“Ella tenía un romance con su jefe y creyó que sería su esposa al descubrir un anillo, pero no era para ella. Entonces, ¿para quién? ¿Su jefe le era infiel o ella era la otra?”
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Manuela le cuenta a Emily, el pasado de Robert.
Manuela-Sabes que esa no es la razón, hermano desde Paula jamás ha presentado a nadie.
Robert- Cállate, Manuela, jamás vuelvas a mencionar ese nombre en mi presencia - dijo visiblemente molesto.
Manuela- Ay, ¡no te enojes! Solo quería saber es muy hermosa y tengo unos amigos que podrían interesarle- dijo sonriendo con amplitud.
Robert- Tú no vas a presentarle a nadie.
Manuela- ¿Y por qué no, hermano?
Robert- Ella no está interesada.
Manuela- ¿Cómo lo sabes? - preguntó
- Sí, Robert, ¿cómo lo sabes?- interrogué-. Yo sí estoy interesada, nunca se sabe dónde se encontrará el amor.
Robert me miró con una intensidad fulminante.
Manuela- ¿Irás a la cena, Emily? - preguntó insistente.
- No lo sé. ¿No incomodaré a nadie?.
Manuela- No, por supuesto que no, mi padre es un amor, a mí me has agradado y Robert estará feliz de tenerte cerca- espetó Manuela, logrando que ambos la miráramos con asombro -. Eres su mano derecha, por eso lo digo.
Robert firmó los documentos, pretendía retirarme a cumplir con mis deberes.
Manuela- Voy contigo, Emily - dijo
Robert- Tú y yo no hemos terminado, cariño- dijo
Manuela- Ya tendremos la noche, ahora quiero conocer más a Emily y lo que hace- respondió ella, desafiante.
Ambas salimos de la oficina de Robert, no sin que antes él le hiciera una advertencia en portugués.
- Felicidades por la boda, Manuela - dije, dirigiéndome a mi oficina, mientras miraba su anillo de nuevo.
Manuela- Gracias, aunque aún no sé si fue la mejor decisión, tengo veinticuatro, pero estoy muy enamorada, no quiero que me pase lo mismo que a Robert.
- ¿Qué le pasó a Robert? - No dudé en preguntar.
Manuela- Te lo diré porque me agradas y por lo que Robert me ha hablado de ti, Emily, Paula, ella es la causa por la que Robert jamás le expresaría sus sentimientos a una mujer.
- ¿Qué le hizo Paula?- pregunté ansiosa.
Manuela- Era una empleada doméstica, Robert se volvió loco por ella, se enamoró perdidamente, el mismo día de la boda, la encontró con su mejor amigo de aquella época, lo peor fue que fingió haber pedido el bebé de mi hermano, meses después se supo que lo había abortado.
La miré en silencio mientras llegábamos a la oficina, quería saber más, pero no quería parecer entrometida.
Manuela- Me sorprende que confíe en ti- continuó-, aquello le dolió tanto que se mudó a Toronto unos años, desde entonces, Robert no demuestra interés en ninguna mujer de forma seria.
- ¿Ha pasado mucho? - pregunté.
Manuela- Hace tiempo de eso, tenía veintisiete en aquella época, todo fue complicado, verás somos una familia reconocida, por lo que el escándalo y la humillación que sufrió lo llevaron a vivir en varios países, por último, se quedó aquí y parece que por mucho tiempo, ya se ha establecido, no le hables nunca de esto, me mataría si supiera que te lo he contado, no tolera escuchar el nombre de Paula, como has podido notar.
- No te preocupes, no diré nada, debo redactar un documento, así que no te sientas ignorada.
Robert- Está bien, Emily haz lo tuyo, ya tendremos tiempo de hablar.
Me concentré en el documento, tratando de no pensar en lo que estaba descubierto. Robert no tenía derecho de actuar así, aunque lo hubieran lastimado, no se Justificaba.
Manuela- ¡Cuánto llevan!- preguntó.
- Disculpa, no comprendo- dije levantando la vista hacia ella.
Manuela- Tú y Robert - respondió con serenidad.
- ¿Robert y yo? ¿A qué te refieres, Manuela?
Manuela- No tienes que fingir, me di cuenta de la manera en que se miran y como actúan, ¿no soy tonta es evidente que tienen un amorío, Emily?
- Robert y yo no tenemos nada, Manuela, estás confundida, solo es mi jefe no te hagas ideas que no son.
Manuela- Si tú lo dices, disculpa si te incomodé, tal vez estoy viendo cosas donde no las hay, pero entenderás el hecho de que Robert me ha hablado tanto de ti dice mucho, y quizás por eso el malentendido.
Nos quedamos en silencio unos minutos, dijo que volvería con Robert y que nos veríamos al final del día para ir juntas a su casa. Recibí una llamada cuando ella salió de mi oficina, era una propuesta que me dejó pensativa.
Yanett entró y le puse al tanto de todo , le conté sobre lo que había descubierto, aquello no cambiaba mis planes.
Yannet- ¿Por qué aceptaste ir a su casa?- preguntó
- Quería saber más, no sabía que su hermana me iba a contar todo ahora quiero ver más que puedo descubrir.
Hablé con Yanett unos minutos y, después de eso, Salí de la oficina. Avisé a Robert y su hermana que volvería antes de la cena. Fui a reunirme con un desconocido para escuchar una propuesta, después regresé a casa.
Descansé un poco y recibí una llamada desde el teléfono de Yanett, pero era Manuela ya me estaban esperando. Pedí un servicio y me dirigí a la empresa, esperé en la entrada y les avisé que estaba allí.
Manuela- Woww, Emily! Qué hermosa - exclamó
Le agradecí mientras esperábamos a que Robert dejara de babear, sus manos en los bolsillos y la forma en que me miraba daban la razón a Manuela, su interés era evidente.
Manuela- ¡Hermano!- gritó golpeándole el hombro.
Robert- Deja de golpearme, Manuela, acostumbras a hacerlo sin motivos.
Manuela- Siempre me das motivos para hacerlo, mírate estás babeando y ni siquiera te percataste que tienes que abrir el auto.
Robert- Eres una exagerada, estás muy hermosa, Emily.
Habíamos subido y, mientras Robert conducía, Manuela no dejaba de hablar era muy parlanchina y no le importaba dar detalles de su vida a una persona que prácticamente no conocía, aunque ella comentaba que, por miedo de que Robert me había dicho, sabía mucho de mí, qué le agradaba y le inspiraba confianza.
Manuela- A mi padre le vas a encantar- dijo mientras se ponía un poco de labial.
Robert- ¿A qué te refieres, Manuela? ¿Acaso intentas buscarle una mujer joven a mi padre? No creo que interese, a estas alturas, meterse con una jovencita que bien podría ser su hija- gruñó, mientras miraba por el espejo.
Manuela- No seas tonto - protestó- No tienes por qué ponerte celoso de nuestro padre, me refiero a que le va a agradar como persona y, por supuesto también va a notar lo evidente.