Emilia, una joven publicista regresa a su casa, después de que su novio le rompiera el corazón, sus padres con la intención de ayudarla a superar su ruptura, la invitan a rodar con ellos, su padre presidente del club Osos MC, en una de sus rodadas conoce a Erik Ragnasson, un noruego que llegó a su ciudad a instalarse desde pequeño, ahora es un temido hombre de negocios y el presidente del club Vikingos MC, sin imaginar que se volvería la dueña de su corazón.
Lo que ella pensó que sería el fin de su vida amorosa se convierte en el inicio de una vida llena de amor, pasión y devocion.
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14. Frenos
-oye me siento traicionada- le dije a mis papás mientras se acercaban a nosotros.
-Lo siento cariño, fue muy convincente-
-Si los amenazó, háganme una señal- dije mirando a Erick con una cara de sospecha.
-tienen prohibido decirte- dijo con una risa gruesa , al tiempo que me abrazaba por la cintura.
Varias personas nos felicitaron, esto parecía más una fiesta de compromiso lejos de un simple desayuno.
-Emilia ven a jugar con nosotros- me dijo uno de los niños del club osos, había un futbolito y querían que jugará con ellos, acepte y deje a Erick con los adultos.
Cuando estaba jugando sentí una mirada pesada y trate de ver de dónde venía pero no podía, me tarde un buen rato en encontrarla.
Era la rubia, estaba sentada en una mesa al fondo del lugar, traía unas gafas negras grandes traía un cubrebocas, su cara estaba en mi dirección y aunque no podía ver sus ojos, sentía su mirada.
Mantuve mi cabeza y enderece mi cuerpo, no quería que me viera para abajo, nos quedamos así un rato, no fue mucho pero ninguna cedía.
Se puso de pie y comenzó a caminar en mi dirección, lo primero que pensé fue en proteger a los niños, ellos no pertenecen a Vikingos, no viven esa violencia en osos.
-Vi que hay dulces, pueden ir por los que quieran- dije y ellos salieron corriendo, dejándome sola en el futbolito.
-no creas que me has ganado- dijo en cuanto llego.
-No sabía que estábamos compitiendo, pero dime según tú que gane-
-Erick se va a aburrir de ti y te va a desechar y va a regresar a mi, siempre regresa a mi-
Vi que Erick se acercaba con grandes zancadas y extendí mi mano para detenerlo.
-No me gustaría que pases por un nuevo castigo, debes entender una cosa, si estoy aquí es por elección de Erick, mientras él me elija aquí seguiré, déjame hacerte dos preguntas, si pasan 30 años lo seguirás esperando, dime si contigo hizo algo así, te presento a todos como su novia-
Le temblaba las manos, imagino que quería golpearme, pero no es tonta daba las consecuencias que eso tendría.
-Mira no te conozco y tú no me conoces y por lo que veo tienes dos opciones, o nos conocemos por las buenas o nos conocemos por las malas- azotó su pie en el piso y se fue hecha una fiera, salió del restaurante, su madre la seguía.
-Qué ruda es mi conejita-
-No eres el único que está experimentando un lado nuevo, muestras tú te vuelves amable y atento yo seré despiadada- dije levantando mi puño a la altura de mi cara.
-Eso me encantaría verlo- rodeo mi cintura y me pedo a su cuerpo.
-Que tal que te maltrato- dije divertida.
-Lo puedo aguantar, muestras seas tú-
-Y que van a decir tus Vikingos de ti, si te ven dominado por una mujer-
-Sabrán que esa mujer da más miedo que yo-
Ya no me pude aguantar la risa, el tampoco, varios vikingos nos miraron extrañados, como si su risa fuera la cosa más extraña del mundo.
-Mandaré a mi gente a buscarla para darle un castigo-
-No es necesario, por favor, solo habla con sus papás, ella necesita ayuda, no otra paliza-
-Lo que me pida mi Reina- ya era hora de salir, había que alistar las motos y comenzar el camino.
Erick me dejó en el hotel y fue a su casa a alistarse también, quería que alguien más se llevará mi moto y que yo me fuera con en su moto, pero me negué.
Me puse a empacar, no es mucho lo que traigo pero aumento con las cosas que Erick me regaló, así que le pedí de favor a la esposa de uno de los Osos que si podría llevarse mis cosas, acepto, solo me quedé con la ropa de cuero para cambiarme después de la caceta.
Mire esa cama donde pase la primera noche con Erick, sentí algo extraño, aparte de que no entendí como es que el pudo acomodarse en una cama tan pequeña.
Ayude a subir el equipaje y las cosas a los coches, las motos ya estaban listas, así que era hora de salir, dejamos que los coches pasarán primero, había muchos otros motociclistas que se retiraban también y otros más que se quedaban.
Cuando llegamos al puente, los vikingos ya estaban ahí, nuestro contingente es pequeño en comparación al de ellos, Erick hizo una seña para que me dejaran pasar, avanzamos nosotros como punta.
Mire a mi alrededor, la belleza del río y la fuerza de las motos, una imagen maravillosa.
Cruzamos el puente, la presencia de vikingos impone porque ningún grupo de motos nos pasaba, comenzaron a juntarse detrás de nosotros, había un solo rugir de motores, como un coro, cruzamos el pueblo y llegamos a la estación de Servicio.
No compramos nada, solo teníamos que cambiarnos, a pesar de tener calor, debíamos de protegernos, a la siguiente parada sería un recorrido de casi dos horas, no había otro lugar para cambiarnos.
Los Vikingos no se cambiaron, solo se montaron sus pieles, la estación de servicio parecía un hormiguero y había mucha gente por todos lados.
Comenzamos de nuevo el camino, Erick y yo a la cabeza, los Osos rodeados de vikingos, está vez no venían más motos, rodeamos la montaña y comenzamos a bajar la pendiente donde ayude a Erick, me quedé pensando como un gesto tan sencillo ha cambiado por completo mi vida.
Mi moto comenzó a agarrar mucha velocidad, trate de frenar pero no respondían los frenos, gire la cabeza para mirar a Erick, le ice una seña y lo vi fruncir el ceño.
Mi moto paso la suya, ya venía la curva y junto a ella el voladero, mi mente pensó a mil por hora, soltar la moto era mi mejor opción, Erick trataba de alcanzarme, pero a esta velocidad el también corría el riesgo de caer, mire a mi alrededor y decidí acostar la moto, me arrastre un rato con ella y termine soltandola, justo antes del barranco.
Todo paso muy rapido el impulso que tome al resbalarme por el pavimento fue suficiente para llegar a la orilla del barranco, cerré los ojos esperando la caída.
escuché el ruido del metal chocar contra unas piedras, la moto había quedado atorada contra unas piedras justo antes de caer y la tierra suelta me freno.
Tenia miedo de moverme, tenía miedo de sentir dolor.
Erick llegó corriendo a mi lado, se quitó el casco y me dio un susto cuando levanto la visera del mío.
-Conejita, conejita, estás bien- sus ojos tenían miedo.
-Cariño, hija, Emilia- mis padres también llegaron corriendo a mi lado.
-No la muevan por favor- grito uno de los osos, es doctor, así que me vino a revisar, después del chequeo, dijo que salvo algunos golpes y raspones, todo parecía estar bien, me dolía la muñeca creo que era lo más grave.
-Presidente, los frenos fueron manipulados- esas palabras resonaron en mi mente.
-Maldita sea, revisa las cámaras de la estación de servicio, pide también las de la caseta, pregunta a todo si no vieron nada sospechoso, lo que sea- un grito fuerte, áspero y furioso hizo eco en el lugar, se dejó de escuchar ruido, nadie hablaba.
Erick giró a mis padres y les dijo que nos siguieran, me levanto en brazos y se subió a la moto conmigo en brazos, comencé a sentir dolor, mi cuerpo se había enfriado, cada golpe y cada raspón se comenzó a sentir con más intensidad, creo que mi muñeca está rota porque duele aún más, todo se puso negro.
Erick........
Mataré a quien pusiera en riesgo la vida de mi Reina, el helicóptero nos recogerá en la estación de servicio que acabábamos de pasar, sus padres nos siguen, junto a Gil mi mejor amigo.
Él llamo al helicóptero, ya prepararon una habitación en la clínica más cercana, mi moto trae una bandera negra, es un código entre motociclistas, aunque voy en sentido contrario nos abren camino, no esta muy lejos pero siento que me falta mucho camino y más cuando se desvanece en mis brazos.
Su pequeño cuerpo casi resbala entre mis brazos, lo abrace con más fuerza y acelere más rápido.
Nos estábamos acercando y vi el helicóptero aterrizando en un paradero de tráiler a un costado de la caceta.
Me dirigí ahí y me subí con ella en brazos, llegaron mis suegros y mi amigo, subieron con nosotros, vi que llegaron más Vikingos y se llevaron las motos, ahorita es lo que menos me importaba.
Me encanta como va la novela 👏👏👏👏💕💕💕💕🔥🔥🔥🔥