Abril sabe lo que es amar hasta perderse a sí misma.
Cuando acepta un trabajo inesperado, jamás imagina que la llevará a conocer a Darío, un hombre atrapado en una relación donde los celos, el control y la manipulación se confunden con amor.
Él cree que su pareja lo cuida. Ella sabe que lo está destruyendo.
Mientras Abril intenta ayudarlo a abrir los ojos, se ve envuelta en un triángulo peligroso donde los sentimientos reales chocan con secretos, mentiras y decisiones que pueden romperlo todo.
¿Es posible amar sin dolor cuando el pasado aún sangra?
¿O algunas personas están destinadas a perderse antes de encontrarse?
Corazones en Juego es una historia intensa sobre relaciones tóxicas, segundas oportunidades y el valor de elegir un amor que no duela.
NovelToon tiene autorización de Denis Peinado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 16: El límite que revela quién eres
Camila siempre se había considerado una mujer paciente. No porque supiera esperar, sino porque sabía elegir el momento exacto para actuar. Para ella, la impulsividad era un error de principiantes. El verdadero control se ejercía con calma, con movimientos precisos y decisiones que parecían
Pero esa noche, por primera vez en
El distanciamiento entre Abril y Darío no le daba alivio. Le daba ansiedad. Porque ya no se trataba de recuperarlo emocionalmente, sino de no perder influe
Se sirvió una copa de vino, aunque apenas la probó. Solo necesitaba hacer algo con las manos mientras su mente trabajaba rápido.
Si Darío aprendía a decidir por sí mismo, si empezaba a confiar en su propio criterio, entonces ya no respondería a la culpa ni al miedo. Y eso la dejaba fuera de juego.
—No puede cambiar tan rápido —murmuró—. Nadie
Tomó el teléfono.
—Necesito información —dijo
No dio nombres. No hacía falta.
Colgó con una sensación agridulce. No estaba cruzando un delito, pero sí una línea moral. Y lo sabía. Solo que prefería no pensarlo demasiado.
Porque aceptar que estaba
Mientras tanto, Darío intentaba ordenar su vida de forma literal. Había decidido limpiar su departamento, tirar cosas acumuladas, cerrar etapas visibles. Su terapeuta lo había sugerido como ejercicio simbólico.
Cada objeto removido traía un recuerdo.
Cada recuerdo, una pregunta.
Encontró entradas de cine con Camila. Fotos guardadas en cajones. Notas pequeñas que en su momento parecían gestos de cariño.
Se permitió reconocer algo importante: no todo había sido malo.
Y justamente por eso había sido difícil salir.
Guardó algunos recuerdos en una caja. No por nostalgia, sino por honestidad. No quería borrar su pasado, quería entenderlo
Cuando termina
Su teléfono vibró.
Correo electrónico.
Asunto: “Información que deberías conocer.”
Frunció el ceño. No reconocía el remitente. Lo abrió con cautela.
Había capturas antiguas de redes de Abril. Comentarios sacados de contexto. Fotos de años atrás. Nada grave. Nada realmente comprometedor.
Pero la intención era clara.
Alguien quería sembrar duda.
Darío no sintió celos. Sintió molestia.
—Esto no es normal —dijo
No respondió. Cerró el correo. Pero entendió algo nuevo: la situación ya no era solo emocional. Alguien estaba invadiendo espacios personales.
Y eso le generó un límite interno que ante
Abril también
Un perfil desconocido veía todas sus historias. Sin interacción. Sin seguidores
No era paranoia. Era patrón.
Entró al perfil. Lo analizó unos segundos.
Luego lo bloqueó.
Pero la sensación de ser observada no desapareció.
Había vivido algo parecido antes. Sabía reconocerlo. No era miedo, era alerta.
Esa diferencia la hacía más fuerte.
Victoria recibió la llamada de Darío esa misma tarde.
—Mamá, alguien está revisando la vida de Abril.
Victoria no necesitó explicaciones largas.
—Es Camila —dijo con firmeza.
Darío guardó silencio
—Esto ya no es solo emocional —continuó ella—. “Esto es invasión.”
Darío sintió una mezcla de rabia y decepción.
—Pensé que solo intentaba manipularme
—Las personas
Esa frase se le quedó grabada.
Camila revisó el reporte que pidió. Horarios aproximados, actividad digital, círculos sociales. Información pública, sí. Pero reunida con una intención
Por primera vez dudó.
No porque creyera estar mal, sino porque empezaba a notar que el resultado no era el esperado. Darío no volvía. No pedía explicaciones. No reaccionaba como antes.
Eso la inquietaba.
—¿Estoy yendo demasiado lejos? —
Pero se respondió sola:
—Estoy protegiendo lo mío.
Aunque en el fondo sabía que Darío ya no era suyo.
Darío decidió llamar a Abril.
Ella respondió tras el segundo tono.
—Hola.
—Necesito decirte algo importante —dijo él.
Abril sintió la tensión en su voz.
—Te escucho.
—Creo que Camila está investigándote.
No hubo sorpresa del otro lado.
—Lo sospechaba —dijo ella con calma.
Darío apretó el teléfono.
—No quiero que estés en medio de esto por mi culpa.
Abril respondió con claridad.
—No estoy en medio por ti. Estoy en medio porque alguien decidió cruzar límites.
Esa respuesta lo hizo reflexionar.
—No voy a permitirlo —dijo él.
Abril habló con serenidad.
—No se trata de permitir. Se trata de entender hasta dónde
Darío comprendió que eso era cierto.
Esa noche, Camila recibió un mensaje de un número desconocido.
“Deja de buscar información sobre ella.”
Su pulso se aceleró.
—¿Quién eres? —respondió.
No hubo respuesta.
Por primera vez en toda la situación, sintió incertidumbre real. Porque cuando uno empieza a mover de
Darío miró el techo antes de dormir.
Entendió algo nuevo: terminar una relación de control no era solo irse. Era aprender a poner límites después. Era proteger espacios personales. Era elegir a quién dejar entrar.
Y eso incluía decidir a quién mantener fuera.
Abril, por su parte, apagó las luces con una sensación distinta.
Había aprendido algo con los años:
Cuando alguien revela quién es al cruzar un límite,
ya no puedes fingir que no lo viste.
Y a veces, ver la verdad con claridad
es el primer paso para no volver
pero más gracias por una historia muy diferente...
definitivamente cuando la obsesión y los celos te nublan el juicio te vuelves peligroso porque no entiendes de razones...
no va a dejarlo tan fácil
si vuelve siempre fue para ti, si no nunca lo fue...
Camila en verdad tiene serios problemas