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Error 44

Error 44

Status: En proceso
Genre:Mafia / Posesivo / Amor prohibido
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: valeria isabel leguizamon

Ella es de la Dea se infiltra en la mafia para buscar un arma química llamada Error 44 Pero nada será tan fácil, la corrupción la mafia y el jefe mafioso obsesionado con ella

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Capitulo 1 Error 44

* Solo quería mostrarles está portada por se me hace bonita* jajaja

El jefe habló desde la penumbra de su despacho, con las manos cruzadas sobre una carpeta que olía a secreto y a muerte.

—Tiene una misión muy importante —dijo, sin mirarla aún—. Deberá encontrar al Error 44. Dar con su creador. Con sus cómplices. Con quienes lo comercian como si fuera harina.

La mujer permanecía de pie, firme, con los brazos ligeramente cruzados. No había pedido sentarse.

* Renata*

—Suena sencillo —respondió con una frialdad que helaba el humo del cigarro del jefe.

Él levantó al fin la mirada.

—No lo es. Para llegar al Error 44, deberá infiltrarse en la organización más sangrienta del país. Los Vega. Y su líder… —hizo una pausa, midiendo sus palabras— se llama Sloan. Un hombre al que le gustan las mujeres difíciles. Y al que ninguna le ha dicho que no sin desaparecer al día siguiente.

Ella no se inmutó. Ni un solo músculo de su rostro traicionó sorpresa.

—¿Por quién me toma? —preguntó, y su voz fue como el filo de un cuchillo recién afilado.

El jefe exhaló una bocanada de humo antes de responder.

—No lo tome a mal. Pero usted no es la primera agente que enviamos. Las otras dos… renunciaron. Dijeron estar enamoradas. Una semana después, nadie volvió a verlas.

—¿Renunciaron —repitió ella, lenta— o las hicieron renunciar?

El jefe no respondió. Solo apagó el cigarro en un cenicero de mármol negro.

—Sloan las descubrió a ambas —admitió al fin—. Y ya sabe lo que hace ese hombre con los espías que se atreven a cruzar su camino.

Ella dio un paso hacia la puerta. No hacia atrás. Nunca hacia atrás.

—Entonces —dijo, ajustándose el cinturón donde descansaba su arma—, ¿para qué me manda a mí?

El jefe la miró como quien mira a un huracán del que ya no puede huir.

—Porque usted no es como ellas —respondió en voz baja—. Usted no se enamora. Usted no renuncia. Usted le rompe los dientes a un hombre antes de que él termine de sonreír.

Ella esbozó algo que pudo haber sido una sonrisa. O una sentencia de muerte.

—Por fin dice algo sensato.

Abrió la puerta. La luz del pasillo dibujó su silueta como la de un ángel sin piedad.

—Señorita… —alcanzó a decir el jefe.

Ella se volvió apenas unos grados. Lo justo para mostrar un perfil de acero.

—Cuídese.

—Él —respondió ella, y su voz flotó en el aire como un eco de navaja— va a necesitar más suerte que yo.

Y salió.

El jefe encendió otro cigarro. Tenía las manos temblorosas. No por miedo a Sloan.

Sino por lo que acababa de soltar en el mundo.

El compañero de equipo la recibió en un estacionamiento subterráneo, con el motor de un auto viejo aún caliente y el humo de un cigarro escapando por la ventanilla entreabierta.

Ella se deslizó en el asiento del acompañante sin saludar. No era necesario.

—Escucha —dijo él, sin mirarla—. Voy a estar atento a ti. Me tienes que pasar cada información. Cada nombre. Cada horario. Cada puto café que te sirvan. Y trata… trata de que no te descubran.

—Lo sé —respondió ella, con la paciencia de quien ya ha oído el mismo sermón en tres misiones anteriores.

Él apagó el cigarro contra el tablero. Un gesto feo, de hombre acostumbrado a ver morir cosas.

—Ya te infiltramos. Empezarás como una chica nueva. Nuevo ingreso. Sin nombre, sin rostro, sin pasado. Estarás en el rango más bajo. Es lo mejor.

—Para pasar desapercibida —completó ella.

—Para estar menos expuesta —corrigió él, y esta vez sí la miró—. Trata de no sobresalir demasiado. No hagas preguntas inteligentes. No corrijas sus informes. No mires a nadie como si pudieras matarlo con los ojos.

Ella esbozó una media sonrisa.

—Eso será difícil.

—Y por favor —él bajó la voz, como si lo que venía a continuación pesara más que el resto—. Aléjate de Sloan.

El silencio se instaló entre ellos. Un silencio denso, de esos que preceden a las tormentas.

—No te acerques a él —insistió—. No le sigas la corriente. No intentes ganarte su confianza. Y por encima de todo… no te lo folles.

Ella no se ofendió. No se ruborizó. No apartó la mirada.

—¿Crees que soy idiota? —preguntó, y su voz fue un susurro de acero.

—Creo que las otras dos tampoco lo eran —respondió él—. Y aquí están. O no están.

Ella guardó silencio. No por miedo. Por respeto a los muertos.

—Ellas no eran yo —dijo al fin.

—Eso es lo que me asusta —murmuró él, y arrancó el auto.

Las ruedas giraron sobre el cemento húmedo. El subterráneo se tragó el ruido del motor, y con él, las últimas palabras que ninguno de los dos se atrevió a pronunciar:

Sloan ya sabe que vienes. Y te está esperando.

El compañero alargó la mano hacia el asiento trasero y tomó una carpeta de cartulina negra. Sin una palabra, la depositó sobre las rodillas de Renata.

Ella la abrió. Dentro había una identidad nueva. Un nombre. Una mentira bien tejida.

—¿Así que ahora me llamo Cielo? —preguntó, alzando una ceja.

—Sí —respondió él, sin mirarla—. Ahora eres Cielo. Olvida lo que fuiste. Olvida tu nombre. Olvida tu rango. Olvida que sabes matar a un hombre con un bolígrafo. Ahora eres una muchacha sin pasado que busca trabajo porque no le queda otra.

Renata cerró la carpeta. La sostuvo contra su pecho como si fuera un escudo.

—Cielo —repitió, probando el sabor de la palabra—. Podría ser peor.

—Podrías llamarte Pecado —dijo él, y por primera vez en toda la noche, esbozó algo parecido a una sonrisa.

El auto redujo la velocidad. Frente a ellos, al otro lado de la calle, se alzaba el edificio. No una fortaleza. No un búnker. Un inmueble de fachada gris, ventanas polarizadas y un letrero que anunciaba una empresa de logística que nadie se había molestado en investigar.

Ahí vivía el poder. Ahí reinaba Sloan.

El compañero estacionó en la esquina opuesta. Apagó el motor. El silencio que siguió fue más elocuente que cualquier discurso.

—Llegamos —dijo él, y su voz sonó ronca, como si las palabras le arañaran la garganta al salir.

Renata miró el edificio. No parpadeó. No tragó saliva. No hizo ningún gesto que delatara miedo.

—Por favor —dijo él, y esta vez sí la miró a los ojos—. Sobrevive. Pese a tu mal carácter, y pese a que siempre tienes razón aunque no la tengas… realmente te aprecio.

Ella sostuvo su mirada. Un segundo. Dos. Luego, algo se quebró detrás de aquella fachada de hielo. Algo pequeño. Algo humano.

Y sonrió.

—Yo también te aprecio —dijo—. Aunque seas molesto. Aunque huelas a cigarro barato. Aunque nunca aprendas a cerrar la puerta de un auto sin golpear como si quisieras romperla.

Él rió por dentro. Se le notó en los ojos.

—Vete ya, Cielo —murmuró—. Que me estás ablandando el corazón.

Ella abrió la puerta. El aire de la calle entró como un látigo frío. Descendió del auto con una elegancia que ninguna muchacha sin pasado debería tener.

Se enderezó el abrigo. Ajustó la carpeta bajo el brazo. Y sin mirar atrás, caminó hacia la entrada del edificio.

Cada paso era firme. Cada paso era un adiós.

El compañero la observó hasta que la puerta de vidrio polarizado se cerró tras ella y la tragó la penumbra.

Encendió un cigarro. Exhaló el humo hacia el cielo nocturno.

—Cuídate, Renata —susurró—. O Cielo. O como coño te llames ahora.

El motor volvió a rugir. El auto se perdió en la noche.

Adentro, la jaula había recibido a su nueva presa.

O tal vez, pensó él mientras se alejaba, su nuevo depredador.

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Tere Roque 🇨🇺
claro Renata xq x algo el refrán "" el amor 💘 es la fuerza k mueve la tierra 🌎 y k todo lo puede"" ❤️❤️❤️❤️💛💛💛💛💜💜💜💜💚💚💚💚
la potaxia 63
🥰🥰
la potaxia 63
/Frown//Frown/
Tere Roque 🇨🇺
CLARO """ÉSOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO LOOOOO SABE LA BLIBLIA ""
Tere Roque 🇨🇺
🤣🤣🤣🤣SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ
Tere Roque 🇨🇺
🤣🤣🤣🤣 nada k tuvo lo k kería y a kien desdaba desde siempre, a su niña antes y ahora mujer Renata y cm dice el refrán ""el amor 💘 es la fuerza k mueve la tierra 🌎 y k todo lo puede ""🤣🤣🤣
Tere Roque 🇨🇺
❤️❤️❤️❤️💛💛💛💛WAOOOOOOO 🔥 🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ
Tere Roque 🇨🇺
fuete y claro 👍🏻 sin miedo 😨 al éxito ❤️❤️❤️
Tere Roque 🇨🇺
x algo el amor 💘 es la fuerza k mueve la tierra 🌎 y k todo lo puede 🤣🤣🤣❤️❤️❤️❤️🔥🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺: 🤣🤣🤣🤣🤣
total 2 replies
Tere Roque 🇨🇺
❤️❤️❤️❤️❤️WAOOOOOOO 🤣 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺
Renata trankila k x imprudente te puede costar la vida 💛 o k el plan de la DEA pa'l ""error 44"" kde sin solución y sin resolver 🔥🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺
😬😬😬😬 uyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy k será lo k pasará ahora con ell@s 🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺
🔥🔥🔥🔥🔥 y ahora k arda 🔥 Troya y lo k tenga k arder 🔥 🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Tere Roque 🇨🇺
EPALE xq tb tú Renata-Cielo lo reconocistes a él cm mismo él te reconoció sólo k el mandó a investigarte 1ro y x éso llegó a tí mientras tú lo recordaste siempre lo conociste en todo mmto 😬😬😬🤣🤣🤣🤣🔥🔥🔥💕💚💘
Tere Roque 🇨🇺
hayyyyyyyyyy k tierno y lindo mmto n recuerdo duro 🔥 pa' él pr tb hermoso 💚 💕 🔥💘
Tere Roque 🇨🇺: sííííííííííí ya lo leí, y de verdad 👍🏻 me encanta 💖 la novela nuevamente gracias x ✍️ y compartirlas con nostr@s 💕💚❤️
total 2 replies
Tere Roque 🇨🇺
mira tú 🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺
WAOOOOOOO EPALE vaya promesa 🔥🔥🔥🔥🔥
Tere Roque 🇨🇺
debe ser 1 amor 💘 bonito tb en su mundo 🌎
Tere Roque 🇨🇺
¿¿¿ Será????🤭🤭🤭🤣🤣🤣🔥🔥🔥😬😬😬
Bunny 🐇: 🤣 es que si la descubre no dirá nada porque no quiere que le hagan daño a su cuchurumina jajajaj 🤭
total 1 replies
Tere Roque 🇨🇺
WAOOOOOOO HASTA AHORA ENCUENTRO SÚPER BUENA LA NOVELA SON 🤏🏻 CAP PR SIEMPRE EL K CAP K SIGUE ESTÁ MEJOR K EL ANTERIOR ASÍ K YO SEGUIRÉ LEYENDO Y EN ESPERA DE LAS ACTUALIZACIONES
Tere Roque 🇨🇺: x nada y a ml me está encantando leerla
total 2 replies
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