Carolina creía haber encontrado el amor de su vida y estaba dispuesta a dejarlo todo por él pero lo único que recibió fue una fuerte decepción.
Manuel llegó a mostrarle que no siempre el primer amor es el único y que en la vida siempre hay una nueva oportunidad para amar.
NovelToon tiene autorización de Katerine Pulgarín Taborda para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo XIII
Al día siguiente Carolina se despertó con los ojos muy hinchados de llorar, su madre estaba con ella acostada en la cama, nunca la había sentido tan cercana, y verla ahí la llenó de alegría, al menos sabía que en esos momentos no estaría sola.
Lucrecia al sentir que su hija se levantó de la cama, se despierta y le dice:
-Cómo te sientes hija-
-Igual mamá, pero tengo que ir a la casa textil, hoy Manuel me entrega mi cargo-
-Lo se hija, tu tío Antonio me contó, pero estas segura que puedes ir en esas condiciones-
-Si mamá, quizás hoy tengo mi última oportunidad con él y no pienso desaprovecharla, no estoy dispuesta a perderlo tan fácilmente-
-Esta bien hija, hazlo intenta recuperar a Manuel, si quieres te acompaño a la empresa-
-Si mamá me gustaría tenerte cerca, voy a avisarle a Cintia ella también viene con nosotras-
Carolina estaba decidida, iba a jugar su última carta, no se iba a dar por vencida tan fácilmente.
Ella salió de su habitación y fue a buscar a Cintia quien ya estaba lista para ir a la empresa.
-Hola Caro, como amaneciste, te sientes mejor-
-Si amiga, estoy decidida hoy voy a hablar con Manuel de mis sentimientos por él, creo que es.mi última oportunidad-
-Eso amiga, no te des por vencida, la verdad Manuel es una belleza de hombre aún no entiendo cómo pudiste rechazarlo- dice Cintia sonriendo.
Carolina le responde a la sonrisa y le dice:
-Vamos a desayunar, ya es tarde y nos esperan en la casa textil-
La familia completa desayuno en el comedor, minutos después Carolina, Cintia y Lucrecia salieron de la mansión rumbo a la empresa.
En la casa textil…
Todo estaba preparado para entregarle el cargo a Carolina, Manuel estaba en la sala de juntas con su padre y con Samanta que desde que había conocido a Carolina no se despegaba de su prometido, ella sabía que Manuel la amaba y no se quería arriesgar a perderlo todo; allí también las esperaban los gerentes de área, los diseñadores y los accionistas.
Minutos después...
Carolina y sus acompañantes llegaron a la casa textil, seguía tal cual su padre la había fundado, a ella le causaba mucha ilusión ver que todo lo que su padre había creado con tanto trabajo estuviese bien, además tenía un amor que recuperar, era el día más importante de su vida.
-Carolina, Lucrecia, señorita Cintia, un placer saludarlas- dice Antonio con una enorme sonrisa- discúlpame hija sino fui a recogerte ayer al aeropuerto, tenía asuntos que tratar-
-No te preocupes tío, me da mucho gusto ver qué estás bien- le responde Carolina dándole un abrazo-
-Manuel, Samanta buenos días- dijo Carolina
-Bienvenida Carolina, tomen asiento por favor, empecemos con la reunión- respondió Manuel.
La reunión transcurrió en total calma, Manuel entregó a Carolina cada uno de los balances correspondiente a los años que él se había hecho cargo de la compañía, la listas de clientes y todo el papeleo en orden, la verdad Manuel había hecho un excelente trabajo, las ventas habían mejorado considerablemente.
En toda la reunión él se mantuvo muy serio, se puede decir que distante, esto a Carolina le dolía profundamente, pero ella no se iba a dar por vencida.
El momento había llegado, Manuel entregó a Carolina el cargo de presidente de la empresa.
-Carolina desde este momento te entrego el cargo de presidente en tus manos, espero que lleves la casa textil a otro nivel, se que queda en buenas manos, tu padre debe estar muy orgulloso de ti en estos momentos-
-Gracias Manuel, por apoyarnos todos estos años y por el buen trabajo que hiciste con la casa textil-
Los asistentes a la reunión empezaron a aplaudir, brindaron por el éxito de la nueva presidente y empezaron a retirarse a continuar con sus labores, Lucrecia, Cintia y Antonio decidieron hacer un recorrido por las instalaciones de la empresa, en la sala de juntas quedaron Carolina, Manuel y Samanta.
-Carolina, aprovecho esta oportunidad para entregarte la invitación a nuestra boda- dice Samanta
-Gracias, ahí estaré- dice Carolina fingiendo una sonrisa.
-Samanta te molestaría dejarme un momento a solas con Manuel, necesito resolver algunas dudas-
-No hay problema- dice con enfado- mi amor- se acerca y lo besa- te veo en un rato-
-Está bien Sam nos vemos- le dice respondiendo al beso.