Alexander Stronghold ha sacrificado mucho por su familia. Ha amado hasta sentirse vacio. Ha visto el amor triunfar en la vida de todos. Nunca se imagino como seria cuando el amor tocara su puerta y mucho menos imagino que su destinada seria una humana. Un mundo a su lado parecia imposible, pero imaginar un futuro sin ella se sentia peor que el infierno. Ese amor estaba destinado al fracaso. Aquella pequeña humana merecia tener una vida lejos de la oscuridad de su alma. Ella vivia con su propia oscuridad.
Emperatriz Walton nacio con una vida perfectamente planeada para servir diligentemente a su familia. Una jovencita educada. Elegante. Perfecta. Eso era lo que se esperaba de ella. Un viaje al mundo sobrenatural la ayudo a descubrir un mundo al que deseaba pertenecer. Pero eso solo era un sueño imposible de alcanzar. Cuando la tentación llama a su puerta sera dificil resistirse. En los brazos del otro encontraron el amor. Un amor fugaz que terminara escapandose de sus manos.
NovelToon tiene autorización de Yabl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 19: Oscuridad
Todos salieron del salón permitiéndonos quedarnos a solas, ninguno de los dos dijo nada por un largo rato, hasta que ella hablo.
— Lo sabias?
Mi corazon latio con fuerza, un dolor sordo me golpeo en la boca del estomago, porque sabia lo que causaria mi respuesta.
— Si.
Sana solto mi mano con rapidez, se levanto de su lugar alejandose de mi, como si mi toque quemara, estaba dando vueltas en el mismo lugar.
— Por que? ¿Por que no dijiste nada? ¡¿Por que permitiste que esto sucediera?! ¡¿Por que?! — exclamo alterada.
— Porque nunca me hubieran creido, porque no tenía intención de intentar cambiar tus propios deseos, porque me rendi, porque no puedo controlar el destino, porque elegiste a Dana mucho antes de siquiera verme. Nunca debi acercarme a ustedes pero me sentia incapaz de soportar la necesidad de estar a tu lado.
— Tenias que haberlo dicho. ¿Por que esperar hasta este momento? Pudimos haberlo hablado de una mejor manera. ¡Ahora todo es un caos!
— Crees que esto es facil? Que no pense en decirlo tantas veces? Nunca desee estar en medio de ustedes. No quería lastimarlas, no queria robarles su tranquilidad antes de tiempo.
— Tarde o temprano llegaria el momento. No tenias que haber esperado, tenías que haberlo dicho antes.
— Y que hubiera cambiado? Crees que el destino hubiera cambiado solo por decirlo? Solo traeria mas problema.
— ¡Ya los trajo! ¿Que vamos a hacer ahora? — exclamo con desesperación.
Aquella pregunta solo tenía una respuesta: Nada. Lo que estaba hecho no podia deshacerse.
— Eres mi compañero, pero yo amo a Dana, prometimos estar juntas para siempre. ¿Que se supone que deberia hacer ahora?
— Nada — respondi tranquilo, me levante de mi lugar, con su mirada confundida en mi — Te lo dije antes, no tienes que elegir, no deseo que me elijas ahora, porque desde un principio siempre fue ella. Estas enamorada de Dana, lo has estado desde que eras un pequeña niña llorona y lo estaras para siempre. Ya lo acepte desde hace mucho tiempo. No voy a entrometerme, no quiero que me elijas. Solo hagamos como si esto no hubiera sucedido nunca.
Ella nego — No puedo hacer eso, no puedo hacerte eso — ella se tomo de la cabeza alterada — No se que deberia hacer.
— Entonces no hagas nada. Tomate el tiempo para asimilar lo que esta pasando, para pensarlo sin presión. Todo estara bien, dulce. Ve con Dana. Yo estaré bien.
Ella subio la cabeza y me miro, le dedique una sonrisa, con una seguridad fingida. Ella fue hacia mi, me abrazo con fuerza, dejo un beso en mi mejilla y salio corriendo fuera de casa a buscar a la mujer que amaba.
...----------------...
Supe que las cosas no habian salido bien cuando horas despues Sana aparecio en mi casa hecha un mar de lagrimas, se abrazo a mi cuerpo sollozando con fuerza.
— Que paso, dulce? — pregunte con preocupación.
— Ella no quiere escucharme. No quiere estar conmigo.
— Que? — respondi con confusión.
Sana se alejo de mi cuerpo, me miro con los ojos rojos, la nariz hinchada, el rostro mojado de lagrimas.
— Ella dijo que no podria hacer esto. Ni siquiera me dejó hablar. No quiere escucharme.
Sana volvio abrazarme con fuerza, sollozaba con desespero, no supe que responder a sus palabras, solo la abrace, acaricie su espalda por horas hasta que cayo dormida, la mire suspirar, de a momentos temblaba todavia sintiendo las secuelas de todo lo que había sucedido en el transcurso del dia. Acaricie su cabello y liberé feromonas intentando calmarla, ella suspiro, aquello habia logrado calmar sus temblores. Me levante de la cama sabiendo que ahora era mi momento. Era la hora de la verdad.
Sali de casa directo a enfrentar una verdad que me habia pesado por años.
Habia descubierto que Sana era mi compañera destinada cuando ella solo tenia 4 años. Habia sido extraño mirarla y saber que esa pequeña niña creceria y se convertiría en mi compañera. En ese momento solo podia verla como una pequeña niña tierna y llorona y asi fue por muchos años. Luego aparecieron con aquello de ser compañeras y al principio pense talvez estan confundidas. Pero no, no lo estaban. Eran perfectas la una para la otra, como dos mitades de un todo, se complementaban. Ellas nunca deberian separarse, ni siquiera por mi.
Camine persiguiendo aquel aroma a flores y lavanda y entonces la vi, de pie observando el oscuro bosque detras de su casa. Sabia que había sentido mi presencia pero ella nunca volteo.
— Dana...
— Por que estas aqui, Mark?
— Tenemos que hablar.
Ella se volteo, con el rostro serio, aquellos ojos azules no brillaban, estaban llenos de oscuridad.
— De que quieres hablar?
La mire en silencio, no sabia como comenzar aquella conversación.
— Lo siento — susurre sin saber que mas decir.
Ella sonrio — Lo se. Tambien lo siento. Lo siento mucho, Alfa.
La culpa se vislumbro en sus ojos, miro al suelo tomandose de las manos en silencio, di un paso hacia ella hasta denerte delante de su cuerpo.
— No lo sientas. No has hecho nada malo.
Ella bufo, solto una risa sin ganas y me miro — Tu tampoco.
— Debi haberte dicho la verdad.
Ella asintió suavemente — Si debiste.
— No queria meterme entre ustedes. No quiero hacerlo, ustedes tienen que estar juntas.
Dana nego — No quiero — solto con seguridad.
La mire con confunsion — Que? ¿Por que no? Ustedes se aman Dana, no dejes que esta tonteria lo dañe todo.
Ella miro hacia un lado, solto un suspiro suave — Ella nacio para amarte. Te he robado tu felicidad. Ahora te la devuelvo.
— Dana...
Ella se volteo, se acerco a mi y beso mi mejilla — Gracias por todo, Alfa. Buenas noches.
Esto no podia ser el final.
de esa noche si abre los ojos a su destino que le diga por que ella piensa que es alguien más o dos que le rompa nuevamente el corazón pero que sufra en ese matrimonio para abrir los ojos cualquier opción podría ser