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Falso Juramento

Falso Juramento

Status: En proceso
Genre:Venganza de la protagonista / Amor prohibido / Traiciones y engaños / Época
Popularitas:9.8k
Nilai: 5
nombre de autor: R Torres

🔞⚠️LEER CON PRECAUCIÓN 🔞⚠️

Susanne confió en quien no debía, lo entregó todo y descubrió muy tarde que un falso juramento puede llevarte al infierno.

Sin nada más que perder, que una vida que la axficia, tomará un camino de venganza lento y hasta humillante, pero si quiere ver a su enemigo caer de la cima al fango, ella tendrá que meterse hasta en su cama, con una nueva identidad y destruir lo que ese hombre atesora

Lo que Susanne no sabe es que en medio de su venganza, su corazón vuelva a amar y que eso pueda ser más peligroso que cumplir con su venganza.

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

14. Más de un año

Ha pasado más de un año y la villa de Lady Mercedes ya no era solo un refugio para Susanne,  era un campo de entrenamiento.

Susanne dejó de ser la muchacha que caminaba con cuidado por temor a equivocarse. Ahora entraba a una sala como si le perteneciera, incluso cuando no era así. 

La joven que pronto cumpliría dieciocho aprendió a medir distancias, a sostener una conversación sin revelar nada, a callar justo cuando el silencio empezaba a incomodar al otro.

Hablaba francés con soltura. Italiano sin esfuerzo. Entendía el alemán lo suficiente como para captar dobles intenciones. El latín, no para hablarlo, sino para reconocer citas, leyes antiguas, trampas legales.

Pero lo más importante no estaba en los idiomas. Aprendió a leer a las personas.

- “No es “Votre Excellence”, es “Monseigneur”, corrigió Mercedes.

- “¿Y si es viudo?”, preguntó Susanne.

- “Entonces cambia el tratamiento, pero solo después de que él lo haga primero. Nunca antes”, respondió Mercedes.

Susanne cerró el abanico con un golpe seco.

- “¿Y si no lo hace?”, cuestionó Susanne.

Lady Mercedes sonrió apenas.

- “Entonces está probándote. Y tú no muerdes el anzuelo”, advirtió Mercedes.

- “¿En francés o en italiano?”, consultó Susanne.

- “En el idioma que él no domina del todo. Así lo obligas a pensar dos veces antes de mentirte”, aconsejó Mercedes.

Susanne inclinó la cabeza, calculando.

- “¿Y si miente igual?”, inquirió Susanne.

- “Entonces sonríes, y le devuelves la mentira más elegante de la noche”, respondió Mercedes.

Hubo un silencio breve.

- “Antes me habría delatado, ahora no”, dijo Susanne, sin emoción.

- “Antes eras visible, transparente; ahora eres peligrosa”, corrigió Mercedes.

Susanne se levantó, alisó el vestido y caminó hacia la puerta.

- "Este domingo es la recepción del embajador de Sacramento. Habrá hombres que crean que pueden tocarte con la mirada. ¿Y qué harás?”, cuestionó Mercedes.

Susanne abrió la puerta.

-“Dejar que crean que pueden, y luego usarlo a mi favor”, contestó Susanne.

Mercedes sonrió la muchacha había aprendido rápido, pero se preguntaba qué quedaría de ella cuando todo terminara.

Por las noches, a solas, Susanne seguía siendo la misma. Recordaba el amor de sus abuelos, los consejos de Luisa que nunca escuchó y el incendio que se los quitó. Y en medio de todo, el falso amor de August, la rabia de haber sido tan ingenuo. Ese era el fuego que la mantenía despierta. No estaba aprendiendo para sobrevivir, estaba aprendiendo para vengarse.

Por otro lado, el niño que tuvieron Elvira y August no sobrevivió. Nació débil, enfermó rápido y murió antes de cumplir el mes. Elvira no volvió a ser la misma. El cuerpo le falló y el espíritu se le quebró después.

August fingió el luto con una corrección impecable. Vestía de negro, hablaba en susurros, permitía que ella llorara, pero la paciencia se le agotaba. El heredero había sido la pieza clave. Sin él, Elvira volvía a ser solo un estorbo costoso, que tenía que seguir soportando.

- “No puedo, el médico dijo que debo esperar”, dijo Elvira, con la voz quebrada.

August dejó la copa sobre la mesa con demasiada fuerza.

- “Los hombres no esperamos demasiado, sino que nos obligan a buscar en otro lado”, expresó August con desdén.

Ella retrocedió un paso.

- “Nuestro hijo acaba de morir”, replicó Elvira.

- “Nuestro hijo murió porque tu cuerpo es débil”, se quejó August, sin tacto alguno.

- “No puedes decir eso”, susurró ella.

August se acercó despacio.

- “Puedo decir lo que quiera. Te casaste conmigo para darme herederos. Eso es lo único que importaba. Se te olvida, que no puedes dejar el condado de Salvatierra, sin sucesión. Tú no podrías haber mantenido la gloria del condado sin mí”, reclamó August.

Elvira temblaba.

- “No soy una yegua”, se quejó ella.

August le tomó el mentón, apretando.

- “No te equivoques, una yegua al menos sirve aunque esté cansada”, dijo August en voz baja 

Ella soltó un sollozo ahogado.

- “Si no me das otro hijo”, continuó August, "buscaré la manera de obtenerlo. Con o sin tu cooperación”, añadió con mirada fría.

August la soltó de golpe.

- “Prepárate. Está noche no dormiré solo, vas a cumplirme como mujer”, ordenó August.

Elvira empezó a tener miedo. Y August, sin poder evitarlo más, empezó a mostrar al verdadero hombre que era.

Por su parte, el matrimonio entre Marieta y Fernando, estaba teniendo problemas, él intentaba salvarlo, le habían enseñado que el matrimonio era para toda la vida, ella intentaba controlarlo, de qué servía ser la esposa de un príncipe sino podía vanagloriarse por eso.

Fernando entró al salón cuando ya caía la tarde. Marieta estaba sentada cerca de la ventana, bordando con gesto concentrado. No levantó la vista.

- “Has vuelto tarde”, dijo ella, sin reproche directo, como si constatara un error ajeno.

- “Me retuvieron en el hospital de San Gerónimo”, respondió él, quitándose los guantes. “El ala nueva aún no está lista y..”.

Siempre hay pobres esperando algo de ti. Empiezo a pensar que los prefieres a mí”, lo interrumpió ella, dejando el bastidor a un lado. Fernando se detuvo.

- “No digas eso. Sabes que no es cierto”, replicó él.

Marieta lo miró por fin, con una calma estudiada.

- “Lo que sé, es que cuando necesito acompañarte a un baile, llegas tarde. Cuando necesito joyas nuevas, me dices que espere. Cuando necesito un hijo, me pides paciencia”, expresó Marieta.

Fernando respiró despacio antes de responder.

- “Marieta, he hecho todo lo que está en mis manos. Médicos, viajes, tratamientos. No he escatimado nada”, manifestó Fernando.

- “Excepto tiempo. Excepto atención. Excepto ambición”, replicó ella.

- "“¿Ambición? ¿Desde cuándo el matrimonio se mide en ambición?”, preguntó él, sorprendido.

Ella se levantó y caminó hacia él, con elegancia impecable.

- “Desde que me casé con un príncipe. Un príncipe no está para perderse entre mendigos cuando su esposa necesita brillar”, manifestó Marieta.

Fernando sostuvo su mirada.

- “No me avergüenza ayudar a quienes no tienen nada”, dijo Fernando.

- “Y a mí no me interesa compartirte con ellos. Yo no nací para competir con la miseria”, respondió ella, firme.

Hubo un silencio tenso. Fernando caminó hacia la mesa y apoyó las manos.

- “Te amo, Marieta. No de la manera en que esperas, tal vez. Pero no te he sido infiel, no te he humillado, no te he abandonado”, expresó Fernando, tratando de conservar la calma, tratando de no dejar de ser el caballero que le enseñaron a ser desde pequeño.

- “No. Solo me has relegado”, replicó ella.

Él la miró con una mezcla de cansancio y determinación.

- “No puedo convertirme en alguien que no soy para complacerte”, manifestó Fernando.

- “Entonces no te quejes cuando yo busque lo que tú no me das”, respondió ella con suavidad peligrosa.

Fernando se irguió.

- “Cuida tus palabras”, dijo él, ya cambiando el brillo en su mirada.

- “¿O qué? ¿Me abandonarás? No. ¿Me enfrentarás públicamente? Tampoco. Eres demasiado correcto para eso”, cuestionó ella, arqueando una ceja

- “Soy correcto, pero no soy tonto, no pretendas manejarme con la amenaza de un engaño, porque vas a salir perdiendo”, admitió él, habían cosas que ningún hombre soportaría, pensó el príncipe.

Marieta lo observó con atención, midiendo algo nuevo.

- “Mi padre dice que el rey piensa enviarte al extranjero. Una misión larga”, dijo Marieta, para tratar de corregir sus expresiones.

- “Es cierto”, afirmó él.

- “Vaya coincidencia, cuando más te necesito aquí”, respondió ella.

- “Tal vez sea lo mejor, un respiro para ambos”, dijo Fernando, tras una pausa.

Marieta sonrió, fría.

- “Ve entonces. Representa muy bien a la corona. Eso siempre se te ha dado mejor que representarme a mí”, expresó ella.

Fernando no bajó la mirada.

- “Volveré. Y cuando lo haga, espero que podamos hablarnos con honestidad”, manifestó Fernando.

- “La honestidad es un lujo”, respondió ella. Yo “prefiero el control”, añadió.

Fernando la miró una última vez.

- “Eso, es lo que más nos separa”, dijo él.

Fernando salió del salón sin dar un portazo, aunque se sintiera incómodo. Marieta permaneció inmóvil unos segundos, luego volvió a sentarse, nada más podía hacer que esperar; Fernando podía ser muy noble, pero tenía carácter firme y no era fácil de manipular.

Más de un año había pasado. Susanne ya no era una fugitiva. Elvira ya no era una esposa segura y Fernando ya no era un marido ciego.

Y en algún lugar, sin saberlo aún, los destinos empezaban a inclinarse peligrosamente hacia el mismo punto.

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♾️Virginia☘Quijada☘Márquez☘️☘️
🤭🤭Esta niña va decidida a cobrarse todo
♾️Virginia☘Quijada☘Márquez☘️☘️
Ese capitán también va a caer 🥴
Nora Reyes
pronta actualización 👏👏👏
Beatriz Narváez campo
me encanto este maratón, muchas gracias Rosana!!😘❤️
Doris Angelica Pinzón Avila
viejo ridículo siga convencido que Sussan va a ceder
Doris Angelica Pinzón Avila
bien Sussan así se habla que ese tipo se d cuenta que no eres una mujer sumisa
Doris Angelica Pinzón Avila
creo que el principe Fernando le gusta Sussan(Samantha) y a ella no le es indiferente, el problema aquí es que ella tiene que vengarse de August y su padre por lo que le hicieron a sus abuelos y amigos y pues le principe esta casado con la hija de este
e
Limaesfra🍾🥂🌟
capitulos intensos de emociones..el duque esta yendo hacia su caida que sera apoteósica cuando Susy lo.loogre
Olga Ortiz
como siempre es una muy buena novela como toda lado que escribes, te felicito
Olga Ortiz
pasito a pasito llegaras a tu venganza
Olga Ortiz
ya empezó su caida y Renato todavía no se ha dado cuenta😁
Olga Ortiz
en esa época era difícil tener sentimientos por alguien en las cortes, solo era convenios, tenían suerte si llegaban a enamorarse, pero para Fernando ya eso era imposible
Ana Elena Jiménez
gracias R torres por el míni maratón 👏👏👏
Ana Elena Jiménez: 🫶🫶🫶🫶🫶
total 2 replies
Ana Elena Jiménez
cada vez más emocionante
Ana Elena Jiménez
las cartas están siendo repartidas y por lo que veo Renato ya vas perdiendo pero no es momento aún de darte cuenta
Lorylain B
Qué bueno que por fin vio el verdadero rostro de Marieta, una mujer egoísta y caprichosa 👏👏👏
Nora Reyes
Me encanta la historia!!!
Beatriz Narváez campo
viejo rabo verde convencido que ella se va a enamorar de él!!
Limaesfra🍾🥂🌟
que fuerte capitulo...
Limaesfra🍾🥂🌟
dificil situación Fernandooo entre el deber y la pasión...
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