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Espinas

Espinas

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Posesivo / Completas
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

🚩⚠️🔞Azael, CEO de una firma exclusiva. Creció bajo el yugo de padres controladores que trataban su vida como un negocio; por eso, él ahora controla todo a su alrededor para nunca volver a ser vulnerable. No tolera que nada que considere "suyo" escape de sus manos.
Bastian, un pasante de último año en la empresa. Trabaja bajo una presión brutal porque necesita el dinero y los contactos para costear el costoso tratamiento médico de su madre.
NO APTO PARA PERSONA SENSIBLES Y NO TIENE UN FINAL COLOR DE ROSAS. Están advertidos.🔞⚠️🚩

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Diario

El regreso al ático se realizó en un silencio incómodo que aumentaba la adrenalina. Al entrar al departamento, el fluido espeso del archivo privado aún humedecía la entrepierna del pantalón de Bastian. Azael, sin quitarse el chaleco del traje gris, tomó al joven por la muñeca y lo guió directamente al baño de mármol blanco.

Esta vez no hubo sales minerales ni tina de hidromasaje. Azael encendió la regadera de techo con agua fría y empujó a Bastian bajo el chorro de agua con su ropa aún puesto. La tela exclusiva se pegó de inmediato a su piel pálida, delineando el temblor incontrolable de sus músculos y la enredadera de espinas negras de su tatuaje en el dorso.

Azael tomó una barra de jabón neutro y comenzó a tallar el rostro, el cuello y el pecho de Bastian con sus manos enguantadas, retirando el sudor de manera Correctiva. El agua helada obligó al monitor biométrico a emitir un pitido continuo, registrando cien latidos por minuto en la pantalla digital.

—Te limpio para quitarte el rastro de la oficina, pequeño —susurró Azael bajo la lluvia artificial, deslizando sus dedos por debajo de la pesada cadena de oro con las iniciales A.B.—, pero también para prepararte. Josh encontró algo muy interesante en tus cajas de mudanza mientras estábamos en la firma. Quítate la ropa mojada y ve a la sala principal de inmediato.

Bastian obedeció con el Síndrome de Estocolmo controlando cada una de sus reacciones biológicas. Se despojó del uniforme arruinado, se secó con prisa y se vistió con una bata negra que Azael le había dejado. Al caminar hacia la sala principal, sintió un frío que le anudó el estómago.

Azael Brinkman ya lo esperaba sentado en el imponente sillón de cuero negro. Sobre la mesa del centro reposaba un pequeño cuaderno de pasta gastada y color azul celeste: el diario íntimo qué escribía en la facultad. Al lado del cuaderno, Josh había colocado una caja metálica con un nuevo juguete de silicona médica satinada.

—Siéntate en el suelo, frente a mis rodillas,—ordenó Azael con esa voz suave y fría que quitaba el aliento.

Bastian se dejó caer de rodillas sobre la alfombra de felpa, apoyando sus manos temblorosas sobre los muslos de su jefe. El nivel de pánico escaló al límite al ver que Azael abría el cuaderno por la mitad.

—Es una lectura fascinante, pequeño —dijo Azael con una sonrisa delgada y sádica, clavando sus ojos felinos en él—. No sabía que mi asistente perfecto albergaba pensamientos tan convencionales y aburridos en su época universitaria. Escucha esto: "Cuando me gradúe y consiga un empleo estable, quiero formar una familia tradicional. Casarme con una mujer buena, tener dos hijos y comprar una casa con jardín. Y antes de que el tiempo pase, quiero hacer ese viaje por diferentes lugares de Europa con Robin, acampando bajo las estrellas sin preocuparnos por las deudas".

Azael soltó una risa seca, desprovista de cualquier rastro de humanidad. Tomó la página del diario y la arrancó con un crujido metálico que resonó como un disparo en el silencio del ático de lujo.

—¿Una mujer, Bastian? ¿Hijos? ¿Viajar por el mundo con Robin? —preguntó Azael, y sus pupilas se dilataron por completo debido a una furia posesiva e irracional que asfixió la habitación—. Qué desperdicio de imaginación. Ese futuro ya no existe. Ninguna mujer tocará tu piel, ningún hijo llevará tu apellido Murphy y el único lugar del mundo que conocerás serán las cuatro paredes de este apartamento y mi escritorio de la esquina. Tu árbol genealógico termina en mis manos.

Bastian cerró los ojos, dejando que las lágrimas corrieran por sus mejillas. Escuchar sus propios sueños de libertad siendo triturados por el millonario era una tortura devastadora, pero el retorcido placer de su dependencia lo obligaba a mantener la cabeza apoyada en las rodillas de su captor.

—Es hora de castigar estos pensamientos de tu diario —sentenció Azael, tomando el dispositivo de la caja metálica—. Abre la bata.

El juguete era un estimulador de próstata inflable de silicona negra con control de presión remoto. Tenía una punta redondeada y un canal interno que se expandía de manera neumática a través de una pequeña bomba de aire digital conectada al teléfono celular de Azael.

Azael obligó a Bastian a inclinarse sobre el cojín del sillón de cuero negro, elevando sus caderas y estirando la piel de su dorso, donde el tatuaje de espinas parecía contraerse por el miedo. Brinkman vertió una generosa cantidad de aceite lubricante templado sobre el dispositivo y, con un empuje firme, lento y dominante, introdujo la silicona satinada en la intimidad de Bastian de un solo golpe controlado.

Bastian soltó un jadeo agudo, aferrándose al cuero del sillón con sus dedos. El juguete se acomodó perfectamente en su interior, rozando su punto más sensible de inmediato.

—Mira la pantalla de mi teléfono —ordenó Azael, encendiendo la aplicación del algoritmo privado.

Con un sutil movimiento de su pulgar sobre la pantalla digital, Azael activó la bomba neumática del implante. El juguete comenzó a inflarse en el interior de Bastian, expandiendo sus paredes internas con una presión milimétrica y sádica que obligó al monitor biométrico de la mesa de noche a pitar con fuerza al registrar ciento cuarenta latidos por minuto.

El dolor inicial de la expansión interna fue una tortura absoluta; Bastian sintió que su anatomía era estirada desde adentro, obligándolo a soltar un grito ahogado contra el cojín de cuero. El dolor físico fue real y asfixiante, haciéndolo temblar de pies a cabeza.

Sin embargo, tal como el algoritmo de su mente destrozada lo había aprendido, el dolor duró solo unos segundos. La silicona inflada presionó el centro del placer de Bastian con una intensidad tan brutal que su pene se puso completamente erecto y goteante sobre la felpa negra sin necesidad de contacto manual. Una intensa oleada de calor espeso inundó sus sentidos, borrando cualquier capacidad de pensar en su pasado.

—Cada vez que el juguete se infle un milímetro más, Bastian, estaré borrando a esa mujer imaginaria de tu mente —susurró Azael, inclinándose sobre su espalda y mordiendo sutilmente la piel de su hombro izquierdo, justo encima del tatuaje de espinas—. Cada contracción de tu carne destruirá el recuerdo de tus viajes con Robin. Tu cuerpo solo puede albergar mi espacio, tu interior solo se expande para mí.

Azael incrementó la presión neumática al ochenta por ciento desde su teléfono celular.

Bastian soltó un gemido agudo y prolongado que llenó la sala del ático de una atmósfera de puro pecado. Sus manos se aferraron al cuero con desesperación, arqueando la pelvis de manera voluntaria para recibir la opresión con una rendición total. Ya no quería casarse, ya no quería tener hijos, ya no quería viajar; el universo entero de Bastian Murphy se reducía a la presión sádica del implante de Azael Brinkman y al sabor de la sumisión.

Azael se desabrochó el pantalón y se posicionó detrás del joven Murphy en el sillón de cuero. Tomó a Bastian por la cintura con una fuerza superior y, sin retirar el juguete inflable de su interior, empujó sus caderas hacia adelante, introduciendo su miembro grueso y erecto al lado de la silicona negra, aprovechando la dilatación extrema que el dispositivo neumático había provocado.

El doble impacto fue una locura devastadora. Bastian soltó un alarido de puro éxtasis y dolor placentero que retumbó en los enormes ventanales del ático. Azael comenzó a moverse con embestidas rápidas, brutales y profundas que hacían crujir el cuero del sillón con un sonido rítmico y húmedo. Con cada golpe de las caderas del director ejecutivo, el metal de la cadena de oro con las iniciales A.B. chocaba contra el pecho de Bastian, recordándole con cada respiración que su piel y su futuro le pertenecían exclusivamente al monstruo corporativo.

El clímax llegó de manera violenta en la penumbra de la sala. Azael embestía, brutal y profundamente que hicieron que Bastian Murphy se corriera de manera salvaje sobre el cojín del sillón, liberando toda la adrenalina del castigo del diario en un espasmo violento que hizo que los sensores registraran el clímax. Un segundo después, Azael soltó un gruñido ronco y se vino profundamente en el interior del joven Murphy, llenándolo con su calor y sellando su propiedad sobre los trozos de papel de su pasado destruido.

Los cuerpos sudorosos de ambos hombres se quedaron entrelazados en el sillón de cuero negro, con la respiración entrecortada y el pecho subiendo y bajando con violencia en el silencio del ático.

Azael se retiró lentamente con total lentitud. Con un sutil movimiento de su pulgar en el teléfono, desinfló el juguete y lo extrajo de la intimidad de Bastian, devolviendo el vacío físico a su cuerpo. Tomó el resto del diario de la mesa de centro, encendió un encendedor y redujo el cuaderno azul celeste a cenizas dentro de un cenicero de cristal justo frente a los ojos fijos del joven Murphy.

—Se terminaron tus planes de la facultad, Bastian Murphy —susurró Azael Brinkman, limpiándose con un pañuelo—. Tu única familia soy yo. Tu único destino es este ático o dónde yo decida. Acomódate la bata y ve a la habitación del fondo. Mañana temprano revisaremos los nuevos informes financieros de la firma Brinkman.

Bastian asintió con la mirada perdida y los labios entreabiertos por la agitación. Miró las cenizas de su diario en la mesa y sintió el fluido caliente de su jefe escurriendo por sus muslos y el oro en su cuello. Al mirar el perfil imponente de Azael Brinkman en la penumbra de la sala, Bastian sabía que ya no quedaba un solo rincón en su mente destrozada que deseara regresar al mundo exterior.

⚠️🚩🌟¡Mis Chickis! Estamos de buen humor escuchando a nuestros bias y leyendo excelentes manwhas, por lo tanto, decidimos subir los últimos capítulos de esta historia. Esperamos ver sus reacciones. Queremos saber qué opinan, si debemos mejorar en algo o alguna sugerencia para otra historia increíble. Además, es de nuestro agrado informarles que, COMENZAREMOS A PUBLICAR EN "INKITT"😎💪

Comenzaremos con una historia cliché de enemies-to-lover: profesor/estudiante.

No se lo pierdan, y estaremos esperando su apoyo por allá también. Las novedades de esas publicaciones, también estaremos informando por aquí... ¡Gracias por estar! Besitos 😘😘😘🌟⚠️🚩

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Dalia Lara
excelente historia muy recomendable para los q gustan del romance oscuro
Dalia Lara
me hubiera gustado otro final pero igual muy buena historia
Skay P.: Gracias cielo. No olvides calificarnos 🫣😘
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Mxr
espero q bastian se libere de este monstruo 😭😭😭😭 no me gusta verlo así. Q se fuge
Dalia Lara
mucho traqueteo y toqueteo pero no se lo mete me tiene al niño loco
Skay P.: 🫣lo tendremos en cuenta...
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Dalia Lara
Este tipo ya escalo a un nuevo nivel de locura es excesivo
Natali Lopez Camarena
me encanta como escribe, pero ya no hay mas capítulos y me encantan sus historias
Skay P.: ¡Gracias amor! Actualizamos todos los días. Sigue el perfil para más historias 😋✨️🫰
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Dalia Lara
estoy entre dos sentimientos la pena y la envidia,soy terrible leer muchas de estas novelas me tiene trastornada🤣🤣
Skay P.: ¡Ay mi amor! Y lo que se vieneeee🫣😋🌠
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Dalia Lara
hay dios mio los más locos siempre son los más calientes y sexis
Skay P.: Tienes toda la razón 🫰😈
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Dalia Lara
nada mas le falta controlar el pipi y la caca jjjj
Skay P.: ¿Y si te dijera que, sí lo hace?🫰😈
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Dalia Lara
me encantan los guapotes obsesionados🤣🤣
Skay P.: ¡Ay no! A mi me encantan😈🫰✨️
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Dalia Lara
estoy encantada con tu manera de escribir,ya me he leído varias de tus historias ,son cortas pero muy bien escritas con personajes complicados, amo las historias de dominación y eres experta en ellas,ya estoy cautiva de esta nueva historia🥰🥰
Skay P.: ¡Muchas gracias, Chickis! Es un honor tener tu compañía. No olvides calificar.✨️🫰😈 Seguiremos subiendo variedad en contenido. 🤗👑
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Dalia Lara
soy una trastornada jjj ,me encantó el capítulo y espero pronto más
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