Que estarías dispuesto a hacer, para obtener lo que deseas.
Ir en contra de la moralidad, faltar a los votos más sagrados con tal de tener hijos. Aún si eso significa traicionar a la mujer que juraste amar y proteger.
Renunciar a lo que por derecho te pertenece, incluso a tener descendencia por un amor que por fin está al alcance de tus manos.
A darte una oportunidad más, a recoger los pedasos de tu corazón, a volver a luchar para obtener el amor que siempre deseaste. estarias dispuesto a arrastrar a la persona que te ama aún sabiendo que podría perder todo incluso su descendencia.
En la vida hay decisiones que podrían llevarnos al amor puro y sincero, o a la más absoluta oscuridad.
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13. Palabras que no se deben decir.
Habían pasado dos días desde que llegaron a la ciudad.
Lo primero que hicieron fue la renovación del guardarropa, habían hecho una cita con una modista que parece tener un buen carácter, donde sus diseños también se veían bastante bien y el precio era bastante razonable.
No iba a exagerar en los gastos, por qué no querían dar la apariencia de que eran ricos de esta manera no atraerian cazadotes.
Era una forma en la que podían eliminar automáticamente ciertos pretendientes poco deseables.
Cómo jugadores empedernidos, nobles arruinados entre otros.
No necesitaban casarse con una gran fortuna con que el pretendiente tuviera suficiente para subsistir, era suficiente.
Incluso si no pertenece a la nobleza estaría bien siempre y cuando sea un hombre de buen carácter y que trate con respeto a los demás.
Además está vez no se presipitarian, incluso si les lleva uno o dos años no importa.
Si pasan más años pensarían en su momento, que hacer.
Clara decía que no importaba si podía casarse, pues a veces es mejor estar sola.
Por supuesto esto solo se lo decía a su hermana, si sus padres oyeran estás ideas no estarían de acuerdo.
Después de todo una mujer necesita un respaldo.
Si una mujer permanecía sin casarse y perdía a sus padres, podría ser víctima de rufianes entre otras personas con malas intenciones.
Y era peor cuando esta era hermosa y no es por presumir ni por arrogancia, pero ellos mismos sabían que su familia era bastante atractiva.
Cabe decir que incluso si las Pembroke no podían casarse no importaba, pues contaban con una educación que no envidiaba a las grandes familias nobles por lo tanto podían trabajar como institutriz.
También habían aprendido a cocinar, por lo tanto eso también es un medio de subsistencia.
Y entre otros talentos que no son plenamente reconocidos; sin embargo les deja una salida en caso que lo necesiten.
Eso sin contar la música y pintura que es normal que las damas de alta sociedad tengan que aprender como parte de su educación.
En pocas palabras Archival tiene razón en algo y eso era que Jazlyn Pembroke era la dama perfecta para educar a sus hijos.
Si bien es cierto qué es una dama perfecta lo que no saben es que esta perfección viene de su propia sed de aprendizaje.
Las hermanas Pembroke no son las típicas damas de la sociedad actual, es decir la educación que todas las damas reciben como una obligación.
A ellas les gustaba estudiar y su interés no solo residía en lo que una dama debería aprender sino en más cosas.
Sabían de astronomía, matemáticas, literatura e incluso habían aprendido algo de defensa personal.
Por supuesto es tu último no lo sabía casi nadie después de todo no era bien visto que una dama usara los puños ni siquiera para defenderse.
De los otros talentos tampoco se podían hablar después de todo una mujer inteligente era apreciada por casi todos siempre y cuando estás no desearan algo más que ser madres y esposas.
Bueno pero continuando con la ropa, lo más urgente es la ropa de debut para Clara por lo tanto esas eran las que empezarían a diseñar.
Jazlyn encargo un vestido más simple pues no quería resaltar tanto pues, ella no era la protagonista de esta temporada.
Mientras las damas Pembroke se dedicaban a las compras, Charles llegó temprano a un restaurante donde había quedado con su esposa e hijas para el almuerzo allí se encontraba el y Thomas.
Ya que planeó escuchar algunas cosas que se dijeran entre los comensales. Los restaurantes, tabernas y club de caballeros son los lugares adecuados para investigar.
Thomas sabía lo que su padre buscaba y el quiso ayudar, por eso fue lo más silencioso posible.
También aprovecho para acercarse a algunas personas que parecían estar hablando.
Después de todo nadie le pondría atención a un niño de 10 años.
y así paso de una puerta a otra, era bastante educado Y cuando alguien se le quedaba mirando aparentaba estar jugando nada más.
Estuvo un buen rato jugando cerca de una puerta cuando pensó que era mejor irse para no llamar la atención oyó un nombre que detuvo sus pasos.
Oyó el nombre de su cuñado.
Pensó que oyó mal así que se quedó parado aún al lado de la puerta.
Y volvió a escuchar el mismo nombre.
Señorita está segura de esto, que tal si le dice a su padre estoy segura de que él buscará un mejor candidato.
Marian Castelan: No, ya lo decidí, además aunque le digamos a mi padre, mi madrastra jamás permitirá que consiga un marido mejor que el de sus propios hijos.
A ella no le agrado y a mi padre no le interesa nada sobre sus hijos.
Si Marian hábla en plural porque su padre no hacía distinciones de uno de otro a los tres lo trataban por igual.
Su padre es un hombre con profundas raíces arraigadas en su interior, pensaba que el hombre debía proveer a la casa y la mujer mantener la administración doméstica y cuidar a los hijos.
Es por eso que no se preocupaba de lo que pasaba entre las cuatro paredes de su hogar.
Sirvienta: Pero aun así los matrimonios siempre han sido decididos por los padres y necesitan su consentimiento para poder casarse así que es mejor decirlo desde ahora.
Marian Castelan: Bueno no crees que ya soy bastante mayor.
Si a mi padre le interesara mi vida habría buscado un marido desde hace 3 años.
Si no lo encuentro yo me quedaré como una soltera.
Sirvienta: Pero señorita.
Dijo la acompañante.
Marian Castelan: Basta entonces.
Sirvienta: Si, la baronesa Egerton llegó hace varios días, hoy salió a la modista y por lo que pude ver su padre la está esperando aquí.
Marian Castelan: En este restaurante.
Eso es bueno de esa manera podré conocerlos más cerca: tal vez, pueda escuchar o saber qué piensan de que yo esté en medió del matrimonio de su hija.
Sirvienta: Si señorita.
Thomas pensó que solo oiría de su cuñado y jamás imaginó que también escucharía el nombre de su familia.
Siguio escuchando para ver si había más información que pudiera captar.
Cuando ya no escucho más nombres y la dama de la habitación empezo a decir puras tonterías decidió irse con su padre.
Casualmente cuando el bajaba al primer piso, su padre que esperaba a las damas de su familia, estas iban entrando por la puerta del lugar.
Sin embargo estaba distraído tratando de imaginar qué es lo que esta mujer estaba tratando de hacer al investigar a su familia.
Así que justo cuando el llegaba a la mesa de su padre, también lo hicieron sus hermanas al mismo tiempo Charles se había parado para dirigirse a la planta de arriba después de todo había apartado un reservado para ellos.
Pues no quería comer frente a las personas, además era mejor estar solos para hablar con más tranquilidad.
Esta era una de las razones por la que Thomas no fue hechado mientras deambulaba entre las puertas del pasillo.
Por qué el camarero había llevado al niño a elegir la habitación y le avisó a los demás empleados que era un cliente importante y que no debían ser irrespetuosos.
En la habitación donde estaba Mariana estaba mirando a Jazlyn y su familia acercándose al sitio.
Y cómo estaba en la parte de arriba se dio la libertad de mirar hasta el más mínimo detalle de las tres damas que iban caminando.
Marian conocía a Jazlyn, la había visto en el pueblo por lo tanto sabía cómo se veía pero no conocía a su familia y era una excelente oportunidad para no cometer errores más adelante.