NovelToon NovelToon
SUBASTADO

SUBASTADO

Status: En proceso
Genre:CEO / Casarse por embarazo / ABO / Venderse para pagar una deuda / Pareja destinada / Mafia
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Gabitha

Adán siempre pensó que, después de la muerte de su padre omega, su mundo no podía romperse más. Pero al iniciar su último año de universidad, descubre que su papá—un beta inestable, adicto al alcohol y a los casinos—no solo tenía una segunda familia, sino que también había cobrado el seguro por la muerte del hombre que lo crió. Cuando las deudas de su padre se vuelven impagables y los acreedores empiezan a presionar, Adán se ve obligado a enfrentar a uno de los dueños del casino: Víctor Salvatierra, un alfa de treinta años con fama de frío, calculador y peligroso. Un hombre que dirige negocios legales… y otros de los que nadie quiere hablar. Víctor está cansado de escuchar a su madre criticarlo por no tener pareja, convencida de que nunca podrá lograr un vínculo estable. Pero cuando Adán aparece en su oficina exigiendo que liberen a su padre, Víctor encuentra la oportunidad perfecta:
Una deuda enorme. Un omega desesperado. Y una propuesta que podría solucionarles la vida a ambos.

NovelToon tiene autorización de Gabitha para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

UNA VIDA DIFERENTE

Escapar no solo significó abandonar la casa donde crecí. Significó dejar atrás una vida completa, una vida donde cada paso que daba estaba rodeado de incertidumbre y peligro. La ciudad, desde lejos, parecía prometer libertad. Pero al llegar, descubrí que la libertad también tenía bordes afilados.

La vida en el centro era distinta. Algunos eran amables, otros solo fingían serlo mientras te medían con los ojos. Para muchos, yo era solo un muchacho más intentando sobrevivir. Renté un cuarto pequeño, apenas del tamaño suficiente para una cama, una mesa y una ventana que daba a un callejón ruidoso. Pero ahí, en ese espacio reducido, por fin podía respirar… al menos un poco.

Ante los demás, yo era un joven independiente. En soledad, mi almohada era mi confidente.

Era allí donde dejaba caer silenciosamente el llanto que no podía permitirme durante el día.

Había resguardado el dinero que tomé de la caja fuerte en un escondite improvisado bajo una tabla suelta del piso.

—Es lo mejor… —murmuré mientras revisaba que todo siguiera allí—. Si lo llego a necesitar, sabré que está seguro.

El dinero era un peligro. Lo sabía. Pero también era lo único que me daba un poco de estabilidad en ese caos. No podía gastarlo abiertamente. Temía que mi padre beta pudiera rastrearme, o peor, que reclamara lo que no era suyo.

Los primeros días fueron complicados. Entre la universidad y el trabajo de medio tiempo que conseguí, mi cuerpo se acostumbró a vivir agotado.

Jhonny, mi ahora jefe, fue directo conmigo desde el primer día.

—Puedes trabajar en las tardes —me había dicho, apoyándose en la barra—, pero te advierto: como camarero te toparás con gente basura. Algunos clientes se pasan de la raya. Les gusta toquetear, decir cosas… —hizo una mueca—, pero dejan buena propina al final de la noche.

—Lo comprendo —respondí, aunque en realidad me daba miedo.

—Tranquilo, si pasa algo, me avisas. No voy a dejar que te maten aquí el primer día.

Me dio la oportunidad de trabajar a pesar de no tener experiencia. Se lo agradecí más de lo que pude expresar.

Los primeros días fueron tranquilos… demasiado tranquilos. Hasta que comenzaron a llegar los clientes habituales.

—Pero mira nomás… qué hermoso omega —dijo uno de ellos, claramente borracho, mirándome como si fuera un objeto—. Belleza, ¿por qué no me acompañas?

Tragué saliva.

—Me encantaría, pero en este momento estoy ocupado —respondí con una sonrisa tensa.

Quería evitar problemas, pero mis palabras parecieron encender algo en él. Su mano se cerró en mi cabello, jalándome hacia atrás con fuerza. Las bebidas que llevaba se derramaron por el piso.

—Oye, oye, cálmate —dijo Jhonny acercándose de inmediato—. Es nuevo. No sabe cómo tratar a los clientes aún.

El borracho no quiso escuchar. Su golpe llegó directo al rostro de Jhonny, haciéndolo tambalearse. El bar quedó en silencio. Nadie se movió. Las miradas se clavaron en nosotros, pero nadie intervino.

Todo parecía detenerse… hasta que una presencia fuerte, pesada, casi intimidante apareció detrás del hombre.

La voz fue un filo.

—¿Qué, no sabes diferenciar entre gusto y disgusto?

El cliente se congeló. Yo también.

Víctor.

Apareció como si la vida se hubiera cansado de golpearme y decidiera darme un respiro… o un susto.

—Más te vale largarte —continuó él, su mirada tan afilada como un cuchillo—. O no vas a saber ni cómo regresar a tu casa.

—L-Lo siento, señor Víctor… —balbuceó el cliente, retrocediendo—. Ya nos vamos.

Se alejó sin voltear, llevándose a sus amigos.

Víctor miró a Jhonny y frunció el ceño.

—¿Estás bien?

Jhonny se limpió el hilo de sangre que le corría por la boca.

—Estoy bien… pude controlarlo.

—Sí, claro —respondió Víctor con un sarcasmo tan natural que dolía.

—¿Qué haces aquí? —preguntó Jhonny, como si intentara cambiar de tema.

—Ethan me dijo que contrataste a alguien nuevo. Sabes que no podemos contratar menores de edad.

—Lo sé —dijo Jhonny con calma—. Parece joven, pero está por cumplir veinticinco. ¿Verdad, Adán?

Me giré hacia él y mostré mi credencial.

—Sí, señor. Soy del 2000.

Víctor me observó un par de segundos, sus ojos oscuros analizándome de arriba abajo.

—Hmm… pareces más pequeño —comentó.

—Eso me dicen mucho —respondí con una sonrisa tímida.

—Bueno —dijo finalmente—, si es así… bienvenido al casino Empire. Los clientes como ese no tienes que tratarlos. Si estás como mesero, tu trabajo es atender mesas. A ese tipo déjaselo a los chicos de arriba; ellos saben qué hacer.

—Entendido. Si me disculpan… debo continuar —respondí, bajando las escaleras con las manos temblorosas.

Mientras lo hacía, sentí su mirada fija en mí. Como si intentara recordar algo.

—Me parece conocido —murmuró Víctor.

—No lo creo —respondió Jhonny—. Se acaba de mudar a esta parte de la ciudad. Me comentó que su padre omega falleció hace poco.

—Tal vez lo vi por ahí.

Hubo una breve pausa.

—¿Cómo ha estado el movimiento? —preguntó Víctor.

—Normal en el casino. En la parte trasera ha habido algunos problemas de faltantes, pero ya lo estoy resolviendo.

—Bien. Si pasa algo grave, llámame. Debo irme —dijo, revisando su celular—. Mamá me está buscando.

Jhonny soltó una risa amarga.

—Suerte con eso.

Víctor puso los ojos en blanco y se marchó.

Y yo, desde las escaleras, respiré hondo… sin saber que mi vida estaba a punto de cambiar otra vez, aunque podía ser algo bueno o algo malo.

De repente llegó a mi celular un mensaje del beta que supuestamente era mi padre.

“Necesito que vuelvas con el dinero que te llevaste”

“Si no vuelves ahora tú y yo terminaremos tres metros bajo tierra”

“Devuélveme mi dinero”

Bloqueé el número, pero ahora tendría que buscar la forma de que él no me encontrará o peor aún si me encontraba buscar la forma de que no me matará.

—Dios apiádate de mí, que él no logré encontrarme— dije mirando al cielo. —Si me libras de él, haré lo que sea que me pidas.

Sabía bien que tal vez no había nadie que me escuchara o que me librará de ese horrible hombre.

¿Qué podía hacer?, estaba solo y sin nadie que realmente me conociera, sin amigos y sin familia.

1
Yudiela Arboleda
solo espero que no dejes la obra incompleta como muchos de aquí tienes futuro autora 👏👏👏👏
Maria Elena Sanchez Bautista
me fascina☺️
amelia bozo
si autora a mí me encanta 🥰🥰🥰
amelia bozo
me encanta tu historia (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)(⁠≧⁠▽⁠≦⁠)(⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
Afrodita Hada♥️
muchas gracias por el capítulo 🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play