Hector Lozano, el arquitecto detrás del deslumbrante diseño del hotel turístico, la noche de su inauguración, conoce a la alegre y singular Maria Isabella Flores, quien lo cautiva con su belleza exótica y su aura misteriosa, aparentando una gitana perdida en ese mundo de lujos. Fascinado Hernan se aproximó a ella para conocerla y sin predecirlo pasa la noche más apasionante como nunca tuvo en su vida. Al día siguiente, cuando el alcohol bajo, descubrió que esa gitana es la hija menor del dueño del hotel que el diseño. Ambos al saber quienes son, tratarán de llevar la situación como dos adultos, olvidar lo que pasó y culpar al alcohol por ello, pero la química que existe entre ambos los lleva a recaer mas de una vez en la tentación de estar juntos. Al enterarse el padre de María Isabella que estuvo con Hernán Lezcano, los obligará a casarse para salvar el honor de su hija. Ambos deberán enfrentar una situación que solo inicio como una aventura de una noche y afrontar las consecuencias
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17- Ella siempre presente
NARRA HECTOR
No pude quedar ajeno a lo que padecia la familia de Julieta, fui parte esa familia por años.
Su padre cayó en coma debido a un paro cardíaco, del cual lo estabilizaron pero no despertaba, y no había claridad de cual sería su estado al despertar, ella se sentía devastada, sumergida en la agonía, por lo que la acompañe, por más que ya no seamos pareja, no podía dejarla sola en esto.
Se encontraba muy afligida, en ese estado no estaba en condiciones de viajar sola.
Por lo que le dejé una nota a Isa, sin entrar en detalles, de mi repentina ausencia. Si le decía el motivo capas no entienda.
Con Julieta terminamos la relación, pero hay cosas que no se pueden dejar de lado de un día a otro, como estar cuando se presenta una desgracia y sea el único más cercano a quien pueda acudir aparte de sus padres, al estar lejos de su casa.
Llegamos a la ciudad, nos dirigimos derecho al sanatorio a averiguar sobre la salud de su padre.
- QUE BUENO QUE LLEGAN. Nos recibe en un mar de lágrimas la madre de Julieta.
-Es verdad que es muy grave. Le dice Julieta entre lágrimas.
-El doctor dijo que si despierta... Solo con asistencia va a estar con vida. Nos cuenta con la voz ahogada, limpiándose las lágrimas del rostro.
Nos quedamos con ella acompañándola.
-Hector gracias por acompañarnos... Lamento interrumpir tu trabajo. Me dijo su madre.
-Sabe que cuentan con mi apoyo. Le dije.
-Lo que le deja tranquilo a mi esposo es saber que su hija está contigo... Y al casarse tendrá quien le cuide. Me dice su madre.
-No nos vamos a casar. Le aclare.
-¿Qué?. Pregunta.
-No es momento Héctor. Dice Julieta entre lágrimas.
-Y cuando será... Es mejor decir la verdad. Le dije.
-¿Cuál verdad?. pregunta su madre.
-Que Julieta rompió el compromiso. Le dije.
-Julieta... ¿Por qué?. Indaga su madre y ella no le responde.
-No tolera mi trabajo. Le dije.
-Si lo conociste así... No te puedes interponer entre un hombre y su pasión... Y la de Héctor sabemos que es su trabajo. Le dice su madre.
-Ya lo solucionaremos. Le dice Julieta a su madre.
-Eso no es así. Le dije seguro.
-Bueno... En su momento lo hablarán... Ahora debemos estar bien por tu padre. Le dijo la madre al sentir la tensión entre ambos.
Esperamos hasta obtener novedades del doctor de su padre. Al salir nos informo que todo seguía igual, por lo que lleve a Julieta junto a su madre a su casa.
-Quedate. Me pidió Julieta.
-Avisame cualquier novedad... Debo ir a mi oficina... Tengo que atender mis obligaciones. Le dije.
-Estamos atravesando por un momento difícil... Solo te pido que me hagas compañía. Me dice.
-No puedo dejar de lado mis obligaciones ... Tu madre te necesita. Le dije y ella se me prende sin querer dejarme ir.
-Hector... Estoy mal... Quédate... No tengo las fuerzas para enfrentar lo que venga. Me dice.
-Te conozco Julieta... Se que vas a querer sacar partido de cada situación... Respetó a tu padre... Deberías respetar su memoria... Y no aprovechar su desgracia para acercarte a mi. Le aclaró.
-Eres cruel... ¿Cómo crees?. Dice entre sollozos.
-Te conozco... Eso es lo malo. Le digo soltandome de ella.
Me aleje dirigiéndome a mi oficina, me tire en el sofá suspirando hondo.
Nunca hubiera tenido la fuerza de rechazarla si no fuera por Isa.
-Hijo... Viniste. Apareció mi padre.
-Si... Me vine... Debido al señor Paredes. Le comenté.
-Escuche al respecto... Es una pena. Me dijo.
-Comiste. Le consulto.
-Aun no... Vamos... Así me cuentas como salió todo. Me indica.
-Te envié el informe. Le digo.
-Sabes que no leo eso... Mejor cuéntame. Me indico.
Nos dirigimos al restaurante de su costumbre, nos sentamos en la misma mesa que siempre acostumbra a sentarse, una que queda cerca de una ventana con vista hacia la puerta.
El mozo que lo conoce de siempre sin que le pida le trae el periódico, su medida de whisky junto a la taza de café antes de darle la carta.
Lo observo tan mayor, con su cabello teñido de blanco, su barba prolijamente cortada y sus ojos marchitos detrás de esas gafas gruesas, pero que denotan un mar de sabidurías que tiene mucho para brindar.
-¿Cómo se llama la joven?. Me dice en un momento.
-¿Qué dice padre?. Pregunté intrigado.
-Supe que terminaste con Julieta... Y si lo hiciste... La única razón que encuentro es que es por otra. Me dice.
-En eso se equivoca... Julieta me dejó... Ella rompió el compromiso. Le dije.
-¿Ella?... Qué tanto insistía en eso. Me dice sorprendido.
-Asi cómo lo oyes... Ella me lanzó el anillo en la cara... Quería obligarme a cambiar de oficio... Cómo si quedarme en casa a mirar series con ella sea todo lo que importe... No tiene idea de lo que es importante para mí... Solo le importa lo que a ella le convenga. Le digo serio.
-En eso no te voy a negar a que se equivocó. Me respondió.
-El hotel quedó a la altura de las espectativas del señor Flores. Le comento mostrando imágenes que tomamos para cambiar de tema.
Él miro con detenimiento cada imagen.
-Interesante. Dijo pensativo.
-¿Qué es lo interesante?. Indagó.
-Te superaste. Me halago.
Terminamos de comer y cada uno se dirigió a su casa.
Llegué a mi departamento con ganas de darme una ducha y dormir.
No podía borrarme de la cabeza a Isa, su sonrisa retumba en mis oidos.
Salgo al galpón contemplando el firmamento y recordando la última noche juntos.
Al dormir ella está en mis sueños. Me despierto acalorado y miro las fotos contemplando su imagen.
*
*
Regrese a mi trabajo, decidido en centrarme en ello y no pensar en Isa. Pero Isa es difícil de olvidar aunque pasó una semana sin saber nada de ella. Me doy de golpes contra la pared, ella esta siempre presente.
En la oficina me encontré con mis amigos que regresaron.
-¿Cómo quedó todo?. Les consulté.
-Quedamos en que armaremos todo desde aquí... Y en su momento se lo enviaremos para que de su aprobación el señor Flores. Me comenta Sergio.
Quería saber si se comprometió, pero no podía preguntar directamente.
-Perfecto... Le daremos al departamento uno, que se ocupe de ello... Y en la próxima reunión me hagan la presentación antes del fin de semana. Les digo.
Nos sentamos los tres cada uno en su puesto a trabajar, pero no podía concentrarme, la tenía a Isa presente.
Al fin del día recibo un mensaje de Julieta dandome el último parte del médico de su padre que seguía en coma sin despertar.
-¿Estás preocupado por lo que pasa con el padre de Julieta?. Indaga Enzo al ver mi cara.
-No... No es eso. Le respondo.
-Dejame adivinar... Una joven alegre... Simpática... Qué te trae arrastrando el ala. Me dice.
-Como quedó el diseño del interior del proyecto que debemos presentar a los del sur. Le consulto
-Eso quiere decir que no hablaras al respecto. Me dice.
En eso ingresa Sergio suspirando profundo.
-Otro enamorado. Se burla Enzo.
-Eres el único que no tiene corazón... Para vos es lo mismo cambiar de ropa como de mujeres. Le dice Sergio.
-No te lo creas... Qué me cruce con mi crush. Dice en un suspiro.
-¿No me digas que descubriste quien es conejita 69?. Indaga Sergio.
-¿Quién?. Pregunto al no estar enterado.
-La que siempre nos enseña... Claro... Cómo vos siempre estas metido en tu trabajo... No te das por enterado. Me dice Sergio.
-Si... La conocí. Dijo en un suspiro Enzo.
-Y resultó una vieja... Ja...Ja... Te dije que por algo no enseña su cara. Se ríe Sergio.
-Todo lo contrario... Es una belleza... Joven... Más hermosa en persona... La verdad que no se pone filtros en sus fotos... Es tal cual uno la ve... Pero está casada. Dice con pena.
-Ya, dinos... ¿Quién es?. Pregunta ansioso Sergio.
-No... No lo diré... Se lo prometí. Responde.
-No se vale... Lanzas semejante bomba... Y no lo revelas. Se queja Sergio.
-Esta acabado. Le digo divertido .
-Si... Si... Búrlense todo lo que quieran... Pero no me siento acabado... Al contrario... Me siento pleno... Pude conocerla... Es real... Y con eso me basto. Dijo seguro.
-Lo dices convencido aquí... Pero apuesto que mojas la almohada. Se ríe Sergio.
-Dejense de niñadas... Vamos al bar. Nos dice molesto.
Nos encaminamos al bar que siempre nos gusta frecuentar, queda en la esquina de la oficina, después de compartir unos tragos nos despedimos cada uno a su casa.
Llegué a mi departamento caminando como si pisará burbujas, no pude evitar tomar tanto, solo quería estar con Isa, era cruel el destino, enseñarme lo dulce que es el encontrar a alguien como ella, y no poder estar con ella.
Al ingresar me encuentro con Julieta esperándome.
-¿Qué haces aquí?... ¿Cómo entraste?. Le indagó molesto.
-Te envié varios mensajes... No respondiste. Me dice.
-Vete Julieta... No debes estar aquí. Le digo mostrándole la salida.
-Me siento mal por lo que pasa con mi padre... Solo te pido que tengas consideración... Podemos arreglar lo nuestro... Mi padre si... Se va de este mundo... Se irá creyendo que estamos juntos. Me dice, queriendo manipularme como acostumbra.
-La única culpable eres tú... Lamento lo de tu padre... Pero no te acepto de regreso... Es mejor así. Le digo.
-NO... NO... NO PUEDO DECIRLE QUE LO NUESTRO ACABO... ESO LO MATARÍA. Me dice.
-No... No le matará... Si su deficiencia cardíaca. Le dije.
-TU QUE SABES... ERES UN INSENSIBLE IMBÉCIL... ES POR ESA GITANA... ESA ES LA CULPABLE QUE NO ME ACEPTES. Grita fino y me atraviesa los tímpanos como flecha a los oídos, su tono tan molesto.
-LA UNICA CULPABLE ERES TU... NADIE MAS... AHORA VETE. Le indico la salida.
-NO ME IRE... ESTE ES MI DEPARTAMENTO TAMBIÉN... JUNTOS LO ELEGIMOS PARA VIVIR. Recuerda.
-ES MIO... YO LO PAGO. Le digo.
-COMO SIEMPRE SACAS EN COTACION CADA COSA. Me dice molesta.
-ES LA VERDAD... TU NUNCA PAGAS NADA. Le recuerdo.
-ESCUCHAME... CON LO QUE PASO CON MI PADRE REFLEXIONE SOBRE TODO... NOS GASTAMOS EN PELEAS... Y NO VALORAMOS LO BUENO. Me dice entre sollozos.
-ME ALEGRO QUE LO ENTIENDAS... PERO YA NO SERE TU CONEJILLO DE INDIAS EN RELACIONES PARA TI. Le dije marcando que se fuera.
-NO ES ASI... NO SEAS INJUSTO. Chilla.
-EN SU MOMENTO CUANDO TE PROPUSE CASARNOS DIJISTE QUE MEJOR VIVAMOS JUNTOS PARA SABER COMO NOS LLEVARÍAMOS... QUE NO HABIA QUE ADELANTAR LAS COSAS ... DESPUES HACES CREER A TODOS INCLUSO A MI PADRE QUE ERAS LA UNICA INTERESADA EN CASARTE... Y YO TE DABA LARGAS. Le recuerdo.
-SOLO LO HICE PARA QUE NO TE VEAN COMO A UN ARRASTRADO LLORON. Me dice.
-GRACIAS POR ACLARARLO AHORA VETE. Le digo serio.
-HASTA EL GERENTE DE ESTE HOTEL ME VE COMO A TU ESPOSA... ME DEJO PASAR...
-ELEVARE UNA QUEJA. Le dije abriéndole la puerta para que se vaya.
-NO ME VOY... NO LO VOY HACER. Se sienta en el sofá con la clara intención de quedarse.
Recordé que aún no bajaba mi bolso del auto, por lo que tomo mis llaves y salgo.
-HECTOR... NO PUEDES IRTE. Grita eufórica.
Llegué a casa de mi amigo Enzo, era el único a parte de mi con casa propia, Sergio vivía aún con sus padres.
-Hey amigo. Me dice recién bañado.
-Julieta no se quiere ir del departamento... Me voy a quedar contigo. Le digo.
-Bien... Cómo digas. Me dice en un tono agudo.
-Solo quiero descansar... No tengo ganas de discutir... Ella quiere usar lo que pasa con su padre para que sienta pena y la perdone. Le comento.
-Mudate... Consigue otro lugar. Me aconseja.
-Es un lugar muy bueno el que tengo... La ubicación. Le comento.
-Regresa con tus padres. Me dice.
-Como crees... Me costó salir. Le digo.
En eso recibo una llamada de Julieta que no respondo, como tres veces me llamo y no respondí.
-No se da por vencida. Dice Enzo.
Al rato recibí el de mi padre.
📱La otra semana iniciará las prácticas la hija de un amigo. Aviso
📱Eso quiere decir que debo aceptar sin chistar. Le digo.
📱Estará en el departamento contable... Solo quería avisarte. Me dice.
📱De acuerdo... Estará bajo la supervisión del señor Acosta. Le digo.
📱Quiero que me informes de su avance. Pide.
📱Dile al señor Acosta.
📱Él tiene sus obligaciones... Solo Hazlo. Me ordena.
📱Como mandes. Le digo cortando la llamada.
-Ahora me pide que sea niñero... Una recién recibida viene al departamento contable. Me quejo a Enzo.
-Ja, ja... Aunque seas profesional debes hacer caso a tu padre. Se burla.