En un mundo donde los dragones cambian de forma y los destinos se entrelazan, el amor puede ser tanto un regalo como una maldición. Dos jóvenes, marcados por la herencia de lo divino y la carga del futuro, se encuentran en una encrucijada. Mientras uno vislumbra los hilos del destino, el otro lucha con sus propios demonios interiores. En un universo de escamas y sueños, las decisiones pueden cambiar no solo sus vidas, sino el destino de todos los que aman.
¿Estás listo para descubrir hasta dónde llegarían por amor?
NovelToon tiene autorización de Aiyareth para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 12: Elysium
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Después de hablar con sus padres, Connor salió de las oficinas para prepararse para su viaje. Iría a Elysium volando para ver a Harlan, necesitaba el aroma del dragón y su animal al parecer estaba sufriendo por el aparente rechazo del hombre.
— “ Debo volver a tener su confianza. Estoy muy confundido y tengo miedo”
Después de tener una pequeña bolsa llena de dinero, el chico la guardó muy bien y tomó su forma de dragón para iniciar su viaje.
— “ Espero que sus padres me dejen verlo”
El pequeño dragón tardó alrededor de 33 horas de vuelo, entre pequeños descansos y comida. Al llegar al palacio de Elysium, pasó las puertas volando, ya que no tenía una invitación o cita con los reyes.
— “ ¿Ahora hacia dónde voy?”
Un poco nervioso y temiendo ser capturado, el Omega comenzó a caminar hasta llegar con un viejo guardia al que veía en el campo de entrenamiento, cuando jugaba con los príncipes en su niñez.
— Dis-Disculpe, ¿El príncipe Windsor está?
— ¿Quién es usted?— preguntó el guardia sin reconocer al joven
— Soy, soy amigo del príncipe Harlan Windsor, ¿Él está?
Antes de que el guardia respondiera, Apolo apareció tras Connor.
— Joven Pablov, ¿Que hace aquí?
Al escuchar la voz del hombre, el Omega nervioso se giró e inclinó su cabeza.
— Majestad…….
— ¿Para que busca a mi hijo? ¿No fue suficiente con agredirlo?
— Y-Yo lo siento mucho, no creí que pudiera herirlo o que él permitiera que lo lastimara. Por favor perdone mi ofensa— dijo para hacer una profunda reverencia
— No me ha dicho para qué quiere ver a mi hijo.
— B-Bueno, quiero hablar con él y también necesito de su ayuda.
— ¿No cree que es descarado de su parte, venir a buscar a mi hijo, para que lo ayude luego de lo que le hizo?— preguntó viendo al pequeño dragón nervioso
— Lo sé, pero mi dragón está inquieto y bastante estresado por la ausencia del dragón del príncipe……. Por favor, permítame verlo.
— Lo siento, mi hijo no tiene ninguna relación con usted y nunca la tendrá. Por favor regrese por dónde vino y no aparezca frente a Harlan.
— Por favor, permítame verlo, le aseguro que no lo volveré a lastimar…… por favor, majestad.
Al ver que Apolo no respondía, Connor se arrodilló, para pedirle al hombre que le dejara ver a Harlan.
— Por favor, le aseguro que no le haré daño…… y-yo quiero verlo.
— No eres tú quien quiere verlo, es ese dragón quien lo quiere. Así que no le causes más problemas a mi hijo…… sé muy bien lo que piensas y lo que quieres hacer…… de una vez te digo que no eres la pareja destinada para mí hijo. Eres inmaduro, egoísta, volátil, inestable emocionalmente y sobre todo, no eres digno de mi hijo.
— Y-Yo lo sé, pero quiero ver al príncipe.
— El príncipe no está en el palacio, el no volverá a este mundo— dijo Eros llegando al lugar
— ¿No volverá? ¿Puede decirme a dónde se fue? Yo puedo ir por él.
— primero levántate del suelo
El chico se levantó del suelo e inclinó su cabeza frente a Eros.
— Debes estar cansado del viaje, vamos para que comas y descanses primero.
— Majestad, ¿Me puede decir dónde está el príncipe?
— El lugar donde está, no es un lugar al que puedas llegar. Vamos para que descanses.
— Gracias, majestad.
— Amor, busca a Harlan, el pequeño dragón lo necesita— le dijo a Apolo
— De acuerdo, pero si ese dragón enano vuelve a lastimar a mi hijo, no me importará acabar con su existencia y la de su familia— asustando más a Connor
— Deja de amenazar al niño, ¿no ves que está asustado, cansado y necesita de la presencia de Harlan?
— Bien, ya no le digo nada más.
El rubio desapareció del lugar, mientras que Eros llevaba a Connor hacia su palacio. Al llegar a la sala, se sentaron uno al lado del otro y el albino ordenó llevar comida y bebida para el joven.
— ¿Ya tienes claro lo que deseas?
— Quiero intentar enamorarme de mi alfa— respondió con su mirada agachada
— ¿Lo quieres intentar porque lo quieres o porque tú animal interior ha influido?
— Lo quiero intentar porque…….. Sinceramente, aún estoy confundido, y-yo amaba a ese tercer príncipe, pero en ese sueño ví que él solo me quería utilizar……. Ahora tengo miedo y mi dragón antes de forzar la vinculación reconoció al príncipe como mi alfa……. Ahora vinculados, tengo la necesidad de estar cerca del príncipe.
— Entonces solo pídele a mi hijo que te dé alguna prenda con su olor y regresa a tu reino. No es justo que te acerques sin estar seguro de lo que quieres, además el destino ya está escrito y tú morirás por tus malas decisiones y mi hijo jamás será tu esposo.
— Tengo miedo y mi animal interior aún más…… Majestad, ¿si le ofrezco mi lealtad me puede ayudar? No quiero hacer sufrir a mis padres.
— No necesito tu lealtad….. Pero te entiendo, entiendo que tengas miedo a enamorarte, entiendo que tú quieras algo Pero tu animal quería otra…… Si mi hijo viene, habla con él y regresa a tu reino.
— No quiero regresar.
— Está bien, intenta lo que debas intentar, pero no lastimes a mi hijo. Quizás puedas reescribir tu destino
— Gracias, le aseguro que no le haré nada malo.
— Confiaré en tí, ahora come.
El chico asintió y se dispuso a comer, pero el cansancio y el estrés causado por el "abandono", causó que el joven tomara su forma de dragón.
— Lo siento, Majestad. Al parecer la vinculación aún no termina……
— Te llevaré al palacio de Harlan, allí quizás encuentres algo que te ayude mientras él regresa.
El albino se levantó del sofá y salió de la sala, siendo seguido por el pequeño dragón de color azul oscuro. Pasado un tiempo, llegaron al palacio del príncipe y entraron a la habitación de este.
— Por favor no muevas mucho sus cosas, es un poco territorial y no le gusta que invadan demasiado su espacio.
— Entiendo, gracias nuevamente por su ayuda.
— No te preocupes, nadie te molestará aquí.