En el mundo empresarial laodicense y en la mafia londinense, un matrimonio estable no es solo amor: es poder, reputación y dominio.
Jed Bennett, heredero del temido linaje formado por Harry Bennett y Jessika Brown, ha cargado durante años con el peso de un imperio dividido entre negocios legales y el bajo mundo. Aunque gobierna con inteligencia y sangre fría, hay algo que aún se resiste a aceptar: un matrimonio por conveniencia que lo convierta en el indiscutible sucesor del trono mafioso.
Cuando su padre concreta su compromiso con Rianna, hija de una poderosa familia criminal, todo parece encajar. Ella es brillante, letal y digna del apellido Bennett. La alianza promete estabilidad, expansión y respeto. Y contra todo pronóstico, la química entre ellos comienza a florecer.
Pero el equilibrio se rompe el día en que Steicy, la joven y talentosa estratega de la cadena hotelera familiar, deja caer accidentalmente un anuncio que lo cambia todo: “Se vende virginidad”...
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Términos y condiciones...
...Jed se pasó la mano por el cabello, supremamente ansioso, hasta que vio a una chica hermosa caminar hacia la entrada del restaurante enfundada en un elegante vestido negro....
...Lo reconoció de inmediato, incluso antes de distinguir su rostro, era ella....
...El taxi la había dejado unas calles antes del exclusivo restaurante, ya que no le permitieron el ingreso hasta la puerta principal, como era de esperarse en un lugar tan prestigioso y reservado de Londres....
...Steicy caminaba con cuidado sobre los altos tacones negros, intentando no tropezar mientras el viento nocturno agitaba ligeramente la tela ajustada de su vestido....
...El vestido abrazaba su figura con delicadeza y elegancia; tenía un discreto escote corazón cubierto por una fina capa de tul negro y una abertura lateral sutil que dejaba ver parte de su pierna al caminar. Nada vulgar....
...Pero sí peligrosamente hermoso....
...Su cabello castaño oscuro caía en suaves ondas sobre sus hombros, y el maquillaje que Ivy le había hecho resaltaba sus enormes ojos miel y sus labios rosados....
...Jed sintió el pecho agitarse con violencia, una sensación brutal y posesiva, obviamente, debía mantener la compostura....
...Desde donde estaba sentado, detrás del enorme ventanal del reservado privado, la observó avanzar lentamente hacia la entrada del restaurante como si todo el lugar se hubiese quedado pequeño alrededor de ella....
...—Mierda… —murmuró apenas para sí mismo....
...Steicy llegó a la entrada del restaurante, saludó con cortesía y, al preguntar por Jed Bennett, fue guiada inmediatamente hacia el reservado donde él la esperaba....
...Cada paso que daba hacía que el cuerpo le temblara más, aún así no pensaba retroceder, no podía hacerlo....
...Aunque jamás había estado en un lugar tan prestigioso y costoso, sus nervios eran tan grandes que ni siquiera logró apreciar realmente lo maravilloso del sitio....
...Las luces cálidas, la música instrumental suave, el aroma refinado de la comida, los hombres vestidos en trajes de diseñador, las mujeres cubiertas de diamantes....
...Nada de eso importaba, porque lo único que veía era a Jed Bennett sentado al fondo del reservado privado, esperándola....
...Impecable, intimidante....
...Con ese aire de rey inalcanzable que parecía acompañarlo incluso cuando permanecía en silencio....
...El traje negro perfectamente ajustado marcaba la amplitud de sus hombros y la autoridad natural que desprendía. La camisa oscura ligeramente abierta en el cuello le daba un aspecto todavía más peligroso....
...Jed se había quitado la corbata mientras la esperaba....
...Steicy tragó saliva....
...“Steicy… Steicy… ¿cómo haces para que todo te quede tan bien? Te ves preciosa con ese vestido”, pensó él mientras la observaba acercarse....
...Por fuera, sin embargo, se mostró sereno, frío, controlado, como siempre....
...—Buenas noches… —saludó Steicy intentando sonar lo más segura y tranquila posible....
...Jed levantó lentamente la mirada hacia ella, la recorrió de arriba abajo sin el más mínimo disimulo....
...Y demonios… Se veía irresistible....
...Detalló cada centímetro de ella: sus piernas, la delicadeza de sus hombros, la curva suave de su cintura, el brillo tímido de sus labios....
...Todo. Sin mostrar el efecto devastador que eso producía en él....
...—Buenas noches, señorita Allen —respondió con voz grave—. Estaba a punto de irme....
...Su tono era seco, crudo. Aunque en realidad sabía perfectamente que, si ella no aparecía, probablemente habría terminado yendo a buscarla....
...Steicy respiro un poco.—Disculpe, señor… el trayecto hasta aquí es bastante largo....
...—Tome asiento —pidió él señalando la silla frente a la mesa....
...Ella obedeció sintiendo que la intensa mirada grisácea oscura de Jed la atravesaba de una manera que solo conseguía aumentar su vergüenza y su nerviosismo....
...El silencio entre ambos se volvió denso, peligroso....
...Jed deslizó lentamente la mano sobre la carpeta azul oscura que reposaba sobre la mesa. —Vamos a ordenar primero. Luego conversaremos sobre los términos y condiciones de mi oferta....
...Steicy negó de inmediato. —No tengo hambre, señor. Prefiero apresurar esto… ya me siento lo suficientemente avergonzada e incómoda aquí como para alargar más esta angustia —confesó con una sinceridad que tomó incluso a Jed por sorpresa....
...Él sonrió apenas de lado, una de esas sonrisas lentas y oscuras....
...Porque él también quería apresurar la firma de aquel acuerdo de placer....
...—Bien... cómo quiera....
...Se acomodó en la silla sin dejar de observarla....
...—Usted está vendiendo su virginidad y yo estoy dispuesto a comprarla. Dígame cuánto quiere. Le repito: duplicaré la oferta… pero tendrá que aceptar mis condiciones....
...Steicy sintió el rostro arder de vergüenza, se frotó las manos bajo la mesa intentando controlar el temblor de sus dedos....
...Escuchar aquella frase dicha con tanta naturalidad por un hombre como Jed Bennett hacía que quisiera desaparecer....
...Pero ya estaba allí y Luke la necesitaba....
...Respiró hondo antes de reunir valor. —Así es… —logró decir—. Pido dos millones de euros… y quiero el cincuenta por ciento por adelantado....
...Jed la miró enarcando una ceja lentamente....
...Una sonrisa arrogante apareció en su boca. —¿Dos millones de euros? —repitió con calma—. ¿Eso vale para usted su virginidad?...
...La pregunta la golpeó directo al pecho....
...Steicy apartó la mirada apenas un segundo antes de volver a sostenerle los ojos. —Honestamente… no podría ponerle precio a algo tan valioso para cualquier mujer —habló finalmente con valentía—, pero es lo que necesito....
...El silencio volvió a instalarse entre ambos....
...Jed no dejó de mirarla ni un instante y cuanto más la observaba, más convencido estaba de que ningún otro hombre podía tocarla....
...No así. No antes que él....
...Finalmente, tomó la carpeta azul y la deslizó lentamente hacia ella. —Bien. Entonces le daré cuatro millones....
...Steicy sintió una mezcla entre alivio y mucha vergüenza....
...—Cuatro millones de euros —repitió él con absoluta tranquilidad—. El cincuenta por ciento por adelantado. El otro cincuenta está dividido en dos pagos: uno cuando seas mía… y el restante cuando finalice el contrato....
...Ella lo miró completamente aturdida....
...Jed continuó hablando con una calma escalofriante. —Aquí están las condiciones. Lealas con atención....
...Steicy bajó lentamente la mirada hacia la carpeta....
...Contrato Privado de Intercambio de Placer Consensuado y Confidencialidad...
...Entre la señorita Steicy Allen Starfhort y el señor Jed Bennett Brown....
...El papel descansaba impecablemente sobre la mesa, dentro de aquella elegante carpeta azul oscuro....
...Las letras negras perfectamente alineadas hacían que todo pareciera todavía más frío… más real....
...Steicy tragó saliva mientras pasaba la primera hoja....
...Jed permanecía frente a ella, serio, observándola en silencio con esa calma peligrosa que la ponía nerviosa....
...CLÁUSULA PRIMERA — NATURALEZA DEL ACUERDO...
...El presente acuerdo tiene como finalidad establecer un vínculo estrictamente físico, privado y consensuado entre ambas partes....
...Ninguna de las partes podrá exigir, esperar o desarrollar compromisos sentimentales, afectivos o emocionales derivados de este contrato....
...El señor Jed Bennett Brown y la señorita Steicy Allen Starfhort reconocen que el presente acuerdo corresponde exclusivamente a un intercambio de placer y compañía íntima....
...Steicy leyó aquello lentamente, su expresión apenas cambió, solo bajó un poco la mirada y respiró profundo....
...Aquello no le dolía porque tampoco esperaba amor....
...No estaba allí buscando sentimientos ni promesas románticas....
...Era un trato, una necesidad, nada más....
...CLÁUSULA SEGUNDA — CONFIDENCIALIDAD ABSOLUTA...
...Durante la vigencia del contrato y posterior a este, ambas partes deberán mantener absoluta discreción respecto al acuerdo....
...En espacios públicos, laborales o sociales, la relación entre ambas partes será estrictamente profesional....
...No existirán muestras públicas de cercanía, intimidad o trato personal....
...Queda prohibido divulgar información, conversaciones, imágenes o detalles relacionados con los encuentros privados....
...Steicy continuó leyendo, sus dedos se tensaron apenas sobre las hojas, la cláusula le parecía fría… pero lógica....
...Después de todo, ella tampoco deseaba convertirse en tema de conversación en la empresa ni en los círculos sociales de su jefe Jed Bennett....
...CLÁUSULA TERCERA — DISPONIBILIDAD...
...La señorita Steicy Allen Starfhort deberá estar disponible para asistir a los encuentros privados previamente indicados por el señor Bennett....
...Asimismo, deberá permanecer con él el tiempo que este determine durante las noches acordadas....
...El señor Bennett tendrá derecho a solicitar compañía de manera anticipada o inmediata, respetando únicamente las obligaciones laborales previamente establecidas por la empresa Bennett-Brown....
... Steicy arrugó ligeramente el ceño....
...La palabra disponible la hizo sentirse extraña, como si dejara de pertenecerle un poco el control de su tiempo....
...Aun así… continuó leyendo....
...Necesitaba hacerlo....
...CLÁUSULA CUARTA — EXCLUSIVIDAD...
...Durante la duración del contrato, la señorita Steicy Allen Starfhort no podrá mantener relaciones sexuales, vínculos íntimos o acuerdos similares con ningún otro hombre....
...Asimismo, no podrá aceptar propuestas relacionadas con acompañamiento íntimo, citas privadas o acuerdos económicos de naturaleza sexual con terceros....
...Steicy levantó lentamente la mirada hacia Jed, ¿acaso creía que se moría por estar practicando sexo con otros hombres? —Se pregunto así misma un poco ofendida....
...Él sostuvo sus ojos con absoluta tranquilidad. Ni siquiera parecía avergonzado por lo posesiva y mezquina que era aquella cláusula....
...Ella volvió al documento....
...Por alguna razón, esa cláusula fue la que más le hizo entender que, aunque aquello era un negocio… él seguía siendo quien tenía el control....
...Jed lo sabía perfectamente y claro que no pensaba cambiar ni una sola palabra....
...Porque la sola idea de imaginarla con otro hombre le despertaba algo oscuro dentro del pecho......