NovelToon NovelToon
Una Jugada Del Destino

Una Jugada Del Destino

Status: En proceso
Genre:Triángulo amoroso / Reencuentro / Amor eterno / Romance
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Abigail Limón

La vida de Ricardo parece estar completa, tiene una novia hermosa y un empleo prometedor pero un día al reencontrarse con un amor del pasado se dará cuenta que su vida había estado vacía todo ese tiempo. Sin dudarlo más tiempo decide recuperar el amor de aquella mujer que alguna vez tiempo atrás lo había sido todo para él, aunque no le será del todo fácil.

NovelToon tiene autorización de Abigail Limón para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sucumbiendo a la tentación

—Amigo, de verdad se lo dijiste, es que aún no me lo creo —dijo Fernando dando vueltas de un lado a otro de la oficina —tampoco puedo creer que no me hayas dicho que terminaste con Mónica, es que, quien en su sano juicio deja ir a una preciosidad como ella así como así, estás seguro que no te falta un tornillo. 

—Es suficiente, Fer. Si te lo conté es porque… bueno no se ni porque te lo conté, pero recuerdame no volver a contarte nada.  

—Ya tranquilo, tampoco te pongas así, es que me sorprendiste —Fernando pasó su mano por su cabeza una vez más, acomodando su cabello, mismo que él había desordenado en medio de su arrebato —y ¿que te dijo Angélica? 

—No me dijo nada —le respondí —ella fingió demencia y se despidió cerrando la puerta en mi cara. 

—Wow hermano. Que se puede hacer, así son las mujeres. Un día te miran bonito, te sonríen y te ilusionan y al otro te dan con la puerta en la cara. 

—Angie solo tiene miedo —repliqué volviendo mi vista al contrato que tenía en la mano. 

—Miedo de que. 

—Tiene miedo de hurgar en su interior y descubrir que aún me ama —le dije mirándole a los ojos de cierta forma, estaba aclarando las cosas para Fernando, Angie me amaba a mí.

—Bueno eso lo dices porque sigues enamorado de la chica de diecisiete, la que fue tu novia, pero si descubrieras que ella ha cambiado, que ya no es la misma, vamos amigo, estoy seguro que ni siquiera tú eres el mismo; tal vez las cosas que tenían en común y los unía ya no estén. 

—Has oído eso que dicen de que él primer amor suele ser el verdadero. Conozco a Angélica desde que éramos niños, la he amado la mitad de mi vida, por mucho que hayamos cambiado, en esencia somos los mismos y el amor que nos tuvimos sigue ahí, de eso estoy seguro. 

—Bueno si tú lo dices. Y entonces qué vas a hacer. 

—Le voy a dar tiempo. Tiempo para…

La puerta se abrió interrumpiendo nuestra conversación. En la puerta asomaba la figura perfecta y deslumbrante de Mónica enfundada en un vestido rojo corto y ceñido a su cuerpo. Fernando había perdido por completo la noción de nuestra conversación, se quedó mirándola descaradamente, devorándola con la mirada, por supuesto que Mónica se daba cuenta de ello pero no le incomodaba en lo absoluto, después de todo estaba acostumbrada a atraer las miradas donde sea que fuera y yo no tenía problema con eso, solo que tanta atención la volvía un poco engreída y un tanto chocante 

—Buenos días —saludo a ambos pero sin ver a ninguno en particular —Richard, podemos hablar un momento, a solas —ver a Mónica agachando la mirada me preocupó un poco, además la frase “podemos hablar” no auguraba algo bueno. 

—Claro que sí Mónica. Podrías entregar esto a Susana —extendí la carpeta a mi compañero que se encontraba aún absorto con mi escultural ex novia —Fernando —insistí. 

—Si, ya voy —dijo de mala gana, tomando la carpeta y saliendo por la puerta, no sin antes dar un último vistazo a Mónica. Una vez que hubo salido, Mónica caminó lentamente hasta que se acomodó en mi escritorio, justo  a lado mío, más cerca de lo que una exnovia podía estar, sentándose tentadoramente sobre el escritorio, cruzó las piernas y el vestido subió arriba de medio muslo, confieso que eso me puso nervioso, siendo Mónica una mujer hermosa, sabia muy bien como utilizar eso a su favor.

—¿Por qué no me has llamado, Richard? —me pregunto de una manera que podía hacer creer que se sentía triste, olvidada quizás pero en realidad era parte de su plan para coquetear conmigo. 

—Iba a hacerlo, pero he tenido mucho trabajo —le respondí, mi intención no era crear la ilusión de que moría por ella, pero tampoco quería ser grosero. 

—Claro, para ti siempre ha sido más importante tu trabajo —dijo de nuevo con el mismo tono y está vez agrego un ligero puchero, pero al mismo tiempo se inclinó hacía mí para permitirme mirar más allá de su escote; Mónica quería comprobar que seguía teniendo control sobre mí, no sé si alguna vez lo tuvo, quizás al inicio de nuestra relación y por más de la mitad de esa relación yo haya tenido cierta debilidad por su belleza. Los hombres somos muy visuales y hay un instinto primitivo por el que la mayor parte del tiempo perdemos la cabeza pero creo que está demás decir que para amar a una persona se necesita algo más que la atracción física, cuando la razón reconoce esto, el instinto se vuelve un mero capricho. Aun así, cuando su aliento chocó deliberadamente en mi rostro, un cosquilleo me recorrió la espalda, Mónica se acercó más hasta que la punta de su nariz rozó la mía. Supongo que, después de los sueños y fantasías que tenía últimamente era un indicativo de que ese instinto se estaba abriendo paso desde mi interior reclamando ser atendido. Pero sabía que podía dominarlo. 

—Acaso no me has extrañado —dijo Mónica acariciando mi cara con un suave susurro. Su actitud no me tomó por sorpresa, ella estaba intentando seducirme, lo malo es que yo estaba apunto de caer, tal vez no de la misma manera en que un mosquito es atrapado en una telaraña, atorandose en ella sin siquiera verla; en realidad yo lo había visto desde el inicio. Supongo que me di demasiado crédito, creí que podría acercar mi mano al fuego sin quemarme. Aún estaba a tiempo de retomar el control de la situación. 

—¿De qué querías hablar, Mónica? —le respondí con voz grave siguiendo su juego sin ser del todo consciente. 

—Acaso te estoy poniendo nervioso —dijo burlándose y acercándose un poco más, jugando con la punta de mi nariz y rozando mis labios. 

—Claro que no —ese ligero roce se volvió como una descarga eléctrica difícil de ignorar. 

—Ricardo, disculpa tienes un minuto… —Angie se quedó paralizada un segundo, su mirada parecía atravesarme como flecha —no sabía que estabas ocupado. 

El chirrido que hizo la silla cuando la deslizaba hacia atrás hizo que Mónica se encogiera de hombros molesta; yo sentí que un hueco se abrió bajo mis pies, había tenido un avance importante con Angie y en un instante todo se había ido a la basura. 

—Hola, Angélica —Mónica bajó del escritorio y dió un par de pasos hacía ella. No podía ver la cara de Mónica, pero estaba seguro de que tenía trazada una sonrisa presumida, Angie le sostuvo la mirada y luego me miró a mí, ella parecía dolida —. Si, está muy ocupado. 

—Angie…

—No hay problema, puedo volver después —me interrumpió. 

—Angie, no te vayas —dije en un estúpido intento por detenerla. 

—Volveré después —Angie se dió media vuelta para salir de mi campo de visión; solo pude escuchar sus pasos alejándose. 

—Después iré a verte, amiga —gritó Mónica a manera de burla —en que estábamos —dijo volviéndose hacia mí. La mirada maliciosa de Mónica lejos de alentarme me produjo enojo, acaso ella lo había hecho a propósito pero ¿por qué? Acaso sabía que yo había salido con Angie. 

—Ricardo, Angélica viene para… acá—Fernando se paró casi gritando en la puerta. La cara de Mónica se deformó en una mueca de furia contenida. 

—Creo que si estás muy ocupado. Mejor vengo otro día. 

Fernando dió un respingo tras escuchar el portazo que dió Mónica al salir, para mí eso era lo de menos tenía que hablar con Angie, aunque qué le diría, que lo que vio solo era un juego que se me había salido de control. 

—Disculpa, amigo. Creo que la regué. 

—No importa. Ojalá y hubieses llegado antes —le dije para tranquilizarlo —cúbreme un momento, amigo. 

—Claro, pero ¿A dónde vas?—me pregunto cuando me vio en la puerta. 

—Iré a hablar con Angie.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play