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La Dama Doctora

La Dama Doctora

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Edad media
Popularitas:33.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Juna C

Una brillante Doctora reencarna en el cuerpo de una delicada aristócrata. Para evitar un matrimonio forzado y seguir su pasión, decide estudiar medicina, desatando el escándalo.
Su padre la envía a prueba al Hospital Central bajo las órdenes del doctor más estricto del imperio. Él cree que es una noble caprichosa y la manda al peor pabellón para que renuncie.
Pero ella no le teme a la sangre, domina técnicas del futuro y está lista para demostrar que nadie maneja el bisturí mejor que ella.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16

La mañana siguiente, Elara estaba organizando algunos suministros en la entrada del hospital cuando una voz familiar la hizo levantar la vista.

—¿Elara?

Ella se giró y se encontró con Kael Drayton, el hermano del paciente que había operado el día anterior. Vestía ropa elegante pero informal, y en su rostro se dibujaba una sonrisa que mezclaba timidez y admiración.

—Kael —dijo ella, devolviéndole la sonrisa—. ¿Qué haces aquí? ¿Cómo está tu hermano?

—Mucho mejor, gracias a ti —respondió él, acercándose—. De hecho, el médico que lo atiende dice que su recuperación es sorprendente. No esperaban que mejorara tan rápido.

—Me alegra oírlo.

Kael asintió, pero su sonrisa se volvió un poco nerviosa. Se pasó una mano por la nuca, como si estuviera buscando las palabras adecuadas.

—En realidad... vine por otro motivo.

Elara inclinó la cabeza, curiosa.

—¿Sí?

—He estado sintiéndome muy cansado últimamente —admitió él, con cierta vergüenza—. No sé si es el estrés, o que no he dormido bien desde lo de mi hermano... Pero quería que me examinaras. Si no te importa, claro.

Elara sonrió con calidez.

—Por supuesto que no. Ven, podemos ir a un consultorio.

Kael la siguió con pasos rápidos, y Elara notó que su mirada se posaba en ella más de lo necesario. Pero no dijo nada. Ya había visto esa expresión antes, en otros hombres que la miraban con interés. Simplemente lo ignoró y se centró en su trabajo.

Una vez en el consultorio, Elara tomó asiento detrás del escritorio y Kael se sentó frente a ella.

—Cuéntame exactamente cómo te sientes —dijo ella, tomando un papel y un lápiz para tomar notas.

—Cansancio constante —empezó él—. Me despierto sin energía, aunque duerma horas suficientes. También he notado que me mareo a veces, y... bueno, mi apetito ha disminuido.

Elara anotó todo en silencio.

—¿Has tenido fiebre?

—No. Nada de eso.

—¿Dolor en algún lugar específico?

—No, solo... cansancio general.

Elara asintió y dejó el lápiz. Se levantó y se acercó a él.

—Déjame revisarte.

Kael parpadeó.

—¿Cómo?

—Tranquilo —dijo ella, sonriendo—. Solo voy a tomarte el pulso y escuchar tu corazón.

Sin esperar respuesta, tomó su muñeca con suavidad y colocó dos dedos sobre la piel. Kael se sobresaltó al instante, y un sonrojo intenso subió a sus mejillas.

—¿Pasa algo? —preguntó Elara, frunciendo ligeramente el ceño.

—N-no... es solo que... —tartamudeó él—. ¿Qué estás haciendo?

—Tomándote el pulso —respondió ella con naturalidad—. Es una forma de evaluar tu estado de salud. Los latidos pueden decirme mucho sobre tu cuerpo.

Kael tragó saliva y asintió, aunque su rostro seguía tan rojo como una amapola.

Elara continuó con su examen sin inmutarse. Le tocó el cuello con suavidad, sintiendo los ganglios linfáticos, y luego apoyó su oído contra su pecho para escuchar los latidos de su corazón.

Kael, por su parte, parecía haber olvidado cómo respirar.

—Interesante —murmuró Elara, separándose—. Tu ritmo cardíaco es un poco más rápido de lo normal, y tienes los ganglios ligeramente inflamados.

—¿Eso es malo? —preguntó Kael, aún sonrojado.

—No necesariamente. Podría ser una anemia leve, o tal vez una deficiencia de hierro. También puede ser estrés acumulado, como bien has dicho.

Se sentó de nuevo y comenzó a escribir en un papel.

—Te voy a recetar unas medicinas. Son para fortalecer tu sistema y ayudarte a recuperar energía. También te recomiendo que descanses más y que comas alimentos ricos en hierro, como carnes rojas, espinacas y legumbres.

Kael asintió, tomando el papel que ella le ofreció.

—¿Y no es algo grave?

—No —respondió ella, con una sonrisa tranquilizadora—. Nada que no puedas solucionar con el tratamiento adecuado. Pero quiero que vuelvas en unos días para ver cómo evolucionas, ¿de acuerdo?

Kael sonrió, y en sus ojos verdes brilló algo más que gratitud.

—Claro que sí. Volveré.

Se levantó, guardó el papel en su bolsillo y se dirigió a la puerta. Cuando la abrió, se encontró con Emilian Hawthorne, que tenía la mano alzada para tocar la madera.

Ambos hombres se miraron por un instante. Kael, con una sonrisa cortés, se hizo a un lado para dejarle paso.

—Doctor Hawthorne —saludó, inclinando ligeramente la cabeza.

—Señor Drayton —respondió Emilian, con un tono neutral pero cortés.

Kael salió, y Emilian entró en el consultorio, cerrando la puerta tras de sí.

Elara ya se había puesto de pie, y cuando lo vio, una sonrisa se dibujó automáticamente en su rostro. El recuerdo de la noche anterior, de las risas, el baile, la hoguera y aquel momento en que él le había apartado un mechón de cabello, la envolvía como una calidez que no podía ignorar.

—Buenos días, doctor Hawthorne —dijo ella, con un tono que intentaba sonar profesional pero que no lograba ocultar del todo su alegría.

Emilian la miró, y una sonrisa leve, apenas un gesto, apareció en sus labios.

—Dime solo Emilian.

Elara inclinó la cabeza, y una sonrisa de lado se dibujó en su rostro.

—Está bien... Emilian.

Él la observó un momento más, como si disfrutara del sonido de su nombre en sus labios, y luego tomó asiento frente al escritorio.

—El director ha oído hablar de ti —dijo, cambiando a un tono más serio—. Dice que eres una estudiante muy prometedora.

Elara levantó una ceja, sorprendida.

—¿El director?

—Sí. Ha estado siguiendo tu trabajo desde que llegaste. Las cirugías que has realizado, la forma en que manejas a los pacientes... Le ha impresionado.

Elara no supo qué decir. No esperaba que su trabajo llegara tan lejos.

Emilian la miró fijamente.

—¿Has pensado en presentarte al examen de la academia?

Ella parpadeó.

—¿La academia?

—La Academia Médica del Imperio —explicó él—. Es el único lugar donde se forman los médicos titulados. Si apruebas el examen, podrías entrar y obtener una licencia oficial. Con tu talento... estoy seguro de que lo aprobarías.

Elara guardó silencio.

La academia.

Había oído hablar de ella. Era un lugar prestigioso, donde solo los mejores podían ingresar. Pero también era un lugar que requería años de estudio, y ella ya había pasado años estudiando en su vida anterior.

Sin embargo, una licencia oficial le daría algo que ahora no tenía: reconocimiento. Podría ejercer sin que nadie cuestionara sus conocimientos. Podría abrir puertas que ahora estaban cerradas.

—No lo había pensado —admitió.

Emilian la observó con atención.

—Piénsalo. No tienes que decidir ahora. Pero si quieres presentarte, puedo ayudarte a prepararte.

Elara levantó la vista y lo miró.

—¿Ayudarme?

—Sí. Hay cosas que necesitas saber para el examen. Cosas que no están en los libros. Y yo puedo enseñártelas.

El sonido de sus palabras flotó en el aire, cargado de un significado que iba más allá de la simple oferta académica.

Elara sonrió.

—Entonces... ¿tendré clases particulares con el famoso doctor Hawthorne?

Emilian soltó una risa baja.

—Si quieres llamarlas así.

—Me encantaría —dijo ella, y sus ojos brillaron.

Emilian asintió, y por un momento, ninguno de los dos dijo nada.

Pero la promesa de lo que vendría estaba en el aire, como una semilla que comenzaba a germinar.

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1
Sara Manzanilla
Maravillosa. me encanta la historia de una mujer fuerte, que se abre su propio camino.
Akame Gk
Tanto drama para decir la verdad 🙄
Ana Parra
ya Elara no le des tantas vueltas al asunto y dile todo a Emilian
Ana Parra
así es Elara, cuentas claras conservan amistades.
Viviana Maldonado
creo q debería hablar con emilian
Mitsuki G
Sigo sin entender ya que me acuerdo que solo los necesarios lo sabían y este Emilian al principio la subestimó por ser noble o me equivoco pero por lo menos no se dejó chantajear y a ver si con eso Kael se rinden
Mitsuki G
Por lo menos están curando a las personas y pueden ver más vidas a salvos aunque Emilian contó lo que pasó en esa guerra no entendí como se iría habrá sido el mismo ataque pero el vivió y su amada murió?
Mitsuki G
Pero el sabe que es una noble al inicio lo digiero aunque no de que familia pero lo era por la ropa que usaba y que subestimó verdad? pero debería ser sincera con el y más si quiere que su madre lo acepte y no vea el interés por ser nobles de mejor estatus
Ana Parra: cierto, no 🤷‍♀️ el miedo de Elara en contarle a Emiliano todo sobre su vida, que es una resucita, que era medico en un mundo mucho mas avanzado y que en este en una noble de cuna.
total 1 replies
Mitsuki G
Si tendrá que ser sincera con el más adelante más que ya reviso esa información que al verla debió dejarla no revisar toda por lo menos Emilia dió un paso con ella a ver qué pasa con su venta que su madre está negociando
Mitsuki G
Por lo menos fue sincera con Kael sobre que no tiene los mismos sentimientos para no ilusionarlo de nuevo pero ahora su madre no entendió que ella escoja quiere otra vez que sea una muñeca decorativo a ver si logra evitarlo
Estrella Reyes Reyes
que paso autora,ella,no esta en su casa,vive en el hospital,o fue a visitar a su familia?no me quedo claro
Magnolia
cómo se lanzan miradas asesinas por debajo de la mesa????🤔🤔🤔
que alguien me explique 🤔🤔🤔
Ana Parra
Elara, como de lo único que estas bien clara y segura es que no sientes y no quieres nada con Kael, tienes que decirle con toda honestidad y sinceridad que no insista porque no hay nada que te haga quererlo y desearlo como hombre .
Elizabeth Yepez
la próxima vez se dan un beso
Elizabeth Yepez
simplemente está celoso
Ana Parra
Elara debería confiar en Emiliam y contarle que ella tubo otra vida donde era medico y que murió por posponer su salud ante s7 vocación de servicio
Elizabeth Yepez
elara viene de un mundo moderno actualizado
Mitsuki G
Se notan los celos de Emilian por lo menos se disculpo por ese momento pero también confesó que ese que tiene no le importa que pase va muy bien la verdad
Mitsuki G
Tengo una duda no se supone que tiene su dormitorio cerca del consultorio y como está su madre o solo fue a verla pero se nota que su hermano si sabe y los celos se huelen
Mitsuki G
Si como dije son un buen equipo y ambos ya están reconociendo que algo está empezando a crecer ahí y dejará que todo sea natural
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