“La noche que Alessia Duarte perdió su taller, también conoció al hombre que podía cambiar su destino… o destruir su corazón.”
“Sebastián Ferrer pensó que solo había encontrado a una costurera talentosa… hasta que descubrió que ella era la mujer que podía derrumbar todos sus secretos.”
NovelToon tiene autorización de Wenpome para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El Nuevo Aliado
La noticia seguía circulando en redes.
En la oficina de Ferrer Fashion, el ambiente estaba cargado de tensión.
Alessia trataba de concentrarse en el vestido, pero las palabras que había leído en internet seguían dando vueltas en su cabeza.
"Diseñadora fracasada."
"Sebastián Ferrer perdió el juicio."
Respiró profundo.
No podía permitir que eso la destruyera.
—No escuches a esa gente.
La voz apareció detrás de ella.
Alessia se giró.
Era Lucas.
Él se apoyó en la mesa mirando el vestido.
—La gente habla mucho cuando tiene miedo de ver talento nuevo.
Alessia sonrió débilmente.
—Gracias, pero no es fácil ignorarlo.
Lucas levantó una ceja.
—Entonces no lo ignores.
Ella lo miró confundida.
—Demuestra que están equivocados.
Alessia volvió a mirar el vestido.
Sus dedos recorrieron la tela con cuidado.
—Eso, intento.
Lucas iba a decir algo más, pero en ese momento una voz masculina se escuchó en el estudio.
—Así que tú eres la famosa diseñadora de la que todos hablan.
Alessia y Lucas miraron hacia la puerta.
Un hombre acababa de entrar.
Era alto, de cabello oscuro y sonrisa segura, Vestía un traje elegante, pero su actitud era mucho más relajada que la de los ejecutivos de la empresa.
Lucas sonrió al verlo.
—Llegaste temprano.
El hombre caminó hacia ellos con tranquilidad.
—Quería ver el drama con mis propios ojos.
Luego miró directamente a Alessia.
—Soy Daniel Rivas.
Le extendió la mano.
—Director creativo de marketing y probablemente el único aquí que no se toma todo tan en serio.
Alessia estrechó su mano.
—Alessia Duarte.
Daniel miró el vestido en el maniquí, Sus ojos brillaron.
—Vaya.
Se acercó más.
—¿Tú hiciste esto?
—Sí.
Daniel rodeó el maniquí observando cada detalle.
—Esto es oro puro.
Lucas cruzó los brazos.
—Eso le dije.
Daniel levantó la mirada hacia Alessia.
—¿Sabes lo que significa este vestido?
Ella negó ligeramente.
Daniel sonrió.
—Que la prensa acaba de atacar a la persona equivocada.
Alessia frunció el ceño.
—¿Por qué dices eso?
Daniel se apoyó en la mesa.
—Porque cuando la colección salga todos van a querer saber quién hizo esto.
En ese momento, alguien apareció en la puerta del estudio.
Sebastián, Había escuchado parte de la conversación.
Sus ojos se posaron inmediatamente en Daniel y luego en Alessia.
—Daniel.
El hombre levantó la mano con naturalidad.
—Sebastián.
Sebastián caminó hacia ellos.
—¿Qué haces aquí?
Daniel sonrió.
—Salvando tu crisis de relaciones públicas.
Luego miró el vestido otra vez.
—Y con esto creo que lo voy a lograr, Sebastián observó el vestido en silencio.
Luego miró a Alessia.
—¿Está terminado?
—Aún no.
—Entonces termínalo.
Su voz era firme.
—Porque dentro de tres días vamos a mostrarlo a los inversionistas.
Alessia abrió los ojos.
—¿Tres días?
Daniel silbó.
—Eso sí que es presión.
Sebastián no parecía preocupado.
—Confío en ella.
Alessia sintió que el corazón le latía más rápido.
Pero Daniel la observaba con una sonrisa curiosa.
—Interesante.
Sebastián lo miró.
—¿Qué?
Daniel se encogió de hombros.
—Nunca te había visto confiar en alguien tan rápido.
El silencio se hizo incómodo por un segundo, Sebastián respondió con frialdad.
—No confundas confianza con estrategia.
Pero Daniel no parecía convencido, Porque cuando miró a Alessia sus ojos mostraban algo más que interés profesional.
Y desde el otro lado del pasillo Valentina observaba toda la escena.
Sus labios se curvaron lentamente.
—Perfecto susurró.
—Ahora también tenemos competencia.
Porque si Daniel Rivas empezaba a acercarse demasiado a Alessia, Sebastián Ferrer no iba a reaccionar bien.
Y eso podría ser exactamente lo que Valentina necesitaba.