Una historia de reglas rotas y corazones en juego.
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Quieres ser mi novia.
Regrese a la universidad, todo seguía igual Didier seguía mirándome con odio, en los partidos me dejaban en la banca, Didier era el capitán del equipo y decidía quien jugaba.
Pronto llegaron las vacaciones de invierno, ella iba a casarse.
Pensé cada día en impedir la boda, decidí dejar todo atrás, ella iba a casarse y aunque pudo dejarlo no lo hizo.
Estaba en casa triste, enojado, nada me hacía sonreír, ella estaba con otro y yo no tenía nada.
Salí al centro comercial a comprar un regalo para mi hermana y mi madre pues mañana era navidad.
A lo lejos vi a una mujer idéntica a Kenia, pensé que estaba alucinando.
Por estas fechas Kenia debería estar en su luna de miel o tal vez regresando de su luna de miel, pensaba.
Me acerque poco a poco a la chica que miraba un bolso desde afuera de la tienda, al estar más cerca me di cuenta que realmente era Kenia.
Hola Kenia, dije detrás de ella.
Ella no se movió, giro lentamente y me miró asombrada.
Hola Jason.
Yo me acerque más a ella y ella se alejo.
Me dio gusto verte, se marchó rápido.
Debí alejarme de ella pero mi cuerpo solo camino detrás de ella.
Por favor Kenia, solo hablemos, le decía mientras ella se alejaba de mí. Por favor, no pienso hacer nada que te lastime.
Ella se detuvo y me miró molesta.
Tomo mi mano y me llevo a un pasillo que estaba entre dos tiendas.
Tengo prohibido verte, Didier se encargo de hablar cosas horribles de ti a mi familia, de alguna manera eres un hombre malo que solo abuso de mi, querían demandarte Jason, pero al no tener pruebas no pudieron. No quiero que tengas más problemas por mi culpa, decía nerviosa.
Queria responder tu carta, quiero decirte muchas cosas que yo también siento, le dije sonriendo.
Estás loco Jason, esto no puede ser. Que no estás escuchando, iban a meterte a la cárcel.
La tomé de la cintura y acaricie su mejilla.
No puedo olvidarte Kenia, no hay día que no piense en ti, mi condena es ver al idiota de tu hermano y pensar que por su estupido código no puedo estar cerca de ti.
Ella me miró y suspiró.
Deja la carta con Sonia, para que ella me la entregué.
La bese, ella respondió a mi beso con ternura.
Tengo que irme, mi madre está esperándome en el auto.
Te voy a escribir, bonita.
Ella se marchó y yo me quedé suspirando. Se que ella siente cosas por mi, lo siento en sus besos.
Llegué a casa, le escribí una carta.
Mi amada Kenia.
Aunque parecemos dos desconocidos que conocen el sabor de sus labios, desconocidos que fingen odiarse mientras en el fondo juran amarse.
Dos extraños que saben el aroma hechizante del otro, las caricias perversas y la locura siniestra que compartieron una noche.
Siento que mi alma te reconoce, anhela verte y tenerte cerca. Tal vez antes no me di cuenta de que existías porque aún te miraba como algo tierno, algo pequeño que no merece ser visto, pero ahora que crecimos veo todo lo que mi alma desea, te quiero cerca Kenia, dame una oportunidad de estar cerca de ti, déjame hacerte feliz, quiero cuidarte y hacerte sonreír.
Estoy enamorado de ti, tienes mi corazón en tus manos, ya no puedo sentir, no puedo soñar, sin ti, mi corazón está dispuesto a ser tu amante.
Tu eterno enamorado Jason.
La leí y si sonaba cursi, pero Kenia me volvió así, tal vez el idiota de Zac le regaló un libro de poesía pero yo trataré de hablarle con el corazón.
Se la entregué a mi hermana, Sonia me miró asustada
Estás loco, su familia te odia Jason .
Ella me importa demasiado, hermana.
Sabías que ella estaba enamorada de ti cuando éramos chicos, vi que tenía tu nombre con corazones en uno de sus libros. Pero le rompiste el corazón.
Si fui un idiota.
Espero que esto no les traiga más problemas.
Regrese a la universidad, pasaron casi dos meses ella no me contestaba mis cartas, deje de escribirle, ya había escrito cuatro y no recibía respuesta.
Faltaban dos meses para que terminara la universidad, mis padres estaban felices, yo no, había perdido a mis amigos y de ella no sabía nada.
Didier y Pablo se la pasaban de fiestas, nuestra marca había salido a la venta. Aunque no recibí nada por la marca estaba feliz porque era un proyecto que había hecho con mis amigos.
Pero en ocasiones me sentía triste, extrañaba a mis amigos y jugar con ellos básquetbol, odiaba que me dejaran en la banca, otros compañeros del equipo me decían que renunciará, que ya no tenía caso seguir ahí sentado perdiendo mi tiempo, pero era mi equipo y aunque Didier no me dejara jugar, me hacía feliz ver qué el y Pablo anotarán.
Llegó el fin de semana, llegue a casa, mi padre me dio un balón de básquet, quieres que juguemos, me dijo sonríendo.
Estoy bien papá, gracias por el obsequio.
Entre a mi habitación y mire el balón, lo tome y decidí ir a practicar en las canchas donde jugué con mi mejor amigo la primera vez.
¿A dónde vas?, me preguntó Sonia.
A las canchas, quiero practicar.
No practiques mucho, dijo sonríendo.
Camine hasta las canchas y nada había cambiado, las jardineras rodeaban las canchas, estaba muy solo.
Practicaba mis tiros y de pronto la pelota se fue a los jardines, camine para buscar el balón y ahí estaba ella con el balón en la mano.
Se acercó.
No contestaste mis cartas, le dije molesto.
Lo siento, no pude.
¿qué haces aquí?, si no contestaste mis cartas es porque no quieres que sea tu amante, no sientes nada por mi.
Las cosas no son tan fáciles, Jason.
Tienes razón, ¿puedes darme mi balón?.
Ella me lo dio, yo lo tome pero ella no lo soltó.
¿No extrañas a tus amigos?, me preguntó.
Si demasiado.
Yo también extraño a mi hermano, dijo con lágrimas en los ojos. El no me habla me ignora, hace poco llegó borracho y me dijo que soy una zorr* por meterme con su mejor amigo, que yo soy la culpable de que el te perdiera a ti.
La abrace.
Tu no eres la culpable, fui yo.
El tiene razón Jason, fui yo la que entró esa noche en la habitación, tu te fuiste a dormir para no verme y yo te busque, como lo hice en la universidad, yo te aleje de tu amigo, decía llorando.
El es un idiota, en el corazón no se puede mandar Kenia, yo te acose cuando tú me rechazabas, yo también cometí un error, pero no me arrepiento, me gustas demasiado y no quiero estar lejos de ti.
Ella me miró, yo limpiaba sus lágrimas.
Jason tengo que decirte que yo...
La bese no quería escuchar que ella quiere estar lejos de mi.
Ella respondió mi beso y sus manos acariciaban mi nuca. Después me miró y sonrió.
No me case, llegué al altar y le dije que no iba a casarme con un idiota, sonrió.
Yo la mire asombrado.
Mis padres y Didier estaban furiosos, mis abuelos decepcionados, mire el rostro de todos, el único que aplaudió fue Aldo.
Salí corriendo antes de que me obligarán, Aldo y yo escapamos en su auto. Tomé un avión a dónde iba a ser mi luna de miel, me encargue de publicar las fotos de el con su secretaria.
Regrese a Miami a vivir con Aldo, mi mamá me busco me pido perdón me dijo que porque me quedé callada, que no era justo que yo pasará por todo esto. La abuela también me regaño me dijo que jamás debo de quedarme callada por querer complacer a los demás, regresa a casa de mis abuelos, mi papá y Didier aún siguen enojados conmigo, papá me dijo que tenía que pagarle los gastos de la luna de miel, ya que no iba a pagar mis locuras, Pedro me ayudó a conseguir más papeles en teatro donde me pagaron, le pagué a papá mis vacaciones, pero aún sigue molesto por los gastos, el abuelo le dijo que el iba a pagar pero solo discutieron y me sentí mal que por mi culpa mi familia este enojada.
Quería contestarte pero tenía tanto que arreglar.
Vine a visitar a mamá, papá ya me habla pero no como antes, moría por verte y le mandé mensaje a Sonia para saber si estabas en tu casa pero me dijo que estabas en las canchas.
Así que vine quería contarte que no podemos ser amantes, porque no estoy casada.
Entonces ¿quieres ser mi novia?, le dije sonriendo.
Ella se puso roja y sonrió.
Yo tengo miedo, tengo miedo Jason.
¿A qué le tienes miedo?, lo peor ya pasó.
Tengo miedo de que solo te burles de mi.
Jamás iba a burlarme de la mujer que amo.
Ella me miró con los ojos llenos de lágrimas.
Te amo Kenia, yo sé que te amo porque jamás me había sentido así, quiero estar contigo, yo no dejo de pensar en ti.
La bese y ella me respondió con ternura.
¿Quieres ser mi novia?.
Si quiero, pero podemos ser discretos es que mis padres apenas me están hablando y no quiero que se enojen conmigo.
Si seremos discretos.
Ella me beso.