—Pablo Santander es un enólogo y bodeguero muy conocido en su pueblo, y un día, rescata a su sobrina Antonella de un orfanato, quien vivió situaciones traumáticas, pero es carismática y sonriente. Con el paso del tiempo, Antonella va viendo la rivalidad en la que se ve involucrada sin desearlo.
Muchos adolescentes/jóvenes inexpertos descubriendo el amor por otro lado.
—<<<Rivalidades, amor, amistad, amor sano, romance, amistad, romance estilo "RyJ", infidelidades, dr, problemas de autoestima, mafia, negocios, realismo, bodegas, viñedos, familia disfuncional, clasismo, amor eterno, etc>>>
—Idioma: español (Argentina)
—Pueblo de Buenos Aires.
—Ambientado en: Junio 2002- Febrero 2006.
—Cantidad de temporadas: 4.
—Duración de capítulos: 45/50 minutos.
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T1 E13
*Antonella hacía expresiones de aguantarse el llanto, luchando por mantener la compostura. Sus ojos se llenaban de lágrimas y su respiración se volvía irregular. En ese momento, Mariano se acercó a ella, preocupado por su estado*
Mariano: ¿Estás bien, Nella? ¿Te dijo algo feo? Decime porque lo mato...
*Antonella, tratando de sonreír a pesar de su tristeza, negó con la cabeza*
Antonella: [suspiro tembloroso] No, no, tranquilo, solo... ¿seguimos bailando?
*Mariano la miró con confusión y preocupación, notando que algo no estaba bien, pero decidido a respetar su espacio*
Mariano: [asintiendo lentamente] Bueno...
*Tomando su mano con ternura, Mariano la guió de vuelta a la pista de baile, Mariano, sintiendo su vulnerabilidad, la sostuvo con más firmeza, tratando de transmitirle su apoyo y consuelo. Los dos se dejaron llevar por la música*
*Por otro lado, Miguel estaba bailando solo, disfrutando de la música. Sin querer, chocó con una chica por detrás, haciendo que se le cayera la bebida en la ropa. El líquido oscuro manchó su camiseta, pero ella no pareció molestarse*
Miguel: [alarmado] ¡Uh, perdoname!
Luli: No pasa nada, la culpa fue mía que no te vi...
*En ese momento, sus ojos se encontraron y, por un instante, el tiempo pareció detenerse. Ella era una chica de estatura algo baja, con cabello castaño teñido de rubio y ojos castaños que brillaban bajo las luces del festival*
Miguel: [sonrisa tímida] Hola...
Luli: [sonriendo dulcemente] Hola...
Miguel: Perdoname, andaba distraído...
Luli: [riéndose suavemente] Sí, me di cuenta...
*La risa de Luli era como una melodía, y Miguel no pudo evitar sentirse atraído por su encanto*
Miguel: ¿Cómo puedo compensarte?
Luli: Con nada, tranquilo...
Miguel: ¿Cómo te llamás? No te vi nunca por acá...
Luli: [sonrisa] Soy Lourdes. Me dicen Luli.
Miguel: Ah, Luli...
Luli: No me viste nunca porque me la pasaba encerrada en mi casa.
Miguel: [tono encantador] Ay, con lo lindo que es el pueblo, eh...
Luli: ¿Ah, sí?
Miguel: Sí, y si querés te lo puedo demostrar...
Luli: ¿Cómo?
Miguel: [sonriendo] Puedo hacerte un tour...
Luli: Me encantaría, pero tengo novio. Y no tarda en salir del baño...
*Miguel sintió una punzada de decepción, segundos después, se aparece el novio de Luli, con una notable expresión de molestia en su rostro*
Manuel: [tono acusador] ¿Qué hacés hablando con este?
Luli: Nada, solo estábamos charlando...
Manuel: Veo que ni sola puedo dejarte 2 minutos porque ya andás coqueteando con otro...
Miguel: [interviniendo con firmeza] Pará, ¿qué decís? Es mentira.
Manuel: Vos no te metas, estoy hablando con mi novia.
Luli: Yo no estaba coqueteando, te lo juro...
Manuel: Ay, ¿sabés qué? Me cansé de escucharte, vamos.
*Manuel la agarró del brazo con brusquedad y comenzó a llevársela de allí. Luli miraba a Miguel con una mezcla de disculpa y tristeza en sus ojos. Miguel, por su parte, los miraba con preocupación y enojo*
Miguel: Ey, ey, no hace falta que la trates así. Solo estábamos hablando.
Manuel: [mirando a Miguel con desprecio] No es tu problema. Ocupate de tus cosas.
*Luli, sintiéndose humillada y atrapada, dejó que Manuel la arrastrara, pero no sin antes lanzar una mirada de disculpa a Miguel. Miguel, impotente, observó cómo se alejaban, con preocupación y enojo*
*Mientras Manuel y Luli se alejaban, Miguel se quedó pensando en la breve pero intensa conexión que había sentido con Luli*
*Por otro lado, Antonella se estaba yendo con su familia, mientras que en dirección contraria se estaban marchando Malena y su madre, Sandra. Sin querer, Sandra chocó ligeramente con Antonella, causando un pequeño tropiezo*
Antonella: Uy, perdón...
Sandra: No, perdoname vos...
*De repente, Sandra la reconoció y se quedó sorprendida, sus ojos se abrieron ligeramente. Pablo y Gina, al notar la reacción de Sandra, se sintieron incómodos. Antonella también se sintió un poco rara ante la mirada fija de Sandra*
*Malena, observando la interacción, miraba a Sandra y a Antonella, muy confundida por la situación*
Pablo: Ehh... Antonella, dale, vamos...
*Pablo tomó suavemente la mano de Antonella y la guió despacio, alejándola de allí. Antonella, aún con confusión, se quedó mirando a Sandra mientras se alejaban*
*Sandra también se quedó observando a Antonella hasta que se fue*
Antonella: ¿Quién era esa mujer, tío?
Pablo: [titubeando con nervios] La madre de esa chica... ¿no la viste?
Antonella: Pero lo digo por cómo me quedó mirando... Como sorprendida...
Gina: Seguro de lo linda que sos...
*Antonella rió, tratando de dejar de lado su confusión*
Antonella: A ver, tampoco exageremos...
Gina: [sonriendo] No exagero, nena, es así...
*Antonella sonrió, sintiéndose un poco mejor, aunque la curiosidad sobre la reacción de Sandra aún la intrigaba*
*Rato más tarde, en la casa de Malena, ellas entraban a la casa. Malena estaba pensativa y confundida, pensando en el encuentro*
Malena: Mamá...
Sandra: Decime, Malena...
Malena: ¿De dónde conocés a Antonella vos?
Sandra: [titubeando] Eh... ¿Antonella? ¿Quién es Antonella?
Malena: La chica con la que te cruzaste...
Sandra: Ah... De ningún lado, ¿por?
Malena: ¿Y por qué te quedaste mirándola así?
Sandra: [nerviosa] Por nada, es que no entendía quién era, hasta que después caí en que era la sobrina de Santander...
Malena: [pensativa] Me llamó la atención algo...
Sandra: ¿Qué?
Malena: Tu parecido con ella.
*Sandra se desconcertó, pero intentó disimular*
Sandra: ¿Parecido? ¿Vos decís?
Malena: [asintiendo lentamente] Sí, ustedes dos se parecían más que vos y yo...
Sandra: Para nada pienso que se parezca a mí. Capaz tenés sueño y por eso ves cosas que nada que ver...
Malena: Mamá...
Sandra: Hija, me quiero acostar, vengo muerta.
*Sandra se alejó rápidamente, dirigiéndose a su habitación, dejando a Malena sola en la sala. Malena, sintiéndose frustrada, levantó la voz*
Malena: ¡Mamá... no terminamos de hablar! ¡Mamá!
*Sandra cerró la puerta de su habitación, dejando a Malena con sus pensamientos. Malena se quedó en el medio de la sala, sintiéndose más confundida y frustrada que nunca*
*Por otro lado, la familia Santander estaba llegando a su casa después de una noche larga en el festival. Al entrar, se quitaron los abrigos y las dejaron sobre un colgador en la entrada*
Gina: [bostezando] Yo me voy a dormir porque vengo muerta...
Antonella: Yo también, tanto bailar toda la noche...
Lorenzo:Sí, ya sabemos con quién.
Pablo: [reprendiéndolo suavemente] Lorenzo...
*Antonella se estaba por ir a su cuarto, pero Pablo la detuvo con un gesto*
Pablo: Antonella, vení un segundo, por favor...
Antonella: [girándose, curiosa] ¿Qué pasa, tío?
Pablo: [indicando la cocina] Vení, quiero hablar con vos.
*Ambos se dirigieron a la cocina*
Antonella: Decime, ¿qué pasa?
Pablo: Tuviste una actitud muy rara en el festival. Y no te dije nada para no arruinar el momento, pero creo que vos sabés bien de qué hablo...
*Antonella bajó la mirada, mostrando arrepentimiento en su rostro*
Antonella: Perdón, tío...
Pablo: No pasa nada, solo quiero saber por qué lo hiciste.
Antonella: Porque... Porque estaba con Mariano...
Pablo: ¿Y qué tiene?
Antonella: Bueno, él... no sabe que yo soy de la familia Santander...
Pablo: ¿Por qué no lo sabe?
Antonella: Todavía no me atreví a decírselo... Con todo esto de la rivalidad...
Pablo: Ah, entiendo...
Antonella: [voz temblorosa] Perdoname, tío. Fue una reacción impulsiva, no quise...
Pablo: Está bien, tranquila...
Antonella: [mirándolo con ojos llenos de culpa] ¿Me perdonás?
Pablo: Sí, sí, no pasa nada. Solo... solo un consejo.
Antonella: ¿Qué?
Pablo: No podés sostener una relación a base de ocultamientos. No quiero meterme, pero yo solo te digo mi opinión...
Antonella: Gracias...
*Antonella se fue de la cocina, sintiéndose triste y reflexiva*
*Rato más tarde, en la casa de Malena, ella estaba sin poder dormir, dando vueltas en su cama, abrumada por sus pensamientos. Finalmente, se levantó y se dirigió al espejo en su habitación*
*Al mirarse en el espejo, su expresión reflejaba desaprobación y tristeza*
Malena: (Ya estoy harta, siempre me veo en el espejo y jamás veo una mejoría, solo veo una imagen cada vez peor...)
*Con un suspiro de frustración, salió de su cuarto y bajó las escaleras, sus pasos resonando en la casa silenciosa. Se dirigió a la cocina, moviéndose lentamente*
*Al llegar a la cocina, abrió la heladera y empezó a sacar varias cosas: postres, dulces y un pedazo de torta. Las colocó sobre la mesa y se sentó, con tristeza y ansiedad*
*Con movimientos rápidos y descontrolados, empezó a comer, llevándose un poco de cada cosa a la boca, tratando de llenar el vacío que sentía*
Malena: (No podía parar... ¿por qué no podía? No era tan difícil, o capaz que sí...)
*Sus lágrimas amenazaban con salir mientras seguía comiendo. Finalmente, terminó de comer y sintió una ola de culpa abrumadora*
Malena: Ay, Dios, soy un desastre...
*Llenándose de remordimiento, se levantó de la mesa y se dirigió al baño. Al llegar, se encerró allí*
*En la casa de los Santander, ya era de madrugada. Pablo, incapaz de conciliar el sueño, prendió la luz del comedor. Comenzó a dar vueltas por todo el living y comedor, inquieto*
*Cada tanto se sentaba en el sillón, o en el suelo, solo para levantarse de nuevo y seguir dando vueltas. Así estuvo por aproximadamente cinco minutos, perdido en sus pensamientos*
*De repente, Gina apareció, en pijama, sus ojos entrecerrados por el sueño y la confusión*
Gina: ¿Pablo...?
*Pablo se volteó rápidamente, nervioso al verla*
Gina: [preocupación] Me levanté al baño, vi la luz prendida y quise venir a ver... ¿qué pasa?
Pablo: Nada...
Gina: Uno no se levanta a las 2 de la madrugada por nada...
Pablo: No pasa nada, simplemente no puedo dormir...
Gina: ¿Por qué no? ¿Tenés insomnio?
Pablo: No, pero... sí, es por eso...
Gina: Pablo, no me mientas... ¿por qué es? Dale, decime.
Pablo: Ir al festival ese me descolocó un poco...
Gina: ¿Por lo de Antonella?
Pablo: [suspirando profundamente] Sí, pero... no solo por eso...
Gina: [confundida] ¿De qué hablás?
*Se quedaron en silencio unos segundos*
Gina: Basta con verte a la cara y mirarte a los ojos para ver qué pasa. La viste, ¿no?
Pablo: [tono melancólico] ¿Cómo no verla? Es la mujer más deslumbrante de la fiesta...
Gina: Pablo, mirá, aferrarse al pasado no es bueno. Sí, entiendo que tuvieron una historia, pero eso ya fue...
Pablo: Es que no puedo sacarme de la cabeza su expresión.
Gina: ¿Expresión? ¿No me habías dicho que era deslumbrante?
Pablo: Sí, pero así de bella como estaba, se la veía tan triste... Una mirada con tanta tristeza... Y si ella está mal, yo estoy mal. Yo quiero que sea feliz...
Gina: [suspiro] Parecés de esos viejos que viven en el pasado.
Pablo: Vos sos mayor que yo así que...
Gina: [sonriendo] Bueno, porque soy mayor y tengo experiencia, te digo que me hagas caso.
*Se quedaron en silencio unos segundos más*
Gina: Ahora, a dormir, dale. Que después no te querés levantar...
*Pablo suspiró, aceptando la realidad, y se dirigió a su habitación*
*Al día siguiente, Antonella bajaba las escaleras con una sonrisa en el rostro, lista para desayunar*
Antonella: [entusiasmo] ¡Hola, familia!
*Lorenzo la miró con una expresión de enojo, su actitud claramente hostil*
Lorenzo: ¡Y se da el tupé de decirnos así!
Antonella: [confundida] ¿Por qué decís eso?
Lorenzo: Ya le conté a papá lo que anduviste haciendo ayer...
Antonella: ¡Buchón! ¡Eso no se hace!
Pablo: [molesto] Antonella, vos y yo habíamos hablado.
Antonella: Es que estábamos pasando un momento muy especial, no podía cortar el chorro de raíz, ¿me entendés?
Lorenzo: [desprecio] Todo por ese delincuente.
Antonella: [alzando la voz] Basta de hablar así de él.
Lorenzo: ¿Te recuerdo lo que hizo?
Antonella: ¡Ni sabés si fue él, dejá de acusarlo!
Lorenzo: Nah, bueno, pensé que eras más viva. Pero resultaste ser más tonta de lo que yo pensaba...
Antonella: [furiosa] ¡Tonto vos!
Pablo: ¡Chicos, por favor!
Lorenzo: Decíselo a ella, que anda defendiendo a su enamorado.
Antonella: Ay, ¿sabés qué? Me tenés cansada. Ya me sacaste las ganas de desayunar. Chau.
*Antonella se dio la vuelta y salió del comedor, su enojo evidente en cada paso*
Pablo: [mirando a Lorenzo con desaprobación] Tanta insistencia en el tema, eh...
Lorenzo: Ella lo merece, por traidora.
*Pablo suspiró*
*Rato más tarde, Antonella entraba a la cafetería y, para su sorpresa, vio a Mariano muy cerca de Malena. Su corazón se aceleró con una mezcla de celos y enojo. Caminó decidida hacia ellos, con una sonrisa tensa en el rostro*
Antonella: [colocando su mano en su antebrazo] ¡Pido gancho!
*Mariano y Malena la vieron con confusión, sorprendidos por su repentina aparición*
Antonella: Hola, ¿qué onda?
Mariano: [preocupado] ¿Qué te pasa, estás bien?
Malena: [confusión] ¿Te golpeaste la cabeza?
Antonella: No, era para que me vieran... estaban tan concentrados en... eso que hacían...
Mariano: ¿Cómo? No te entiendo...
Antonella: Ay, no te hagas el tonto, los acabo de ver, ahí, cerquita uno del otro...
Malena: A ver, chiquita, él es mi amigo. ¿Y por qué tan nerviosa? ¿Yo tendría que decirle algo a él?
Antonella: No me quieras hacer pisar el palito, te lo advierto...
Mariano: Me perdí, no sé de qué hablan...
Antonella: ¿Te pensás que no sé que querés con Mariano?
*Malena se echó a reír, disfrutando de la reacción de Antonella*
Malena: Ah, lo que faltaba. ¡Encima, celosa e insegura! Igual, te entiendo, en tu lugar, siendo vos, también lo estaría...
*Malena se fue de allí con una sonrisa triunfante, y en ese momento, Miguel estaba entrando a la cafetería. Antonella, todavía enfadada, se quedó mirando a Mariano*
Antonella: ¿Qué me acaba de decir esta tonta? ¿Se le soltaron las tuercas o qué?
Mariano: [intentando calmarla] Nella, dejala...
Miguel: ¿Qué pasa acá, chicos?
Antonella: Me tiene harta la frívola esa. Pareciera que el flequillo ese le tapa el único dedo de frente que tiene.
Mariano: Antonella...
Antonella: ¿Qué?
Mariano: Anoche me quedé con una duda...
Antonella: ¿Cuál?
Mariano: ¿Por qué el idiota de Lorenzo te trató así anoche? Parecía como tu hermano.
*Antonella se puso nerviosa, evitando la mirada de Mariano*
Antonella: No sé, andá a saber...
Mariano: Antonella, no es por nada, pero siento que me ocultás bastantes cosas.
Antonella: ¡Para nada!
Miguel: Chicos...
Antonella: ¿Qué pasa, Lito?
Miguel: ¿Vieron a esa chica nueva?
Antonella: [confundida] ¿Qué chica?
Miguel: Luli se llamaba.
Mariano: Ni idea... Capaz es esa sobrina de Pablo Santander, que nadie sabe quién es.
*Antonella puso los ojos como platos, sintiéndose aún más nerviosa*
Miguel: [asintiendo, nervioso también] Sí, de seguro...
Mariano: De todas formas, no te recomiendo engancharte con un Santander. Son bastante desleales y traicioneros...
*Antonella hizo una expresión de tristeza, sintiendo un nudo en el estómago*
Miguel: Sí, capaz tengas razón...
Antonella: Será mejor que me vaya...
Mariano: [preocupado] ¿Estás bien?
Antonella: Sí... solo me siento algo enferma y no quiero contagiarte...
Mariano: Uhh, bueno, recuperate, ¿sí? Nos hablamos por teléfono.
Antonella: [asintiendo] Dale...
*Antonella se alejó rápidamente, su corazón latía con fuerza*
*Mariano y Miguel la observaron mientras se iba, ambos preocupados pero Mariano sin entender lo que estaba pasando*
Mariano: Algo raro pasa con ella...
Miguel: [nervioso] Ehh... ¿sí? ¿Te parece?
*Ambos se quedaron en silencio*
*Rato más tarde, Malena estaba haciendo ejercicio, corriendo por el parque. Ya llevaba corriendo una hora y se empezaba a sentir muy mareada, así que se detuvo, tocándose la cabeza mientras veía borroso*
*Segundos después, se cayó hacia atrás, muy mareada, y cerró los ojos por unos momentos. Cuando los abrió lentamente, un chico de unos 18 años, con vestimenta simple (pantalones azules y camiseta blanca) y ojos castaños, se acercó a ella preocupado*
Dani: [ofreciéndole la mano] Nena, ¿estás bien?
*Malena lo miró unos segundos, cautivada por sus ojos y su sonrisa amable, pero su confusión y miedo tomaron control*
Malena: [asustada, pegando un grito] ¡No me vayas a robar, que no traigo nada!
Dani: [sorpresa y un poco de ofensa] ¿Tengo pinta de que te voy a robar? ¡Solo te quería ayudar!
*Malena lo miró fijamente, aún asustada pero notando la sinceridad en sus ojos*
Dani: Típico de ricos, los querés ayudar y te pagan así...
*Dani le volvió a ofrecer la mano, y esta vez, Malena, aún algo confundida, se la dio*
*Él la ayudó a levantarse con cuidado, sus manos firmes pero gentiles*
Malena: Gracias...
Dani: Dani... Dani me llamo.
Malena: [sonrisa tímida] Yo soy Malena...
Dani: ¿Qué te pasó? ¿Te caíste?
Malena: ¡No! ¿Sabés que no? ¡Me acosté en el piso, es un pasatiempo que tengo, y me agarra los Jueves!
Dani: [riendo suavemente] Uy, bueno, ese carácter. Encima que solo te quería ayudar...
Malena: ¿De qué me vas a ayudar vos? Si yo no te conozco de nada, sos un extraño.
Dani: No hace falta conocer a alguien para ser buena gente y ayudar.
*Ambos se quedaron en silencio unos segundos*
*Dani la sujetó suavemente, notando su palidez*
Dani: ¿Estás bien? Estás más blanca que un papel...
Malena: ¡Sí, estoy bien! Y agradecería que no me toques, ¿sí?
Dani: Ay, ¿pero por qué sos tan arisca? Te quiero ayudar, nada más...
*Malena suspiró, su enojo cediendo ante la amabilidad de Dani. Había algo en su mirada y su tono que la hacía sentir un poco más segura*
*Dani la ayudó a caminar, dirigiéndola hacia un tronco cercano para que pudiera sentarse. Sus pasos eran lentos, y el contacto, aunque mínimo, era reconfortante*
Dani: Sabés, a veces un poco de ayuda no está de más. No muerdo, lo prometo.
Malena: Bueno, capaz que no muerdas, pero eso está por verse.
*Ambos rieron suavemente*
*Después de un momento, se sentaron sobre el tronco*
Malena: Ay, ¿por qué me senté acá? Se me va a ensuciar toda la ropa.
Dani: De nada por la ayuda, eh.
Malena: Ehh, gracias, pero yo no te lo pedí.
Dani: [risa suave] ¿Puedo saber el nombre de la señorita mal llevada?
Malena: [rodando los ojos] Ah, encima chistoso. Malena me llamo, Malena Graziani, ¿no me conocés?
Dani: Si te conociera no te estaría preguntando tu nombre...
Malena: ¿Y vos te llamabas...?
Dani: [sonriendo] Daniel, me dicen Dani.
Malena: Ahh, entiendo... ¿de verdad no me conocés?
Dani: De verdad, no te conozco de nada...
Malena: Qué ignorante, ¡todo el mundo me conoce!
Dani: [sonrisa divertida] ¿En serio? ¿Hasta los brasileños? ¿Hasta los canadienses?
Malena: [hartazgo] Era una forma de decir.
Dani: Ya sé, estoy jugando. ¿Siempre sos así de malhumorada y mal llevada?
Malena: Con gente que no conozco, sí.
Dani: Bueno, a mí me pone de buen humor. ¿Querés alguna fruta? Tenés carita de hambre...
Malena: Ehh... ¡No! No me hace falta, gracias...
Dani: No, insisto...
Malena: [suspirando, resignada] Pero... Uff...
*Dani sacó una banana de una bolsa y se la ofreció. Malena la tomó y empezó a comer rápidamente, su hambre evidente*
Dani: Se ve que estabas hambrienta...
Malena: Sí... Muchas gracias. Ahora voy a ver la forma de tomarme un taxi, para volver. Me siento muy mareada y agotada...
Dani: ¿No querés que yo te lleve?
Malena: Ehh... no, gracias, no te conozco...
Dani: [sonrisa amable] Dejá de ser tan desconfiada y aceptá la ayuda...
*Malena miró a Dani por un momento, sopesando sus opciones, y finalmente aceptó*
Malena: Bueno, está bien. Gracias...
*Entonces él se agachó de espaldas a ella, y ella se confundió*
Malena: ¿Qué hacés?
Dani: Dale, subite, te llevo a caballito.
Malena: ¡Ay, no! ¡Te vas a lastimar!
Dani: ¡Dale, dale! ¡Vos te subís y me vas guiando hasta tu casa! ¿Te parece?
Malena: [suspiro, rindiéndose] Bueno, está bien...
*Malena se subió encima de él, y él se adaptó a su peso con facilidad. Ella lo abrazaba por detrás, sintiendo una extraña pero reconfortante energía al hacerlo*
*Mientras caminaban, Malena sentía una conexión inesperada con Dani, una mezcla de seguridad y calidez. Dani, por su parte, caminaba con determinación*
*Por otro lado, Miguel andaba en auto, dirigiéndose al mercado. Mientras esperaba en un semáforo en rojo, vio a Luli adelante suyo, con un limpia vidrios en la mano. Intrigado, estacionó el auto y salió, confundido*
Miguel: ¿Vos acá?
Luli: [sonriendo] ¡Eh, usted otra vez!
Miguel: No pensé encontrarte acá...
Luli: Así es el destino, vio...
Miguel: Te llamabas Luli, ¿no?
Luli: La misma, usted era... Miguelito...
Miguel: El mismo, sí...
Luli Qué suerte volverlo a encontrar, qué causalidad...
Miguel: [corrigiendo suavemente] "Casualidad"...
Luli: [riéndose] No me corrija, no sea malo...
Miguel: Tratame de vos, me haces sentir uno de esos jefes de oficina malhumorados...
*Luli soltó una risa, disfrutando de la conversación*
Luli: Sos cómico, pichón...
Miguel: ¿Y cómo te fui a encontrar acá? ¿Qué hacías?
Luli: [tono resignado] Limpiando vidrios, de algo hay que comer, ¿no?
Miguel: Ay, no tenía idea...
Luli: Es más, ya que estamos, ¿no querés que le pase una lavadita a tu auto?
Miguel: [dudando] Ay, no sé...
Luli: [insistiendo con una sonrisa] Dale, no seas malo...
*Miguel sonrió y asintió con la cabeza*
Miguel: Bueno, dale...
*Luli sonrió contenta y se dirigió al auto de Miguel. Con movimientos rápidos y eficientes, le echó agua con jabón a los vidrios y le pasó el trapo, mientras Miguel la miraba con una sonrisa*
*Segundos después, Luli terminó su trabajo*
Luli: Listo el pollo, 2 pesos serían...
*Miguel sacó su billetera y extrajo un billete, junto con un papel en el que anotó algo. Luli lo miraba, confundida, mientras él le entregaba un billete de 5 pesos junto con el papelito*
Luli: ¿Qué? Pero... yo dije 2...
Miguel: Lo sé, tomalo como... una ayuda de un amigo...
Luli: [sonrisa intrigada] ¿Amigo?
Miguel: Claro...
*Luli sonrió y miró el papelito, todavía confundida*
Luli: ¿Y esto?
Miguel: Mi número, viene con la ayuda incluida...
Luli: Te agradezco un montón, pero tengo marido yo...
Miguel: [sorprendido] ¿Marido? ¿Qué edad tenés?
Luli: [sonrisa triste] 18, sí, es muy joven, pero fue arreglado...
*Miguel reaccionó con indignación y confusión, tratando de procesar la información*
Luli: Bueno, si eso es todo, siga adelante, nomás...
Miguel: Bueno, Luli, cuidate...
Luli: [sonrisa cálida] Vos también, campeón...
*Miguel se estaba yendo y, antes de irse, notó un moretón en la cara de Luli. La miró con confusión y preocupación mientras se alejaba en su auto*
*Luli lo vio irse, con una sonrisa que no alcanzaba a ocultar el dolor en sus ojos*
*Por otro lado, Antonella estaba paseando por ahí cuando se cruzó con Lucas. Lucas sonreía de forma provocadora mientras Antonella estaba defensiva y molesta*
Lucas: Miren a quién tenemos acá...
Antonella: [enojada] Mirá, vos.
Lucas: [sonrisa burlona] ¿Qué te contás, chinita?
Antonella: Dejame en paz, cerebro de mercurio.
*Lucas soltó una risa, sorprendido*
Lucas: Ah, bueno, ingeniosa para insultar...
Antonella: [impaciencia] ¿Qué querés?
Lucas: Solo quería invitarte a una 'party' que va a hacer Malena en su piscina.
Antonella: [incredulidad] ¿A mí me querés invitar?
Lucas: Sí... siento que fui un tarado con vos y te quiero pedir disculpas...
Antonella: Mirá, principito, a mí no me interesa ir a una fiesta de ricos estirados igual que vos.
Lucas: Qué lástima, porque va a estar Mariano...
Antonella: [sorprendida, levantando una ceja] ¿En serio?
Lucas: Sí. ¿Entonces qué decís? ¿Aceptás?
*Antonella dudó unos segundos, pensando en Mariano y en lo que significaría verlo en la fiesta. Finalmente, asintió con la cabeza*
Antonella: Bueno, dale.
Lucas: Copado, te aseguro que lo vas a pasar RE bien.
*Antonella lo miró con confusión y un poco de enojo, sospechando de sus verdaderas intenciones, pero la curiosidad y el deseo de ver a Mariano prevalecieron*
*Antonella se quedó mirándolo mientras se alejaba, sintiendo una mezcla de anticipación y desconfianza*
*Por otro lado, Malena y Dani llegaron a la casa de Malena. Malena se bajó de encima de Dani, acomodándose el cabello y la ropa*
Malena: [señalando la casa] Es acá...
Dani: Ah, bueno... Linda casa...
Malena: [sonrisa tímida] Gracias, y mil gracias por haberme ayudado...
*Dani le devolvió la sonrisa*
Dani: No fue por nada, enojona. ¿Malena, verdad?
Malena: Sí, Malena.
Dani: Ojalá volver a cruzarte pronto...
Malena: Lo mismo espero...
*Entonces Dani, en un gesto espontáneo, le dio un beso en la mejilla. Malena se ruborizó ligeramente, sorprendida*
*La mamá de Malena observaba toda la situación por la ventana, con disgusto evidente en su expresión*
Dani: Cuidate, nos vemos...
*Dani se alejó de allí con una sonrisa, y guiñándole un ojo, mientras Malena lo miraba irse, sintiendo una sensación de nervios inexplicable*
*Rato más tarde, Antonella iba caminando por la calle. De repente, se cruzó con Dani, quien también parecía estar paseando por la zona. Ambos se quedaron mirándose con confusión*
*Antonella frunció el ceño, tratando de reconocerlo, mientras Dani la miraba con la misma curiosidad*
Antonella: Vos...
Dani: [confundido] ¿Nos conocemos de algún lado?
*Antonella se sorprendió al escuchar su voz y reconocerlo*
Antonella: No puede ser... ¿Dani?
Dani: ¿Antonella? ¡Sos vos!
*Ambos se alegraron al verse y se abrazaron con entusiasmo*
Antonella: [emoción] ¡No lo puedo creer, te encontré!
*Ellos se seguían abrazando, eufóricos y felices por el inesperado reencuentro*