NovelToon NovelToon
El Rey De Sangre Me Espera En El Pasado

El Rey De Sangre Me Espera En El Pasado

Status: En proceso
Genre:Amor en la guerra / Viaje a un mundo de fantasía / Amor-odio / Amor eterno / Viaje En El Tiempo / Amantes del rey
Popularitas:4.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Gianna Viteri (gilover28)

"En los libros de historia, Jeon Youngjae era un monstruo. En persona, es mi mayor tentación." Kang Yoona es una estudiante de historia que sabe cómo termina la vida del joven Rey Youngjae: traicionado, solo y ejecutado. Pero cuando un antiguo espejo la arrastra al año 1520, Yoona no cae en un libro de texto, sino en los brazos del hombre más peligroso de Corea. Él es un tirano que no confía en nadie; ella es una intrusa que conoce todos sus secretos y su trágico final. Para sobrevivir, Yoona deberá jugar un juego mortal: ¿Cambiará la historia para salvar al hombre que ama, aunque eso signifique borrar su propio futuro? En una era de acero y sangre, la verdad es el arma más peligrosa.

NovelToon tiene autorización de Gianna Viteri (gilover28) para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: Refugio de las sombras

El estruendo de la explosión aún resonaba en mis oídos como el eco de un mundo que se desmoronaba, pero el silencio del bosque que rodeaba las faldas del monte Namsan era casi más aterrador. Caminábamos bajo la cúpula de pinos centenarios, envueltos en una neblina densa que ocultaba nuestras huellas. Youngjae me llevaba de la mano, su agarre era posesivo, casi desesperado, como si temiera que en cualquier momento la magia que me había traído a este siglo decidiera reclamarme de vuelta, a pesar de que el espejo yacía hecho añicos bajo las cenizas del palacio.

Estábamos cubiertos de hollín, sangre ajena y el polvo grisáceo de la historia que acabábamos de reescribir. El aire gélido de la madrugada calaba mis huesos, pero el calor que irradiaba el cuerpo de Youngjae a mi lado era un sol privado.

—Aquí —susurró él, deteniéndose frente a una pequeña cabaña de piedra oculta tras una cascada congelada. Era un refugio de caza que solo los reyes conocían, un secreto guardado por generaciones para momentos de absoluta oscuridad.

Al entrar, la oscuridad nos envolvió, pero Youngjae no necesitó luz para guiarse. Cerró la pesada puerta de madera y echó el cerrojo. En ese instante, la tensión de la batalla, el miedo a la muerte y la adrenalina del asedio estallaron de una manera distinta. No hubo palabras de consuelo, ni planes de guerra. El peligro nos había dejado en carne viva, y la necesidad de sentirnos vivos, de reafirmar que la carne seguía latiendo, se volvió una urgencia insoportable.

Youngjae me acorraló contra la puerta. La armadura que aún llevaba puesta golpeó la madera con un sonido sordo, atrapándome entre su cuerpo y el frío de la entrada. Su respiración era errática, un rugido contenido contra mi cuello.

—Yoona… —su voz era una vibración que me recorrió la columna—. Renunciaste a todo. Tu mundo, tu seguridad… por un hombre que solo tiene cenizas para ofrecerte hoy.

—No renuncié por un rey, Youngjae —respondí, rodeando su cuello con mis brazos, hundiendo mis dedos en su cabello revuelto—. Renuncié por ti.

Él no esperó más. Me besó con una ferocidad que me dejó sin aliento, un beso que sabía a hierro, a supervivencia y a un deseo que había estado madurando bajo el fuego del asedio. Sus manos, grandes y rudas, buscaron las cintas de mi hanbok destrozado, tirando de ellas con una impaciencia que me hizo soltar un gemido. No había delicadeza cortesana; era la pasión de un guerrero que acababa de burlar a la muerte y reclamaba su única verdad.

Con un movimiento fluido, Youngjae se deshizo de las piezas de su armadura. El metal cayó al suelo con estrépito, revelando su pecho ancho, marcado por la reciente batalla y cubierto por una fina capa de sudor que brillaba en la penumbra. Se deshizo de su túnica interior, quedando completamente desnudo ante mí, imponente y magnífico como un dios de la guerra tallado en piedra volcánica.

Me levantó en vilo, mis piernas rodeando su cintura instintivamente. Me llevó hacia el lecho de pieles que ocupaba el centro de la cabaña. Cuando mi espalda tocó la suavidad de las pieles de lobo, Youngjae se posicionó sobre mí, sus ojos obsidianos ardiendo con una intensidad que me hizo temblar.

—Anoche te tomé como un rey que sella un pacto —susurró, bajando la cabeza para morder suavemente el lóbulo de mi oreja—, pero hoy te tomo como un hombre que no puede respirar si no estás dentro de sus pulmones.

Sus manos descendieron por mi cuerpo, despojándome de los restos de seda que me cubrían. Cuando quedé desnuda bajo él, la diferencia de nuestras pieles era un contraste erótico: la mía, pálida y suave, propia de una mujer del futuro; la suya, bronceada, curtida por el sol y cruzada por las cicatrices que contaban su historia de dolor.

Comenzó a besarme con una lentitud tortuosa, bajando desde mis labios hasta el nacimiento de mis pechos. Su lengua trazó círculos de fuego alrededor de mis pezones, haciéndolos endurecerse bajo su aliento caliente. Gemí, arqueando mi espalda, buscando más de ese contacto que me hacía olvidar que afuera había un ejército buscándonos.

—Youngjae… por favor —supliqué, mis manos recorriendo sus hombros musculosos, bajando por su espalda hasta apretar sus glúteos firmes.

Él se detuvo un momento, mirándome con una devoción que me hizo sentir la mujer más poderosa de cualquier siglo. Su masculinidad, sólida y vibrante, presionaba contra mi muslo, prometiendo el alivio que mi cuerpo clamaba a gritos.

—Mírame, Yoona —ordenó, su voz bajando a un registro tan grave que lo sentí en mi vientre—. Quiero que recuerdes esto. No hay libros, no hay registros, no hay nadie más en el universo. Solo este momento.

Se posicionó entre mis piernas y, con un empuje decidido y profundo, se hundió en mí. Solté un grito que fue ahogado por sus labios. La plenitud de su entrada me hizo cerrar los ojos, pero él me obligó a abrirlos. Quería la comunión total. No era solo el acto físico; era la fusión de dos eras, de dos almas que habían roto las leyes de la física para encontrarse.

El ritmo empezó lento, cada embestida era una caricia interna que me hacía perder el sentido de la realidad. Youngjae se movía con una cadencia hipnótica, sus músculos tensándose bajo mi tacto. Con cada movimiento, él me susurraba palabras en coreano antiguo, promesas de protección y declaraciones de una posesión absoluta.

—Eres mía… —gruñó, sus estocadas volviéndose más duras, más rápidas—. Ni el tiempo, ni la muerte te alejarán de mí.

El placer empezó a subir como una marea incontenible. Mis uñas se clavaron en sus hombros, dejando marcas rojas que él luciría como condecoraciones. El sudor de nuestros cuerpos nos hacía resbalar, creando una fricción que encendía cada terminal nerviosa de mi piel. Yo no era la virgen asustada de la primera noche; ahora era una mujer hambrienta de su rey, respondiendo a cada uno de sus movimientos con una urgencia que lo volvía loco.

—¡Más! —le pedí, mi voz quebrada por el éxtasis—. ¡No te detengas!

Youngjae rugió, acelerando el ritmo hasta que las pieles bajo nosotros se movían con la violencia de nuestra unión. Su cuerpo golpeaba el mío con una fuerza romántica y salvaje a la vez. Yo sentía que me desintegraba, que mis átomos se mezclaban con los suyos en un estallido de luz que ninguna ciencia del futuro podría explicar.

El clímax me alcanzó primero, una explosión de colores y sensaciones que me hizo arquear el cuerpo y gritar su nombre hacia las vigas de madera. Segundos después, Youngjae se tensó, sus músculos vibrando con una fuerza sobrehumana, y con una última y profunda embestida, se vació dentro de mí, reclamando cada rincón de mi ser.

Nos quedamos allí, jadeando, envueltos en el calor del otro mientras el sudor se enfriaba sobre nuestra piel. Él no se apartó; se quedó sobre mí, su rostro oculto en mi cuello, su corazón latiendo contra el mío como un tambor de guerra que finalmente encontraba la paz.

—Si esto es el exilio —susurró él, besando la marca de mi hombro con una ternura infinita—, que el trono se pudra en sus cenizas. Ya tengo mi imperio aquí.

Pasaron las horas en una bruma de caricias y besos perezosos. En la penumbra de la cabaña, el tiempo ya no era una línea recta, sino un círculo que nos protegía. Pero la realidad siempre termina por llamar a la puerta.

Cerca del mediodía, un silbido agudo de pájaro rompió el silencio del bosque. Youngjae se tensó de inmediato, su mano buscando por instinto la espada que descansaba en el suelo.

—Es el aviso de la guardia de sombras —dijo, levantándose con la agilidad de un depredador. Se vistió rápidamente, recuperando su aura de mando—. Han encontrado a los supervivientes de la explosión. Park está muerto, pero su hijo ha tomado el mando de las tropas del sur. Están peinando el bosque.

Me incorporé, envolviéndome en una de las pieles de lobo. Mi cuerpo aún vibraba por el encuentro, pero mi mente volvió al modo de supervivencia.

—Youngjae, si el hijo de Park está al mando, usará la táctica del cerco de fuego. En la historia de las rebeliones de esta era, los Park siempre prefieren quemar el bosque antes que dejar que el enemigo escape.

Él me miró, y por primera vez, vi una sonrisa de orgullo genuino en su rostro.

—Mi reina estratega. No les daremos esa oportunidad. Mis tropas leales se están reuniendo en el valle de los cedros. No vamos a huir, Yoona. Vamos a contraatacar.

Se acercó a mí y me tomó de las manos. Sus ojos brillaban con una resolución nueva. Ya no peleaba solo por el poder o por el linaje; peleaba por la mujer que había sacrificado todo un milenio para estar a su lado.

—Te dejaré con dos de mis mejores hombres en la cueva detrás de la cascada —dijo—. Es el lugar más seguro. Una vez que el valle esté despejado, volveré por ti.

—No —dije, poniéndome en pie con orgullo—. No me quedé en este siglo para esconderme en cuevas. Sé cómo se mueven las tropas de Park en este terreno. Conozco los puntos ciegos de sus formaciones. Si quieres ganar esta batalla hoy y reclamar tu trono sin más derramamiento de sangre innecesario, me necesitas a tu lado.

Youngjae se quedó en silencio, estudiándome. Vi la lucha interna en sus ojos: el deseo de protegerme frente al reconocimiento de mi inteligencia letal. Finalmente, soltó una carcajada corta y me atrajo hacia él para un beso rápido y posesivo.

—La historia te llamó bruja, pero la verdad es que eres un milagro que no merezco. Está bien. Cabalgarás conmigo. Pero si un solo hombre se acerca a ti a menos de un metro, verás por qué me llaman el Rey de Sangre.

Salimos de la cabaña hacia el aire gélido, dejando atrás el refugio de nuestra pasión para enfrentar el destino de un reino. El humo del palacio aún manchaba el horizonte, pero mientras montaba en el caballo detrás de Youngjae, rodeando su cintura con mis brazos, supe que no importaba lo que dijeran los libros. Estábamos creando nuestra propia leyenda, una escrita con fuego, sangre y un amor que acababa de empezar a quemar.

1
Gianna Viteri
ATENCIÓN, LECTORES… 🔥

Si llegaste hasta aquí, ya sabes una cosa:
esta historia NO es un romance normal.

Aquí no hay príncipes…
hay un rey que destruye todo lo que toca.

Y Yoona…
ella sabe exactamente cómo termina su historia.
💔 Sabe cómo muere el hombre del que se está enamorando.

Ahora dime tú…
👇
¿Lo salvarías… o dejarías que el destino lo destruya?

👀 Lean con cuidado, porque lo que viene en los próximos capítulos…
no todos están listos para soportarlo.

— GIA 💞
DAISY VARGAS
jodeeerrr si siguen a si en menos de un mes estará embarazada son como conejos 🤣🤣🤣
Gianna Viteri: 👀 ¿Crees que sobrevivirá lo suficiente para eso?”
total 1 replies
María Julieta Bello Vera
espectacular capitulo, pero actualice más seguido
Gianna Viteri: Ahhh gracias 😭🖤 lo prometo… pero te advierto, lo que viene se pone MUCHO más intenso 👀🔥 ¿estás lista para lo que el rey va a hacer?”
total 1 replies
Maria Liendo
más capítulos por favor la novela es excelente
Gianna Viteri: GRACIAS 😭✨ comentarios así me motivan demasiado… y créeme, los próximos capítulos van a doler rico 💔😈”
total 1 replies
Vivi Márquez Alarcón
siguiente capítulo por favor 😭😭😭
Gianna Viteri: JAJAJA 😭 ya séee, los dejé en lo peor… pero dime:
¿tú confiarías en el rey… o ya sospechas de él? 👀🩸
total 1 replies
María Julieta Bello Vera
Autora no me deje con la intriga quiero más capitulos 🥰
Gianna Viteri: Ay nooo 😭🥺 me encanta que estés así de atrapada… pero te aviso:
esa intriga solo va a empeorar 😈🔥
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play