Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
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Capitulo 14
Capitulo 14: El rostro del engaño
Pasamos dos enteros viajando al este del imperio, en cuanto llegamos fuimos recibidos por el segundo príncipe. Su aspecto se veía mejor que cuando nos fue a visitar hace unos días y ya no apestaba a alcohol, se nos acercó y recibió de una manera como si estuviera viendo a unos dioses
Alexander: Olvida toda esa mierda - Dice ignorando por completo al hombre y dirigiéndose a dónde estaba su mano derecha el cual llevaba días aquí tratando de darle fin a los bandidos, no sé que era lo que hablaban, pero con cada cosa que decía el hombre a Alexander se lo ponía más y más el rostro oscuro
Dirigió su mirada a nosotros, más específicamente al segundo príncipe, este al ver su mirada de odio le sonrió de manera ladina. Una sonrisa que me dio mala espina
Serafina: ¿Está todo bien? - Él se giró y me sonrió asintiendo con una mirada que me dejó desconcertada
— Todo bien, y eso gracias a la dama. Tengo entendido que gracias a ella el duque ha venido a estas tierras heladas y desprotegida por los dioses, desde ahora espero que me ayude en convencer al duque para que acabe con esos bandidos que dañan mi tierra - Asiento - También tengo entendido que está dispuesta a sacrificarse por esta buena obra - Vuelvo a asentir y este me entrego un collar - Está noche lo haremos y espero que coopere lo máximo posible - Asiento con una enorme sonrisa, en eso veo como Alexander se acerca a grandes pasos
Alexander: Sebastián aléjate de mi mujer, sabes bien que me molesta que respires cerca de ella - El alzo las manos en alto y se alejó de mí, Alexander se cargó y coloco delante de mí como protegiéndome del príncipe
Serafina: Exageras mucho, el príncipe es alguien bastante amable - Alexander suelta una risa seca y me toma de la mano para irnos a la habitación
Alexander: No caigas en su juego de seducción, él no es como piensas - Rodé los ojos, sin prestar atención a sus palabras, que mejor que yo para conocerlo si estuvimos comprometidos por seis meses - Serafina lo que digo es verdad, esas personas son mala, no soy buena para ti. Por favor promete no dejarte llevar por sus palabras - Aparto su mano y lo veo sería
Serafina: No soy una niña, sé muy bien en quien puedo o no confiar - Veo como apretó fuertemente la mandíbula, pero no se atrevió a decir nada más solo se limitó a asentir con la cabeza
Alexander: Bien, está noche debo salir - Se acerca y acomoda mi cabello - Quédate en casa y espera mi regreso - Vi como en sus ojos había algo de miedo - por favor promete que no saldrás
Serafina: Lo prometo - Digo sin más, él sonrió y dejo un beso en mi frente y se marchó de la habitación. Me imagino que debía prepararse para salir
Al caer la noche, vi como los soldados se preparan para salir, así que tome un traje negro y baje sigilosamente las escaleras. Debía realizar la siguiente parte de mi plan y para eso tenía que salir sin ser vista por los hombres de Alexander que se quedaron para vigilarme, estaba a punto de irme, cuando escuché la voz de William y Sebastián
Sebastián: Esa mujer es una estúpida, en verdad piensa que lo hacemos para ayudarlas - Ríe fuertemente y de una manera tan asquerosa que todo mi cuerpo se tensó - Una vez que maten a ese hombre nos quedaremos con su territorio y ella será el juguete de los bandidos. Una buena paga para una buena puta - Me cubrí la boca al oír eso (¿Cómo es esto posible?)
Wiliam: ¿Le entregaste el collar? - No escucho nada unos segundos para luego escuchar la risa baja de Wiliam - Bien, está vez Alexander no puede arruinar nuestros planes - Niega con la cabeza - ¿Quien hubiera pensado que haría de todo solo para salvar a esa mujer y ella solo lo quiera ver muerte? En verdad que hay personas que no saben para quien trabajan - Mi corazón se aceleró, todo este tiempo juzgue mal a Alexander ¿cómo es posible? ¿cómo una persona puede ser tan idiota? pienso al darme cuenta que siempre estuve del lado incorrecto
Cómo pude me aleje de la puerta y salí de ese lugar para buscar a Alexander y advertirle de lo que podría suceder. Corrí como loca por ese bosque, hasta llegar a un lugar en dónde se escuchaba una fuerte batalla, ví el collar en el cuello de Alexander brillando, sus movimientos en la espada eran lentos y un claro efecto de lo que hacía el collar, corrí hacia él al ver cómo estaban apunto de clavar una espada por detrás y lo tumbe al suelo
Aunque lo salve de la espada, no del golpe que se llevó en la cabeza, además; por el fuerte empujó empezamos a rodar colina abajo y hasta terminar en el río corriente abajo
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Despierto desorientada, busco con la mirada a Alexander y lo encuentro al otro lado tumbado a la orilla del río, corro hacia él y lo giro, su cabeza tenía un gran golpe, su rostro estaba pálido y por más que lo trataba de despertar este no reaccionaba
Serafina: Por favor no me hagas esto, despierta Alexander. Me equivoqué, te prometo que está vez confiaré en tí y dejaré atrás mi resentimiento; así que por favor no me dejes - Escucho como suelta un quejido algo que me da esperanza - Alexander - Digo feliz al saber que está vivo me llena de alegría, como puedo lo levanto, subo en mi espalda y empiezo a caminar río abajo. Debe haber un pueblo cerca, siempre los hay, así que no me rendiré hasta encontrarlo
Si encontré un pueblo, pero después de haber caminado todo el día, mis piernas temblaban y mi espalda estaba molida después de haber llevado a Alexander en esta todo el camino
El collar que tenía se lo quite y vendí, al igual que mis joyas y ropas, para comprar algo más sencillo y pasar desapercibido y la razón más importante era que necesitaba dinero para que un doctor tratara a Alexander