Sebastián, un huérfano de 16 años rechazado por su heterocromía, solo encontraba consuelo en las novelas BL… especialmente en el villano, a quien siempre admiró.
Tras morir de hambre en un orfanato, despierta en un mundo imposible:
ha reencarnado como el hijo del villano.
Ahora llamado Sirio, con recuerdos intactos y una mente adulta atrapada en un cuerpo de bebé, decide cambiar el destino después del final de la historia.
Su objetivo es claro: hacer feliz a su papá villano.
¿El candidato perfecto para ser su mamá?
El asistente omega serio, elegante y demasiado ignorado por el destino original.
Entre escenas tiernas, momentos ridículamente graciosos y un bebé que claramente sabe demasiado, comienza una comedia BL de reencarnación donde el más pequeño… es quien manda.
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Capítulo 10 — Salir al mundo (y sobrevivir a las miradas)
Salir del castillo no era un plan que Lucien considerara “normal”.
Durante años, su presencia en la ciudad había sido suficiente para que la gente bajara la mirada, se apartara del camino o fingiera no verlo. Era el villano de la historia que todos conocían, el hombre de decisiones duras y reputación afilada. No era alguien que paseara por la plaza a plena luz del día.
☁️ Traducción: papá en modo intimidación permanente.
Sin embargo, esa mañana ocurrió algo inusual.
—El heredero necesita aire —dijo Noctis, con calma—. El médico lo recomendó.
Lucien frunció el ceño.
—El aire del jardín es suficiente.
—No es lo mismo —replicó Noctis—. La ciudad también es su mundo.
☁️ Aprobado. Mundo exterior desbloqueado.
Lucien dudó. Miró a Sirio, que descansaba en brazos de la niñera, despierto y curioso. Los dos ojos distintos seguían el movimiento de la luz en la ventana, como si el mundo de afuera lo llamara.
☁️ Confirmación visual: quiero ver el mundo.
—…Iremos —decidió al fin—. Con escolta mínima.
Sirio sonrió por dentro.
☁️ Primer paseo público desbloqueado.
La ciudad reaccionó como siempre reaccionaba ante Lucien: con una mezcla de respeto, temor y curiosidad.
Pero esa vez, el villano no estaba solo.
Caminaba al frente, capa oscura, porte imponente. A su lado, Noctis, elegante y sereno. Y entre ambos, el heredero, envuelto en mantas, sostenido con torpeza por Lucien que aún no encontraba la postura correcta.
☁️ Postura de papá: rígida. Nivel de nervios: alto.
Los murmullos no tardaron.
—¿Es… un bebé?
—¿El señor del castillo tiene un hijo?
—¿Quién es el omega?
Noctis bajó un poco la mirada, incómodo con la atención. Lucien no la esquivó.
Sirio, en cambio, observaba fascinado.
☁️ Ciudad del nuevo mundo: interesante.
☁️ Reacciones humanas: predecibles.
Una mujer mayor se persignó al ver los ojos distintos del bebé. Un niño se detuvo, curioso. Un vendedor ambulante sonrió con nerviosismo.
Lucien lo notó.
Por primera vez, no sintió indiferencia ante esas reacciones. Sintió… molestia.
—No lo miren así —dijo, sin elevar la voz.
La gente se quedó en silencio.
Noctis levantó la vista, sorprendido.
Sirio apretó un poco la tela de la capa de su padre.
☁️ Gracias, papá.
En la plaza central, el sol caía suave. El médico había recomendado unos minutos de luz, nada más. Lucien se sentó en el borde de una fuente, torpe, sosteniendo al bebé con rigidez. Noctis se colocó a su lado, como si aquello fuera lo más natural del mundo.
☁️ Escena pública: padre, omega, bebé. Rumores en 3… 2…
Sirio estornudó.
No era real.
Era estratégico.
☁️ Activando mini-estrategia: provocar intercambio de brazos.
Noctis se inclinó de inmediato.
—¿Está frío? —preguntó, ajustando la manta.
Lucien observó el gesto con atención.
—Está bien —dijo—. Yo lo sostengo.
Pero Sirio estiró los brazos hacia Noctis, con una expresión de “necesito apoyo ahora mismo”.
☁️ Solicitud de cambio de brazos: modo dramático activado.
Lucien dudó.
La plaza miraba.
—…Tómalo —cedió.
Noctis recibió al bebé con cuidado. Sirio se acomodó de inmediato, satisfecho, y apoyó la mejilla en su pecho.
☁️ Objetivo cumplido. Confort máximo alcanzado.
Los murmullos volvieron, esta vez con otro matiz.
—Parecen…
—¿Una familia?
—No, imposible…
Lucien escuchó la palabra familia como si fuera un concepto ajeno. Miró la escena: el omega sosteniendo al bebé con naturalidad, el niño tranquilo, la gente observando.
No era una familia.
No todavía.
Pero algo en su pecho se apretó con una mezcla extraña de incomodidad y… reconocimiento.
☁️ Concepto “familia” detectado. Procesando…
—Regresemos —dijo, poniéndose de pie—. Ya fue suficiente.
Noctis asintió.
Sirio, satisfecho, bostezó.
☁️ Primer paseo público: éxito moderado.
☁️ Rumores en la ciudad: activados.
De regreso al castillo, el ambiente se sentía distinto.
Lucien no dijo nada durante el trayecto. Noctis tampoco. No necesitaban hablar para saber que algo había cambiado: el mundo ya los había visto juntos.
Y no había pasado nada terrible.
☁️ Exposición pública: sobrevivida.
Sirio cerró los ojos, tranquilo.
☁️ Salir al mundo no rompió el castillo.
☁️ Solo lo hizo… un poco más humano.