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La Protegida Del Don Greco

La Protegida Del Don Greco

Status: Terminada
Genre:Romance / Posesivo / Arrogante / Mafia / Amor a primera vista / Diferencia de edad / Completas
Popularitas:910.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosana C. Lyra

Theo Greco es uno de los mafiosos más temidos de Canadá. Griego de nacimiento, frío como el acero de sus armas y con cuarenta años de una vida marcada por sangre y traiciones, nunca creyó que algo pudiera sacudir su alma endurecida. Hasta encontrar a una joven encadenada en el sótano de una fábrica abandonada.

Herida, asustada y sin voz, ella es la prueba viviente de una pesadilla. Pero en sus ojos, Greco ve algo que jamás pensó volver a encontrar: el recuerdo de que aún existe humanidad dentro de él.

Entre armas, secretos y enemigos, nace un vínculo improbable entre un hombre que juró no ser capaz de amar y una mujer que lo perdió todo, menos el valor de sobrevivir.

¿Podrá una rosa hecha pedazos florecer en los brazos del Don más temido de Toronto?

NovelToon tiene autorización de Rosana C. Lyra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12 – El Cerco Silencioso

La mansión estaba más vigilada que nunca. Hombres armados rondaban los jardines, otros permanecían en puntos estratégicos en el interior de la casa. Theo caminaba por los pasillos como un general que sabe que la guerra ya comenzó, aunque todavía no se haya disparado el primer tiro.

En el despacho, Nikos entró sin ceremonia. Traía un cuaderno negro, gastado, los bordes sucios de polvo. Lo arrojó sobre la pesada mesa de madera.

—Encontramos esto en la fábrica, escondido detrás de una viga falsa.

Theo abrió el cuaderno. Las páginas estaban llenas de anotaciones en ruso y símbolos que parecían más códigos. Nombres, apodos, fechas, precios. Pasó los ojos hasta detenerse en una línea marcada en rojo: mercancía 717.

Quedó en silencio unos segundos. Luego cerró el cuaderno con fuerza.

—No son negocios… —susurró— Son mercancías.

Nikos, serio, asintió.

—Mujeres. Todas secuestradas, catalogadas. Algunas ya tachadas… probablemente muertas.

Theo se recostó en la silla, la mirada helada.

—Perversión. —escupió la palabra como si le quemara la boca— Vladimir no solo me debe… juega con lo que no es suyo.

Nikos arriesgó:

—Don, ¿y si ella…?

Theo levantó los ojos, cortantes.

—No. —interrumpió— Ella no es solo un número.

El brazo derecho bajó la cabeza, en respeto.

—¿Qué quiere que haga con esto?

Theo tomó un cigarro, lo encendió y aspiró hondo. El humo se extendió por el espacio como una niebla fina.

—Descubre quién es cada número. Todos. Y cada hombre involucrado en esto pagará. Uno por uno.

Nikos asintió, guardando el cuaderno de nuevo bajo el brazo.

—Entendido.

Cuando salió, Theo quedó solo, observando el humo elevarse. Después se levantó y subió al piso superior.

Abrió la puerta de su cuarto despacio. La joven estaba sentada en la butaca, la mirada perdida en el suelo. Ropa limpia, pero el alma aún en silencio.

Theo se quedó parado en la puerta un tiempo. No habló. Solo la observó, y el nudo en el pecho se apretó.

Mercancía 717.

No. Para él, ella no era una mercancía. Era un enigma.

Dos días después, Theo se vio obligado a asistir a un evento del submundo, una fiesta organizada por uno de los antiguos jefes de la mafia italiana, reunión de apariencias y negocios velados.

Salón de lujo, champán circulando en copas de cristal, risas falsas resonando entre columnas de mármol. Theo llegó como siempre, impecable, traje negro, presencia imponente. Nikos lo acompañaba, vigilante.

Y fue allí donde ella apareció.

Isabelle Moreau. La francesa. Alta, cabello rubio recogido en un moño sofisticado, vestido rojo que atraía miradas como sangre sobre sábana blanca. Hermosa, letal, obsesionada.

Se acercó deslizándose, como una serpiente entre invitados.

—Theo Greco… —su voz era miel, pero sus ojos eran cuchillos— Nunca pensé que tendrías el valor de aparecer aquí, sabiendo que yo estaría.

Theo no se inmutó. Tomó una copa de champán de un camarero que pasaba, bebió un sorbo y respondió, frío:

—Es gracioso cómo te crees especial… siendo tan fácil de reemplazar.

Isabelle arqueó las cejas, herida por el golpe.

—¿Crees que puedes humillarme frente a todos?

Theo se inclinó levemente, la voz baja pero certera:

—Intentas llamar la atención, Isabelle… pero solo logras dar lástima.

Ella clavó las uñas en su propia copa, conteniendo el impulso de romperla.

—Nunca supiste cómo manejarme.

Theo rió, sin humor.

—No eres difícil de manejar, Isabelle. Solo eres fácil de olvidar.

El silencio alrededor se volvió más denso. Algunos mafiosos fingían no escuchar, pero cada palabra del Don quedaba grabada como un epitafio.

La francesa intentó recuperar el control.

—No soy como las demás mujeres, Theo. Soy diferente.

Él dio un paso adelante, mirándola de arriba abajo.

—Hasta cuando intentas ser diferente, sigues siendo predecible.

El rubor de la ira subió a su rostro.

—Tu mayor error fue pensar que podías vivir sin mí.

Theo se acercó tanto que solo ella escuchó la respuesta:

—Tu mayor error fue pensar que yo te necesitaba.

Ella tembló. Sus ojos brillaron de odio.

Theo terminó el champán, colocó la copa sobre la mesa cercana y se dio la vuelta, como cerrando el asunto.

—Me perdiste. —dijo, firme— Y sinceramente, fue un favor que me hiciste.

Isabelle apretó los puños.

—Aún te arrepentirás de hablarme así.

Theo sonrió de lado, frío como el hielo.

—Si eso ya te golpeó fuerte… imagina lo que te espera si me sigues.

Le dio la espalda sin mirar atrás. Isabelle quedó allí, temblando, la respiración entrecortada entre ira y deseo enfermizo.

Esa noche, al regresar, Theo pasó nuevamente por la habitación de ella. Abrió la puerta en silencio. Estaba acostada, ojos cerrados, pero él sabía que no dormía.

El Don se quedó parado un instante, solo observándola.

El mundo afuera estaba lleno de víboras como Isabelle, mujeres que confundían obsesión con amor. Pero aquella joven… aquella rosa despedazada… era diferente.

Y, por eso, Vladimir pagaría aún más caro.

1
Jessica Arroyo
valió la espera mi Theo te llegó tu alma gemela 🙏
Jessica Arroyo
y Nikos que se hizo 🤔
Jessica Arroyo
después de todos tus años de sufrimiento y cautiverio es lógico sobrevivir Mija
Jessica Arroyo
ya el acepto sus sentimientos ahora es ella la que entra al dilema y se lleva los capítulos restantes de la novela jajajaja
Jessica Arroyo
esperen leo otra vez que fue que dijo aaaaah mi Mujer 😱😱😱😱😱😁😁😁
Jessica Arroyo
al final la novela se trató de la lucha interna de Theo de pelear con el amor y ella también peleando con sus sentimientos 😁
Carmen Gloria Rivas Barrio
Me encantó desde el inicio, tremenda historia
Jessica Arroyo
ahora solo falta que haga alianza con Vladimir para acabar con el 🤔
mariela Robledo
Hermosa historia,me atrapo al instante,he lekdo muchas de mafoosos,pero esta en la narrativa era fistinta y te atrapaba.me encanto felicudades autora.
mariela Robledo
y como vienen,creo que en cualquier momento le dice qye ya viene en camino uno,o mas.jajaj🤭
Marcela Viviana Gamalero
dale la ciudad en llamas...Los aliados siendo atacados y el haciendo de romeo.....raris
Marcela Viviana Gamalero
me estot cansando de que la actitud de ella sigue igual y la de él también
jairelys saldeño
pésima historia ya va por el capítulo 12 y todavía no se sabe ni cómo se llama la chica ni nada de ella
Maria Soto Schiller
Me ha gustado esta novela , pero por Dios este hombre no deja de fumar, todo debe oler a cigarros incluso su mansión ...yo también fumo pero uno o dos cigarros ya es mucho... wuakala. los dormitorios pasados a humo de cigarros... Bueno..se espera que ella le quite ese mal hábito al igual que tanto whisky ...el amor lo hará cambiar 👏
Marilin Barboza
Me Encantó la historia el cuidado y la manera en el que se contó muchas gracias!!!🥰👏👏👏
XIOMARA CHAURIO
bueno tenía tiempo que no leía una historia en medio día me encantó de principio hasta el fin una novela muy bien contada como dije me encantó excelente trabajo de la escritora ⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐⭐🌹🌹🌹🌹 felicidades gracias
mariela Robledo
ese apellido me suena... ella sera hija de algun socio de greco?
Marilin Barboza
Podrá cumplir con su promesa de no tocarla nunca 🤔
Marilin Barboza
no entiendo xq no hizo que la bañaran y le pusieran medicación por vena calmante hasta que ella estuviera bien
Gabriela Navas
jajaja👏👏
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