Son dos herederos, distintos países, lo tienen todo, pero no lo quieren (o no han encontrado la forma correcta de usarlo), se encontrarán por una casualidad y no revelaran su identidad por distintas razones, lo tienen todo para crear un emporio, pero como en toda historia no faltara quien los envidia y con mucha avaricia creara conflictos que tendrán que sortear, a su favor? ambos tienen su inteligencia, amigos, contactos y dinero. Será suficiente?
Acompañame a leer esta historia ATT Santihelo
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19 control .absoluto
En la planta alta de la sede de Helvetia, Markus Huber brindaba solo en la antigua oficina de Andreas. Se sentía el amo del mundo. Tenía los contratos, tenía el apoyo de la junta y había neutralizado a la familia Keller. Para él, Andreas era un niño rico jugando a los soldados que acababa de ser expulsado del patio de recreo.
Lo que Huber ignoraba, en su arrogancia ciega, es que la seguridad de su red estaba siendo perforada en ese mismo instante.
En Brasil, Iliana (o mejor dicho, Nox) había dejado de lado su papel de "novia sabática". Estaba operando en un nivel de conciencia digital que pocos seres humanos alcanzan. Para ella, los cortafuegos de Helvetia eran simples sugerencias. Como CEO de Sideris Corp, conocía cada puerta trasera, cada vulnerabilidad del hardware que Huber estaba usando.
—¿Crees que eres el dueño, Markus? —susurró Iliana mientras su pantalla mostraba los registros privados de la cuenta bancaria de Huber en las Islas Caimán—. Todavía no te has dado cuenta de que estás sentado en una silla que yo construí. Y puedo hacer que las patas se rompan cuando yo quiera.
Thomas entró en la habitación de Iliana, mirándola con un respeto renovado y un toque de temor. —Iliana... Ariana me lo contó todo. Sideris Corp... ¿por qué no nos lo dijiste?
Iliana no se giró. Sus ojos seguían fijos en el código. —Porque al principio, tú estabas ahí, sabes que nos conocimos de forma fortuita no creí volver a verlos y yo estaba planeando mi viaje y lo que menos quería era revelar quién era, luego nos volvimos a encontrar y como tu si eras el Vicepresidente de Helvetia me confíe y no investigue a fondo pues mentalmente estaba agotada y solo quería disfrutar con mi amiga, después ustedes dos se unieron a nuestro viaje pero había ciertos detalles que no se me pasaron de vista y los investigue a fondo y me di cuenta quien era en realidad Andrew (Andreas Keller), no dije nada porque son buenas personas y técnicamente yo hacía lo mismo, ocultar quien era, así que decidí confiar y al hablar con él me di cuenta que Andreas necesitaba a una mujer que lo amara por quién es, no por lo que su empresa podía hacer por la suya. Pero ahora... ahora necesita a Nox. Y como te puedes dar cuenta yo no necesito la fortuna de él, tengo la mía propia, cada uno tiene su reino pero decidí que juntos seremos un solo imperio solo que ahora tenemos que recuperar su reino.
Con esto último Iliana está en una posición de control absoluto. Al ser la arquitecta del hardware, las "paredes" de Helvetia Defence Corp literalmente tienen ojos y oídos que solo ella puede activar.
En el Hotel de São Paulo, el resplandor de los monitores bañaba el rostro de Iliana, pero su expresión ya no era de preocupación, sino de una confianza depredadora. Al confirmar que Helvetia utilizaba los servidores y nodos de red de Sideris Corp, soltó una pequeña risa maliciosa que hizo que Thomas se estremeciera.
—Huber cometió el error de su vida al no cambiar el hardware —susurró Iliana, sus dedos moviéndose con una cadencia hipnótica—. Todos los dispositivos Sideris de la serie Titan tienen un sistema de respaldo alterno, una "caja negra" física que almacena metadatos e imágenes incluso si el sistema operativo principal es formateado o borrado.
Thomas se acercó, observando cómo Iliana saltaba protocolos de seguridad que se suponían inexpugnables. —¿Qué estás buscando exactamente? —preguntó él.
—La verdad que Peter no pudo ver —respondió ella—. Voy a activar la Cámara Ultra Visión oculta en el router principal del despacho del CEO. Es un sensor infrarrojo de alta resolución que instalamos para pruebas de calidad, pero que nunca fue desactivado del firmware.
La Trampa de las Páginas Ocultas
En la pantalla de Iliana, una imagen en blanco y negro, pero con una nitidez asombrosa, se materializó. La grabación databa de tres días atrás. Se veía a Peter Keller, sentado en su escritorio, con una pluma en la mano y el rostro cansado. A su lado, un hombre joven, de movimientos calculados y sonrisa servil, le iba pasando carpetas.
—Ese no es Luca —dijo Thomas, señalando la pantalla—. Es el asistente nuevo que Reemplazó a Luca hace un mes, supuestamente por "el delito de espionaje empresarial".
—Mira con atención —ordenó Iliana, haciendo un zoom digital que permitía leer hasta la letra pequeña de los documentos en el escritorio.
La cámara Ultra Visión captó el momento exacto de la traición. El asistente deslizaba hojas de papel con una destreza de profesional. Eran páginas de traspaso de acciones y cesión de propiedad intelectual metidas alternadamente dentro de contratos rutinarios de logística y suministros. Peter, confiando ciegamente en quien le pasaba los papeles, firmaba una tras otra sin notar que, entre un informe de gastos y un contrato de limpieza, estaba entregando su vida entera.
—Es un infiltrado —sentenció Iliana—. Y aquí está la prueba de oro: mira cómo usa un guante de látex invisible para manejar la terminal de Luca justo después de que Peter sale de la habitación. Él plantó las pruebas de espionaje desde la silla de Luca para sacarlo del camino.
Iliana no se detuvo ahí. Usando la red de micrófonos ambientales de los routers, empezó a rastrear las conversaciones del asistente en las áreas comunes de la empresa. No tardó mucho en encontrar una grabación en el área de descanso, donde el infiltrado hablaba por una línea encriptada que Iliana desencriptó en segundos.
"Sí, Huber. El viejo firmó todo. No se dio cuenta de nada. El notario ya recibió su parte en la cuenta puente de Ginebra. Luca está neutralizado. Mañana Helvetia será tuya."
—Lo tenemos, Thomas —dijo Iliana, su voz vibrando con una intensidad fría—. No solo tengo el video del fraude, sino que acabo de encontrar la ruta de las transferencias reales que Markus Huber usó para sobornar al notario. No fueron transacciones bancarias normales; Huber usó una serie de carteras de criptomonedas vinculadas a empresas fantasma en paraísos fiscales, pero todas tienen un origen común: una cuenta personal de Huber que él creía haber camuflado.
Thomas estaba atónito. La complejidad del plan de Huber era magistral, pero se había estrellado contra la única persona en el mundo capaz de ver a través de su tecnología.