En el escenario de la alta tecnología, la ambición no tiene escrúpulos y el amor es la moneda más peligrosa.
Linda Lennox es la heredera indiscutible de un imperio multimillonario, pero también la víctima de una coreografía de expectativas ajenas. Mientras ella se pregunta si su destino le pertenece, su hermana adoptiva, Thais, ejecuta en la sombra una fría venganza para arrebatarle su lugar y a su prometido.
Un exclusivo baile de máscaras será el punto de no retorno. Oculta tras un disfraz, Linda conocerá a James Darcy, el frío rival de su padre que no cree en las promesas vacías. Esa noche, la traición más dolorosa saldrá a la luz, obligando a Linda a descubrir quién es realmente y hasta dónde está dispuesta a llegar para reescribir su propio guion.
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CAPITULO 2. SOMBRAS EN LA FAMILIA
El murmullo de la ciudad aún se filtraba por las ventanas cuando Linda se sentó frente a su tocador, repasando la conversación con Thais de la noche anterior. “Es sobre Richard… Creo que deberías saber algunas cosas antes del baile.” Las palabras de su hermana retumbaban en su cabeza, inquietantes, como un eco que no lograba disipar. Thais no quiso decir más, alegando que no era el momento, pero prometió que hablarían pronto. Linda, sin embargo, sentía la urgencia de saber la verdad, aunque temía lo que pudiera descubrir.
El día en la oficina comenzó con una reunión de equipo. Linda, como siempre, lideró la presentación con seguridad, mostrando los avances del nuevo proyecto. Su padre la observaba con orgullo desde la cabecera de la mesa, mientras Thais, sentada a su lado, anotaba cada detalle en su libreta. Richard llegó tarde, disculpándose con una sonrisa encantadora, pero Linda notó que evitaba mirarla a los ojos. Algo en su actitud había cambiado, y ella no podía ignorarlo.
Al terminar la reunión, Linda se acercó a Thais en el pasillo.
- ¿Qué es lo que querías decirme sobre Richard? -preguntó en voz baja\, sin poder disimular la ansiedad.
Thais la miró de reojo, como si evaluara el riesgo de hablar allí mismo.
-No ahora es el mejor momento. Esta noche, después de la cena. Prometo que te lo contaré todo -susurró, y se marchó apresurada, dejando a Linda con el corazón en un puño.
La jornada transcurrió entre llamadas, correos y preparativos para el baile de máscaras. El evento era la cita más importante del año, y Linda sentía la presión de representar a su familia y a la empresa. Sin embargo, su mente volvía una y otra vez a Richard y a la advertencia de Thais. ¿Qué podía estar pasando? ¿Había algo que no veía
Al caer la tarde, Linda pasó por la oficina de su padre. Cristopher la recibió con una sonrisa cálida.
-Has hecho un trabajo excelente, hija. Estoy seguro de que este año Lennox Technologies brillará más que nunca.
Linda agradeció el elogio, pero no pudo evitar preguntar:
- ¿Has notado algo extraño en Richard últimamente?
Cristopher la miró con sorpresa.
- ¿Por qué lo dices?
-No lo sé… Está distante. Y Thais quiere hablar conmigo sobre él -confesó.
Su padre suspiró, posando una mano en su hombro.
-Confía en tu intuición, Linda. Y recuerda que, pase lo que pase, siempre tendrás nuestro apoyo.
La cena familiar se desarrolló en un ambiente tenso. Thais apenas probó bocado, y Richard se excusó pronto, alegando trabajo pendiente. Isabela intentó animar la conversación, pero Linda apenas pudo fingir interés. Cuando terminaron, Thais la llevó discretamente al jardín.
-Linda, lo que voy a decirte no es fácil -empezó Thais, con la voz temblorosa-. Richard… no es quien crees.
Linda sintió que el mundo se detenía.
- ¿De qué hablas?
-He visto cosas. Sé que te está ocultando algo. No quiero verte sufrir -dijo Thais, bajando la mirada.
Linda sintió una mezcla de rabia y miedo.
- ¿Me estás diciendo que me engaña?
Thais dudó un instante, luego asintió.
-No sé con quién, pero sí. Lo siento, Linda.
El silencio se hizo pesado entre ellas. Linda tragó saliva, luchando por no dejarse vencer por las lágrimas.
-Gracias por decírmelo -susurró al fin.
Esa noche, mientras la ciudad dormía, Linda se sentó junto a la ventana de su habitación, contemplando las luces lejanas. El futuro que había imaginado comenzaba a desmoronarse. Pero, en el fondo, una chispa de determinación se encendía. No iba a dejar que la traición la definiera. El baile de máscaras no solo sería un evento social: sería el inicio de una nueva etapa, una donde aprendería a confiar en sí misma, aunque eso significara enfrentarse a la verdad más dolorosa.
Y en algún lugar de la ciudad, James Darcy también se preparaba para el baile, sin saber que esa noche sus caminos estaban destinados a cruzarse.