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Cicatrices De Ceniza

Cicatrices De Ceniza

Status: En proceso
Genre:Autosuperación / Romance de oficina / Posesivo
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia2026

​Tras sobrevivir al cáncer, Valeria oculta su infertilidad al hombre de su vida. Entre secretos, pasión y una suegra cruel, deberá decidir si el amor basta para sanar sus cicatrices.

NovelToon tiene autorización de Dalia2026 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 19: Lágrimas y confesiones

​Tras el infierno de la capacitación y el desplante de Mateo en el auditorio, el aire en la oficina se me hacía irrespirable. Necesitaba salir de allí, respirar y soltar el nudo de angustia que llevaba atorado en la garganta. Aprovechando la hora del almuerzo, Andrea, Natalia y yo nos fuimos a un pequeño restaurante con terraza, alejado del bullicio de la constructora.

​Apenas nos sentamos y el mesero nos sirvió las bebidas, Andrea dio un golpe suave a la mesa con la palma de la mano, con los ojos echando chispas.

​—¡Es que no puedo con la rabia, Mendoza! —exclamó Andrea sin rodeos—. Mateo estuvo insufrible hoy en el taller. Parecía un carajito malcriado marcando territorio con el ingeniero Carlos, ¡por Dios! ¿Y la vieja esa? No me he podido sacar a la Sra. Elena de la cabeza. Te lo juro por mi vida, Vale, si esa bruja ridícula te vuelve a mirar sobre el hombro o te sale con otra falta de respeto, dime y la agarramos a golpes en el estacionamiento para quitarle lo estirada.

​A pesar de la amargura que llevaba por dentro, no pude evitar soltar una risotada triste. La elocuencia y la vehemencia de Andrea siempre tenían el poder de sacarme una sonrisa en los peores momentos.

​—Gracias, Andrea —dije suspirando, jugando con el sorbete de mi vaso de jugo—. De verdad aprecio que me defiendan, pero el problema es que Mateo le está dando espacio a su madre para meterse entre los dos. Él prefirió irse a la cama dándome la espalda antes de admitir que su mamá fue una grosera con mi papá y la tía Irina. Me duele en el alma, pero no me voy a dejar pisotear por nadie, ni por ella ni por la soberbia de él.

​—¡Así se habla, carajo! —aprobó Andrea—. Que no se crea el rey del mundo solo porque es el presidente.

​Fue en ese momento cuando noté el silencio en la mesa. Un silencio denso y extraño.

​Natalia no había dicho una sola palabra desde que llegamos al restaurante. Ni una broma, ni un comentario, ni su habitual alcahuetería. Mantenía la mirada fija en el plato de ensalada que apenas había tocado, jugando mecánicamente con el tenedor, lucía extremadamente pálida, con unas ojeras marcadas que ni el maquillaje lograba ocultar.

​Andrea y yo nos miramos, e inmediatamente cambiamos el chip. Dejamos mis problemas a un lado.

​—Nati... ¿qué te pasa? —le pregunté con suavidad, estirando la mano sobre la mesa para tocar la suya—. Desde que llegamos estas totalmente ida, no has probado bocado. ¿Te sientes mal?

​Al sentir mi contacto, a Natalia se le llenaron los ojos de lágrimas al instante. Trató de parpadear para contenerlas, pero un sollozo se le escapó del pecho. Se cubrió la boca con la servilleta, temblando por completo.

​—Nati, por favor, nos estás asustando —intervino Andrea, bajando la voz y poniéndose seria de inmediato—. ¿Qué coño te pasa? Habla de una vez, estamos entre nosotras.

​Natalia miró hacia los lados de la terraza, asegurándose de que nadie la escuchara. Se secó una lágrima traicionera que le rodaba por la mejilla y, con la voz rota por el llanto, soltó la bomba que nos dejó de piedra.

​—Estoy embarazada... —susurró, rompiendo a llorar con desespero.

​Andrea y yo nos quedamos congeladas. Nos miramos sin poder creerlo.

​—¡¿Qué?! —exclamó Andrea en un susurro ahogado, abriendo los ojos de par en par—. ¡¿Cómo que embarazada, Natalia?! ¡Pero si tú no nos habías dicho que estabas saliendo con nadie! ¿Quién es el papá?

​Natalia hundió el rostro entre las manos, avergonzada, dejando que las lágrimas corrieran libremente.

​—Es... es un hombre que conocí hace unos meses —confesó entre hipos—. Me prometió mil cosas, me dijo que me quería, que estaba en proceso de divorcio... Y cuando ayer lo llamé para decirle que la prueba de laboratorio dio positiva... me salió con una patada. Me dijo que él es un hombre casado, que no piensa destruir su hogar ni su reputación por un descuido, y que me las arregle como pueda porque él no va a figurar en esto para nada. Me bloqueó de todos lados...

​—¡Hijo de la gran puta! —estalló Andrea, dándole un puñetazo contenido a la mesa, roja de la indignación—. ¡Maldito sea! Te lo dije mil veces, Natalia, ¡tú eres demasiado inocente! ¡Demasiado caída de la mata, te pusiste a creerle a un embustero de mierda que solo te quería para un rato! ¡¿Cómo te vas a dejar engañar de esa manera?!

​—¡Andrea, ya, por favor, no la regañes ahorita! —la frené con firmeza, levantándome de mi silla para sentarme al lado de Natalia y envolverla en un abrazo apretado—. Mírala cómo está, no necesita que le eches más leña al fuego.

​Natalia se aferró a mí como si fuera su único salvavidas, llorando sobre mi hombro con el corazón hecho pedazos.

​—Tengo tanto miedo, Vale... —sollozó Natalia desconsolada—. No sé qué voy a hacer con mi vida. Pero lo que más me mata por dentro... lo que me da una vergüenza que no me cabe en el pecho, es la familia Mendoza. El tío Carlos y la tía Irina siempre me han acogido como a una hija más en esa casa. Han sido unos segundos padres para mí, tan decentes, tan rectos... Siento que los decepcioné, que si se enteran de esto se van a avergonzar de mí...

​—Escúchame bien, Nati —le dije, tomándole el rostro con ambas manos para obligarla a mirarme a los ojos, con absoluta firmeza—. Mi papá y la tía Irina te aman. Tú eres de la familia. Ellos jamás te van a dar la espalda ni te van a juzgar por esto. Cometiste un error al confiar en la persona equivocada, sí, pero no estás sola. Andrea y yo estamos contigo, y la familia Mendoza tampoco te va a dejar desamparada. De esta salimos juntas, te lo juro.

​Natalia asintió entre lágrimas, sintiendo un leve alivio en medio de la tormenta. Andrea respiró hondo, se limpió una lágrima de rabia y tomó la otra mano de Natalia con fuerza.

​—Vale tiene razón, Nati —dijo Andrea con la voz más suave, dejando de lado la rabieta—. Perdoname el regaño, es que me da rabia que te hagan daño. Pero aquí estamos. Ese desgraciado no querrá responder, pero a ese bebé no le va a faltar nada porque nos tiene a nosotras.

​Nos quedamos las tres unidas en la mesa, tomadas de las manos. Mientras consolaba a mi amiga, me di cuenta de lo frágiles que éramos todas en ese momento: Natalia enfrentando la maternidad en soledad, Andrea conteniendo la rabia, y yo luchando contra el veneno de mi suegra y el distanciamiento de Mateo. El destino nos estaba poniendo a prueba en todos los frentes.

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Gioconda Rivas
que pedante es ese camilo 🤬🤬🤬
Sandra Milena Ramirez Martinez
no paro de llorar 😭
Dalia: Es muy triste la perdida 😭😭😭
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Sandra Milena Ramirez Martinez
oye pero este hombre es un total pendejo... el supuesto mejor amigo le roba y la mama lo maneja peor que un titere
Dalia: era un robo tan meticuloso que a nuestra protagonista le tardo años confirmar el verdadero culpable, el robo era secreto a voces. el verdadero culpable se aprovecho de que la suegra le tenia rabia a la protagonista para inculparla.

A mi me da rabia es con el prota, porque claro muy detras de su amor, muy profesional pero por andar de enamorado y creyendole a la mamá es que le metieron gato por liebre.
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Elizabeth Del Valle Romero
ahí hay chispa ❇️
Dalia: el comienzo de algo🤭
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Gioconda Rivas
Me gusta la hiatoria, toca una realidad sobre aquellas mujeres que por ciertas circunstancias no pueden tener hijos y se mueren por tenerlos. No por ello quiere decir que sean menos valiosas, madre no es la que engendra si no la que cria. Gracias escritora por escribir historias tan lindas y con mensajes se reflexión.
Gioconda Rivas
empieza el romance 😍
Gioconda Rivas
se nos puso celoso el hombre 🤣
Gioconda Rivas
Valeria se pasa de inocente
Gioconda Rivas
Es triste el caso de Valeria, yo pase por lo mismo. Lo importante es estar viva.
Dalia: Son casos muy tristes, lo importante es ser fuertes y salir adelante.
total 2 replies
Elizabeth Del Valle Romero
isssh cuando se enteré Mateo
Dalia: Esto se va a poner color de hormiga🔥🔥🔥
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Dalia
😭😭 De verdad que no se lo merecia.
Dalia
😭😭 De verdad que no se lo merecia.
Elizabeth Del Valle Romero
pobre de Natalia 😭
Elizabeth Del Valle Romero
pobre de Natalia:(
Dalia: Ese Mateo le hace falta pantalones, no es un mal hombre solo que se dejo llenar la mente de basura.
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Elizabeth Del Valle Romero
muero por leer los siguientes capítulos
Dalia: pronto,pronto!!! ☺️
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