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Mi Obsesión Eres Tú

Mi Obsesión Eres Tú

Status: Terminada
Genre:Arrogante / Venderse para pagar una deuda / Amor-odio / Casada con el millonario / Completas
Popularitas:368k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

Catia Martinez, una joven inocente y amable con sueños por cumplir y un futuro brillante. Alejandro Carrero empresario imponente acostumbrado a ordenar y que los demás obedecieran. Sus caminos se cruzarán haciendo que sus vidas cambiarán de rumbo y obligandolos a permanecer entre el amor y el odio.

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Capitulo XIII Llegada inoportuna

Justo cuando Alejandro iba a levantarse, un nuevo ruido interrumpió la tensión: pasos seguros en el salón principal.

—Lamento el retraso, querida familia. Las autopistas no perdonan ni a los Carrero —dijo una voz suave, pero cargada de ironía.

Un hombre alto, vestido con una elegancia impecable y una sonrisa depredadora, entró en el comedor. Era Sebastián Rivas, primo lejano y principal rival de Alejandro en la junta directiva. Sebastián era el polo opuesto de Alejandro: usaba su encanto y amabilidad calculada como un arma.

—¡Sebastián! —exclamó Victoria, aliviada de cambiar el foco del drama.

Sebastián saludó a la familia con besos en la mejilla, pero sus ojos se clavaron de inmediato en Catia, que aún estaba sentada junto a Alejandro.

—Y tú debes ser la famosa prometida. Alejandro, nunca me dijiste que habías cambiado de gustos. Siempre fuiste más de... mujeres de negocios.

El sarcasmo en la última frase no pasó desapercibido. Alejandro apretó la mandíbula y se levantó, su mano inmediatamente cubrió el hombro de Catia, una señal de advertencia.

—Sebastián, te presento a Catia Martínez. Y Catia, él es Sebastián Rivas, un familiar que nunca está de más.

Sebastián se acercó a Catia, ignorando la mano protectora de Alejandro. Tomó la mano libre de Catia y la besó con una galantería exagerada.

—Es un placer, Catia. Permítame decirle que la historia de la panadería suena deliciosa, pero no es la razón por la que Alejandro te mira de esa manera.

—¿Y por qué me mira de esa manera, Sebastián? —preguntó Catia, manteniendo la calma que había aprendido a la fuerza en la oficina de Alejandro.

—Porque eres un enigma. Eres sencilla, honesta... y Alejandro odia lo que no puede descifrar. —Sebastián sonrió, y el coqueteo se sintió como una invasión hostil—. Dime, ¿Alejandro te ha presentado las bodegas? Es una tradición. Deberíamos ir juntos a verlas esta tarde. Es un lugar muy íntimo.

La propuesta era una trampa. Si Catia aceptaba, ofendería a Alejandro y sembraría la duda sobre su compromiso. Si se negaba con demasiada dureza, parecería insegura.

Alejandro intervino, su voz tan fría que congeló el aire. —Catia tiene planes conmigo. Y por cierto, Sebastián, ten cuidado con mis bienes. Ya sabes lo que les pasa a los que intentan tomar lo que es mío.

Sebastián se rio, retirándose con las manos en alto. —Qué posesivo, primo. Solo intentaba ser un anfitrión.

Se giró hacia Catia por última vez, susurrando lo suficientemente alto para que solo ellos tres lo oyeran.

—Si Alejandro te está obligando a esta farsa, Catia, solo dime una cosa. Yo puedo sacarte de esto. El abuelo cree que él es el único que puede usar la fuerza, pero yo tengo los recursos para protegerte de él.

Alejandro observó cómo Catia miraba al rival. La duda estaba plantada: ¿elegiría la protección fácil que le ofrecía Sebastián o el peligroso camino de la "humanidad" que le exigía a Alejandro?

—Le agradezco su preocupación, Sebastián —dijo Catia, mirando a Alejandro antes de responder—. Pero no estoy aquí por la fuerza. Estoy aquí por voluntad propia. Y si voy a compartir mi intimidad, lo haré con el hombre que ya conoce mis mayores secretos.

Ella tomó el brazo de Alejandro, un gesto de lealtad que no estaba en el guion. Alejandro sintió un calor inesperado y una oleada de triunfo. Ella lo había elegido, al menos por ahora. El juego acababa de volverse mucho más peligroso, pues Sebastián ahora buscaría activamente la evidencia del fraude.

La mano de Alejandro se cerró sobre la de Catia con una firmeza que no era completamente de farsa. Al salir del comedor, el jardín se convirtió en su nuevo escenario. El aire fresco ayudó a Catia a recuperar el aliento tras el encuentro con Sebastián Rivas, cuyo coqueteo había sido un ataque directo a la frágil base de su mentira.

—Debes tener cuidado con Sebastián —advirtió Alejandro, su voz baja y urgente, rompiendo el silencio del paseo.

—No tiene que advertirme nada —replicó Catia, con un tono que denotaba su molestia por ser tratada como una pieza de ajedrez—. Yo sé cuál es mi trabajo y sé que debo mantenerme alejada de su primo.

Catia intentó soltarse y marcharse, buscando un momento a solas para procesar la tensión. Pero Alejandro la sostuvo, atrayéndola de vuelta hacia él.

—No digas nada. El abuelo nos está observando desde la ventana de su habitación. Actúa como una mujer enamorada.

Con el patriarca como su público invisible, Catia cedió. Apoyó la cabeza en el pecho de Alejandro, respirando su aroma. Su postura era de apego, una actuación tan convincente que el calor del cuerpo de Alejandro, bajo su chaqueta, comenzó a sentirse menos como una amenaza y más como un refugio. Ella le estaba ofreciendo una imagen de lealtad absoluta, una que él no había conocido en años.

Él la apartó un poco, deteniéndose justo donde la luz del sol se filtraba entre las ramas de un laurel centenario. Alejandro aprovechó el momento para besarla. Esta vez, el beso no fue desesperado ni un acto de pánico. Fue más relajado, casi exploratorio. Un reconocimiento silencioso de la química que él intentaba ignorar y ella luchaba por controlar.

Cuando se separaron, Catia sintió el ligero temblor de la mano de Alejandro antes de que él la apartara rápidamente.

—Ya está bien —murmuró, volviendo a su tono de jefe.

—¿El abuelo lo vio? —preguntó Catia, tratando de normalizar el latido acelerado de su corazón.

—Lo vio. Ahora créeme: Sebastián no es el único peligro. Mi abuelo te usará como un filtro de verdad. Él no quiere una prometida para mí. Quiere una debilidad que yo no pueda ocultar.

—Esto se está volviendo peligroso, señor. Siento que en cualquier momento seremos descubiertos, además, su abuelo sigue desconfiando y poniendo piedras en el camino esperando que nos tropecemos.

—Mientras sigas mis instrucciones eso no pasará, ahora tenemos que ir a preparar nuestras cosas para volver a la ciudad, está es la última noche juntos, mañana cada quien vuelve a su vida.

Tomados de la mano y actuando como una pareja de enamorados volvieron a la habitación, bajo la mirada inquisitiva del abuelo. El anciano no era fácil de engañar por lo que debían ser cuidadosos en su manera de actuar.

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Yanira Mendoza
Muy buena la historia 🥰
Maria Cantillo
umm lo tomaron quedó loco y sin ideas😭😭
Maria Cantillo
bueno vas a quedar endeudado y te tendrás que casar 🤣🤣🤣
Maria Cantillo
mano estás enamorado pero como eres autosuficiente no necesitas nadie pero ya verás como resulta todo
Maria Cantillo
jajaja como eres un ogro tan eficiente alguien te gano🤭
Cardona salazar yolanda
encantada con tu novela igual que con otras tuyas que he leido, gracias y felicidades
Maria Cantillo
vaya tipo tan pedante no le pregunto si le había pasado Algo solo preocupado por lo material su traje
Martha Ruiz
bonita historia bendiciones 🙏
Adriana Sanchez
Muchas felicidades autora, muy buena historia y muchas cosas no fueron lo que parecía, pero lo bueno es que Alejandro logró sobre pasar todas esas mentiras que le hicieron creer y que pudo lograr ser feliz👏👏👍🏻❤️
Adriana Sanchez
Le faltó un psicólogo al estúpido, su padre no lo educo bien, bueno no le dio amor, no recibió por ninguno de los dos ni del abuelo ni de nadie, por eso el es así 🤔🤔😡
Mónica viviana Motta
Maravillosa!!!! Atrapante!!! Felicitaciones!!!! Gracias por compartirla!!!
Milvia Noriega
Buena
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que buena, el Amor derribo todas las barreras del miedo y se dejaron amar, muchas felicidades escritora y gracias por compartirla 👏👏👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que buena, el Amor derribo todas las barreras del miedo y se dejaron amar, muchas felicidades escritora y gracias por compartirla 👏👏👏👏👏
Adriana Sanchez
Desgraciado infeliz que vean las cámaras a ver si ella fue la culpable, el iba en su mundo y ni la vio 🤔🤬🤬
Mónica viviana Motta
Se está poniendo muy buena la trama🤭
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Al fin lo hicieron factible, ya los demás no importa, pero con precaución por favor👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Catia resultó bastante más inteligente que la zorra esa 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Hay cuando asumirán que ya no solo es un contrato, si no ella mas puro Amor 🤔🤦👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Ojalá se den cuenta de cuanto Amor tienen para entregarse
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