NovelToon NovelToon
Aunque Me Odies, Te Amo

Aunque Me Odies, Te Amo

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor de la infancia / Amor-odio
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Sherin VR

Un árbol fue testigo de su promesa.
El destino fue testigo de su ruptura.
Emma juró que nunca lo abandonaría.
Gael juró que jamás la dejaría sola.
Pero la muerte llegó primero.
Y el silencio hizo el resto.
Ella se fue obligada.
Él se quedó creyendo que lo eligió dejar.
Entre raíces quedó escondida una carta.
Entre el orgullo quedó enterrado el amor.
Años después, el destino los volverá a cruzar.
Ya no como niños.
Ya no inocentes.
Y cuando sus miradas se encuentren…
descubrirán que lo que más duele no es perder a alguien.
Es pensar que eligió perderte.

NovelToon tiene autorización de Sherin VR para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 15 — La espera

El examen había terminado.

Pero la verdadera batalla apenas comenzaba.

La casa amaneció al día siguiente como si nada extraordinario hubiera ocurrido. El mismo ruido de platos en la cocina. El mismo polvo entrando por la ventana. El mismo reloj marcando las horas con una lentitud insoportable.

Pero para Emma, todo era distinto.

Cada minuto pesaba.

Cada sonido la sobresaltaba.

¿Y si no había sido suficiente?

¿Y si había imaginado que estaba preparada?

¿Y si Celeste tenía razón?

Desde la sala, la voz de Celeste rompía el silencio con una seguridad irritante.

—Fue demasiado fácil —decía mientras cruzaba las piernas con elegancia—. Algunas preguntas eran casi infantiles.

Mar sonreía orgullosa.

—Siempre supe que estabas destinada a algo grande.

Emma fingía ordenar la alacena, pero sus manos no dejaban de temblar.

Esa tarde, un pequeño golpe contra la ventana la hizo respirar diferente.

Tap.

Un avión de papel.

Lo recogió con cuidado.

“¿Estás bien?”

La letra era inconfundible.

Emma respondió rápido.

“Creo que sí.”

Minutos después, otro avión.

“No pienses demasiado. Lo hiciste bien.”

Emma apoyó el papel contra su pecho.

Desde el otro lado del muro, Tiago no podía verla… pero la sentía.

Los días comenzaron a avanzar con una rapidez extraña.

Celeste hablaba sin parar sobre la universidad.

Sobre los contactos que haría.

Sobre la gente “de su nivel”.

Sobre el futuro que le esperaba.

—La semana pasó muy rápido —comentó el quinto día mientras revisaba su reflejo en el espejo—. Seguro los resultados ya están listos.

Emma sintió que el estómago se le cerraba.

Esa noche, el silencio fue más pesado que nunca.

Emma estaba sentada en su cama cuando escuchó el golpe conocido contra la ventana.

Tap.

Abrió.

El avión cayó suavemente sobre el piso.

“Baja al hueco. Hay algo para ti.”

Su corazón comenzó a latir con fuerza.

Esperó unos minutos. Se aseguró de que Mar y Celeste estuvieran dormidas.

Bajó al patio trasero.

El aire estaba frío.

Se arrodilló frente al pequeño hueco en el muro, ese mismo donde meses atrás comenzaron a pasarse libros en secreto.

Allí había un pequeño paquete envuelto en papel.

Lo abrió con cuidado.

Era un celular sencillo.

Debajo, una nota.

“Para que veas tus resultados mañana a las 9. Pase lo que pase, quiero que seas tú quien lo vea.”

Los ojos de Emma se llenaron de lágrimas.

No por miedo.

Sino porque alguien había pensado en ella.

Alguien creía en ella.

Regresó a su habitación y escondió el celular entre su ropa.

A las 8:45 de la mañana siguiente, la casa estaba despierta.

Celeste bajó las escaleras con el celular en la mano.

—Hoy publican los resultados —anunció con una sonrisa confiada.

Mar se acercó de inmediato.

—Estoy nerviosa.

—Yo no —respondió Celeste.

Emma estaba en su habitación.

Miraba el celular.

No se atrevía a encenderlo.

¿Y si no?

¿Y si ese “bien” del examen solo había sido una ilusión?

A las 9:02 se escuchó un grito desde la sala.

—¡Mamá!

Celeste casi saltaba.

—¡Pasé! ¡Estoy dentro!

Mar comenzó a llorar de felicidad.

—¡Mi hija! ¡Lo sabía! ¡Sabía que lo lograrías!

Las risas llenaron la casa.

Emma cerró los ojos.

El mundo parecía moverse sin ella.

Justo entonces, un avión de papel golpeó suavemente su ventana.

Tap.

Lo abrió con manos temblorosas.

“¿Ya estás lista para ver tu nota?”

Emma respiró profundo.

Escribió de vuelta.

“Sí.”

Encendió el celular.

Ingresó su código lentamente.

Sus dedos dudaron antes de presionar “consultar”.

Un segundo.

Dos.

Tres.

Y entonces apareció.

“Admitida.”

Emma se quedó inmóvil.

Leyó de nuevo.

Y otra vez.

No era un error.

No era un sueño.

Había pasado.

Una risa ahogada escapó de sus labios.

Lágrimas silenciosas comenzaron a caer por sus mejillas.

Tomó un papel.

Lo dobló con cuidado.

Lo lanzó.

Del otro lado, Tiago lo recogió.

“Pasé.”

Hubo unos segundos de silencio.

Luego, otro avión cruzó el aire.

Emma lo abrió.

“Pasamos.”

Su corazón dio un salto.

Pasamos.

Él también había entrado.

No estaba sola.

No esta vez.

En la sala, Celeste seguía celebrando.

—Les dije que nací para esto.

Mar la abrazaba como si el mundo entero dependiera de ese logro.

Pero en una habitación pequeña, con una maleta vieja debajo de la cama y un celular escondido entre la ropa…

Emma sonreía en silencio.

Por primera vez, el destino no había elegido solo a Celeste.

Por primera vez…

Ella también estaba dentro.

Y aunque nadie en esa casa lo sabía todavía…

La verdadera historia apenas comenzaba.

1
Milagros Guadalupe Selvan
muy buen libro espero con ansias lo demás
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play