asintió, derrotado. Se hizo a un lado, dejando que la Ariana pasara. El sabor amargo de sus celos y de su propia falta de compromiso era casi insoportable. Había perdido la primera batalla de la "distancia solicitada" y había reforzado la idea de que era un inmaduro emocional, apesar de ser el mayor .
Observó cómo Ariana se alejaba por el pasillo. El tiempo, el único aliado que le había pedido, ahora jugaba en su contra, gracias a Saulo, ese joven por algún motivo le hacía sentir que era su mayor riesgo.