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No Me Quieres, No Me Quedo

No Me Quieres, No Me Quedo

Status: En proceso
Genre:Romance / Época / Reencarnación
Popularitas:86.2k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en una novela que escuchaba antes de morir. Decidida a cambiar su destino y a no sufrir por un mal amor.

* Esta novela es parte de un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Obsesion 2

El puerto estaba lleno de movimiento cuando Eric Field llegó.

Había viajado casi sin detenerse desde el pueblo. El caballo estaba agotado, cubierto de polvo del camino, pero Eric apenas le había dado descanso.

Su mente solo repetía una idea.

Valery había pasado por allí.

Y si encontraba a las personas correctas… podría saber a dónde había ido.

El puerto era grande y ruidoso.

Marineros descargaban cajas.

Mercaderes gritaban órdenes.

El olor a sal, pescado y madera mojada llenaba el aire.

Eric caminó directamente hacia los registros del puerto.

Pero antes de llegar, comenzó a preguntar.

—Estoy buscando a una mujer.. Joven. Cabello oscuro. Viajaba sola.

Algunas personas negaban.

Otras lo miraban con curiosidad.

Pero finalmente un trabajador del muelle frunció el ceño.

—Tal vez la vi.

Eric se giró hacia él inmediatamente.

—¿Dónde?

—Hace unos días. Bajó de un carruaje cerca de los almacenes.

Eric sintió que el corazón le golpeaba con fuerza.

—¿Tomó un barco?

El hombre se encogió de hombros.

—Eso tendría que verlo en los registros.

Eric entró al pequeño edificio donde se llevaban los documentos de viaje.

Un administrador revisó los libros mientras Eric esperaba con los brazos cruzados.

Las páginas se movían lentamente.

Los nombres estaban escritos con tinta oscura.

Finalmente el hombre se detuvo.

—Aquí.

Eric dio un paso adelante.

—Lea.

El administrador pasó el dedo por la línea.

—Valery Johnson.

Eric sintió un estremecimiento.

Ese era su nombre.

No había duda.

El administrador continuó leyendo.

—Destino…

Hizo una pequeña pausa.

—Imperio de Oriente.

El silencio cayó pesado en la habitación.

Eric parpadeó lentamente.

—¿Qué?

El hombre señaló la fecha.

—El barco partió hace dos días.

Eric miró el libro.

El nombre estaba ahí.

La fecha también.

Y el destino.

Imperio de Oriente.

Un lugar lejano.

Otro imperio.

Casi al otro lado del mundo conocido.

Eric hizo un cálculo rápido en su mente.

Si el barco había partido hace dos días… y considerando la distancia… ya debería estar llegando.

Lo que significaba solo una cosa.

Era imposible alcanzarla.

Eric cerró los ojos por un segundo.

Luego golpeó la mesa con el puño.

—¡Maldita sea!

El administrador se sobresaltó.

Eric respiraba con fuerza.

La rabia subía como fuego en su pecho.

Había venido hasta allí.

Había buscado durante días.

Y ahora… ella estaba fuera de su alcance.

Esa noche, Eric terminó en una taberna del puerto.

Un lugar oscuro, lleno de marineros ruidosos y mesas pegajosas por la cerveza derramada.

Pero Eric no estaba con nadie.

Estaba solo.

Una botella ya vacía rodaba sobre la mesa.

Otra estaba a medio terminar.

Sus ojos estaban rojos.

Su cabello desordenado.

Y su voz empezaba a subir cada vez más.

—¡Valery!

Golpeó la mesa.

Algunos hombres voltearon a mirarlo.

—¡¿Qué se cree?!

Bebió otro trago largo.

El alcohol quemó su garganta, pero no calmó su mente.

—¡Huir!

Soltó una risa amarga.

—¡Como si pudiera escapar de mí!

Otro golpe en la mesa.

—¡Valery es mía!

Algunos marineros intercambiaron miradas incómodas.

—¡Me pertenece!

Eric señalaba el aire como si estuviera discutiendo con alguien invisible.

—¡¿Quién se cree que es?!

Su voz se volvió más dura.

Más venenosa.

—¡Cuando la encuentre…!

El vaso chocó contra la mesa.

—¡Le haré pagar!

Sus ojos estaban llenos de rabia.

—¡Cada minuto! ¡Cada momento que me hizo preocuparme!

Respiró pesadamente.

—¡¿Qué cree?! ¡¿Que puede huir así?!

Su voz se volvió casi un gruñido.

—¡No es nadie!

Algunos hombres empezaron a alejarse de su mesa.

Eric ya no parecía un noble educado.

Parecía un hombre fuera de control.

Se inclinó hacia adelante sobre la mesa.

Sus dedos apretaban el borde de la madera.

—Cuando la encuentre… Va a aprender…

Sus ojos brillaban con una intensidad peligrosa.

—Que no puede escapar de mí.

Pero Eric no sabía algo.

No tenía forma de saberlo.

Porque mientras él gritaba furioso en una taberna del puerto…

Valery no estaba camino al Imperio de Oriente.

Y en ese momento… ella estaba tranquila.

Caminando por un pequeño pueblo del oeste del reino.

Muy lejos de su alcance.

Asi, las semanas comenzaron a pasar.

Al principio para Valery cada día se sentía extraño, como si aún estuviera viviendo prestada dentro de una vida que todavía no era completamente suya. Pero poco a poco el pequeño pueblo del oeste comenzó a resultarle familiar.

Las mañanas eran tranquilas.

El sonido de las gaviotas despertaba a los pescadores antes del amanecer y el olor a pan recién horneado llenaba la plaza cuando las tiendas abrían.

Valery había cambiado por completo su rutina.

Ya no llevaba vestidos elegantes ni joyas llamativas. Prefería sus vestidos sencillos, como el rosa claro que había comprado el primer día. El sombrero con la cinta del mismo tono se convirtió en su favorito, y muchas tardes usaba también la manta beige que Christian le había regalado cuando el viento del puerto se volvía más frío. Asi que compro varios vestidos parecidos en diferentes tonos..

Poco a poco comenzó a conocer el pueblo.

La panadería donde la dueña siempre le regalaba un pequeño pan dulce extra.

La librería diminuta donde el dueño guardaba algunos libros viejos que nadie compraba.

El mercado donde los pescadores discutían precios cada mañana.

Y, casi siempre, Christian Casaux estaba cerca.

A veces la esperaba en la plaza.

Otras veces aparecía en el puerto justo cuando ella salía a caminar.

Nunca parecía forzar su presencia, pero curiosamente siempre terminaban caminando juntos.

Un día la llevó a ver el faro.

Otro día caminaron por un sendero que subía por los acantilados, desde donde el mar se extendía infinito bajo el cielo.

Christian hablaba con calma, con una voz agradable que hacía fácil escucharlo.

Le contaba historias del puerto, de los barcos que llegaban de lugares lejanos, de comerciantes que venían de otros reinos.

Valery escuchaba con curiosidad.

Y a veces también hablaba de sí misma… aunque sin revelar demasiado.

Christian parecía respetar eso.

Nunca preguntaba más de lo necesario.

Solo la escuchaba.

Y cuando sonreía, los pequeños hoyuelos en sus mejillas aparecían otra vez, algo que Valery empezaba a notar cada vez más.

Una tarde estaban sentados en la plaza, cerca de la fuente.

El sol comenzaba a bajar y el viento del mar traía un poco de frío.

Valery se envolvió en la manta beige.

Christian la miró de reojo.

—Me alegra ver que la usa.

Valery sonrió.

—Tenía razón. Aquí el viento es frío.

Christian soltó una pequeña risa.

—El puerto enseña rápido esas cosas.

Valery lo observó unos segundos.

Había algo curioso en él.

Era amable.

Educado.

Y siempre parecía tener tiempo para acompañarla.

—Christian —preguntó con cierta curiosidad—.

Él la miró.

—¿Sí?

—¿No tiene trabajo?

Christian levantó una ceja.

—Claro que sí.

Valery lo miró con una sonrisa divertida.

—Porque parece tener mucho tiempo libre.

Christian rió suavemente.

—Digamos que… puedo organizar mi tiempo.

Valery no insistió, aunque algo en esa respuesta la dejó pensando.

Mientras tanto… al otro lado del reino, la historia era muy distinta.

Las semanas no habían traído calma para Eric Field.

Todo lo contrario.

Su obsesión solo había crecido.

Había regresado de aquel puerto furioso y humillado al creer que Valery había escapado hacia el Imperio de Oriente.

Pero su mente no podía aceptar esa idea.

No podía aceptar que se hubiera ido para siempre.

Así que comenzó a buscar otras formas de encontrarla.

Contrató informantes.

Pagó marineros.

Preguntó por barcos que regresaban del este.

Incluso envió cartas a comerciantes que viajaban entre reinos.

Pero no había respuestas.

Nadie había visto a Valery Johnson en el Imperio de Oriente.

Y cada día sin noticias lo volvía más irritable.

Más inestable.

Dormía poco.

Bebía más.

Su carácter comenzó a cambiar tanto que incluso los sirvientes de la mansión evitaban acercarse demasiado.

Una noche, en el despacho de la mansión Field, Lord Field hablaba en voz baja con su esposa.

—Esto no puede continuar así.

Lady Field estaba sentada frente a él, con el rostro preocupado.

—Está consumiéndose.

Lord Field suspiró.

—No es amor.

Lady Field bajó la mirada.

—Lo sé.

El silencio se volvió pesado.

—Es obsesión.

Lady Field cerró los ojos un momento.

—Valery siempre fue buena con él…

Lord Field miró hacia la ventana.

—Y él nunca lo vio.

Mientras tanto, muy lejos de todo eso… Valery caminaba por la playa junto a Christian.

El sol comenzaba a ponerse sobre el mar.

Las olas rompían suavemente contra la arena.

Christian caminaba a su lado con las manos en los bolsillos.

Valery miraba el horizonte con tranquilidad.

Habían pasado varias semanas.

Y por primera vez desde que había despertado en esa segunda vida… sentía algo que no había tenido antes.

Paz.

Pero ni ella ni Christian sabían todavía… que muy lejos de ese lugar… alguien seguía pensando en ella todos los días.

Y que esa obsesión aún no había terminado.

1
Kary Monte
Valery respira y saca todo tu valor
recuerda que no eres la misma Valery
y dile a ese mequetrefe que se pierda 😡😡😡
Laura Ojeda
pobre Valery de la felicidad paso al susto de muerte... maldito loco..
Mela Gil
Valéry le tiene que echar de su vida ya no puede dejar que dicté más como puede vivir
Marlucha💋
Eso Cristian demuestra tu poder!
Marlucha💋
Bien dicho Cristian
Marlucha💋
Se acabo la paz!, vamos Cristian no te dejes vencer por este cavernicola
Isabel Peña
Que lo encierren, tiene que aceptar que Valery es libre,y que nada quiere saber de el, ese capítulo se cerro, el no forma parte de su presente!!La obsesión se tiene que romper!!!😡
Mitsuki G
Ya llegó ese loco a interrumpir sus momentos de paz pero este Christian es calmado pero sabe cuidar a quien le importa sin tanto agresividad como ese tipo y espero que Valery sepa decir lo correcto para cortar con ese loco
Edith Leyva
hay no!!!! el cucaracho tuvo que aparecer a perturbar la paz y el amor que está naciendo en Valery y en Cristian
🥀Yoselin🥀
Hay Dios mío de mi vida, ahora ando desesperada por saber que va a pasar!!! Ayuda necesito más capítulos por favor
FairyTessa
hay no hay viene el loco los va a molestar 😤😤😤
Martha Sotomaypr
al próximo capítulo le puedes dar el título de llegada del loco
Yasmayra ortega
ahhhh que pasará 🤭 Pero si está acompañada ojalá no pase a mayores
Natty Suleika Salvatierra Clavijo
Loco a la vista 😤 viene Chucky 🤣🤣🤣
Yeismi Segovia
es necesario que cristian sea alguien poderoso para que cuando llegue el obsesivo pueda hacerle frente 👏👏👏
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios que no le pase nada a Valery con ese loco
Yeismi Segovia
De verdad espero que el día que Erick encuentre a Valery ya este casada y con hijos y con un esposo que pueda dar la cara por ella 🤭🤣😂🤭🤭👏👏
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios me asuste 🤣🤣🤣🤣
Diana Carolina Moran Abad
llego no puede ser
Mitsuki G
Por lo menos se están uniendo más sin olvidar el momento del beso cambio todo y como están volviendo ese barco su lugar algo diferente para ellos pero por lo menos disfrutan ese tiempo de paz antes de la tormenta que juntos lo enfrentará
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