NovelToon NovelToon
MI EX ES MI SOBRINO

MI EX ES MI SOBRINO

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Romance / Venganza / Completas
Popularitas:18.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Azly colon

Liam la cambió por dinero; ahora tendrá que inclinar la cabeza ante ella si quiere conservarlo. La venganza perfecta ha comenzado.

NovelToon tiene autorización de Azly colon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 10

 Los primeros capítulos de mi nueva existencia habían sido una carrera de obstáculos bañada en oro, pero el décimo amanecer me encontró en una posición que nunca imaginé cuando dormía en aquel colchón infestado de humedad en el orfanato. Ahora, el colchón era de seda, y el hombre a mi lado era el dueño de la ciudad.

Alexander se movió entre las sábanas, su brazo rodeando mi cintura con una posesividad que ya no me asustaba, sino que me alimentaba. Me quedé quieta, disfrutando de la pesadez de su cuerpo contra el mío. En el silencio de la habitación, solo se escuchaba nuestra respiración acompasada. Me giré lentamente para quedar frente a él. Alexander abrió los ojos; no había rastro de somnolencia en ellos, solo esa lucidez depredadora que lo hacía tan letal.

—Hoy es el día, Luna —dijo, su voz rasgando el silencio con una nota grave que me hizo vibrar—. El consejo de administración votará la transferencia definitiva de los activos de la tercera generación. Liam perderá el control legal sobre su herencia si no firma los documentos de supervisión que tú redactaste.

—No querrá firmar —respondí, pasando mis dedos por la línea de su mandíbula—. Su orgullo es lo único que le queda, Alexander. Si firma, admite que es mi subordinado de por vida.

Alexander se incorporó, arrastrándome con él hasta que quedé sentada sobre su regazo. La camisa de seda que llevaba se deslizó por mis hombros, dejando al descubierto la marca de sus labios de la noche anterior. Él bajó la mirada hacia mi pecho, su pulgar trazando el contorno de mi boca con una lentitud que me cortó el aliento.

—Entonces haremos que su orgullo sea su tumba —susurró él, acercando su rostro al mío hasta que nuestras narices se rozaron—. Si no firma, Miller romperá el compromiso de Elena hoy mismo. He filtrado los informes de sus pérdidas en el puerto a la prensa matutina. Liam no tiene salida. Solo tú puedes salvarlo... o dejar que se ahogue en su propia prepotencia.

La tensión entre nosotros no era solo política; era una corriente eléctrica que amenazaba con consumirnos antes de que la reunión empezara. Alexander me tomó por la nuca, sus dedos enredándose en mi cabello desordenado, y me besó con una intensidad que sabía a victoria anticipada. Sus manos bajaron por mi espalda, apretándome contra su torso desnudo, recordándome que, aunque el mundo nos viera como socios de negocios, en la oscuridad éramos fuego puro.

La sala de juntas de la Torre Blackwood estaba a setenta pisos sobre el suelo. Desde allí, los coches parecían hormigas y los hombres, insectos. Elena Miller estaba sentada junto a su padre, luciendo un vestido negro que parecía más de luto que de negocios. Liam entró el último. Ya no vestía la ropa sucia de los muelles, pero el daño estaba hecho. Se veía flaco, con los ojos hundidos y una expresión de derrota que intentaba ocultar tras un ceño fruncido.

Alexander se sentó a la cabecera. Yo, a su derecha, abrí la carpeta de cuero que contenía la sentencia de muerte del ego de Liam.

—Señores —comenzó Alexander, su voz resonando con una autoridad que no admitía réplica—, el consejo ha revisado el rendimiento de la tercera generación bajo la supervisión de la señora Blackwood. Los resultados son... decepcionantes. Liam, has perdido el cuatro por ciento del valor neto de tus activos en gastos no justificados y mala gestión de logística.

—¡Estaba aprendiendo! —estalló Liam, golpeando la mesa—. ¡Me enviaste a cargar cajas como a un animal! ¿Cómo esperabas que gestionara nada desde un muelle?

—Se esperaba que aprendieras el valor de lo que posees —intervine yo, mi voz fluyendo con una calma gélida—. Pero solo aprendiste a resentirte. Aquí están los documentos. Firma la cesión de tutela administrativa a mi nombre, o el consejo ejecutará la cláusula de "conducta impropia" y serás desheredado hoy mismo.

Elena soltó un grito ahogado.

—¡Eso no es legal! —gritó la chica, mirando a su padre—. Papá, haz algo.

El señor Miller suspiró, mirando a Liam con un desprecio que dolió más que cualquier palabra de Alexander.

—Liam, si no firmas, no hay boda. No voy a casar a mi hija con un hombre que no tiene ni para pagar su propio alquiler. Alexander tiene el control total. Firma o lárgate.

Liam me miró. En sus ojos vi un rastro de la última chispa de aquel chico que conocí. Por un segundo, creí que iba a llorar. Pero luego, su mirada se desvió hacia Alexander, que lo observaba con la indiferencia de un dios que mira a una hormiga. Liam comprendió que no estaba luchando contra mí; estaba luchando contra una fuerza de la naturaleza.

Tomó la pluma estilográfica. Sus dedos temblaban tanto que la tinta manchó el papel antes de que pudiera escribir su nombre. Firmó. Fue un garabato sucio, la rendición final.

—Ya está —dijo Liam, lanzando la pluma sobre la mesa—. ¿Estás feliz, Luna? ¿Ya tienes todo lo que querías? ¿Ya puedes dormir tranquila sabiendo que me has quitado hasta el aire que respiro?

Me levanté lentamente. Caminé hacia él por el costado de la mesa de conferencias. El silencio en la sala era tan absoluto que se podía oír el zumbido del aire acondicionado. Me detuve frente a él, obligándolo a levantar la vista.

—No te he quitado nada, Liam —le dije, mi voz bajando a un susurro que solo él y Alexander podían oír—. Tú lo regalaste el día que pensaste que yo no valía más que cien dólares. Ahora, cada vez que quieras comprarte un reloj, cada vez que quieras llevar a Elena a cenar, tendrás que enviarme un correo electrónico pidiendo permiso. Y yo decidiré si has sido un buen sobrino.

Liam se levantó bruscamente, tirando la silla hacia atrás, y salió de la sala sin mirar a Elena ni a su padre. Estaba destruido. El primer bloque de mi venganza había terminado con su rendición incondicional.

Cuando la sala se vació, Alexander y yo nos quedamos solos frente al ventanal que dominaba la ciudad. El sol de la tarde bañaba la oficina de un tono anaranjado, casi violento.

—Lo hemos logrado —dije, sintiendo un vacío extraño donde antes estaba la rabia.

Alexander se acercó por detrás, rodeando mi cintura con sus brazos. Apoyó su barbilla en mi hombro, sus manos cruzándose sobre mi vientre.

—No, Luna. Tú lo has logrado —me corrigió—. Has pasado de ser la sombra de un traidor a ser la dueña del imperio Blackwood. A partir de mañana, empieza el bloque de la jerarquía. Liam aprenderá lo que es el protocolo. Pero esta noche...

Él me giró para que quedara frente a él. La intensidad en su mirada me hizo olvidar la oficina, el consejo y a Liam. Alexander me tomó de la cintura y me sentó sobre la mesa de juntas, la misma donde minutos antes Liam había firmado su ruina. Sus manos subieron por mis muslos, deshaciendo la compostura de mi traje con una urgencia que me hizo soltar un gemido.

—Esta noche celebraremos que eres la matriarca —susurró, su boca buscando la mía con una pasión que borró cualquier rastro de duda—. Eres el diamante de esta familia, Luna. Y yo soy el único hombre que sabe cómo tallarte.

En el silencio de aquel rascacielos, rodeados de cristal y acero, Alexander y yo sellamos nuestra alianza de la única forma que era real. No hubo contratos, ni firmas, ni testigos. Solo el calor de nuestros cuerpos y la certeza de que el pasado de Luna y Liam había sido enterrado definitivamente bajo el peso de un nuevo poder.

Había ganado el primer asalto. Liam era ahora mi subordinado, Alexander era mi aliado más íntimo, y yo... yo ya no era una huérfana asustada. Era una Blackwood. Y lo mejor de mi venganza apenas estaba por comenzar.

1
Stella Maris Cutuli
Me resulta demasiada venganza y crueldad 😱
Gloria
Tampoco lo encuentro muy necesario, lo que pasa es que ella está dolida por que cuando el no era nadie, ella estuvo hay pasando las verdes y las maduras con el y ahora que el tiene dinero simplemente la desecha como trapo viejo, jajaja 🤣 nosotros no podemos obligar a una persona a quedarse a nuestro lado independientemente si hizo una promesa o no , hoy en día esas promesas son las que más fácil se rompen
🇲🇽Háyme Castelo🇲🇽🇲🇽🇲🇽
EXCELENTE.
Stella Maris Cutuli
Cada capítulo más interesante y cuánto tardarán Luna y Alexander en prenderse fuego ❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥
Stella Maris Cutuli
muy buen comienzo👍👍
Mirla Loyo
me parece ésta venganza bastante absurda 🤷
Mirla Loyo
qué tíos tan fogosos ❤️‍🔥❤️‍🔥 🥵🫠🤣🤣🤣
Mirla Loyo
me parece absurdo ésta venganza...y como está éso de porqué yo?🤷...si ella fué quién lo buscó y le hizo la propuesta?🤦‍♀️
Crismely Vasquez
se enamoró del tío 🤣🤣🤣🤣🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play