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La Esposa Que El CEO Juró Odiar.

La Esposa Que El CEO Juró Odiar.

Status: En proceso
Genre:CEO / Amor-odio / Romance
Popularitas:7.1k
Nilai: 5
nombre de autor: facu fernandez

Alina siempre creyó que su matrimonio era solo un contrato frío con el hombre más poderoso de la ciudad. Durante tres años vivió ignorada por su esposo, el misterioso empresario Adrián Valek.
La noche en que decide firmar el divorcio, un atentado cambia todo.
Adrián pierde la memoria… y lo único que recuerda es que Alina es la persona más importante de su vida.
Mientras él intenta enamorarla otra vez, enemigos ocultos del imperio empresarial de Adrián comienzan a atacar.
Pero hay un secreto que nadie conoce:
Alina no es una mujer común… ella lleva años investigando quién intentó destruir su vida.
Y ahora que Adrián cambió…
tal vez el amor que nunca existió pueda nacer de verdad.

NovelToon tiene autorización de facu fernandez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La verdad del hombre de las sombras.

El tiempo pasó.

No días. No semanas.

Meses.

Meses en los que la guerra había dejado cicatrices invisibles en todos ellos. La mansión Valek ya no existía como antes; sus restos habían sido reemplazados por estructuras temporales y seguridad reforzada. Pero la sensación de peligro seguía allí, como una sombra que nunca desaparecía.

El hombre de las sombras no había vuelto a atacar… pero tampoco había desaparecido.

—Eso es lo que más me preocupa —dijo Adrián una noche, revisando informes en su despacho improvisado—. El silencio.

Alina lo observaba desde el sofá, con una mezcla de cansancio y determinación en la mirada. —Está esperando. Siempre lo ha hecho. Cada movimiento que hizo fue calculado.

Lucas, apoyado sobre la mesa, agregó: —Y ahora tiene dinero. Mucho dinero. El robo en la mansión no fue casualidad… fue parte de su plan.

Durante meses, investigaron sin descanso. Contactos, archivos antiguos, cuentas ocultas, registros financieros… todo apuntaba a alguien extremadamente inteligente, alguien que conocía cada paso que daban.

Pero finalmente, una noche, todo cambió.

—Lo tengo —dijo Lucas, entrando apresurado, con una carpeta en la mano y la respiración agitada.

Adrián levantó la vista de inmediato. —Habla.

Lucas dejó los documentos sobre la mesa. —No era solo un enemigo… era alguien cercano a todo esto. Alguien que conocía a Marcus. A Victor. Y… a nosotros.

Alina sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo. —¿Quién?

Lucas los miró fijamente.

—Isabella Laurent.

El silencio fue absoluto.

Adrián frunció el ceño. —No… eso no tiene sentido.

Pero en el fondo, sí lo tenía.

Alina recordó detalles. Miradas. Ausencias. Coincidencias imposibles.

—Siempre estuvo cerca… —susurró—. Observando… esperando.

Lucas asintió. —Encontré transferencias, comunicaciones cifradas y registros antiguos. Ella estuvo detrás de todo… incluso antes de que Marcus actuara.

Adrián apretó los puños. —Entonces se termina hoy.

Esa misma noche, se prepararon.

Ya no era una misión de reconocimiento.

Era el final.

La residencia de Isabella Laurent se encontraba a las afueras de la ciudad, rodeada de seguridad privada y sistemas avanzados. Pero Adrián, Lucas y Alina ya no eran los mismos de antes.

Habían aprendido.

Habían sobrevivido.

Y ahora estaban listos.

—Entramos juntos —dijo Adrián, mirando a ambos—. Y salimos juntos.

Alina lo miró con firmeza. —Siempre.

Lucas cargó su arma. —Hagamos que esto valga la pena.

La infiltración fue rápida. Silenciosa. Precisa.

Los primeros guardias cayeron sin hacer ruido. Las cámaras fueron desactivadas. Las alarmas, neutralizadas.

Pero al entrar al interior de la mansión, todo cambió.

—Sabía que vendrían —resonó una voz elegante y fría desde las sombras.

Isabella Laurent apareció lentamente, vestida de negro, con una calma inquietante en su rostro.

—Han tardado más de lo que esperaba.

Alina dio un paso al frente. —Todo este tiempo… fuiste tú.

Isabella sonrió levemente. —Siempre fui yo.

El aire se volvió tenso.

—¿Por qué? —preguntó Adrián, con la voz cargada de ira—.

Isabella los miró a los tres, sin miedo.

—Porque mi familia estaba muriendo —respondió—. Bancarrota. Deudas. Humillación. Y ellos… —hizo una pausa— Marcus y Victor… me ofrecieron una solución.

Lucas frunció el ceño. —¿Aliarte con ellos?

—Me prometieron dividir la herencia de los Black —continuó Isabella—. Pero eran incompetentes. Nunca pudieron quitarles lo que era mío por derecho.

Alina negó con la cabeza. —Eso no era tuyo.

—¡Sí lo era! —respondió Isabella, por primera vez perdiendo la calma—. Todo este sistema está podrido. Solo tomé lo que me correspondía.

Adrián dio un paso adelante. —No puedes justificar todo lo que hiciste.

Isabella volvió a sonreír, pero esta vez con frialdad absoluta. —No necesito justificarme. Gané.

En ese instante, guardias ocultos aparecieron desde distintos puntos de la mansión.

La batalla comenzó.

Disparos. Gritos. Caos.

Adrián protegía a Alina mientras avanzaban. Lucas cubría los flancos, eliminando amenazas con precisión.

La lucha era intensa, pero esta vez no retrocedían.

Estaban decididos a terminar todo.

Uno a uno, los guardias cayeron.

Hasta que solo quedó Isabella.

Acorralada.

—Se acabó —dijo Adrián, apuntándole directamente—.

Pero Isabella solo sonrió.

—No… aún no.

De su mano cayó un pequeño objeto.

Una granada aturdidora.

FLASH.

Una luz cegadora llenó la habitación.

Un sonido ensordecedor los desorientó por segundos.

Cuando recuperaron la visión… Isabella ya no estaba.

—¡Maldición! —gritó Lucas.

Entonces lo sintieron.

El calor.

El humo.

El fuego.

La mansión comenzaba a arder.

—¡Tenemos que salir! —gritó Adrián.

Las llamas se extendían rápidamente, bloqueando salidas y consumiendo todo a su paso.

Adrián tomó la mano de Alina con fuerza. —No te sueltes.

Lucas los guiaba entre el humo, buscando una salida. El techo comenzaba a colapsar.

Cada segundo contaba.

Finalmente, lograron salir al exterior, cayendo al suelo mientras el fuego consumía la residencia.

Respiraban con dificultad.

Vivos.

Pero no tranquilos.

—Isabella… —dijo Alina, mirando las llamas—.

Adrián se levantó de inmediato. —No puede haber llegado lejos.

Los tres comenzaron a buscar en los alrededores. Bosque. Camino.

Nada.

Ni rastro.

El fuego seguía avanzando, destruyendo toda evidencia.

Lucas negó con la cabeza. —Si estaba dentro… no sobrevivió.

El silencio cayó sobre ellos.

Alina bajó la mirada. —¿Se terminó…?

Adrián observó las llamas por unos segundos.

—Tal vez… —respondió lentamente—.

Pero en su interior, algo no encajaba.

Isabella había sido demasiado inteligente.

Demasiado calculadora.

¿Realmente había terminado así?

El fuego reflejaba en sus ojos.

Y por primera vez en mucho tiempo… no estaba seguro de la respuesta.

Adrián tomó la mano de Alina, entrelazando sus dedos con fuerza.

—Pase lo que pase… ya no estamos solos.

Ella lo miró, con una mezcla de cansancio, amor y esperanza. —Nunca lo estuvimos.

Lucas los observó, respirando hondo. —Entonces… ¿esto es el final?

Adrián no respondió de inmediato.

Miró las cenizas.

El humo elevándose al cielo.

Y luego dijo:

—Es el final… de esta guerra.

Pero muy en el fondo…

Sabía que algunas sombras nunca desaparecen del todo.

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Marisel Rio
estoy que me como las uñas
Marisel Rio
💕💕💕💕Es atrapante y es espectacular 💕💕💕
Marisel Rio
💕💕💕Interesante comienzo 💕💕💕💕
DC
hola ☺️ primer capítulo y ya me atrapó sigamos leyendo🤓
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