En medio de una batalla constante entre los cazadores Butterfly y los licántropos...
Scott Brown, un joven butterfly que busca acabar con ambos bandos... y Julieta Hoffnung, la princesa de uno de los Clanes de los Licántropos, que busca salvar a su pueblo de los cazadores y de otros Clanes... terminan por sellar sus destinos al cruzar sus historias en una fiesta.
NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo #19: Sin visión
Querido Diario…
Hoy me siento destruida
Creía que al despertar iba a poder ver a mi padre sin embargo, al abrir los ojos no logré ver nada…
—¡Alfa! —chilló Rosa sujetando mi mano, no veía su voz pero su olor me daba entender que se compadecía de mi—. ¡¡Despertaste!!
—¿Qué? Tú… —alejé mi mano de ella mientras volteaba a mi alrededor, intentando recuperar mi visión—. ¿Tú quién eres? ¿Por qué está todo oscuro? ¡¿Qué me pasa?! ¡¡¿Por qué no te puedo ver?! —pregunté comenzando a hiperventilar del horror que me daba—.
—Ahm… Ehm… Alfa, tu… eres ciega
—¿Qué? ¡¡No!! ¡¡Yo no soy ciega!! ¡¡No lo soy!! ¡¡Yo puedo ver!!
Desesperada por el pánico que me daba que eso fuera verdad, me agarré el cabello con fuerza al mismo tiempo que le gritaba a la pobre niña que no tenía nada que ver con lo que me pasaba.
—¡¡¿Qué me hiciste?!! ¡¡¿Qué me hiciste?!! ¡¡¿Por qué todo es oscuro?!!
—Yo… no… no…
—¡¡Fue tu culpa!! —Rosa intentó calmarme agarrando mi mano pero la lancé al suelo con un empujón—. ¡¡No me toques maldita fenómeno!! ¡¡Tú!! ¡¡Esto me pasó por tu culpa!!
—Lo… ¡¡Lo siento!! —sollozó para después irse corriendo de la habitación—.
Mis llantos cargados con impotencia pura fueron escuchados por Azumi; ella me calmó dándome una cachetada en la cara, eso fue suficiente para hacerme salir de mi ataque de pánico.
—¡Esto es tu culpa! Y de nadie más… ¿lo entiendes? Fuiste tú la que forzó a su cuerpo, no mi hermana, no Samy, no tu Clan ¡Fuiste tú!
—L-lo siento, lo siento —me disculpé limpiando las lágrimas que no dejaban de brotar de mis ojos—.
—Ahora levántate, tu padre y tu Clan quieren ver a su amada heroína que los salvó de los cazadores
—¿Por qué? —le pregunté sujetando con fuerza la sábana que cubría mis pies—
—¿Huh? ¿A qué te refieres con eso?
—¿Por qué no me dejaron morir? Yo… yo… no sé si pueda vivir así… no… no… —sentí un nudo en la garganta y las lágrimas volvieron a salir—. ¡No puedo vivir en un mundo oscuro y sin color! Sin… sin mi papá… sin mamá, no puedo… —imploré con la voz rota por el llanto—. No quiero…
—¿Y qué por qué debíamos hacerlo? ¡¿Crees que morir va a solucionar algo?! Morir no te va a solucionar nada… al contrario —Azumi me agarró de la mano—. Ahora levántate y ve con ellos
—N-no sé si pueda, no… ¡No quiero!
—Sí vas prometo ayudarte con tu visión, no es una solución pero puede ayudarte a sobrellevarlo
Al final, forzada por Azumi, terminé por ir a una sala, en donde mi padre y parte de mi Clan me estaban esperando para reunirnos.
—¡¡Julieta!! —gritó mi padre lanzándose hacia mí para envolverme en sus brazos, en un tierno abrazo—.
Intenté hablar pero lo único que salió fueron llantos, no de felicidad, ni de tristeza sino de impotencia, pues…
Había salvado a mi papá pero…
En el camino me quité la posibilidad de volverlo a ver…
Lo único que pude hacer fue llorar hasta quedarme satisfecha en los brazos de mi padre…
—Ya, ya, mi pequeña —me consoló dándome palmadas en la espalda—.
—Papá… —sollocé enterrando mi rostro en su pecho—.
—Julieta, de verdad has crecido mucho
—Sí, creciste demasiado y aparte… ¡Te volviste muy fuerte!
—Ni siquiera tú padre y tu abuelo eran tan fuertes a tu edad —dijo la señora Lewis junto a sus pequeños trillizos—.
—Eres un orgullo para el Clan —dijo el señor Manson—.
—¡Te viste como toda una heroína!
—¡Y cuando hiciste! ¡Splash! ¡Y el demonio hizo…! ¡Pam!
—¡Fuiste como una Super Lobo!
—Dani, John y Bella… —dije separándome de mi padre—.
Escuchar cómo las personas de mi Clan estaban diciéndome cumplidos por haberlos salvado, fue una calidez que me hizo sonreír un poco por lo bonito que fue escuchar de sus bocas lo mucho que había cambiado desde que salí del domo por primera vez.
—G-gracias —les agradecí avergonzada y ruborizada jugando con uno de mis mechones de cabello—.
—No. Hija, nosotros te debemos agradecer a tí, tú nos salvaste e hiciste algo que ningún otro del Clan había hecho antes… ser un héroe
Mis mejillas ardieron de la vergüenza que me daba que me dijeran cosas tan bonitas, me puse tan roja que mi reacción al notarlo fue taparme la cara con mis manos, en un intento por ocultarme de sus elogios.
—Jaja no seas tímida, July —mi padre me dio un par de palmadas en la cabeza—.
—Papá, basta —comencé con la voz temblorosa—. Qué me da vergüenza —le dije escondiéndome detrás de él—.
—Hija, vamos, no te escondas —añadió riendo—. Como la siguiente Alfa debes decir unas palabras a nuestro pueblo
Debido a la vergüenza que me daba hablar frente a los demás licántropos, me mantuve escondida detrás de papá y negué con la cabeza con mis mejillas que brillaban con fuerza.
—Jaja, bien, bien —se rió mi padre al igual que los de mi Clan al verme tan nerviosa—. En ese caso no habrá palabras, hija
A causa de mis heridas que aún no sanaban, tuve que quedarme en el templo por un tiempo por lo menos hasta que pudiera estar al cien para ahora sí volver con mamá y los demás de mi Clan.
Aunque… volver a convivir con mi papá y con los de mi Clan fue una recompensa que hizo que todo el dolor que sufrí valiera la pena, además de que en esos días ellos me ayudaron a hacer algunos ejercicios para recuperarme de mis heridas.
—Bien, July —Papá agarró una pelota de chocolate del suelo—. Para este ejercicio deberás vencerme en simple y sencillo juego de quemados
—¿Qué? ¿Y cómo piensas…? —Papá me derribó con un pelotazo en la cara, frustrada solté un chillido al caer—. ¡Papá!
—¿Qué? Eres una heroína, hija. Aún sin tu visión debes usar tus otros sentidos
—Agh, sí pero… ¡Espera! Papá ¡Eso es!
“Aunque no tenga mi vista, puedo usar mis otros sentidos para ver” pensé poniéndome de pie
Recordé las sensaciones que sentí en los últimos momentos en mi pelea contra Mizu y en aquella vista formada por simples olores.
“Mi olfato…” pensé respirando hondo
En esos partidos de quemados comencé a intentar imitar lo que había hecho antes cuando estaba al borde de la muerte.
—¡Perdiste! —dijo la señora Lewis—.
—¡¡Vamos, Julieta!! —gritaron los hijos de la señora Lewis—
—¡De nuevo! —me ordenó mi papá—
Con tantos caídas y pelotazos en mi rostro pude recrear una no tan perfecta vista hecha de solo los olores que había a mi alrededor.
Gracias a eso, pude esquivar los pelotazos con más rapidez, solo que aún había un problema en el juego, mi cuerpo seguía aún adolorido por la batalla contra esos gemelos.
Podía usar mi olfato para reemplazar mi visión por momentos pero mi cuerpo aún ardía cada vez que me movía bruscamente.
Eso no sería tanto problema sino fuera porque aparte de los partidos de quemados, también hacía el aseo del templo y más de cien flexiones diarias.
Al terminar el día quedaba tan devastada que ni siquiera podía moverme para comer, eso lo notó Samy por lo que después de llegar de su trabajo humano, se me acercó.
—¿Huh? ¿Estás bien? July, te ves como una mierda
—Sa-Samy… ¿P-Por qué tú y Azumi no están hechas una mierda si también quedaron heridas en batalla?
“¿Cómo es posible que Azumi vaya a secundaria y Samantha a su trabajo de contratista, con tanta tranquilidad? ¡¿Qué hice mal?! ¡¿Qué estoy haciendo mal?!” Pensé frunciendo el ceño por el dolor que sentía en todo mi cuerpo
—No. Sí, estamos sufriendo por el dolor jaja, es solo que estamos usando una técnica secreta del Nekomata para no desmayarnos del dolor
—¿Qué? ¿Una técnica secreta?
—Sí, es una que te da fuerza para seguir a pesar de todo. Creí que tú ya la sabías usar, como te levantaste a último momento para salvarme jaja
—¿Cre-Crees que puedas…?
—¡Por supuesto!, July. Solo dame un momento que debo ir a recoger a Azumi