Jessica trabaja como secretaria en una empresa de comida enlatada. Su vida es rutinaria, predecible… segura.
Aquella mañana, como cualquier otra, estaba en el comedor desayunando junto a sus compañeros, ajena a lo que estaba a punto de ocurrir.
Entonces, un escándalo estalló en la recepción.
Gritos. Golpes. Algo no estaba bien.
Movida por la curiosidad, Jessica se acercó con los demás, sin imaginar que ese sería el último momento de normalidad en sus vidas.
Porque lo que vieron… no era humano.
Ese día, el mundo cambió.
Y nadie estaba preparado para sobrevivir.
NovelToon tiene autorización de Ruczca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 21
Fruncí el ceño, aunque mi cuerpo estaba completamente tenso.
—No te tengo miedo, Dos.
Mentira… claro que me da miedo…
Pero no iba a retroceder.
No frente a él.
—Amenázame todo lo que quieras —añadí, sosteniendo su mirada—. Sé que no vas a hacerme daño.
Diosito por favor… que no esté equivocada…
Una sonrisa lenta apareció en sus labios.
—Pareces muy segura…
Su rostro se inclinó más cerca del mío.
Demasiado cerca.
—Si eso es lo que quieres… entonces te lo demostraré.
El cuchillo presionó un poco más mi piel.
Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente.
El miedo me recorrió como un golpe frío.
Piensa… piensa…
Entonces lo hice.
Moví mis piernas y las rodeé alrededor de su cintura, atrapándolo contra mí.
Él se tensó.
Sorprendido.
Su agarre en mis muñecas se aflojó apenas—lo suficiente.
Liberé una mano.
No podía apartar el cuchillo.
Era demasiado arriesgado.
Así que hice lo único que se me ocurrió.
Lo tomé por detrás de la cabeza.
Y lo acerqué a mí.
Y lo besé.
El mundo se detuvo.
Por un segundo.
El cuchillo cayó al suelo con un leve sonido metálico.
Pero no se apartó.
Al contrario.
Su mano volvió a sujetar mis muñecas, presionándolas contra el piso. La otra se enredó en mi cabello, firme… casi posesiva.
Y entonces—
respondió el beso.
Ya no era una distracción.
Ya no era un escape.
Algo cambió.
Lo sentí.
En mi pecho.
En mi respiración.
En la forma en que mi cuerpo reaccionaba sin permiso.
Un escalofrío me recorrió, como una corriente eléctrica, haciéndome temblar ligeramente. Mi corazón latía con fuerza, descontrolado, mientras una sensación extraña… intensa… crecía en mi interior.
Cada roce.
Cada segundo.
Se volvía más real.
Más profundo.
Y en algún punto—
dejé de pensar en escapar.
Me soltó las muñecas y sentí cómo el aire volvía a mis pulmones de golpe, como si hasta ese momento hubiera estado conteniendo la respiración sin darme cuenta. Mis manos, casi por instinto, subieron y se aferraron a su cuello, como si necesitara confirmar que seguía ahí… que todo era real.
Nuestros labios se separaron apenas, lo suficiente para mirarnos.
—Me gustas, señorita Jessica —dijo.
Parpadeé.
Y lo entendí al instante.
Esa mirada… ya no era la misma. Ya no había filo, ni amenaza, ni esa intensidad peligrosa que me había hecho temblar hace unos segundos. Era más suave. Más cálida.
Era Jackson.
Sentí cómo el calor me subía al rostro de golpe.
—Jackson…
Intenté apartarme, nerviosa, pero en el movimiento nuestras cabezas chocaron levemente.
—¡Ah…! —me quejé bajito, llevándome la mano a la frente, completamente avergonzada.
Mi corazón latía con tanta fuerza que me mareaba.
—Yo… —intenté hablar, pero las palabras se atoraban—. A mí… también me gustas…
En cuanto lo dije, me di cuenta de que había salido más alto de lo que pretendía. Me cubrí la boca de inmediato, sintiendo cómo me ardían las mejillas.
¿Por qué dije eso así…?
No me atreví a mirarlo por un segundo.
Pero entonces sentí cómo se acercaba.
Despacito.
Con cuidado.
Hasta que su frente se apoyó contra la mía.
Ese simple contacto fue suficiente para que mi respiración se volviera más lenta… más consciente.
—Jessica… —dijo en voz baja—. ¿Quieres ser mi novia?
Me quedé inmóvil.
La pregunta se quedó suspendida entre nosotros, cargada de algo que iba más allá del momento.
Y entonces pensé en él.
En Dos.
En su mirada, en su voz, en lo que acababa de pasar.
Dudé.
Claro que dudé.
¿Cómo no hacerlo?
Pero al mismo tiempo… recordé lo que sentía en ese instante. La calidez, la forma en que Jackson me miraba, la manera en que mi corazón reaccionaba cuando estaba cerca.
Cerré los ojos un momento.
Respiré.
Y cuando los abrí de nuevo, lo miré directamente.
—Sí… —respondí, esta vez con claridad—. Sí quiero.
Vi cómo su expresión cambiaba, cómo una sonrisa genuina aparecía en su rostro, iluminándolo por completo.
Y eso…
hizo que mi corazón latiera aún más fuerte.
No sabía qué significaba realmente haber dicho que sí.
No sabía qué iba a pasar con Dos… ni con nosotros… ni con este mundo que se estaba desmoronando afuera.
Pero en ese momento—
solo sabía que lo había elegido.
El amor.
Nuestros labios volvieron a encontrarse.
Esta vez sin dudas.
Sin interrupciones.
Jackson me recostó con cuidado sobre el suelo, y aunque todo había pasado demasiado rápido, en ese instante nada se sentía precipitado… era como si ambos hubiéramos llegado al mismo punto sin decirlo en voz alta.
Sus manos temblaban al principio.
Las mías también.
Pero poco a poco, esa torpeza inicial se transformó en algo más seguro… más decidido.
Mi respiración se volvió irregular mientras sentía su cercanía, el calor de su cuerpo, la forma en que me sostenía como si temiera que desapareciera si me soltaba.
Por un momento dudé.
No por miedo a él.
Sino por todo lo que significaba.
Por la línea que estaba a punto de cruzar.
Cerré los ojos.
Y dejé que ese pensamiento se disolviera.
Porque en medio de todo ese caos… de ese mundo roto… ese momento era lo único que se sentía real.
Lo único que se sentía… mío.
—Jackson… —susurré, apenas audible—. Sé amable…
Él asintió.
Y en ese gesto hubo algo más que intención.
Hubo cuidado.
Hubo respeto.
Y algo profundo… que no necesitaba palabras.
Esa noche…
no fue solo una decisión impulsiva.
Fue una entrega.
No al miedo.
No a la desesperación.
Sino a la necesidad de sentir algo humano en medio del horror.
Y mientras todo afuera seguía desmoronándose…
por un instante—
dejé de sentirme sola.
......................
—AL DÍA SIGUIENTE—
Desperté lentamente, envuelta en una calidez que por un momento me hizo olvidar dónde estaba… o qué había pasado.
Entonces lo sentí.
El peso de un brazo alrededor de mi cuerpo.
Firme.
Protector.
Abrí los ojos con suavidad… y me di cuenta de que estaba entre los brazos de Jackson.
Mi mirada se quedó en él unos segundos, recorriendo sin querer su rostro, su pecho, la forma en que respiraba con calma, como si el mundo allá afuera no existiera por un instante.
Es tan…
Me quedé embobada.
Intenté moverme un poco, incorporarme con cuidado… pero un leve dolor me hizo tensarme de inmediato.
Y entonces—
el recuerdo de la noche anterior me golpeó de lleno.
Sentí cómo el calor me subía al rostro en cuestión de segundos.
¡Jackson me mintió!
¡No es para nada tímido!
absurdo pelearle a la mujer que básicamente se salvó sola de morir en último minuto.
😒😒
en fin, se creen que la mujer es de hierro.
que goze hasta que se transforme otra vez
es que tonsentia que iba a estar con Jackson alias dos
bello
autora aaaaa necesitamos más capitulos, en qué altar te ponemos ? 🤣🤣🤣
cómo me dejas con semejante evento 🤩🤩🤩🤩🤩
necesito más capitulos esto está intensoooo