Me enamoré de un hombre que no me veía, que no tenía ganas de volver la mirada para verme como una mujer, porque él ya había decidido enamorarse de otra mujer, una que no le dió esperanzas, que no le dió señales y que ya había entregado su corazón a otro hombre que si correspondía a su amor.
Pero él estaba cegado, decidido a conquistarla y me lo hizo saber de la mejor manera posible, el rechazo duele pero también me dió un impulso fuerte para encontrar mi camino, me alejé amándolo pero entendiendo que el amor unilateral no tiene futuro, me elegí después de tantas veces que lo elegí y ahora estoy donde debo estar...
Soy Camila y mi corazón aún después de tantos años le pertenece a Donatello Lombardo aunque él lo rechazó.
NovelToon tiene autorización de Lilith para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Confesiones...
Donatello:
No voy a poder dormir si no le digo todo lo que tengo atorado en mi pecho y mi corazón, estoy, siento que me estoy quedando sin palabras y sin esperanzas por esta mujer que me tiene loco, no quiero dejarla, la amo, la amo como un desquiciado, y si no agoto todos los recursos siento que la perderé para siempre.
Donatello _ Camilla, dime que ya me olvidaste mirándome a los ojos, dime que ya no sientes nada por mí, dime que te enamoraste de Vincent y si es así te juro que te dejo tranquila y no vuelvo a molestarte más.
Camilla _ Yo... Yo no tengo nada que decirte, no te mereces nada de mí, me despreciaste, me llamaste chiquilla mimada y caprichosa, lo recuerdo bien, que no me veías como mujer, más bien como tu hermana, ¿no lo recuerdas?
Donatello _ lo siento... si pudiera evitarte tanto dolor, lo haré, Yo estaba confundido, no sabía lo que tenía enfrente y lo supe cuando no te vi más, cuando te fuiste te extrañé, te necesité y lamenté tanto haberte dejado ir...
Camilla _ ya es tarde para lamentos, pasaron años y te superé con esfuerzo lo hice, sé que no te puedo culpar porque jamás me diste esperanzas, me obsesioné con la idea de que me ames y me ilusioné sola.
Donatello _ no!!, yo voy a luchar por ti, ahora sé que siempre fuiste tú, dentro de mi corazón siempre fuiste tú... siente por ti late así...
Camilla _ qué haces suéltame la mano, no... no sien... (Dios es como un motor). ¡Déjame por favor no me confundas más!
Donatello _ siente mi corazón, está así por ti, te amo y voy a seguir intentando que te enamores de mí,
¿Qué?, te confundo? Eso es lo que hago?
Camilla _ qué haces?!, aléjate, Donatello tengo novio déjame no te acerques más.
Narradora:
Donatello no se quería rendir y sin esperar más se decidió por luchar por el amor de Camilla, la atacó con preguntas que solo ella podía contestar, y ya sin aguantar más mirándola como hablaba, se negaba y se ponía roja cada vez que él la tocaba, y sintió estremecer cuando tomó su mano para ponerla sobre su pecho y sienta su corazón galopar como un corcel salvaje y libre, sus respiraciones agitadas por la situación, él que no soltaba sus manos la acercó mirando con deseos sus labios y al tenerla tan cerca y sentir su respiración agitándose no supo en qué momento la besó, fue un beso anhelado, con reclamo al vínculo que aún estaba ahí resistiéndose, la besó con deseos, con pasión y ansías de seguir más, sus manos se aferraron a su cuerpo, marcando su territorio con caricias que la dejaron marcada por la pasión que sentía, lo dejó hacerlo, tocarla, acariciarla, besarla, reclamarla, ella correspondió al beso desesperada llena de amor, había esperado mucho tiempo por ese hombre y ese beso, lo deseó tanto que se perdió entre sus labios y probar ese sabor que la volvió loca, quería más, pero cuando lo escuchó hablar volvió a la conciencia de su realidad...
Camilla _ pafff... no vuelvas a besarme, te odio Donatello Lombardo.!!!
Donatello _ ja, ja, ja... me ama, todavía me ama, si no fuera así jamás me habría dicho eso, te voy a conquistar, te voy a tener entre mis brazos otra vez Camilla y esta vez no te dejaré ir jamás. Serás mía porque lo elijas, porque me elijas como yo te elijo ahora mismo.
Camilla _ estás loco, ¡pero sigue soñando, me voy a casar con Vincent y tendrás que aceptarlo.
Donatello _ no Camilla!, no dejaré que suceda porque sé que aún me amas y a él solo lo quieres, pero no lo suficiente para ser feliz.
Camilla _ déjame en paz Donatello, vete de París, vuelve a Italia y no vuelvas más.
...****************...
Camilla se fue con la mirada fija en sus manos, la respiración agitada, los ojos vidriosos, el sudor cayendo de su cara, el fuego que se encendió la dejó con ganas de volver a sentir que era tocada por él, deseada por ese hombre que la encendió como una antorcha y ahora no se puede apagar hasta no ser saciada...
Donatello se quedó ahí en ese lugar donde casi comete una locura hermosa, hacerle el amor a esa mujer que lo tiene posesivo, loco, deseoso, tocarla, acariciar su cuerpo voluptuoso sentir sus labios deliciosos y delicados, oler su perfume, su aroma dulce y sensual, saber que estuvo a punto de llegar más allá lo había excitado tanto que se tuvo que controlar mucho, se quedó ahí respirando pausadamente, tratando de volver a su estado normal, e insistiendo en no pensar en cómo se estremecía ella entre sus brazos, pero feliz porque ahora sabía que ella sentía amor por él, y eso le dio una respuesta a sus dudas y no la dejaría escapar haría todo por ella, por hacerla suya.