Lucía Belén Carpenter planeó su boda de ensueño con los gustos de su prometido, un futbolista reconocido, Mateo Ferreti.
Siete días antes de la boda, ella descubre de la peor manera la traición que no solamente la destruiría sentimentalmente, sino que afectaría su reputación.
En un acto cometido por la rabia y el dolor, ella cometió un grave error... destrozar algo que no le pertenecía a su prometido, sino a un futbolista inocente y desconocido para ella.
El odio y el deseo de venganza la unirá a un ese hombre.
¿Qué pasará cuando ellos deban atravesar una gran exposición como una pareja consolidada? ¿Su mutuo deseo de venganza podrá convertir su matrimonio en algo más que un acuerdo o la venganza los consumirá?
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
ANTES DEL VIAJE
LUCÍA BELÉN CARPENTER
Tal como me lo aconsejó Cameron, descendí poco a poco. Muy lentamente. Cuando llegué a la barrera que debía de romperse, él me miró a los ojos y contuvo el aliento al igual que lo hice yo.
Cerré los ojos, respiré profundamente y dejé que mi cuerpo cayera sobre el suyo.
El dolor no fue como lo imaginaba, aunque no tenía demasiadas expectativas. Había escuchado múltiples relatos, pero vivir esta experiencia fue diferente a lo que esperé.
Cameron volvió a besarme y poniendo sus manos en mi cadera, me movió hacia arriba y hacia abajo. No me despegó mucho de su cuerpo. Me había tensado porque creí que ese movimiento sería demasiado doloroso, pero no lo fue.
Él me abrazó y giró conmigo en la cama. Su cuerpo sobre el mío, sin un solo centímetro de separación entre nosotros.
Su primer movimiento me obligó a cerrar los ojos.
La segunda vez que se movió no fui capaz de contener un gemido. Todavía podía sentir que mi cuerpo luchaba por adaptarse a su tamaño. Tendría que haber imaginado que al ser un hombre tan grande, lo que escondía sería aún más abrumador.
La ansiedad que sentí antes volvió. Él me besó el cuello en ese momento.
Mis manos se apretaron en su espalda y mis piernas alrededor de su cuerpo. Sentí que cada músculo de mi cuerpo se contraía y finalmente llegó la relajación.
Cameron volvió a provocar exactamente lo mismo en mí y cuando eso ocurrió lo sentí derramarse en mi interior.
Él se apartó despacio y destapó la cama para que nos pudiéramos cubrir con las mantas. Después me atrajo a sus brazos. Aún podía sentir su corazón acelerado.
--¿Estás bien?
--Creo que sí-- Respondí
--Probablemente no fue como imaginabas, pero estuvo bien por ser el primer intento, ¿No lo crees?
--Supongo que sí-- Dije confundida
Para mí fue mucho que asimilar. Primero fue la infidelidad, luego el matrimonio con un desconocido y ahora la consumación de nuestra locura. No creí que mi primera vez fuera por excitación y sin amor de por medio, pero no estuvo mal. Al menos no me hizo sentir obligada.
--¿Quieres dormir o hablar?
Sonreí porque él parecía también un poco incómodo. Su intento por hacerme sentir bien y respetada fue un éxito.
--Solamente quiero saber una cosa, ¿Mateo tuvo algo que ver con la cancelación de tu boda?
Sentí que él se tensaba.
--Fue una de las tantas cosas que hizo en mi contra. Él fue el causante, aunque obviamente no el único. Sería injusto culparlo de todo lo que pasó
--Él nunca habló de ti. Solamente...
--Te dijo sus logros y cuántos clubes le habían hecho propuestas, ¿Me equivoco?
--No. Lo conoces mejor que yo. Fue así
Por un momento imaginé como hubiese sido mi vida al lado de Mateo. Fue tan sencillo enamorarme de él, pero jamás mencionó un solo error ni tampoco alguno de los defectos que tenía como cualquier persona. Al menos Cameron parece honesto.
--No deberías sentirte culpable por nada. Ni siquiera fuiste ingenua. Yo tardé años en conocerlo
--¿Años?-- Eso me sorprendió
--Si. Me consideraba inteligente y también fui fácil de engañar así que soy el menos indicado para juzgarte
--Tienes una manera atípica de consolar-- Escuché el sonido de su risa y me permití reír de mi desgracia, ¿Qué más podía hacer?
--Vamos a dormir. Te diré todo lo que ocurrió cuando los dos hayamos descansado lo suficiente
Le creí. Si él podía reconocer y admitir lo que había ocurrido en su pasado y decirme algo tan importante siendo recién casados, sentí que no había motivos para desconfiar.
Al menos Cameron no estaba intentando evadir mis dudas. Podía no amarme y haberme propuesto matrimonio por el deseo de venganza que compartimos, pero era honesto.
No demoré en dormirme. Pensé que lo haría. Incluso creí que si conseguía dormir tendría mil pesadillas, pero no fue así.
Cuando desperté lo hice porque sentí un movimiento en la cama. Cameron estaba quitando su brazo debajo de mi cabeza y dejando la almohada en su lugar.
--¿Qué hora es?-- Cubrí mis ojos por la claridad
--Puedes dormir un poco más si quieres. Me levanté porque necesito ir al baño-- Allí me di cuenta de que todavía estaba desnudo, aunque sentado en la cama y dándome la espalda
Acomodé la almohada y volví a cerrar los ojos. No pensé en nada más.
Sentí cuando él volvió a acostarse y como ponía un brazo en mi cintura.
Me despertó una canción de ACDC, era la alarma suya. Con ese sonido no se quién no se pondría de pie en un salto o acabaría en el suelo.
Afortunadamente, me senté y sostuve la sábana en mi pecho. Él no parecía despertarse de mal humor, porque se rió al verme asustada.
--Buen día
--¿Podrías cambiar el sonido de la alarma pronto?-- Pregunté
--Lo haré. Al principio asusta, ¿Verdad? Si quieres puedes darte una ducha, usaré el otro baño
Evité mirarlo mientras se ponía de pie y luego de que salió de la habitación fui al baño. Sabía que tendría sangre y solamente esperaba no haber manchado nada.
Después de darme una ducha, salí envuelta en una toalla para buscar ropa en una de las maletas. Mientras me vestía pude ver que había manchado el cubrecama celeste.
Al salir de la habitación lo hice incómoda. Tendría que decirle lo que había pasado.
--¿Café?-- Preguntó
--Si, por favor. Cameron...
--¿Estás bien?
--Anoche algo se manchó-- Solté de inmediato
--Lo sé. No te preocupes por eso. Vamos a desayunar y luego nos vamos. ¿Pensaste a dónde te gustaría ir mientras tengo unos días libres?-- Mis músculos se relajaron cuando noté que no se molestó
--Donde quieras. No tengo preferencia
Mi respuesta pareció sorprenderlo, pero me daba igual frío o calor, playa o montaña. Me gustará viajar y conocer otros lugares, además se que por su carrera futbolística lo haré.
Al contrario de mi hermana, yo no soy pretenciosa. Lo único que deseo es vivir tranquila y poder encontrar algo que me haga feliz a nivel profesional. Pensé en poner una tienda que solamente venda ropa deportiva, pero tendré que pensarlo muy bien.
Lucía Carolina se va a arrepentir