NovelToon NovelToon
SANADOR DESCARTADO

SANADOR DESCARTADO

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía
Popularitas:5.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Invocado a otro mundo como sanador, fue descartado por su propio equipo por no hacer daño.
Herido y abandonado en la frontera, comenzó a curar a quienes nadie miraba: plebeyos, soldados rotos, niños enfermos.
Con conocimientos del mundo moderno y una magia que evoluciona al salvar vidas, su nombre empieza a recorrer el reino.
Cuando la guerra y la peste alcancen la capital, descubrirán que descartaron al único que podía salvarlos.

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Cuando el sanador cae

La fiebre no llegó de golpe.

Se filtró en el cuerpo de Ren como una marea lenta, primero con un escalofrío que no encajaba con el calor del día, luego con un cansancio que no se iba ni al sentarse. El mundo empezó a volverse más ruidoso de lo normal: los pasos sonaban como golpes, las voces como ecos lejanos. Aun así, siguió trabajando. Había aprendido a ignorar las señales del propio cuerpo cuando el de otros estaba en juego.

—Ren, basta —le dijo Maera, sujetándolo del brazo cuando él intentó levantarse por tercera vez—. Te tiemblan las manos.

Ren miró sus dedos. Era cierto. El pulso le vibraba bajo la piel como un hilo tenso.

—Solo un momento —murmuró—. Déjame terminar de cambiar este vendaje.

Se inclinó sobre la herida del anciano. El olor metálico de la sangre se le mezcló con un mareo súbito. Por un segundo, la habitación giró. La pared se acercó demasiado rápido.

No cayó.

No todavía.

Apretó los dientes, terminó el vendaje con movimientos lentos y precisos, y dio un paso atrás. El anciano respiraba más tranquilo. Ren se permitió un segundo de alivio… que le costó caro.

El segundo siguiente, las piernas no le respondieron.

El mundo se apagó en un destello blanco.

Despertó con la sensación de estar flotando en agua tibia.

El techo de la choza se desdibujaba por momentos. Un paño frío le tocaba la frente. Reconoció el gesto antes que el rostro.

—No te muevas —dijo Maera—. Esta vez… me toca a mí decirte eso.

Ren intentó hablar. La garganta le ardía.

—¿Los… pacientes?

—Vivos —respondió ella—. Y ahora tú eres el paciente.

Ren cerró los ojos con frustración. No le gustaba estar del otro lado. La impotencia le mordía más que la fiebre.

—Me deshidraté… —susurró—. Y la herida…

—Y el cansancio —añadió Maera—. Y el peso de no dormir.

Ren respiró hondo. Cada inspiración le dolía en el costado. El cuerpo, al fin, había puesto un límite.

Afuera, el murmullo de la aldea seguía. No había pánico. Había una calma tensa, como la de una herida recién cerrada que aún no confía en no volver a abrirse.

Fue entonces cuando los pasos distintos llegaron.

No eran pasos de campesinos. Eran firmes. Medidos.

Maera se tensó.

—El templo —murmuró.

Ren abrió los ojos a medias. En el umbral apareció un hombre de túnica azul oscuro, bordada con hilos plateados. No llevaba estandarte. No llevaba escolta visible. Pero su presencia llenó la habitación de una autoridad silenciosa.

—¿Eres Ren? —preguntó, con una voz tranquila.

—Depende… —respondió Ren, forzando una sonrisa débil—. Si viene a regañarme, espere a que baje la fiebre.

El hombre observó el paño frío, la respiración trabajosa, el vendaje del costado.

—Soy Arven Solcar, evaluador del templo —dijo—. He venido a ver con mis propios ojos al “sanador que no cobra”.

Ren soltó una risa breve que se convirtió en tos.

—No sabía que eso era un título.

Arven no sonrió.

—Tus métodos están causando… inquietud. El templo teme que la gente empiece a confiar más en hervir agua que en rezar.

Ren lo miró fijamente, a pesar del mareo.

—Ojalá confíen en ambas cosas —dijo—. Rezar no limpia una herida.

Un silencio cargado cayó entre ellos.

Arven se acercó un paso más.

—Has salvado vidas. También has desafiado la estructura del reino. Eso no pasa desapercibido.

—No estoy intentando cambiar el reino —respondió Ren—. Estoy intentando que no se muera la gente.

Arven lo observó largo rato. Luego, para sorpresa de Ren, se arrodilló.

—Entonces empieza por no morir tú.

Maera contuvo la respiración.

—Tienes potencial —continuó Arven—. Pero también te estás consumiendo. El templo puede ofrecerte recursos. Formación. Protección.

Ren sintió un nudo en el estómago.

—¿Y el precio?

—Supervisión —respondió Arven—. No queremos otro sanador actuando sin control.

Ren cerró los ojos un segundo. Recordó a los jinetes, al estandarte blanco, a la palabra “herejía”.

—Lo pensaré —dijo—. No puedo decidir hoy.

Arven asintió.

—Volveré.

Cuando el evaluador se fue, el aire pareció aligerarse. Maera exhaló despacio.

—Eso no fue una amenaza —dijo—. Fue una advertencia.

Ren miró el techo.

—Las advertencias suelen llegar antes de las cadenas.

Esa tarde, un mercader se detuvo en Lorn. Traía noticias del gremio de aventureros.

—En la ciudad se habla de un sanador que hace que las aldeas se levanten —dijo—. El gremio quiere saber si es cierto.

Ren giró el rostro hacia la pared.

—Dígales que se equivocaron de historia.

Pero el rumor ya caminaba solo.

Muy lejos de allí, en una sala de piedra del gremio, cuatro aventureros escuchaban ese mismo rumor.

—Un sanador en la frontera… —murmuró la maga—. Que no cobra.

El guerrero frunció el ceño.

—Basura romántica.

El asesino no dijo nada. Solo recordó unas manos firmes sosteniendo una herida cuando nadie más quería hacerlo.

Y por primera vez desde que lo abandonaron, el nombre de Ren volvió a cruzar sus pensamientos.

1
Elba Lucia Gomez
no come? enfermo atendiendo? débil? no se......
btcclic cuenta3
Espero los próximo nuevos capítulos, welcome, perfec./Scare/
Annyely
gracias , tratare de publicar otro isekai este mes, para que me sigas apoyando☺️
🇲🇽Háyme Castelo🇲🇽🇲🇽🇲🇽
Excelente.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play