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Heredero Del Pecado

Heredero Del Pecado

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:649.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Saga de
_ Mis hijos hackearon al CEO

"Me entregué a un monstruo y me devolvió el desprecio. Ahora, que no se atreva a tocar a mi hijo."
Hace tres años, Damián me juró amor y me dejó hundida en la deshonra, sola y con un hijo en el vientre. Mi familia rica me echó a la calle, pero aprendí a ser una leona para proteger a mi pequeño Eithan. Ya no soy la niña ingenua que él rompió; ahora soy una guerrera que no se deja humillar por nadie.
Pero el pasado ha vuelto. El mafioso que me abandonó aparece reclamando lo que es suyo, sin saber que este Heredero del Pecado solo tiene una dueña.
Él quiere poder. Yo solo quiero que se mantenga lejos de mi sangre. ¿Podrá el deseo ganarle al odio o terminaremos destruyéndolo todo?

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: El mensaje que lo rompió todo

Tres años antes...

El silencio del loft tras la partida de Damián no era tranquilo; era espeso, como si el aire se hubiera convertido en brea. Me quedé en la cama, mirando el techo, mientras mi mano bajaba involuntariamente hacia mi vientre. Las náuseas ya no eran solo una sensación física; eran una certeza que me golpeaba el pecho.

Necesitaba saberlo. Aproveché que Igor estaba apostado en la puerta principal para entrar al baño de servicio y sacar la prueba que había comprado a escondidas días atrás, cuando el primer retraso me pareció solo una anécdota del estrés.

Esperar esos tres minutos fue como esperar una ejecución. Miraba el pequeño trozo de plástico sobre el mármol, contando cada latido de mi corazón, rezando a un Dios en el que ya no creía para que solo fuera una falsa alarma. Pero la vida tiene un sentido del humor retorcido. Dos líneas rojas, nítidas y crueles, aparecieron ante mis ojos.

—Maldita sea —susurré, y esta vez las lágrimas no pidieron permiso.

Estaba embarazada. Estaba cargando el fruto de una pasión que nació del odio, en medio de una guerra de mafias, y con un hombre que acababa de salir a matar a mi propia sangre. La ironía era tan pesada que me hizo doblarme de dolor. No podía esperar a que Damián volviera con las manos manchadas de pólvora para decírselo a la cara. No podía ver esa mirada de posesión volverse algo más oscuro.

Saqué mi teléfono con los dedos temblando violentamente. Escribí el mensaje tres veces y lo borré otras tres. Al final, el miedo y la desesperación ganaron.

"Damián, lo que más temía se cumplió. Estoy embarazada. Es tuyo."

Cerré los ojos, apretando el teléfono contra mi pecho, esperando una palabra de consuelo, una señal de que, a pesar de ser un monstruo, protegería lo que habíamos creado. El minuto que pasó antes de que el teléfono vibrara se sintió como un siglo.

Cuando leí la respuesta, sentí que algo dentro de mi alma se terminaba de quebrar para siempre.

Damián: "¿Embarazada? No seas estúpida, Alessandra. No me vengas con juegos de niña rica para amarrarme. Ese niño no es un regalo, es una cadena que no pienso cargar. Si crees que voy a dejar de ser quien soy por un error de una noche, estás muy equivocada. Deshazte de eso o buscate a otro que te mantenga la mentira. Tengo asuntos reales que atender."

Me quedé sin aire. "Deshazte de eso". "Un error". "Una mentira". Cada palabra era un puñal diseñado para desangrarme. El hombre que me había dicho que yo era su "reina", el que me había "salvado" de mi familia, me estaba tratando como a una molestia descartable ahora que la situación requería algo más que sexo y protección armada.

El dolor fue tan agudo que no me dejó llorar. Se transformó en un frío glacial que me recorrió los huesos. Me puse de pie, ignorando la debilidad de mis piernas. Alessandra Valente había muerto ayer en la mansión de sus padres, pero la mujer que estaba en ese baño, la madre de ese pequeño ser que apenas empezaba a existir, acababa de nacer con un corazón de piedra.

—Ya no —dije en voz alta, mirándome al espejo. Mis ojos ya no tenían ese brillo de adoración hacia él. Ahora estaban secos, decididos—. Ya no vas a tener nada de mí.

Me moví con la precisión de un soldado. Sabía que Igor no entraría a la habitación a menos que escuchara disparos. Empecé a vaciar las cajas de terciopelo que Damián me había regalado. El collar de rubí, los diamantes, los relojes de lujo. No los quería por su belleza, sino por su valor en el mercado negro. Los metí en una mochila pequeña, junto con un fajo de billetes que él guardaba en la caja fuerte de la mesita de noche (cuya combinación me había mostrado con arrogancia semanas atrás).

Me quité el vestido de seda y me puse unos jeans viejos, una sudadera con capucha y zapatillas. No más princesa. No más trofeo de mafia.

Salí por la ventana de la cocina que daba a la escalera de incendios, un detalle que Damián siempre decía que debía estar bloqueado pero que, por suerte para mí, ese día el destino dejó entreabierto. Bajé los escalones metálicos con el corazón en la garganta, sintiendo el aire frío de la madrugada golpeándome la cara. Cada paso era un adiós a la opulencia y un hola a la incertidumbre.

Caminé por los callejones, evitando las cámaras, con diez ojos mirando hacia atrás en cada esquina. Sabía cómo operaban los hombres como él; sabía que en cuanto se diera cuenta de mi huida, pondría a toda la ciudad patas arriba.

Llegué a una casa de empeño que conocía por antiguos contactos de la facultad. El hombre tras el mostrador miró el rubí y luego me miró a mí.

—Esto vale una fortuna, nena. ¿De dónde lo sacaste?

—No hagas preguntas que no quieras que Smirnov te responda —le dije con una voz tan gélida que el hombre palideció.

Me dio menos de lo que valía, pero era suficiente. Dinero en efectivo, sin rastros bancarios. Con el fajo de billetes oculto bajo mi ropa, me dirigí al aeropuerto. No podía quedarme en el país. Mi padre quería matarme y el padre de mi hijo me consideraba un "error".

Compré un pasaje para Nueva York con un nombre falso, una de las identidades que Damián guardaba en su oficina para "emergencias" y que yo había memorizado por pura curiosidad. Mientras esperaba el vuelo, sentada en la parte más oscura de la terminal, me obligué a no llorar. El dolor estaba ahí, punzante, recordándome cada beso y cada promesa mentirosa de Damián, pero no le daría el gusto de derramar una sola lágrima más por él.

"Nueva York", pensé. Un mar de gente donde una mujer con curvas y un pasado roto podía desaparecer.

Cuando el avión despegó y vi las luces de la ciudad hacerse pequeñas, puse mi mano sobre mi vientre.

—Solo somos nosotros dos, pequeño —susurré contra la ventanilla—. Y te juro que nunca, jamás, dejaré que ese monstruo te encuentre.

Llegué a la Gran Manzana con el alma hecha pedazos pero los ojos bien abiertos. Me instalé en un estudio pequeño en un barrio donde nadie hacía preguntas. Cambié mi aspecto, corté mi cabello, y aprendí a mirar por encima del hombro cada vez que doblaba una esquina. Viví con el miedo como sombra, pero con la decisión como motor.

Había vendido las joyas de la mafia para comprar mi libertad. Había dejado atrás el lujo por la seguridad de mi hijo. Y aunque el dolor por las palabras de Damián seguía ahí, quemando como ácido, me servía para recordar que nunca debía volver a confiar en un hombre que confundía la posesión con el amor.

Tres años pasaron así. Tres años de ser una sombra, de criar a Eithan entre facturas y juguetes de plástico, creyendo que el pasado se había quedado atrás. No sabía que el diablo tiene buena memoria y que, tarde o temprano, vendría a reclamar su "error".

1
Ignacia Ramirez
Muy buena novela, gracias.
Cliente anónimo
Yo no entiendo qué tiene ella en la cabeza porque lo que es su relación personal porque tiene que afectar la salud mental del niño, ella no está pensando como mamá porque ahora mismo el niño tiene dos años y ella planea contarle todo lo que pasó los primeros tres años de la vida del niño y me pregunto yo porque ella tiene que cuando el niño crezca llenando de frustraciones, eso no es normal. Ella se está comportando como una despechada y no está pensando en el nene. Ella quiere usar a su hijo para castigar a Damián, pero no se da cuenta que ella está usando al niño y ella es la que más daño le está haciendo porque él tiene sólo dos años y cuando tenga 10 ya borrado sus dos añitos, él no se va a acordar de esos dos años que vivió solo con su mamá. Después de los pies va a recordar lo que ha vivido hasta que crezca y ella se le ocurra dañar emocionalmente a su hijo es que ella no quiera estar con él, no signifique que tiene que pasarle su rencor a su propio hijo por Dios.
Cliente anónimo
Cuándo un perro se para frente a una puerta o frente a un espacio significa que le está cuidando esa área, yo tengo perro y cuando mi nieta bueno en mí inmediatamente se acuesta frente a la puerta a cuidar su sueño
Cliente anónimo
Éste mensaje va para el escritor yo quisiera saber de dónde eres que pones a un niño de dos años con tan excelente vocabulario. Habla más que mi bisnieta que tiene tres años y medio imposible pequeño error
Cliente anónimo
Esta historia es interesante, pero es una pena que ella haya sobrevivido en la ciudad de Nueva York, zona con el niño sin ayuda de nadie que eso es casi imposible, pero lo único que hace es castigar a su hijo porque a ella le tocó cuidarlo sola o sea ella es la única mujer madre es soltera que no piensa en el bienestar de su hijo, porque si bien es cierto que una herida del pasado. También es cierto que una mujer por el bienestar de su hijo. Lima asperezas y está ya cansa de cada acción. Un recordatorio de eso no cambia los tres años de esos tres años de tres en tres yo creo que ella lleva como 20 años no se puede estar repitiendo lo mismo, eso hace que uno se canse y uno se aburra.
Cliente anónimo
Pero ven acá, el papá le dicen a la hija que espera que se sucio haya valido la pena, pero si la princesita de la Casa se quería casar con él, entonces para la princesita de sucio lo bañan y lo dejan limpio que pulmón
Elena Garcia
Hermosa historia. Gracias por compartir. Felicidades, Éxitos y Adelante. 🌹🌹🌹
Elena Garcia
No sé dónde me perdí, pero que pasó con los "padres" de ella?
Elena Garcia
Damián escribió ese mensaje? Verdaderamente me crea duda e inquietud.
Mila
no le encuentro sentido a este capítulo, esta como en el aire fuera de la trama, blanca aparece de repente otra vez en Rusia,
Mila
Ella habla por su herida, el niño desconoce que es su padre y lo que le hizo, así que de que perdón habla
Ino
También me está fastidiando la actitud tan fea está pasando a hacer fastidiosa 🙄
Executors 99
!!!
Stella Maris Yedro
qué resentida me canso está nocela
Maria Gudiño
muy buena está segunda parte, felicitaciones para la escritora 👍👌👏👏👏🤗 y
Elvira Fretes
Me encantó, la historia, felicitaciones Yamila, excelente que sigan los éxitos! 👏👏👏♥️
Elvira Fretes
hermosa novela, me encanta cuando las historias se entrelazan ♥️
Elvira Fretes
jajaja, está la historia de los hijos Vane y Smirnov ?
Elvira Fretes
Excelente!
Elvira Fretes
si recuerdo ese encuentro cuando Eithan declara que será una niña y así fue
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