NovelToon NovelToon
Cadenas De Sangre Y Secretos

Cadenas De Sangre Y Secretos

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor-odio / Amor de la infancia
Popularitas:262
Nilai: 5
nombre de autor: yamiiy

Dos familias unidas por años de amistad se ven divididas por mentiras, celos y amores prohibidos. En el corazón de la tormenta: dos gemelos que deberían ser inseparables, pero que se convierten en enemigos por el cariño de todos y el amor del mismo chico; dos hermanos que ocultan sus sentimientos tras máscaras de dureza y crueldad; y un mundo donde la lealtad se paga con sangre y el amor se castiga con silencio. Un final que romperá todas las cadenas.

NovelToon tiene autorización de yamiiy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

— Fuego oculto entre enemigos

Mientras tanto, la relación entre Damián y Alessandro estaba al borde del abismo. Había regresado Sofía, una exnovia de Alessandro, hija de un poderoso aliado de los Moretti. Ella era hermosa, perfecta en cada gesto, segura de sí misma, y no dejaba de buscarlo. Le sonreía con esa calidez que parecía prometerle todo, le recordaba los viejos tiempos, los eventos sociales que compartían, los planes que alguna vez tuvieron juntos. Y Alessandro, para mantener las apariencias, para no levantar sospechas ni poner en riesgo los acuerdos entre las familias, la dejaba hacer. Le devolvía las sonrisas, le ofrecía el brazo, la acompañaba por los senderos del jardín como si nada más importara.

Una tarde, Damián los encontró así: caminando despacio, ella abrazada al brazo de Alessandro, la cabeza casi apoyada en su hombro, riéndose de algo que él había dicho. La sangre le hirvió en las venas de golpe, caliente y amarga.

—¿Te diviertes, idiota? —le gritó, con los ojos llenos de fuego que no podía contener—. ¿Así que ya encontraste a alguien que te quiera como tú quieres ser querido? ¿Alguien que no tengas que esconder?

Alessandro soltó a Sofía de mala gana, con un gesto tenso, y lo miró con una mezcla de advertencia y cansancio.

—No digas tonterías —le respondió con voz baja—. Es solo una amiga. Solo negocios. Tú lo sabes.

—¡Claro que sí! —se burló Damián, con la voz quebrada por la rabia—. ¡Negocios y besos y todo lo que quieras! ¡Mientras yo me escondo como un ladrón! Mientras yo tengo que esperar a que anochezca y no me vea nadie para poder estar contigo. Verdad.

Sofía se acercó unos pasos, mirando de uno a otro con curiosidad y cierta confusión, y le preguntó a Alessandro con suavidad:

—¿Qué pasa? ¿Hay algún problema?

Alessandro la miró, le dedicó una sonrisa tranquila y le respondió:

—No pasa nada, princesa. Es solo un conocido. ¿Podrías esperarme adentro de la casa, por favor? En un momento me junto contigo.

Sofía, con su perfecta sonrisa y sin mostrar señal de molestia, asintió con elegancia.

—Bien. Te espero.

Cuando se alejó lo suficiente, Damián quiso ocultar lo que sentía, pero Alessandro se acercó y le susurró con voz suave, solo para que él lo escuchara:

—Tranquilo. Tú eres mi pajarito favorito, bebé. No hay nadie más.

Pero esas palabras, en lugar de calmarlo, parecieron encenderlo aún más. Damián se abalanzó sobre él y empezó a pegarle, con los puños cerrados, con rabia contenida, como si cada golpe pudiera borrar la imagen de ellos dos juntos. Alessandro no se quedó quieto: se defendió, y pronto estaban peleando a golpes de verdad, puños contra puños, rabia contra rabia, heridas viejas sumándose a las nuevas. Se empujaron, tropezaron, y terminaron en el césped, cansados, con la respiración entrecortada y las ropas arrugadas.

Alessandro lo sujetó por el cuello, pero no para lastimarlo, sino para sostenerlo, para que dejara de luchar contra él y lo mirara. Y entonces lo besó, con una furia desesperada, como si quisiera devorarlo y a la vez protegerlo de todo el mundo.

—¡Eres mío! —le gritó contra la boca, con los ojos brillantes y la voz ronca—. ¡Solo mío! ¡Y que venga todo el mundo y lo vea si quieren! No me importa. No me importa nada más que tú.

Esa noche, estando solos, se entregaron el uno al otro con una intensidad que venía acumulándose desde hacía días. Se buscaban con desesperación, marcándose, dejando claro que nadie más podía ocupar el lugar del otro. Cada caricia era también una reclamación, cada palabra un recordatorio de que pertenecían a pesar de todo.

—Te mataré si te acercas a ella de nuevo —susurró Damián, mordiendo su hombro con suavidad pero con firmeza, como si quisiera dejar su marca visible.

—Y yo te mataré si miras a otro —respondió Alessandro, abrazándolo con fuerza, con una mezcla de posesión y ternura que lo envolvía por completo—. Si te alejas. Si dejas de ser mío..

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play