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Los gemelos del CEO intocable

Los gemelos del CEO intocable

Status: Terminada
Genre:CEO / Madre soltera / Doctor / Embarazo no planeado / Hijo/a genio / Completas
Popularitas:317k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Ruby_Blair

Seis años atrás, Luz Acosta fue traicionada por su propia familia, acusada de una vergüenza que no pudo explicar y echada de la casa como si nunca hubiera llevado su sangre.

Ahora volvió a Buenos Aires con dos hijos, una identidad que todos buscan y una sola idea clara: nadie va a volver a usarla.

Pero apenas pisa la ciudad, Ciro desaparece unos minutos y regresa con un hombre que no debería cruzarse en su camino: Bruno Ferrer, dueño de un imperio, frío hasta la crueldad y famoso por no dejar que ninguna mujer se le acerque.

Tina, en cambio, lo mira una vez y decide que ese hombre tiene que ser su papá.

Luz no quiere saber nada con Bruno. Bruno está convencido de que ella se le acercó con segundas intenciones. Y mientras los Acosta intentan volver a encerrarla en el papel de hija descartable, un secreto de aquella noche de hace seis años empieza a salir a la luz.

Dos hijos. Una traición vieja. Un padre que no sabe que lo es.

Y una mujer que esta vez no piensa bajar la cabeza.

NovelToon tiene autorización de Ruby_Blair para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 14

Capítulo 14

El Hotel Internacional de Buenos Aires estaba iluminado como si fuera una gala de premios.

El aniversario del Grupo César había atraído empresarios, familias ricas y gente que no habría pisado un evento de los César si no fuera por dos nombres: Ynua y Bruno Ferrer.

El señor César sonreía sin parar.

Osvaldo llegó con Silvana y Sissi. Entregó la invitación en la entrada.

Los guardias dejaron pasar a Osvaldo y Silvana.

Cuando Sissi intentó seguirlos, la frenaron.

—Personas no invitadas no ingresan.

Sissi levantó el mentón.

—Soy la hija del señor Acosta.

—La invitación es para el señor Acosta y su esposa.

Osvaldo volvió, incómodo. Miró a Sissi y después la puerta abierta hacia el salón.

—Sissi, mejor volvé a casa.

—Papá...

—Andá.

No iba a perder la oportunidad de acercarse a los César por un capricho.

Sissi se quedó afuera, furiosa.

Dentro, Osvaldo quedó deslumbrado. Empresarios que solo había visto en revistas estaban ahí, tomando champagne, charlando como si el mundo les perteneciera.

Nadie lo saludó.

Hasta que el señor César se acercó.

—Señor Acosta, qué gusto.

—Señor César, felicidades. Supe que Don César mejoró gracias a Ynua.

—Gracias a una hija muy bien criada por usted.

Osvaldo entendió cualquier cosa.

Pensó en Sissi.

—Bueno, uno la forma, pero el mérito es de ella.

El señor César sonrió con cortesía.

Cuando la fiesta empezó formalmente y ni Bruno ni Ynua aparecían, comenzaron los murmullos.

El señor César subió al escenario.

—Gracias por acompañarnos en el décimo aniversario del Grupo César. Hoy, además, celebramos que mi padre, después de años en cama, volvió a comer, hablar y caminar gracias a la doctora Ynua.

La sala se agitó.

—Sé que todos desean conocerla. Tengo el honor de presentarla.

Las miradas fueron a la entrada.

En el segundo piso, Bruno observaba desde la baranda.

Las puertas del salón se abrieron.

Luz apareció con el vestido azul noche.

Los brillos pequeños parecían estrellas sobre la tela. El cabello suelto le caía como una ola oscura. Caminaba sin apuro, elegante, sin pedir permiso.

El salón quedó en silencio.

Bruno también.

La sorpresa le quitó parte de la frialdad.

Osvaldo y Silvana se quedaron helados.

—¿Luz? —murmuró Silvana—. ¿Cómo puede ser Luz?

El señor César la llevó al escenario.

Cuando Luz subió, quedó de espaldas a Bruno.

Él miró su piel descubierta.

Nada.

No había marca de rosa.

La decepción se le instaló en los ojos.

Entonces no era ella.

—Facundo, vamos.

—¿No va a saludar?

Bruno no respondió.

La mirada se le había vuelto gris.

Abajo, el señor César anunció:

—Ella es nuestra invitada de honor, la doctora Ynua.

Luz inclinó la cabeza.

—Buenas noches. Soy Ynua.

El salón explotó en comentarios.

—¿Tan joven?

—¿Ella es la médica que formó el Dr. León?

Osvaldo tardó en reaccionar.

Después avanzó.

—Luz.

La gente alrededor se calló.

—¿Usted la conoce?

—Es Osvaldo Acosta, de Grupo Acosta.

—¿Qué hace acá?

Osvaldo llegó frente a Luz con una sonrisa emocionada.

—Hija, eras vos. Pensé que veía mal.

Luz lo miró.

Las escenas de seis años atrás pasaron una por una: el suelo frío, los insultos, la puerta cerrándose.

—Papá.

El salón volvió a murmurar.

Osvaldo sintió alivio. Si Luz lo negaba delante de todos, quedaba destruido.

—¿Cuándo volviste? ¿Por qué no avisaste?

Silvana se acercó.

—Luz, vos...

—Papá, mamá —la interrumpió Luz con una sonrisa—. Si ustedes no me hubieran mandado hace seis años con el Dr. León para formarme en medicina integrativa, hoy no habría logrado nada de esto.

El golpe fue limpio.

Osvaldo sintió la cachetada invisible, pero tuvo que sonreír.

—Fue tu talento. El Dr. León vio algo en vos.

Los invitados cambiaron de tono enseguida.

—Entonces no la echaron por mala vida.

—La mandaron a formarse con el Dr. León.

De pronto, Osvaldo estaba rodeado por gente que antes lo ignoraba.

—Señor Acosta, ¿conoce al Dr. León?

La vanidad le ganó.

—Lo conozco de trato. Él aceptó a Luz por su talento.

Luz miró la escena con una sonrisa fría.

Silvana tomó su mano.

—Luz, qué orgullosa estoy. Mamá no te cuidó en vano.

Luz retiró la mano.

Silvana quedó incómoda.

—¿Seguís enojada? Tu hermano...

—¿Cómo está tan segura de que voy a tratar a Lautaro?

—Es tu hermano.

—¿De verdad?

Luz se acercó.

Silvana apartó la mirada.

Osvaldo volvió con una copa y rompió la tensión.

El señor César se acercó.

—Ynua, algunas señoras de familias importantes quieren conocerla.

—No me gusta hacer sociales. Ya vine a la fiesta. Me retiro.

Osvaldo intentó imponerse.

—Luz, no le faltes el respeto al señor César.

Luz dejó la copa.

—Señor César, me voy.

Ni miró a Osvaldo.

1
Fannny Castro
Yo digo si es muy rico no le ase la prueba y ve q son sus hijos
Graciela Saiz
mejor no digo nada 🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬
Graciela Saiz
la verdad me canso , y no ahora, hace rato, pero quiero saber cómo termina 😏
Edith Valenzuela
cansa leer que Luz no decida hablar con la verdad,
Graciela Saiz
porque no se le veía la marca en la espalda 🤔
Johanny Hernández
😂
Ada Zulma Lopez
Muy buena trama gracias escritora por compartir 👌👏👏👏✨️🌹🌟
Ada Zulma Lopez
Creó que el sr. Gabriel y la ssisi deberían realizarse un ADN .🤔🤔 NO PUEDE QUEDARSE CON LA PALABRA ASÍ COMO ASÍ CUANDO YA SABÍA EL QUE SSISI TRATO DE ENSUCIAR A LUZ DE VARIAS FORMAS 🤔🤷
Edith Valenzuela
aburre tanta lentitud!!!!!!
Edith Valenzuela
conversa con él, habla con la verdad y te vas con la cabeza en alto, no sigas con ese juego tan infantil,
Ada Zulma Lopez
No entiendo porque sede a ser humillada..El video no es concluyente lo dijeron y ya sabe la verdad quien el padre de sus niños ,,debería irse de allí y asegurar sus hijo 🤔🤷🤷🤷
Edith Valenzuela
está familia es nido de víboras, solo deseanculpar a Luz
Norma Beatriz Oviedo
que final de mierdaaaaa
Delia Alonso
En cierto modo, el final es decepcionante
Delia Alonso
¡¡¡Por fin!!!! Cuantas cosas se hubiesen evitado de hablar antes!!!!!
Delia Alonso
El comportamiento de Luz es cada vez más infantil, más idiota
Delia Alonso
Y sigue sin hablarle de loa hijos y así la putizorra de Sissi avanza
Delia Alonso
Cómo avanza la historia, ese trato de "tío-tía" es típico de novelas chinas...este remedio recuerda a uno chino leído tiempo atrás....parece copiado con cambio de algunos nombres y ciudad donde se desarrolla
Delia Alonso
Una locura dejar solos a nenes de 5 años.....aunque sean inteligentes
Tina Farias
no puedo creer que no dieran un final
osea la cortaron y punto
que falta de respeto para los lectores
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