"La Emperatriz Renacida" narra el brutal regreso de Leticia, una huérfana de los barrios bajos convertida en déspota de la moda, quien reencarna como la humillada Adelfa Sterling en una novela rosa. Armada con una astucia letal, frialdad despiadada y tres hijos genios, Leticia desmantela a quienes la oprimieron en su vida pasada y presente, tejiendo una intriga de venganza y poder que reescribe el destino de los inocentes y los villanos por igual.
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12 Tecnología y Travesuras
Palabras de la autora:
Queridos lectores, recuerden que lo que leen aquí es pura ficción, un mundo creado para soñar, emocionarse y disfrutar. Sabemos que hay situaciones que en la vida real serían imposibles o exageradas, pero es precisamente esa magia lo que hace de esta novela una aventura única.
Entré en mi hogar, cansada pero llena de energía. Mis tres pequeños genios, Santiago, Luna y Sebastián, me esperaban corriendo como tres huracanes de amor y travesura. Apenas me vieron, se lanzaron sobre mí, olvidando su altura y su inteligencia de genios, volviéndose solo niños que extrañan a su mamá.
—¡¡¡¡Mamáaaaaa!!!! —gritaron al unísono, abrazándome las piernas y saltando para que los cargara.
Me arrodillé y los abracé con fuerza, llenándolos de besos.
—¡Mis amores! ¡Cuánto los extrañé yo también! —les dije con voz dulce, la voz que solo ellos podían sacar de mí—. Perdónenme si he estado muy ocupada, pero lo hago por nosotros, por nuestro futuro.
—Estás muy ocupada, mami —dijo Sebastián con un puchero que duró solo dos segundos antes de volver a sonreír—, ¡pero hoy nos hemos divertido mucho esperándote!
—Ustedes son lo más importante para mí en todo el universo —les aseguré, mirando a cada uno a los ojos con seriedad—. Mami los ama con el alma y daría la vida por cuidarlos. Pero recuerden nuestro secreto, ¿de acuerdo? Por ahora, deben seguir ocultando que son mis hijos. Hay personas malas allá afuera que no merecen saber que existen ángeles como ustedes.
—¡Entendido, comandante! —gritó Santiago llevándose una mano a la frente, haciendo reír a todos.
Nos pasamos las siguientes horas jugando como locos. Corrimos por toda la casa con pistolas de agua, mojándonos hasta quedar empapados y riéndonos a carcajadas. Luego hicimos una guerra de almohadas que dejó las plumas volando por todo el salón. Eran mi debilidad, mi mayor tesoro, la razón por la que debía ser fuerte y temible. Me fui a la habitación a cambiarme.
En medio del caos, Santiago, mi pequeño genio de la tecnología y los sistemas, se detuvo de repente con una sonrisita malvada que heredó directamente de mí, aunque él todavía no lo sabía.
— ¡Sebastián! ¡Luna! —susurró con emoción—. ¡Descubrimos algo gigante!
—¿Qué pasó ? —preguntaron Sebastián y Luna.
—¡Descubrí quién es nuestro papá malo! —anunció triunfante—. ¡Es ese tal Leonel Díaz!
Sus ojos se abrieron de par en par.
—¡Y ya le di su merecido! Hackeé la computadora de su oficina, entré en su sistema de seguridad, y llené toda su galería de fotos… ¡con imágenes de cuernos enormes! ¡Y le puse un letrero gigante que dice: ERES UN VILLANO FEO Y TONTO!
Los dos soltaron una risotada que retumbó en las paredes.
—¡Jajajajaja! ¡Quedó hermoso! —decía Luna dándose palmadas en las rodillas.
En ese momento, a kilómetros de allí, en el despacho de su mansión, Leonel acababa de abrir su archivo personal. La imagen que apareció en la pantalla hizo que sus venas del cuello se hincharan de pura furia. Su rostro se puso rojo, luego morado. Agarró el teléfono y gritó:
—¡¡¡SEÑALEN A TODO EL EQUIPO DE SEGURIDAD!!! —bramó con voz de trueno—. ¡LOCALICEN AL MALDITO IMBÉCIL QUE HIZO ESTO! ¡ENCUÉNTRENLO Y TRÁIGANLO ANTE MÍ! ¡LE ENSEÑARÉ LO QUE LE PASA A QUIEN SE BURLA DE LEONEL DÍAZ!
Volviendo a mi sala, Santiago escuchó el pitido de confirmación en sus audífonos y sonrió con picardía.
—¡Chicos, misión cumplida! —susurró con astucia—. Modifiqué la dirección IP para que crean que el ataque vino de… ¡un baño público del centro de la ciudad! ¡Jajajaja! ¡El equipo de seguridad de papá malo va a estar buscando a un vándalo en los servicios públicos toda la noche!
Los tres chocaron las manitas en el aire, celebrando su victoria con una alegría contagiosa.
Pero la mente maestra de Luna, mi pequeña estratega, ya estaba maquinando algo aún peor… o mejor, según cómo se mire.
—Escuchen, escuchen —dijo Luna con una sonrisa que daba un poco de miedo—. ¡Papá malo necesita una lección mayor! He estado investigando… y descubrí que en su mansión tiene un perro. ¡Un perro negro hermoso que él ama con locura! Dicen que es lo único que lo hace sonreír.
—¿Y qué tiene pensado, pequeña criminal? —preguntó Sebastián, muy interesado.
—¡Secuestrárselo! —anunció Luna con malicia—. Todos los días sacan al perro a pasear al parque grande, y la nana que lo cuida siempre se distrae con el celular o hablando por teléfono. ¡Es el momento perfecto! Nosotros vamos allí todas las tardes también. ¡Lo vamos a secuestrar! ¡Jajajajaja! ¡Quiero ver la cara de desesperación de ese hombre tan orgulloso cuando vea que su mejor amigo ya no está!
Sebastián y Santiago se miraron entre ellos, fingiendo horror, aunque se les notaba que les encantaba la idea.
—¡Luna! —dijo Santiago poniéndose una mano en el pecho—. ¡Eres muy vil! ¡Secuestrar a un perrito inocente es muy cruel! Definitivamente tú no saliste de nuestra madre, que es pura y buena y jamás le haría daño a nadie… ¡seguro saliste al genio malvado del papá villano!
—¡Déjense de tonterías! —les dijo Luna sacando la lengua, muy ofendida por el cumplido insultante—. ¡No vamos a torturar al perro ni hacerle nada malo! Solo lo vamos a tener unos días para que el malvado sufra y se preocupe. ¡Y no me parezco a ese tipo feo ni de broma! ¡Soy una genio de la estrategia, como mamá!
En ese preciso instante, en su mansión, Leonel, que estaba acariciando el lomo sedoso de su perro, un hermoso y enorme perro de raza Gran Danés de pelaje negro azabache, estornudó fuerte tres veces seguidas.
—¡Achís! ¡Achís! ¡Achís! —se frotó la nariz, mirando al animal—. Maldición… parece que alguien está hablando muy mal de mí en este preciso momento, mi fiel amigo.
Abrazó al perro con fuerza, apoyando su cabeza en el cuello del animal, y por primera vez en mucho tiempo, su mirada se suavizó, volviéndose triste y solitaria.
—Tú eres mi único amigo verdadero… —susurró con voz ronca y emociones que casi nunca mostraba—. Tú eres lo que más quiero en este mundo. Me he adaptado completamente a la soledad desde niño, me obligaron a volverme de hierro, a ser una estatua sin corazón… pero contigo todo es diferente. Gracias por estar aquí.
Yo, por mi parte, me fui a acostar ya entrada la madrugada, agotada física y mentalmente. Me miré al espejo antes de dormir y suspiré profundamente.
—Esto es agotador —pensé en voz alta—. Para proteger a mis hijos tengo que ser la mujer más fuerte, más fría y más peligrosa de todas. Tengo que cumplir mi venganza, terminar lo que la pobre Adelfa original no pudo hacer, para que su alma descanse en paz. Yo, que en mi vida pasada fui vil, letal, una mujer que no conocía el amor ni la compasión… ahora tengo tres debilidades enormes que son mi vida entera. Jamás pensé que ser madre me cambiaría tanto, que me haría dudar, sentir y amar con tanta intensidad.
porfis no te olvides de actualizar, gracias y perdona el abuso y fastidio.
un abrazo 🤗
solo que le cambiaron el nombre😬🫣🤔🤔