María soñaba con reencarnar dentro de una novela romántica… pero terminó en el cuerpo de la villana condenada a morir.
Ahora convertida en Xylara Darksong, deberá sobrevivir en un reino lleno de traiciones, seres mágicos y secretos oscuros mientras intenta cambiar el destino que ya conoce. Pero todo cambia cuando despierta a Arkon, el temible Rey de los Dragones, un poder capaz de destruir el imperio entero.
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Cap 12 — El salón de sellado
La mañana llegó demasiado rápido.
Xylara apenas había podido dormir sentada contra la pared fría de los calabozos mientras Arkon descansaba enrollado sobre su cabeza en forma de gato. Fenrir permanecía oculto entre las sombras observando todo en silencio y Kael estaba sentado en el suelo con los ojos cerrados como si nada pudiera preocuparlo.
Dalila fue la primera en hablar.
- Mi reina… ya casi vienen.
Xylara abrió lentamente los ojos.
- Déjame adivinar… el interrogatorio.
- Exacto.
Arkon bostezó.
- Qué fastidio. Deberíamos saltarnos esa parte e ir directo a quemar el palacio.
- No vas a quemar nada - respondió Xylara automáticamente.
Fenrir soltó una pequeña risa grave.
- Empiezo a pensar que esa frase será tu lema.
- Porque él no ayuda.
Kael abrió los ojos lentamente.
- Concéntrense. Hoy no podemos cometer errores.
Arkon levantó una ceja.
- Habla como si tú no fueras un error andante.
- Y tú hablas demasiado para ser un gato.
- Dragón.
- Gato.
- Dragón hermoso.
Xylara suspiró cansada.
- Definitivamente voy a enloquecer antes de salvar el reino.
En ese momento se escucharon pasos acercándose rápidamente. Dalila escondió el mapa mientras Kael y Fenrir desaparecían nuevamente entre las sombras junto con Dalila
Los guardias aparecieron frente a la celda.
- La prisionera será llevada al salón imperial.
Arkon volvió adoptar completamente su apariencia de gato y saltó a los brazos de Xylara justo cuando abrieron la reja.
Los guardias la sujetaron nuevamente por los brazos, aunque esta vez no fueron tan bruscos.
- Camina.
Xylara avanzó por los enormes pasillos del palacio mientras todos los sirvientes murmuraban al verla pasar.
- Esa es la joven que intentó matar a Lady Aria…
- Pero dicen que no encontraron pruebas…
- Aun así el emperador está furioso…
Arkon escuchaba todo mientras movía la cola molesto.
- Ama… cada vez tengo más ganas de incendiar algo.
- Resiste.
Al llegar frente a las enormes puertas del salón imperial, Xylara respiró profundo.
- Bien… hora de sobrevivir otra vez.
Las puertas se abrieron lentamente.
Todo el salón estaba lleno.
Nobles, militares, doncellas y consejeros observaban atentos desde sus lugares. En lo alto, sentado sobre el trono dorado, estaba el emperador acompañado de su enorme serpiente negra enrollada detrás de él.
A su derecha estaba Logan con el leopardo negro sentado a sus pies.
Y un poco más atrás… Aria.
Completamente sana.
Xylara entrecerró apenas los ojos al verla fingiendo debilidad otra vez.
- Qué actriz tan increíble… - murmuró bajito.
- Lo sé - respondió Arkon
Los guardias obligaron a Xylara arrodillarse frente al trono. Arkon inmediatamente intentó impedirlo usando su magia, pero Xylara lo pellizcó disimuladamente.
- Quieto.
- Esto sigue sin gustarme.
El emperador observó seriamente a Xylara.
- Señorita Xylara Darksong… se le acusa de intentar asesinar a la futura emperatriz de este reino.
- Supuesta futura emperatriz - corrigió Xylara.
El salón entero quedó en silencio.
Aria apretó los dientes.
Logan frunció el ceño.
- Sigues actuando como si esto fuera un juego.
- Y ustedes siguen acusándome sin pruebas.
Los murmullos comenzaron inmediatamente.
El emperador golpeó el suelo con el bastón.
- ¡Silencio!
La enorme serpiente abrió lentamente los ojos mirando fijamente a Xylara. Arkon respondió erizando el pelaje.
- Ama… esa serpiente me cae mal.
- Tú le caes mal a todos.
- Porque destacan mi belleza.
El emperador volvió hablar.
- Mi hijo declaró haberte visto cerca de Lady Aria antes del incidente.
- Y yo declaré que medio salón también estaba cerca de ella.
Logan dio un paso adelante.
- Pero tú desapareciste después.
- Porque me aburrí de la fiesta.
Algunos nobles soltaron pequeñas risas nerviosas.
Aria fingió verse afectada.
- Logan… no quiero problemas…
- Tranquila - dijo él inmediatamente.
Xylara observó la escena con expresión vacía.
- Qué rápidos cambian las personas… - murmuró.
Logan alcanzó escucharla.
Por un momento algo parecido a culpa cruzó sus ojos… pero desapareció rápido.
El emperador se levantó lentamente del trono.
- Basta. No vine aquí escuchar discusiones infantiles.
La presión de la serpiente negra llenó el salón.
Te daré una última oportunidad de decir la verdad.
Xylara levantó lentamente la mirada.
- Ya la dije.
El emperador la observó en silencio unos segundos.
Entonces sonrió apenas.
Y esa sonrisa le dio mala espina inmediatamente.
- Perfecto - dijo él - entonces realizaremos una inspección mágica.
Dalila abrió los ojos horrorizada desde el fondo del salón.
Arkon inmediatamente tensó el cuerpo.
- Ama… eso es malo.
- Muy malo.
Xylara sintió el corazón acelerarse.
- ¿Inspección… mágica?
El emperador asintió lentamente.
- La serpiente imperial puede detectar residuos de veneno, magia oscura… y mentiras.
El salón entero quedó completamente en silencio.
Aria escondió una sonrisa.
Logan observó atento a Xylara.
- Y Arkon… por primera vez desde que había despertado… dejó de bromear.
Porque si esa serpiente detectaba su verdadera energía…
Todo terminaría ahí mismo.
El silencio en el salón imperial se volvió sofocante.
La enorme serpiente negra descendió lentamente desde el trono del emperador, arrastrándose por el suelo de mármol mientras todos los nobles retrocedían nerviosos para abrirle paso.
Sus ojos dorados se clavaron directamente en Xylara.
Arkon dejó escapar un gruñido bajo.
- Ama… no me gusta esto.
- Créeme, a mí tampoco.
El emperador levantó una mano.
- Si eres inocente no tienes nada que temer.
- Qué curioso… normalmente esa frase la dicen las personas culpables - respondió Xylara.
Algunos nobles soltaron pequeñas risas nerviosas otra vez.
Logan cerró los ojos un momento como intentando contener un dolor de cabeza.
- ¿Siempre tienes que responder así?
- Últimamente sí.
La serpiente finalmente quedó frente a ella.
Era enorme.
Mucho más grande de cerca.
Su lengua bífida salió lentamente mientras rodeaba a Xylara con el cuerpo. El salón entero observaba en completo silencio.
Dalila tenía las manos temblando.
Aria sonreía apenas.
Y Arkon…
Arkon estaba peligrosamente quieto.
Eso preocupó más a Xylara que cualquier otra cosa.
- Arkon… no hagas nada.
- Esa cosa está rodeándote demasiado.
- Resiste.
La serpiente acercó lentamente el rostro hacia ella.
Sus ojos brillaron.
Entonces—
Sssssssss…
Una presión extraña recorrió el cuerpo de Xylara.
Sintió la magia buscando dentro de ella.
Buscando mentiras.
Buscando oscuridad.
Buscando…
A Arkon.
Los ojos rojos del pequeño dragón brillaron apenas.
Fenrir tenía razón…
Aquella serpiente no era normal.
La presión empezó aumentar.
Arkon enseñó lentamente los colmillos.
La serpiente siseó agresivamente.
El aire explotó.
BOOM.
Una oleada de magia sacudió el salón entero haciendo temblar las lámparas gigantes. Varias personas gritaron.
La serpiente retrocedió violentamente.
Arkon saltó frente a Xylara erizando completamente el pelaje.
El salón quedó en silencio absoluto.
Todos miraban al pequeño gato negro.
- La serpiente imperial…
- acababa de retroceder ante él.
El emperador abrió los ojos sorprendido.
Logan dio un paso adelante incrédulo.
Aria frunció el ceño.
Y Arkon… lentamente levantó la cabeza con orgullo.
- Exacto reptil feo… conoce tu lugar.
Xylara casi deja de respirar.
- ¡ARKON!
El gato inmediatamente volvió actuar normal.
- Miau.
El silencio empeoró.
Un noble tragó saliva.
- Ese… gato… acaba de hacer retroceder a la serpiente imperial…
Los murmullos empezaron inmediatamente.
- ¿Cómo es posible?
La serpiente jamás reacciona así…
- Ese ser mágico…
El emperador golpeó el suelo con el bastón.
- ¡SILENCIO!
La serpiente volvió detrás del trono claramente alterada.
Eso jamás había pasado.
Nunca.
El emperador observó fijamente a Arkon.
Y por primera vez…
Xylara vio verdadera preocupación en sus ojos.
Logan también miraba al gato negro con desconfianza.
- Padre… eso no fue normal.
- Lo sé.
Aria apretó los puños.
La paloma blanca detrás de ella estaba completamente erizada.
- Ese gato da miedo… - susurró.
Xylara rápidamente tomó a Arkon entre sus brazos antes de que empeorara las cosas.
- Lo siento majestad… creo que mi ser mágico se asustó.
- ¿Asustó? - repitió el emperador sin apartar la mirada del gato.
Arkon bostezó exageradamente.
- Ama dile que deje de mirarme tanto, me pone incómodo.
- Tú cállate.
Logan entrecerró los ojos.
- Ese animal no parece un gato común.
- Pues yo tampoco parezco feliz de estar aquí y aun así nadie hace preguntas - respondió Xylara.
- Xylara… - murmuró Logan cansado.
El emperador levantó una mano deteniendo todo.
Su mirada seguía fija en Arkon.
- La inspección terminó.
Eso sorprendió a todos.
Incluso Logan.
- ¿Padre?
- No encontré residuos de veneno en ella.
Aria abrió los ojos alarmada.
- ¡Pero majestad…!
El emperador la silenció con una mirada.
- Eso no significa que sea inocente… pero tampoco puedo condenarla sin pruebas.
Los nobles comenzaron murmurar nuevamente.
Xylara intentó disimular su alivio.
Arkon sonrió orgullosamente.
- Obviamente no podía dejar que esa serpiente encontrara algo.
- Espera… ¿qué hiciste?
- Después te explico.
Eso no le gustó nada.
El emperador volvió sentarse lentamente en el trono.
- Hasta nuevo aviso, Xylara Darksong permanecerá bajo vigilancia dentro del palacio imperial.
- ¿Qué? - dijeron Logan y Aria al mismo tiempo.
Dalila casi suspira de felicidad.
Xylara frunció el ceño.
- ¿Bajo vigilancia?
- Exacto - respondió el emperador - no abandonarás el palacio hasta descubrir la verdad.
Arkon soltó una pequeña risa.
- Perfecto… así será más fácil robar el arma.
- No digas esas cosas tan tranquilo…
Logan seguía observando fijamente a Xylara.
- Padre… ¿estás seguro?
- Más que nunca.
La serpiente imperial volvió levantar lentamente la cabeza detrás del trono.
Seguía mirando a Arkon.
Con miedo.
Y eso…
el emperador también lo había notado.
Mientras tanto, ocultos entre las sombras del salón, Kael y Fenrir observaban todo.
Fenrir soltó una pequeña risa grave.
- Ese dragón casi destruye el palacio otra vez.
Kael sonrió apenas mirando a Xylara.
- Sí… definitivamente ella es la princesa de Draconia.
Fenrir entrecerró los ojos.
- Y el emperador acaba de empezar sospecharlo también.
Muy lejos de allí…
en lo más profundo del palacio imperial…
algo despertó.
Una enorme puerta cubierta de cadenas negras comenzó emitir una tenue luz roja desde sus grietas.
Y una voz antigua…
susurró desde la oscuridad.
- El heredero… ha despertado…