Una historia de reglas rotas y corazones en juego.
NovelToon tiene autorización de Joss Riverant para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
cancelación de boda
La verdad es que no sentí nada cuando el se acercaba a mi para preguntarme cosas, yo lo único que sentía era tristeza, no paraba de llorar en mi habitación pensando en la traición de Zac. Fue hasta que el me beso que sentí sus labios cálidos, estar en sus brazos provocó que mi corazón se volviera loco y que todo mi cuerpo temblará. Me alejé de el por qué en mi mente aún seguía presente Zac.
Subí a mi habitación y pensé en que era una mala persona por traicionar a Zac de esa manera.
Pero ese beso lo cambio todo mientras recordaba a Zac y surgía el beso con Jason.
Comencé a ver a Jason diferente, notaba como se preocupaba por mi, su mirada me ponía nerviosa, al tener a Zac frente a mi y Jason me di cuenta que aunque el beso me gustó, aún tenía sentimientos por Zac, además la historia de mujeriego de Jason simplemente enfriaba todo lo que sentía.
Además Zac desde las vacaciones de verano, no me dejaba sola, incluso me pidió que me mudará a vivir con el. Una vez más le creí, me mudé con el. Me lleno de regalos costosos.
El día que lo vi en su oficina con su nueva secretaria, el no me vio, salí corriendo de ahí tome mi auto, lloraba con el alma rota, llame a Aldo y no me contestó, después llame a Didier el me dijo que me tranquilizara, que estaba ocupado en una fiesta pero que mañana podíamos hablar, sin darme cuenta yo ya me encontraba en el campus. Entre y toque en su habitación quería hablar con el que me ayudara a planear algo para vengarme de Zac.
Pero recordé que estaba en una fiesta, me senté en el suelo. Iba a esperar que llegara.
Después de varias horas sentí que alguien acariciaba mi mejilla, pensé que era mi hermano. Al ver a Jason me puse nerviosa, el hablaba de lo mal que la pasa tratando de olvidarme, quería que se quedara callado, no quería que mi hermano nos encontrará, así que tome las llaves y lo metí a su habitación.
El comenzó a decir cosas confusas, me acosté en su sillón, iba a irme pero tenía miedo de dejarlo estaba muy borracho y no quería que se hiciera daño.
Cuando despertó y me vio, no dudo en besarme, esos besos que dicen tanto, quería perderme en esos besos, olvidarme de lo que mi corazón sentía por Zac. Quería que Jason borrará de miente sus caricias y sus besos, que me deje llevar, le propuse que fuera mi amante, lo cual no le gustó, el en verdad tenía sentimientos por mi.
No quería hacerle daño y mejor me marché, no quería usarlo. Pero durante esos días lejos de el, pensaba en sus palabras y su declaración de amor.
El día que entre a su habitación, había tomado unos shots de whisky quería tomar valor para hablar con el y decirle que lamentaba mucho que tuviera sentimientos por mi, pero yo estaba confundida, necesitaba tiempo para saber realmente que quería.
Pero verlo ahí en ropa interior, mostrando su cuerpo y su cabello alborotado, me hizo saltar a sus brazos, en mi mente pensaba en que si Zac podía engañarme yo también podía engañarlo, que cuando su amante me llamara para decirme que me engaño, contestarle que yo también lo había hecho.
Quería que Zac sufriera, que viera que no era el único hombre en mi vida.
Fue hasta que Didier nos encontró que supe que la había cagado y no había lastimado a Zac, si no que lastime a mi hermano y su mejor amigo.
Esos días fueron los peores días de mi vida.
Didier me odiaba y hablaba cosas horribles de Jason, papá me dijo que si no me casaba con Zac iba a cancelar mis cuentas y ya no me pagaría la escuela. Mi madre estaba furiosa, me decía que jamás se esperaba ese comportamiento de mi.
El día de mi boda llegó, Aldo me decía que aún podía cancelar todo. Entre de la mano con mi padre, la iglesia estaba llena, mire a toda mi familia, mi madre sonreía, mi hermano me ignoraba. Mis abuelos también me sonreían.
Me subí al altar el estaba sonriendo tomo mis manos, yo había soñado con este momento ser su esposa, después el miro hacia los invitados, seguí su mirada y ahí estaba su amante con un vestido rojo, mostrando sus pechos y mirándome con odio. No podía creerlo el trajo a su amante a nuestra boda, que podía esperar entonces de el ya casados.
Lo mire ya no había nada entre nosotros, yo había estado con Jason y el con su secretaria, esto no era sano, era momento de terminar con todo.
La ceremonia inicio y yo grite no acepto. No acepto casarme contigo, baje del altar y mis padres me miraban furiosos, mi hermano, mis abuelos no podían creer lo que estaba pasando.
Zac me tomo del brazo.
Kenia no te atrevas, ya no puedo soportar más Zac, te atreves a invitar a tu amante a nuestra boda.
Yo te amo solo a ti, no se de que hablas, yo no tengo amante, decía en voz baja.
Por favor, mire a su secretaria, es tuyo yo renuncio a el.
La chica se levantó y se acercó a Zac. Amor dejala ella yo sí te amo.
Zac miro a la chica furioso.
Estás loca yo no te conozco.
Zac acabamos de tener sexo en la limosina, por favor.
Aldo me tomo de la mano y me jalo.
Corre, me gritó.
Corrimos y nos subimos a su auto, no supe que paso en la iglesia, después me enteré que mi padre golpeó a Zac, la tipa enseñó fotos, mensajes de como Zac le decía que la amaba. Todos estaban decepcionados de el.
Yo apague mi teléfono y me fui de luna de miel con Aldo, no iba a dejar que se perdiera una reservación, regrese después de dos semanas, me quedé con Aldo en su departamento. Me sentía tan libre, tan feliz.
Mi madre me busco para pedirme perdón, por no estar al pendiente de mi, le dije que no quería causar problemas, me pidió que la acompañará a casa y que quería pasar navidad conmigo.
Acepte la verdad extrañaba estar con mi familia, cuando llegue a casa mi padre aún seguía molesto conmigo, me dijo que tenía que pagar la luna de miel, que estaba cansado de gastar dinero en mi, mi abuelo lo regaño le dijo que el tenía la culpa por creerle a Zac, mi abuelo siempre le dijo que no era una buena persona, pero mi padre simplemente se cegó.
Mis abuelos se fueron un día antes de navidad. Me sentía triste mi mamá me animo, para que fuéramos a comprar regalos para navidad.