Antes de que lean la descripción me disculpo si hay alguna carta de ortografía en la novela.
Alan transmigro a una novela en la cual su personaje era un tonto enamorado del personaje principal, pero en cuanto el llegó todo cambió y ahora hará de esa novela su propio mundo soñado dejando atrás al protagonista.
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llegada a la isla
En cuanto llegamos a la isla Marcus me llevó a dar un recorrido por todo el lugar y aquella Isla la cual según Marcus era pequeña en realidad para mí era bastante espaciosa y gigantesca la mansión estaba rodeada de naturaleza estaba en el centro de la Isla, por lo tanto, en aquel lugar se podía escuchar, el cantar de las aves y uno que otro sonido de algún mono o animal salvaje él decía que amaba la naturaleza y que mantenía muy bien resguardados a los animales además siempre y cuando nosotros no los molestáramos ellos no nos haría ningún daño también me explicó que en la isla no habían animales potencialmente peligrosos lo único que abundaba allí era monos, aves y uno que otro insecto.
Luego del agradable paseo, regresamos a la mansión la cual había sido nuestra primera parada luego de bajar del avión, en cuanto entré a la mansión lo primero que vi fue que había pocas personas en aquel lugar lo cual era comprensible, ya que nos encontrábamos en una isla que era prácticamente desierta en ese momento me pregunté cómo hacían estas personas para salir de la isla si tal vez marco les prestaba el avión o tendrían que ir en la lancha o en algún tipo de bote cosas extrañas pasaban por mi cabeza a causa del nerviosismo, ya que en aquella gran mansión solo estábamos Marcus Y yo obviamente también los empleados, pero ellos casi no aparecían frente a nosotros por lo que se sentía más como un lugar en el que estábamos solamente él y yo.
Después del recorrido por todas las zonas de la mansión comencé a sentirme un poco cansado así que le dije a Marcus que debíamos ir un rato a la habitación y dormir un poco antes de la cena él accedió ya que también estaba muy agotado a causa del trabajo extenuante que había tenido que hacer apenas hace unos días.
Ambos fuimos a la habitación nos dimos un baño en la tina y luego nos acurrucamos uno al lado del otro y en cuestión de segundos ambos conciliamos el sueño, un rato después desperté y al ver a Marcus a mi lado sonreí, él me estaba abrazando suavemente, su seño estaba ligeramente fruncido, no sé qué tipo de sueño estaba teniendo en ese momento, pero yo deseaba que ese mal sueño se convirtiera en uno bueno, así que suavemente acaricié su frente hasta que su seño fruncido desapareció por completo y la comisura de sus labios se curvó convirtiéndose en una sonrisa dulce y hermosa, me quedé embelesado viéndolo un rato, pero él se despertó y en cuanto abrió los ojos me dijo:
-¿soy tan guapo?
yo limpiándose la baba imaginaria, le respondí rápidamente mientras me sonrojaba:
-si, eres extremadamente guapo, digo esto ammm, si eres muy guapo para que lo niego si es la verdad.q
-ja, ja, ja, ja, mi amor, eres tan adorable.
En ese momento no sabía qué decir así que lo único que se me ocurrió fue besarlo, Marcus sonrío y me beso tiernamente, un rato después uno de los empleados nos avisó que la cena ya estaba lista, así que tuvimos que interrumpir nuestro dulce beso e ir a comer, durante la cena charlamos amenamente un rato tomamos una copa de vino y nos divertimos juntos después cuando llegó la hora de dormir me puse la pijama que él me había comprado y él se puso la que le hacía juego, en cuanto a ambos estábamos vestidos con la pijama me alegré, ya que nunca había tenido aquella sensación de sentirme querido y escuchado, ya que el que Marcus comprara esas pijamas fue por mi petición y aunque al principio pensé que se enojaría o diría que era ridículo el compartir pijamas a juego Marcus al contrario de todos mis pensamientos respondió con una sonrisa me tomo de la mano y me llevó al centro comercial más cercano ese día dijo que debíamos escoger las pijamas más bonitas y especiales de todo el centro comercial, por lo tanto, estuvimos más de una hora buscando las pijamas perfectas y las elegidas fueron un par de pijamas de color azul con un perrito y un gatito estampados en la camisa luego de que compráramos las pijamas fuimos a una especie de fábrica y él mandó colocar nuestros nombres en cada pijama los dos nombres juntos uno al lado del otro y debajo un lindo corazón, luego de que nos entregaron las pijamas yo tenía muchas ganas de utilizarlas de inmediato, pero él me dijo que debía guardarlas para un momento especial, al principio pensé que él solo había cumplido mi capricho para hacerme feliz, pero en realidad no le gustaban lo absoluto el hecho de utilizar una pijama como esa, pero antes de que nos viniéramos de viaje él mismo tomó la iniciativa de empacarlas.
Ahora entendía que este era el momento especial al cual él se refería y me sentí feliz de haber esperado, ya que si las hubiese utilizado antes la magia del momento no existiría más, ya que quería conmemorar el momento le dije a Marcus:
-cariño, me gustaría mucho que nos tomáramos una foto juntos.
Marcos accedido de inmediato y nos tomamos por lo menos unas 10 o 15 fotos él estaba muy feliz de que yo le hubiese pedido una foto, ya que nunca lo había hecho y yo estaba feliz porque tenía un dulce recuerdo con él qué podía hacer evidenciado y no solo mantenerse en mi memoria.