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El Precio De Las Oportunidades: Ecos Del Pasado

El Precio De Las Oportunidades: Ecos Del Pasado

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Romance de oficina / CEO
Popularitas:454
Nilai: 5
nombre de autor: SakuDiHina

Aurelia creía haber dejado atrás los secretos de su pasado.

Hasta que vuelve a encontrarse con Franco.

Lo que nace entre ellos los lleva a descubrir documentos ocultos, acusaciones manipuladas y una verdad que alguien lleva años intentando enterrar.

Una nueva pista los obliga a regresar al lugar donde todo comenzó.

Y allí comprenden que nada era como les contaron.

Ahora Aurelia y Franco deberán descubrir quién manipuló los acontecimientos que cambiaron sus vidas y cuánto están dispuestos a arriesgar para conocer la verdad.

Porque amar puede ser una elección.
Perdonar, otra.
Pero descubrir la verdad...
puede tener un precio demasiado alto.

NovelToon tiene autorización de SakuDiHina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15 — El grupo se rompe

La tensión entre los cuatro amigos terminó por romper la rutina que habían mantenido durante años.

Andrew fue el primero en decirlo.

—Tenemos que dejar de reunirnos para decidir qué piensa Ana.

Walter levantó la vista.

—Estoy de acuerdo.

Xavier guardó el teléfono.

—Yo también.

Víctor entró en ese momento.

—¿Están hablando de ella?

Andrew respondió con calma.

—Estamos hablando de nosotros.

Víctor frunció el ceño.

—¿Qué significa eso?

—Que no podemos seguir repitiendo lo que Ana nos diga sin comprobarlo.

—Ella necesita que estemos de su lado.

Xavier negó con la cabeza.

—Estar de su lado no puede significar mentir por ella.

Víctor se quedó callado.

Walter abrió una carpeta.

—Mira las fechas. Cada vez que alguien cuestionaba algo, Ana cambiaba un detalle y nosotros terminábamos discutiendo entre nosotros.

—Eso no prueba que lo hiciera a propósito —respondió Víctor.

—No —dijo Andrew—. Pero sí prueba que debemos dejar de reaccionar antes de verificar.

Ana apareció en la puerta.

—¿Qué están haciendo?

Nadie respondió de inmediato.

—¿Ahora se reúnen sin mí?

Víctor miró a los demás y luego a ella.

—Estamos intentando entender qué está pasando.

Ana sintió que perdía el control de la conversación.

—Pensé que eran mis amigos.

Andrew respondió:

—Lo somos. Por eso ya no queremos ayudarte a negar lo que ocurrió.

Ana salió de la sala.

Víctor quiso seguirla, pero se detuvo.

Xavier lo observó.

—Puedes preocuparte por ella sin hablar por ella.

Víctor respondió:

—No sé cómo hacerlo todavía.

—Entonces aprende.

Más tarde, Aurelia supo lo ocurrido. Se reunió con los cuatro.

—No quiero que se destruyan por mi culpa.

Andrew negó con la cabeza.

—No es por ti.

Walter añadió:

—Es por nosotros. Dejamos que una persona decidiera lo que los demás debíamos pensar.

La reunión de los cuatro sin Ana comenzó como una conversación incómoda y terminó con algo parecido a una decisión colectiva.

Andrew puso un cuaderno sobre la mesa.

—A partir de hoy, cualquier afirmación que hagamos sobre Aurelia o Ana debe tener una fuente.

Víctor soltó una risa amarga.

—¿Ahora necesitamos reglas para hablar entre amigos?

Walter respondió:

—Después de todo lo que pasó, sí.

Xavier asintió.

—Yo no quiero volver a mentir.

Víctor lo miró.

—No sé si puedo prometerlo.

—No prometas. Empieza por no responder cuando no sepas.

Ana apareció en la puerta.

—¿Qué están haciendo?

Andrew contestó:

—Intentando entender qué nos pasó.

—¿Sin mí?

—Esta conversación no es sobre castigarte —dijo Walter—. Es sobre recuperar nuestra capacidad de decidir.

Ana se quedó en silencio.

Víctor se acercó.

—No quiero perderte.

Ana sonrió entre lágrimas.

—Entonces no me pierdas.

Víctor respondió:

—Eso no depende solo de mí.

Ana se marchó.

Los cuatro quedaron en silencio.

Aurelia supo lo ocurrido más tarde.

—No quiero que se convierta en una guerra entre ustedes.

Andrew respondió:

—No será una guerra. Es la primera vez que estamos intentando hablar sin que alguien nos indique qué debemos pensar.

Andrew propuso que cada uno escribiera por separado qué creía que había ocurrido y por qué.

—Sin hablar entre nosotros primero —dijo.

Víctor aceptó.

Cuando compararon los textos, descubrieron algo inesperado: habían estado defendiendo versiones distintas de la misma historia.

Walter sonrió con tristeza.

—Eso explica por qué discutíamos tanto.

Xavier respondió:

—No discutíamos para descubrir. Discutíamos para demostrar que nuestra versión era la correcta.

Andrew asintió.

El ejercicio ayudó a separar las opiniones personales de los hechos que realmente podían demostrar.

La ruptura del grupo tuvo una consecuencia inesperada. Cada uno empezó a recordar momentos en que había obedecido a Ana sin preguntar.

Andrew recordó una discusión de años atrás.

—Entonces también ocurrió antes de Aurelia.

Walter asintió.

—Solo que nunca lo llamamos manipulación.

Xavier agregó:

—Lo llamábamos confianza.

Víctor permaneció en silencio.

—No sé qué pensar de eso.

Andrew respondió:

—Quizá no necesitas pensar como grupo por primera vez.

Aquella conversación marcó el inicio de una relación distinta entre los cuatro.

Al día siguiente, los cuatro acordaron no hablar de Ana durante una hora.

El experimento duró veinte minutos.

Andrew se rio.

—No sabemos hablar de otra cosa.

Walter respondió:

—Eso demuestra cuánto espacio ocupaba el conflicto.

Xavier añadió:

—Y cuánto dejamos que ocupara.

Víctor permaneció pensativo.

—Entonces quizá tengamos que recuperar nuestra amistad sin ella en el centro.

Nadie se opuso.

Aurelia comprendió que la verdadera grieta no estaba solo entre ella y Ana.

También estaba dentro del grupo.

Más tarde, Aurelia recibió un mensaje de Franco: «¿Llegaste bien?». Ella sonrió antes de responder. «Sí. Y tú deberías descansar». La respuesta llegó casi inmediatamente: «Eso sería más fácil si no estuviera pensando en ti». Aurelia dejó el teléfono sobre la mesa, sorprendida por lo mucho que una frase sencilla podía cambiarle el ánimo.

Al día siguiente se encontraron en FranLia y acordaron no fingir que la noche anterior no había ocurrido. También acordaron algo más importante: ninguna decisión de la investigación se tomaría por proteger su relación. Si alguno tenía un conflicto, el otro lo señalaría. Aquella conversación les permitió comenzar a comportarse con naturalidad, sin convertir cada mirada en un secreto.

Mientras tanto, la ruptura entre los cuatro amigos adquirió una consecuencia práctica. Walter propuso que cualquier información relacionada con Ana se compartiera entre los cuatro antes de que alguien reaccionara. Xavier aceptó. Andrew también. Víctor tardó, pero finalmente dijo:

—No prometo dejar de preocuparme por ella.

—No tienes que hacerlo —respondió Andrew—. Solo tienes que dejar de pensar que preocuparte significa creerle todo.

Víctor no contestó. Por primera vez, la idea pareció llegarle sin que Ana estuviera presente para explicársela.

Aurelia asintió.

—Entonces lo cuidaremos. En silencio, si hace falta.

—No quiero que lo que está pasando entre nosotros se convierta en otra cosa que tengamos que defender.

Franco le besó la frente y luego los labios. Aurelia se aferró unos segundos a su camisa antes de separarse.

Ella abrió la puerta de su oficina y lo dejó entrar. Se abrazaron en silencio. No hubo grandes promesas; solo la tranquilidad de tener a alguien cerca después de un día difícil.

—No quería irme sin saber cómo estabas —dijo.

Después de la ruptura del grupo, Aurelia se quedó trabajando hasta tarde. Franco esperó en el pasillo hasta que el último empleado salió del edificio.

1
Betty Manzur
asta aquí llegó no le veo nada interesante todo es Ana y Ana y quien es ana
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