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El Destino De Ophelia

El Destino De Ophelia

Status: Terminada
Genre:Romance / Reencarnación / Época / Completas
Popularitas:203.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: LunaDeMandala

Renace en un mundo mágico, dispuesta a cambiar su destino, recuperar lo que le pertenece y vengarse de quienes la lastimaron.

*Esta novela pertenece a un mundo*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Frontera 1

El carruaje finalmente se detuvo.

El movimiento cesó.

Y con él, ese ritmo constante que había acompañado el viaje.

El duque bajó la mirada hacia Ophelia.

—Despierta.

Su voz fue baja, pero suficiente.

Ophelia se removió ligeramente, frunciendo el ceño con suavidad antes de abrir los ojos.

Tardó un segundo en ubicarse.

Y luego recordó.

Se incorporó despacio, separándose de él… y en cuanto lo hizo..

El frío la golpeó.

—Ah… —murmuró, abrazándose a sí misma de inmediato.

Era intenso.

Mucho más de lo que esperaba.

El duque no dijo nada.

Pero su mirada se endureció apenas.

Asi que bajaron de inmediato..

—Una capa.

La orden fue inmediata.

Uno de sus hombres reaccionó al instante.

En segundos, la prenda estuvo en sus manos.

Pero el duque no se la entregó.

Él mismo se acercó.

Y con un gesto firme pero cuidadoso, colocó la capa sobre los hombros de Ophelia, ajustándola para cubrirla bien.

El gesto…

No pasó desapercibido.

Los sirvientes intercambiaron miradas.

Sorprendidos.

Confundidos.

Algunos incluso preocupados.

-¿El duque… haciendo eso?

- ¿Personalmente?

Uno de ellos murmuró en voz muy baja…

—¿Está… enfermo?

Otro negó, igual de desconcertado.

—O hechizado…

Porque no era normal.

No para él.

Pero el duque no prestó atención.

Su mirada estaba en Ophelia.

Siempre en Ophelia.

Y ella…

No parecía notar nada de eso.

Sus ojos estaban en otra parte.

En el paisaje.

En las montañas.

Altas.

Imponentes.

Cubiertas por un frío que se sentía incluso a la distancia.

—Este lugar es muy lindo… —dijo, con una sonrisa genuina.

El duque la observó un segundo.

—Aún estamos en la frontera.. Falta para llegar al reino de Sunderland.

Ophelia asintió.

Sin perder el entusiasmo.

—Entonces… pasaremos la noche aquí, ¿verdad? Para que los caballos y los cocheros descansen.

El duque asintió.

—Sí.

Ella sonrió.

Y luego, como si fuera lo más natural del mundo—

—¿Puedo recorrer el pueblo?

El duque la miró.

Evaluó.

Y finalmente…

Asintió.

—Puedes.

Ophelia no perdió tiempo.

Giró la cabeza buscando..

—¡Nanny!

La mujer apareció casi de inmediato.

Y juntas se alejaron.

Rápidas.

Curiosas.

Emocionadas.

Pero mientras se iban…

El duque hizo un leve gesto con la mano.

Dos de sus hombres entendieron de inmediato.

Y comenzaron a seguirlas.

A distancia.

Sin interferir.

Pero vigilando.

Siempre vigilando.

El pueblo era pequeño.

Cercano a la frontera.

Pero lleno de vida.

Y para Ophelia y Nanny…

Era un mundo nuevo.

Nunca habían salido realmente de su entorno.

Nunca habían visto algo así.

Caminaban despacio.

Mirando todo.

Deteniéndose en cada puesto.

—Mire eso… —decía Ophelia, señalando.

—¡Y eso otro! —respondía Nanny.

Comieron algo caliente.

Rieron.

Compraron pequeñas cosas.

Sin gran valor…

Pero con significado.

Porque no era el objeto.

Era la experiencia.

La libertad.

El simple hecho de estar ahí… sin miedo.

Sin restricciones.

Mientras tanto, a la distancia…

Los hombres del duque observaban.

Y más allá de ellos…

Desde un punto donde podía ver sin ser visto…

El duque también.

Silencioso.

Atento.

Con esa misma expresión calma.

Pero con la mirada fija en una sola cosa..

Ese pequeño conejo…

Que ahora corría libre… sin saber que siempre había un lobo vigilando cerca.

Una hora despues, el pequeño pueblo seguía lleno de vida.

Risas.

Voces.

El sonido de pasos sobre la tierra fría.

Ophelia y Nanny caminaban con varias pequeñas bolsas en las manos, todavía comentando lo que habían visto, riendo como si todo fuera una pequeña aventura.

—Nanny, mire esto, es tan bonito..

No terminó la frase.

Porque en ese momento..

Un golpe.

Un choque inesperado.

Un soldado que caminaba con prisa no la vio a tiempo y chocó contra ella.

Ophelia perdió el equilibrio.

—¡Ah!

Nanny reaccionó rápido, sujetándola antes de que tocara por completo el suelo.

—¡Mi niña!

El soldado se quedó helado.

—¡Lo siento! ¡Lo siento mucho! —dijo de inmediato, claramente avergonzado

—No la vi…

Dio un paso hacia adelante, levantando las manos en un gesto torpe pero sincero.

—¿Está bien? Permítame ayudarla..

Pero no llegó a tocarla.

No pudo.

Porque una figura se interpuso entre ellos.

El duque.

Apareció como si hubiera surgido de la nada.

Alto.

Imponente.

Frío.

—No te atrevas a tocarla.

Su voz fue baja.

Pero cargada de una amenaza tan clara que el aire pareció tensarse.

El soldado se quedó rígido.

Otro hombre, su compañero, levantó las manos en señal de calma.

—Tranquilo, señor.. Solo estaba ayudando.

Pero el duque no lo miró a él.

Su atención estaba fija en el primero.

Porque lo vio.

Lo notó.

La forma en que ese hombre seguía mirando a Ophelia.

Demasiado.

Con demasiada atención.

Y eso…

Encendió algo peligroso.

La mirada del duque se oscureció.

Su expresión se endureció por completo.

Ophelia, al notar el cambio, dio un pequeño paso hacia adelante.

—Está bien.. No pasó nada.

El soldado, aún nervioso, asintió rápidamente.

—De verdad, lo siento, señorita…

Y junto a su compañero, se alejaron unos pasos.

No muy lejos.

Lo suficiente para dar espacio.

Pero no para desaparecer.

Porque sus voces aún se escuchaban.

Bajas.

Pero claras.

—¿Viste a esa señorita…? —murmuró el soldado que había chocado.

—Sí…

—Era preciosa… nunca había visto a alguien tan linda… casi la boto al suelo de la impresión…

Las palabras flotaron en el aire.

Y llegaron.

Directo.

Al duque.

El silencio se volvió pesado.

Y entonces..

—¿Qué dijiste?

La voz del duque cortó el ambiente.

Fuerte.

Autoritaria.

Ambos soldados se giraron de inmediato.

—¿Estás codiciando a mi mujer?

No fue una pregunta.

Fue una acusación.

El aire se volvió denso.

Peligroso.

El soldado palideció.

—¡No, señor! Yo no.. no quise decir eso..

Pero ya era tarde.

Porque el duque no estaba escuchando excusas.

Su mirada era fría.

Letal.

Como si en ese instante…

Ese simple comentario hubiera cruzado un límite invisible.

Ophelia sintió la tensión.

La intensidad.

Y por un momento…

Entendió algo.

Ese hombre no solo era poderoso.

Era posesivo.

Peligrosamente posesivo.

Y aun así…

En lugar de asustarse completamente…

Su corazón latió un poco más rápido.

Porque esa amenaza…

No era hacia ella.

Nunca lo sería.

Sino hacia cualquiera…

Que siquiera se atreviera a mirarla demasiado.

1
Gloria Grijalba
exelente
Silvana Termesana
Me encantó la novela felicitaciones Escritora 💕
Silvana Termesana
No pensará dejar su herencia a las ratas de su hermana y el otro sangano?😡
Silvana Termesana
Demasiado posesivo para mi gusto 😡
Yolanda milagros Cardona
muy interesante y linda novela
Fanny Echenique
Me encantó
Fanny Echenique
Autora tu no decepcionas ,me gustó mucho tu historia tienes un don que yo agradezco mucho que compartas con nosotras .
Yailyn Mugica Oña
Hermosa novela
Alex
Confirmado, sí sabe de la herencia
Ales🌷🍃
Esta narrativa pausada está muy de moda. Personalmente, no me gusta. Y, aunque la historia es buena, como la mayoría de las obras del autor, la dejo aquí. Espero que los autores que han adoptado este estilo cambien.
Jana Cruz
uffff que fogoso el Duque
Jana Cruz
ahí , ahí provocando al lobo para que se coma a Caperucita
beba hernandez
Gracias luna, como siempre disfrutando de tus bellas historias, gracias por compartir 🙏
beba hernandez
Yo no estaría tan confiada, al mago Lenox le fallan seguido las pociones y los embarazos son de a tres por uno 🤣🤣🤣🤣
beba hernandez
jajajaja, supiera que el duque no quiere más conejitos 🤣🤣🤣🤣
beba hernandez
Estoy enojada con el mago, faltó un 🐇🍼, eran tres luces!!
beba hernandez
En sus sueños, Ophelia no va a querer dejarlos tan bebés🤔
beba hernandez
Lo sabía! este duque me hace reír mucho con sus actitudes 😁🤣🤣🐇🐇🐇🍼🍼🍼🐇🐇🐇🍼🍼🍼🐇🐇🐇🍼🍼🍼🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇🐇
beba hernandez
jajajaja, sus hijos son igual a el, están reclamando a la mamá, y son tres contra uno🤣🤣🤣
beba hernandez
jajajaja, le atiné, tres 🐇🐇🐇🍼🍼🍼 el duque se va a volver loco! se fué una y llegaron tres 🤣🤣🤣🤣
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