A veces hay momentos en nuestras vidas que se ven afectadas por conflictos, tragedias o perdidas personales y es totalmente natural sentir tristeza, enojo, pena o decepción pero con la persona correcta a tu lado la vida te puede dar un giro inesperado, bien sea para bien, para mal o incluso ambos.
Todo en la vida se trata de perseverancia y decisiones correctas que te llevan a lograr lo que más deseas en la vida sea lo que sea.
Todos como seres humanos podemos. cometer errores y a su vez tenemos todo el derecho de mejorar y aprender de ellos.
Ésta historia es para hacer reflexionar a muchas personas que quizas cree hacer lo correcto pero a veces suelen equivocarse.
Es una motivación a cambiar y mejorar lo que esté mal en sus vidas cotidianas y sobre todo en las relaciones de parejas, para llevar y convivir mejor con ese o esa persona que tanto amas, al igual también está inspirado para familiares y amigos.
Espero les guste mi historia y les sirva de mucha ayuda.
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18. Pero tú no eres cualquiera.
Sebastián llevaba una camisa negra de manga corta. Era la primera vez que Belatriz lo veía vestido con una camisa asi, la combinaba con unos jeans blancos y unos zapatos negros deportivos. Aunque a decir verdad, se veía muy bien así.
En su mano izquierda sostenía una bolsa que parecía contener una caja adentro.
*Hola Belatriz
Belatriz sorprendida no respondió, a cambio sonrío de manera amistosa para dar su saludo y no ser tan mal educada.
Sofía se le acerca a Belatriz y le dice al oído.
*Luego no te vayas a arrepentir. Habla con él, Nos vemos mañana
Después de que se fueron, Sebastián se acercó a Belatriz.
*Te estaba llamando, supuse que estabas ocupada. Quería saber cómo te encontrabas
*Estoy bastante mejor. Gracias
*Sé que aún te duele, esos zapatos se ven pesados
Dice esto para al segundo siguiente tomarla entre sus brazos y caminar a una banca que estaba bastante cerca de ellos.
La sentó lentamente y se inclinó a sus pies.
* ¿Qué haces?
Le pregunta Belatriz con el ceño fruncido.
*no te haré nada malo, tranquila
Sebastián saca la caja, y dentro de la caja contenían unos zapatos negros deportivos. Le retira suavemente los zapatos a Belatriz y le coloca los nuevos.
* ¿Por qué lo haces?
* ¿Por qué no? Te caíste por mi culpa
*No es tu culpa. Le podría pasar a cualquier persona
*Pero tú no eres cualquiera
Le dice mientras termina de colocarle el último zapato.
*No sientas culpa por esto, solo es una tontería. ¿O lo harías con cualquiera que se lastime?
*Si no eres tú entonces no
Belatriz no supo que decir ante eso que le acababa de susurrar. A Sebastián le gusta alguien, pero aun así le habla de esa manera y la cuida.
*Pero, ¿Por qué mejor no cuidas bien a la chica que te gusta? Buscándome solo la podrías alejar de ti
* ¿Crees que le guste?
* ¿Por qué no le gustarías? Eres buen hombre, sabes cómo cuidar a una mujer
A Sebastián se le iluminaron los ojos y apareció una sonrisa en su rostro.
*Gracias. Me alegra mucho saberlo
Dice con voz suave.
*Piénsalo bien Sebas, ¿Y si a ella también le gustas, pero estás cuidando a otra?. No sería justo para ella
*Vamos, quiero llevarte a un lugar
*¿Me escuchaste?
*Si, por los momentos no puedo responder a eso. Dime ¿Cómo te sientes con los zapatos? ¿Puedes caminar mejor?
Le dice tomándola de una mano para ayudarla a levantarse de la banca. Belatriz camino unos pasos y parecía que el dolor había bajado bastante.
*Si son súper cómodos me siento muchísimo mejor, no siento casi nada de dolor. Gracias Sebastián
*Te dije que no necesitas estar agradeciendo tanto.
*Debo ser agradecida y educada. Es lo normal
*No necesitas serlo conmigo
* ¿Para dónde me vas a llevar?
Le preguntaba Belatriz mientras era llevada de la mano por Sebastián.
* Espera, ya casi llega el taxi
Al llegar el taxi, Sebastián abrió la puerta para que Belatriz entrara. 30 minutos después llegaron al lugar.
Era un lugar un poco retirado de donde solían estar.
* ¿Qué es esto?
Pregunta Belatriz mientras miraba a todas partes.
*Adentro ahí un cine. Entremos
* ¿Cine?
*Si vamos
Le responde mientras la volvía a tomar de la mano para entrar. El cine estaba al fondo del centro comercial, era muy grande de cuatro pisos; todo era realmente hermoso.
Luego de que Sebastián comprará las entradas, decidieron recorrer el centro comercial mientras esperaban la hora.
Había tiendas de todo tipo; ropas elegantes, prendas góticas, tiendas de video juegos y mucho más. Al pasar frente a una de las tiendas, Belatriz vio una camisa negra de manga larga, con botones color dorado y una tela que parecía muy cómoda. No pudo evitar detenerse unos segundos para observarla.
* ¿Te gusta?
Preguntó Sebastián al notar que se había detenido. Belatriz apartó la mirada, un poco avergonzada.
*Es bonita, pero solo estaba mirando. Dudo que me quede bien a mí
*A ti todo te queda perfecto
Sebastián sonrío y volvió la vista al maniquí.