En un pequeño estudio, bajo el sudor y la luz tenue, comienza la historia de un grupo destinado a brillar con fuerza inigualable.
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Capítulo 04
La noche era el único momento en que el estudio se sentía realmente de ellos. Sin coreógrafos, sin mánagers, solo ocho soñadores bajo la luz de la luna que se filtraba por la pequeña rendija de ventilación.
Wooyoung estaba sentado en una silla, con el pie en alto, mientras los demás estiraban en el suelo. El ambiente era inusualmente tranquilo.
—¿Recuerdan la primera vez que nos vimos? —preguntó Yunho, rompiendo el silencio—. Hongjoong-hyung me dio miedo. Parecía que iba a morderme si no hacía bien el paso básico.
Hongjoong rió, lanzándole una zapatilla.
—Estaba nervioso, idiota. Me habían dicho que vendría un bailarín estrella de Gwangju y yo pensaba: *"Espero que no sea un presumido"*.
—¿Y qué pensaste cuando me viste? —preguntó San, con curiosidad.
—Pensé que eras muy callado —admitió Hongjoong—. Pero luego empezaste a bailar y tus ojos cambiaron. Parecías poseído. Ahí supe que encajarías.
Seonghwa suspiró, recostándose sobre su espalda.
—Yo estuve a punto de rendirme antes de entrar aquí. Pensé que ya era demasiado mayor para debutar. Veía a los chicos de quince años y me sentía fuera de lugar. Pero cuando escuché a Jongho cantar por primera vez en este estudio... sentí que valía la pena intentarlo una última vez.
Jongho bajó la cabeza, avergonzado pero con una sonrisa.
—Yo solo quería un lugar donde mi voz no molestara a los vecinos —bromeó el menor.
Yeosang, que solía ser el más reservado, habló con una voz suave que capturó la atención de todos.
—Yo dejé una empresa grande por venir aquí. Mis padres no lo entendían. Me decían: *"¿Por qué vas a una empresa pequeña donde no hay garantías?"*. A veces, cuando el cansancio me gana, esas voces vuelven a mi cabeza. Pero luego los miro a ustedes durante el estribillo de nuestra canción... y las voces de mis padres desaparecen. Solo queda el eco de nuestro esfuerzo.
Mingi asintió, jugando con los cordones de sus botas.
—Mi pasado es un lío de dudas. Siempre me sentí como el bicho raro. Pero aquí, ser raro es una ventaja. Hongjoong-hyung me deja escribir mis raps con mi propia rabia. Eso no tiene precio.
Los recuerdos empezaron a fluir como un río. Hablaron de las comidas baratas que compartían para ahorrar dinero, de las noches que durmieron en el suelo del estudio porque estaban demasiado cansados para caminar hasta el dormitorio, y de los sueños que tenían de niños, mucho antes de saber lo que era el K-pop.
—Esos ecos del pasado son los que nos mantienen cuerdos —dijo Hongjoong, poniéndose de pie y caminando hacia el centro—. Todos venimos de lugares diferentes, con dolores diferentes. Pero este estudio los ha mezclado todos.
Caminó hacia la pared y encendió una pequeña grabadora. Una melodía inacabada empezó a sonar. Era una demo en la que Hongjoong había estado trabajando.
—Esta canción —dijo Hongjoong— es sobre nosotros. Sobre no tener nada y quererlo todo. Se llama "Promise". Porque eso es lo que somos. Una promesa que nos hicimos a nosotros mismos en la oscuridad.
Mientras la música llenaba la sala, los ocho se quedaron en silencio, escuchando sus propias voces entrelazadas en la grabación. En ese momento, el sótano desapareció. Ya no había humedad, ni dolor en los tobillos, ni miedo al futuro. Solo estaban ellos, sus ecos y el sueño compartido que, poco a poco, empezaba a convertirse en realidad.
—Haremos que el mundo nos escuche —susurró Wooyoung desde su silla.
—No —corregió San, poniéndose de pie y extendiendo la mano a sus hermanos—. Haremos que el mundo nos *sienta*.
Esa noche, los ecos de sus sueños fueron más fuertes que cualquier duda. Estaban listos para dejar de ser sombras y convertirse en fuego.
Simplemente es perfecto la manera en que estos chicos se apoyan.
Solo puedo decir que el comienzo siempre resulta difícil y doloroso, aunque el mañana podría ser mejor...no conozco al grupo, pero creo que todo resulta bastante realista.
Seguir un sueño que no sabes si se hará real es bastante inquietante y a la vez perturbador.