PAUSADA, por el momento no tendra actualización
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Cariño, ¿quién es ese?
Después de escuchar la historia familiar, Vadim estaba pensando en la fiera rubia que no salía de sus pensamientos, sin siquiera pensarlo hackeo la computadora de su escritorio y le realizo una videoconferencia
Vadim Harper : Hola, boxeadora.– Vadim le sonrío ladino.
La rubia se sorprendió, pero no dejaría que ese rufián se saliera con la suya, si lo que quería era terminar de amargarle el día, no lo dejaría.
Kendra Forbes: Chao.– Kendra no le prestó ni la más mínima atención, cosa que inquietó a Vadim
Vadim: ¿Molesta?, me puedo quedar a tu lado y así te alegro el día.– Por más irónico que pareciera Vadim no estaba dispuesto a rendirse, no sabía que estaba intentando, pero el desafío lo emociono.
La rubia frunció el ceño, esto estaba siendo más molesto de lo que esperaba, no negaba que era muy guapo, pero un guapo impertinente.
Vadim Harper : ¿Me seguirás ignorando, linda Alicia?
Kendra odiaba con todo su corazón, que le pusieran sobrenombres.
Kendra Forbes: Puedes quedarte en mi pantalla el tiempo que quieras. – La rubia lo volvió a ignorar, sentía que ese intruso la hacía estallar en cólera.
Un joven se acercó al escritorio de Kendra galantemente, en cuanto la sindicada lo vio, suspiro pesadamente, lo que le faltaba a su día para terminar de ser caótico.
– Kenda, perdón, señorita Kendra, como ya es horade almuerzo quisiera saber si le gustaría salir conmigo a comer.
Kendra Forbes: Carlos ya te he dicho que...
Vadim: ¿Cariño, ¿quién es ese?.– Al ver la incomodidad de la rubia, Vadim soltó las primeras palabras que se le cruzaron por la cabeza.
Kendra: ¿Qué?
Kendra quedó estupefacta ¿cariño? ¡¿Cómo que, cariño?!
Carlos: ¿Quién eres tú?.
El joven se notaba bastante molesto, llevaba meses insistiéndole a la rubia, para que ese imbécil se atravesará en su camino.
Vadim Harper: El novio de la bella Kendra, más te vale mantenerte alejado de mi chica.
Carlos: ¿Tu chica?
Kendra seguía en silencio, sinceramente ella no ya hallaba cómo deshacerse de Carlos sin herirlo, no es que fuera una mala persona, sino que a ella no le daba buena espina su presencia, así que mejor dejaría pasar la mentirita piadosa.
Kendra: Joven Carlos, le presento a mí, novio
Las últimas palabras irritaron su garganta.
Vadim: Vadim Harper, es un placer conocer a un compañero de mi novia.
Carlos agachó la cabeza y se marchó sin decir nada, no es que se haya rendido, pero por el momento dejaría las cosas así, era claro que Vadim estaba disfrutando, no pensó que su día sería tan entretenido.
Vadim Harper: ¿Así que mi novia eh?.
La rubia lo miro furiosa, si las miradas mataran, ella ya lo hubiera ametrallado.
Kendra Forbes: ¡Cállate imbécil, tú fuiste el que me metiste en este lío!.
Vadim Harper: Nos vemos luego, "cariño"
Vadim se desconectó y dejó a la rubia furiosa
Kendra Harper: ¡Ese imbécil cómo se atreve!, ya verá cuando lo tenga enfrente.
Por su parte Vadim sonreía satisfecho, esa pequeña cuatro ojos era suya completamente suya, no la dejará escapar por nada del mundo, así tenga que amarrarla a su cuerpo.
Elaheh ya se había despedido de su amado esposo, cuando se encontró con Vadim suspirando, eso le pareció bastante gracioso.
Elaheh Harper: ¿Por qué tan sonriente?.
Si Vadim la molestaba, ¿por qué no molestarlo también?.
Vadim Harper: ¡Joder, Elaheh! Casi me matas de un susto.
Elaheh Harper: El susto me lo llevé yo, al verte sonreír como idiota, ¿Algo o Alguien, de quién deba de saber?.
Vadim Harper: Para nada.
Elaheh Harper: Si así lo dices, no todo lo que brilla es oro, y las rubias son bien peligrosas, si una te atrapa no te suelta, cuidado primito, a ti que te gusta tanto tu soltería, no vaya a ser que te atrape una pequeña rubia.
Elaheh se fue dejando a Vadim pensativo, ¿cómo podía saber su prima de Kendra?.
A fuera de la propiedad se escuchaba una gran algarabía, Vadim y Elaheh se apresuraron a salir, encontrándose con sus abuelos y a un Otto bastante recuperado.
Anciana Eloísa: Pequeños pillos, qué bueno verlos, ¡están hermosos!.– La anciana le pellizco las mejillas a ambos
Anciano Najim: Mis más grandes orgullos, están más grandes que cuando nos fuimos.
Vadim Harper: Padre, abuelos, les tenemos una grata sorpresa, ¡El tío está de regreso con nosotros!.
Los ancianos miraron interrogantes a su nieta, si era una broma de Vadim, lo matarían.
Elaheh Harper: Así es, mi padre se está recuperando, ha vuelto con nosotros.
Los ancianos comenzaron a llorar, por fin su hijo estaba con ellos, pensaban que morirían sin verlo nuevamente.
Otto se arrodilló llorando, nadie sabía lo doloroso que fue para él, perder a su querido hermano, a pesar de mostrarse fuerte ante sus padres, el siempre fue muy unido a Steven y verlo más, le día cada día de su vida. Tener a su hermano de regreso era una de sus mayores felicidades.
Felicitaciones por la historia