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Reencarnada, Vulgar Y Atrevida.

Reencarnada, Vulgar Y Atrevida.

Status: En proceso
Genre:Venganza / Edad media
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: María G Sanchez

Edelayn es una mujer que sirvió toda su vida al ejército de su país,al ser jubilada, ella se da cuenta que todo el tiempo vivió para una organización y no para si misma,con arrepentimiento pide un deseo en su cumpleaños,que por azares del destino se le concede y reencarna en el cuerpo de la Duquesa Edelayn Lierrer Paradise,en un mundo donde todavía manda el feudalismo,con esta nueva oportunidad ella decide que está vez vivirá,para si misma haciendo lo que le plazca,pero hay ciertos retos que surgen,teniendo los que enfrentar,pero ella los vence aplicando sus conocimientos modernos, utilizando cualquier cosa o persona a su favor para cumplir sus deseos.

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Capitulo 19: Salvando al príncipe heredero,parte 2

El efecto del suero empezó a hacer efecto y el espía empezó a reírse y hablar mucho.

—¡Ya pueden empezar a interrogar ,lo que desean saber el se los dirá todo!

—¡Eso es imposible!, ¿Cómo lo logro? ¿Acaso es una bruja? —murmuraban los soldados.

—¿En verdad puedo preguntar cualquier cosa y el me dirá la verdad?—Preguntaba Gael indeciso.

—¡Claro!, aunque solo tiene un periodo de tiempo,pasando ese tiempo, ya no tendrá el mismo efecto, así que yo que tú, me apresuraba a preguntar.—explico Edelayn y al instante siguiente Gael empezó a interrogar.

— ¿En dónde tienen al príncipe Heredero?

—Lo tenemos prisionero en el viejo sanitario que está a 8 kilómetros hacia el sur,justo pasando por el abrevadero—respondió el espía enemigo.

Cuando todos escucharon, que respondió sin oponer resistencia,se quedaron atónitos, preguntándose que es lo que exactamente le había dado Edelayn, ¿Una poción magica? O ¿Algún hechizo?,pero a Gael solo le importaba una cosa, salvar a su amigo el principe heredero.

—¿Cuántos de ustedes son? ¿Quien los mando y porque?—interrogabá Gael.

—Somos 50—respondió—todos somos enviados por la mano derecha del Rey Draco, nuestro objetivo era emboscar y secuestrar al príncipe heredero,para que hoy a media noche lo llevaremos al reino de Vestraia.Al tenerlo prisionero su padre el rey Máximo cederia gran parte de su territorio y rutas de comercio a cambio de su vida.

Después de su confesión, aunque no se incriminabá directamente al rey Draco, era más que obvio que era obra suya pero sin evidencia no podían hacer nada.

—Y ahora ¿que haremos sir Gael Severton?.Si esperamos a que lleguen los refuerzos ya habrán movido al príncipe heredero y una vez en manos extranjeras será imposible rescatarlo,pero si vamos nosostros solos será un completo suicidio —explicaba con temor José el capitán de la guardia real del imperio.

«Si yo salvará al príncipe heredero,.¡Acaso, no podría recibir un favor a cambio!, mis planes en el futuro serían más fácil de realizar, además tendría un respaldo»—Reflexionaba Edelayn me oía y observaba la conversación.

—Señores, yo puedo ayudarles a rescatar al príncipe heredero, claro a cambio llegaré a pedir un favor...

—¡Usted señorita! ¿Acaso sabe empuñar un arma?—decia con tono burlón José.

—¡Aunque no lo crea!, se pelear y le apuesto que mejor que usted!

Gael se llenaba en un mar de pensamientos pero aunque no lo quisiera admitir, solo uno era cierto «La señorita Susan definitivamente no es una mujer normal,cuando era perseguido ella acabó fácilmente con mis enemigos,además sus conocimientos, no son comunes,si ella en verdad puede recatar al principe heredero evitaríamos crisis y conflictos internos en un futuro, no me queda otra opción más que confiar en la señorita Susan»

—¡Yo confío en usted señorita Susan ¿En verdad, puede salvar al príncipe heredero?

«¡Claro que sí!, esto es pan comido para mi, aunque en mi vida pasada era médico militar estuve casi 20 años sirviendo en el equipo antiterroristas de mi país,no solo estaba para salvar la vida de las víctimas,si no también para rescatarlas»—penso Edelayn, mientras la comisura de sus labios se levantó ligeramente.

—¡Puedo rescatarlo!,pero tengo una condición...yo soy la que manda y tus hombres harán exactamente lo que les ordene.

—¡Claro señorita Susan!...Ya la oyeron a partir de ahora seguirán completamente sus órdenes no importa lo que diga ustedes lo aran entendieron!—ordeno Gael a la docena de hombres que estaban presentes

—¡Si señor!—se oyeron sus voces al onisono.

—¡Bien entonces partamos cuanto antes!—exclamo Gael.

—¿Partamos?—pregunto,parando en seco Edelayn a Gael—¡Tu,! ¡ te encuentras herido de tu hombro!, Y aunque ya lo he curado, si nos acompañas solo nos estorbaras, o peor aún no habrá quien te defienda y te matarán, lo mejor será que aguardes a nuestro regreso.

«Ella se...¿Preocupa por mi?, ¿Acaso le abre interesado?, o ¿ tal vez se haya enamorado a primera vista de mi?, después de todo no hay mujer en la capital que resista mi encanto»—pensó Gael mientras le sonreía tiernamente a Edelayn.

—¡Está bien señorita Susan!, ¡Si usted me lo ordena, lo haré,pero tenga,tomé mi espada es la mas letal de todas seguramente le serviría.

«Uff menos mal accedió a quedarse, después de todo, el es mi boleto de entrada, para negociar con Rogelio Severton...pero por qué me mira y ríe como un tonto será que mientras lo perseguían se golpeó en la cabeza,bueno ya lo revisaré cuando regrese»—Se dijo así misma Edelayn mientras tomaba la espada de Gael y ordenaba a los hombres partir de inmediato al rescate del principe heredero.

La luna iluminaba el camino, que seguían rumbo hasta el antiguo sanatorio, al llegar; un enorme complejo se alzaba frente a ellos,oscuro y silencioso

Edelayn detuvo su caballo en seco. Detrás de ella, Aaron y los doce soldados del imperio frenaron al unísono, el sonido de los cascos apagándose en la tierra húmeda.

—¡Vamos, directo a buscar al príncipe heredero—murmuró uno de los hombres.Mientras Edelayn,analizaba y observaba como sombras se movían y ligeramente se veían por las ventanas rotas del sanatorio.

—Por lo que observo no son organizados, eso nos da ventaja...¡Aron, ve e investiga cuántas entradas y salidas hay—ordeno Edelayn mientras se dirigía al grupo

—Escuchen bien,nos dividiremos en tres flancos,dos equipos rodeen el perímetro.

Los soldados asintieron, pero ella alzó una mano.

—Y otra cosa… sus armas,las pistolas que usan no son letales como ustedes creen —continuó, con calma—. Funcionan con pólvora. Si la humedad entra… fallan,si se mojan el mecanismo o interfieren con la chispa… quedan inutilizables.

Los soldados se miraron entre sí,uno de los soldados frunció el ceño y pregunto:

—¿Cómo sabé eso, mi lady?

Edelayn no respondió directamente,solo los miro con determinación.

—Confíen en mí.

En ese momento, Aron regresó apresurado.

—¡Señorita!, Hay una entrada principal y una puerta trasera,pero en el lado norte… tienen un arsenal,hay al menos 100 armas guardadas.

—Perfecto—expreso Edelayn mientras sus ojos brillaron al ver un pozo de agua cercano, entonces una nueva idea surgió,se dirigió a Aron y ordenó.

—Échales agua, ves ese pozo que está alla—dijo Edelayn mientras su mano señalaba la dirección,toma toda el agua posible y usala en sus armas,quiero que cuando intenten disparar, sus armas sean basura inútil.

Aron sonrió, comprendiendo.

—A la orden, Señorita.

Edelayn desenvainó la espada que Gael le había dado.

—Hay que movernos silenciosamente—dio la orden Edelayn mientras avanzaban.

El interior del sanatorio olía a humedad,los pasillos estrechos,puertas oxidadas,ventanas destrozadas,cuando de repente un guardia apareció al fondo, no tuvo tiempo de alertar a sus compañeros Edelayn se giró, dándole un golpe letal en la garganta y acto seguido cayó el cuerpo sin vida.

Otro más, salió de una habitación cuándo Edelayn avanzó unos metros, el hombre al verla le apuntó con un arma, pero en el instante siguiente con una precisión imposible, girando su muñeca le arrebató el arma, y le disparó sin dudar el disparo alertó a un par más de enemigos que estaban cerca, entonces Edelayn, esquivando los disparos y con un mismo movimiento lanzó un par de dagas. Los mato en el acto.

Los soldados que la seguían apenas podían creerlo,no peleaba como ellos,se movía… como algo completamente distinto,más rápido, eficiente y letal.

Un disparo cruzó el pasillo, Edelayn se inclinó apenas, la bala rozo el aire donde estaba su cabeza un segundo antes.

—Demasiado lentos… —murmuró.

Avanzó, puerta tras puerta, hasta que encontró una habitación fría y oscura, y en el centro encadenado y golpeado estaba el príncipe heredero Ricardo Valdor , el alzó la mirada, al verla entrar de una forma desconfiada.

—¿Quién eres tú? —preguntó con voz áspera—. ¿Quién te envía? ¿Vienes a torturarme?

Edelayn solo sonrió.

—No. —se acercó—. Tu amigo Gael Severton me envió a salvarte.

Los ojos de Ricardo cambiaron de duda a esperanza.

—Si es así… consigue las llaves. —alzo las cadenas—. No iré a ningún lado así.

Edelayn observó las cerraduras,sonriendo apenas.

—¿Llaves?… no será necesario—dijo mientras se llevó su mano a su cabello recogido… y retiró el pasador metálico.

Su cabello negro cayó en cascada sobre sus hombros Y entonces por unos segundos Ricardo, olvidó el dolor, olvidó las cadenas, solo la vio a ella y algo en su pecho se tenso.

Edelayn se arrodilló frente a él, concentrada, manipulando la cerradura con precisión,sonando un clic,la primera cadena cayó.

Ricardo la miraba… sin poder apartar los ojos.

—¿Quién eres…? —susurró, más para sí mismo.

Pero no hubo respuesta,porque en ese instante, la puerta se abrió de un golpe, seis hombres armados entraron.

—Miren nada más… —rió uno—. ¿Una mujer?

Edelayn se puso de pie lentamente,los miro fijamente y les dijo:

—Si quieren vivir, salgan de aquí ahora.

Hubo un silencio y luego risas.

—¿Escucharon eso? —dijo otro—. Una mujer cree que puede darnos órdenes.

El líder dio un paso al frente, mirándola de arriba abajo.

—Átenla. Primero nos divertimos… luego la matamos.

El ambiente se tensó, pero Edelayn sonrió, se giró hacia el rostro de Ricardo y le lanzó el pasador.

—Sujétalo, guapo. —su tono era burlón—. Primero me encargo de ellos y luego te libero.

Ricardo atrapó el pasador, sorprendido, y en ese instante una lucha estalló.El primer hombre no vio el golpe, Edelayn se lanzó hacia adelante, impulsándose con una velocidad brutal,salto y giró en el aire, su pierna impacto el rostro del enemigo con un crujido seco,cayendo en el acto.

Un hombre apunto su arma hacia Edelayn ella desvió un disparo, golpeando el arma con precisión, haciendo que la bala se perdiera.Tomó la muñeca del atacante,la torció se ollo otro disparo, pero esta vez era suyo, directo y letal.

—Dos menos—murmuró , cuándo el tercero intentó sujetarla.

Edelayn giró sobre su propio eje, usando su impulso para proyectarlo contra la pared con una fuerza descomunal, haciendo que el aire se le escapara de los pulmones...no volvió a levantarse.

—¡Mátenla! —gritó uno, retrocediendo.

Pero ya era tarde, ella ya estaba entre ellos, imparable, un movimiento tras otro, cada golpe era preciso, cada acción definitiva unos segundos pasaron y el silencio era absoluto, los seis cuerpos yacían en el suelo y en medio de ellos Edelayn respirando con calma intacta.

Se giró hacia Ricardo, extendiendo la mano.

—Ahora sí… terminemos esto.

Pero él no respondió de inmediato, porque seguía mirándola como si acabara de presenciar algo imposible....Algo peligroso y completamente fascinante.

El último grillete cayó al suelo con un eco metálico.Ricardo flexionó las manos, aún entumecidas, mientras la observaba.

—¿Quién eres?… ¿Cómo te llamas?

Edelayn ya estaba de pie.

—No hay tiempo para eso—contesto mientras su mirada se clavó en la puerta.—Tenemos que salir. Ahora.

Los gritos en el pasillo confirmaban lo que decía. Se acercaban más hombres, Ricardo dudó un segundo... solo uno y ese segundo fue suficiente para que Edelayn actúara ella tomó su mano, de forma firme y decidida.Un gesto simple… pero en ese mundo, cargado de significado.

—Muévete—le dijo con tono serio,y tiró de él.

Ricardo apenas reaccionó, pero su cuerpo la siguió, mientras corrían por los pasillos oscuros del sanatorio, pero en ese momento algo quedó grabado en su mente, la forma en que ella avanzaba sin mirar atrás, la seguridad que le transmitía, y el calor de su mano guiándolo entre sombras y peligro,como si confiar en ella fuera lo único que importará.

Giraron por un pasillo y entonces.

—¡Mi lady!—exclamó un soldado,apareciendo entre las sombras, con una espada en mano.—He asegurado la retaguardia. Podemos escapar por el ala oeste,los hombres nos esperan.

Cuando de repente Aron ,llegó corriendo.

—¡El arsenal ha sido inutilizado! La pólvora está empapada. Sus armas no funcionarán.

Una leve sonrisa cruzó el rostro de Edelayn.

—Perfecto—dijo mientras se giraba hacia el grupo.—Formación. Nos abrimos paso y salimos de aquí.

Ricardo los observaba, aun tratando de entender, no era una simple mujer, ni una simple misión. avanzaron unos metros y llegaron hasta el patio del sanatorio, pero ahí los enemigos ya los esperaban.

—¡Ahí están!—dijo su líder mientras les apuntaba con su revólver.—¡No den un paso más! ¡O morirán envueltos en pólvora y hierro!

Edelayn ni siquiera redujo el paso, sus ojos recorrieron las armas qué emanaban un olor a humedad... a pólvora arruinada.

—Quiero ver que lo intentes—dijo mientras soltaba una pequeña risa.

El hombre apretó el gatillo, pero no ocurrió nada, otro soldado más lo intentó y nada; un atisbo de confusión y pánico surgió...Y entonces Edelayn grito:

—Ahora —dijo con voz cortando el aire—. ¡Ataquen!

Ella fue la primera, se lanzó contra ellos con una velocidad brutal, abriéndose paso como una tormenta, desvió un golpe, mientras golpeaba la garganta de otro, desenvainó su espada y la usó contra todo enemigo que se le cruzaba.Los soldados del imperio la siguieron pero incluso ellos, se quedaban atrás, para ellos Edelayn no era una humana si no una diosa de la guerra, ya que todos sus golpes eran precisos,y mortal.

Ricardo observaba, entre el caos, cada movimiento que ella hacía, cada giro, cada golpe, cada enemigo que caía ante ella, pero no era solo con admiración,sino con una mezcla de éxtasis, unos instantes pasaron y una hilera de cuerpos yacían en el suelo.

—¡A los caballos! —ordenó Aaron.

El grupo no dudó,salieron del sanatorio y montaron rápidamente.Edelayn ayudó a Ricardo a subir… pero esta vez no lo soltó de inmediato.

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Zlahi Magica
Buen capitulo.
Flickr Mary Soly
Maraton plisssss☺️👏
María Sanchez: 🥰Me encanta saber que les va gustando mi novela
total 1 replies
Flickr Mary Soly
Hermoso👏👏👏👏👏👏👏
Edson Macias
Me encanta, que mezcles ciencia en la antigüedad Haci como los diferentes temas que abordas
Flickr Mary Soly
Hermoso su obra me encanto fascinante magnífico y muchas cosas más podría subir mas☺️
María Sanchez: 🥰¡claro! nos esforzaremos por subir más capitulos más pronto.
total 1 replies
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